El mundo del alfajor se divide en dos: los industriales y los gourmet. En el primer grupo están las marcas más conocidas, que trabajan a gran escala y con poder de distribución, como Terrabusi, Milka y Jorgito. El segundo está formado por una nueva generación de alfajores, más artesanales, que no siempre ves en todos los quioscos. De la decena de marcas que surgió en los últimos años, te recomendamos las que no podés dejar de probar:
1. Cachafaz
Son los precursores de la tendencia gourmet en el mundo del alfajor. Sobre sus dueños se sabe muy poco y hasta se corrió el rumor de que eran los fundadores originales de los Havanna, antes de que la empresa fuera absorbida por el grupo Exxel, y que tenían una fórmula secreta. La única certeza es que se derriten en la boca. Forman parte de la realeza del alfajor.
2. Tresam
Vienen de Rosario con la garantía del dulce de leche San Ignacio, imbatible. Otro punto fuerte es su tamaño extra large. Son más grandes que los triples, así que por más ricos que sean, es imposible atracarse y no terminar con indigestión. Vienen de maicena, chocolate y de maicena recubierta con chocolate, además de los frutales. Para compartir.
3. Don Salvador
El oeste del conurbano debe tener algo especial porque de ahí no sólo vienen los Cachafaz sino también los Don Salvador, que no tienen nada que envidiarle a sus vecinos. El de chocolate con cacao agregado es delicioso, pero la verdadera joya es el alfajor blanco: abundante en dulce de leche, con una gruesa capa de glaseado. Tiembla Havanna.
4. El Gringo
En Villa Domínico, en el sur del conurbano, se fabrica este alfajor destinado al éxito, que puede pasar desapercibido por su packaging de pocas luces y cerrado al vacío. Pero adentro está la gloria: dulce de leche generoso y abundante chocolate en la unión de las galletitas. ¿Dónde se consigue? Ese es el tema. Una buena excusa para visitar a los tíos de zona sur.
5. Amaratotto
Es el más accesible de los alfajores gourmet, y su versión de mousse es nuestra recomendada. A diferencia de otros con galletita dura, que exprimen toda la mousse por un costado cuando los mordés, éste se deja comer como corresponde y es sabroso. El nombre es un homenaje a Don Toto, el abuelo del dueño de la empresa.
6. Guolis
De Balcarce, chiquitos pero atrevidos. Se animaron a mezclar chocolate y fruta (hay de coco, mermelada de frutilla, frambuesa y manzana) con buenos resultados. Los rellenos de dulce de leche son esponjosos y tienen una cobertura de chocolate semi amargo, vienen en versión suave e intenso, con un persistente sabor a licor. Imperdibles.
7. La Recoleta
Es la apuesta premium de La Nirva, que hace productos menos pretenciosos, como los alfajores Grandote. Se disuelven al primer mordisco, y una vez en la boca se distingue un chocolate de cobertura más bien amargo y el sabor a naranja de la galletita. Para los que buscan un alfajor delicado, con un sabor más intenso.
8. Secretos de Familia
Si algunas firmas buscan posicionarse creando una idea de producto artesanal o regional, ésta lo hace ligándose a la tradición familiar. La marca, dice, mantiene la receta de dulce de leche de una abuela de la familia, que data de 1917. Rica cobertura de chocolate.
¿Cuál es tu alfajor gourmet favorito?
1. Cachafaz
Son los precursores de la tendencia gourmet en el mundo del alfajor. Sobre sus dueños se sabe muy poco y hasta se corrió el rumor de que eran los fundadores originales de los Havanna, antes de que la empresa fuera absorbida por el grupo Exxel, y que tenían una fórmula secreta. La única certeza es que se derriten en la boca. Forman parte de la realeza del alfajor.
2. Tresam
Vienen de Rosario con la garantía del dulce de leche San Ignacio, imbatible. Otro punto fuerte es su tamaño extra large. Son más grandes que los triples, así que por más ricos que sean, es imposible atracarse y no terminar con indigestión. Vienen de maicena, chocolate y de maicena recubierta con chocolate, además de los frutales. Para compartir.
3. Don Salvador
El oeste del conurbano debe tener algo especial porque de ahí no sólo vienen los Cachafaz sino también los Don Salvador, que no tienen nada que envidiarle a sus vecinos. El de chocolate con cacao agregado es delicioso, pero la verdadera joya es el alfajor blanco: abundante en dulce de leche, con una gruesa capa de glaseado. Tiembla Havanna.
4. El Gringo
En Villa Domínico, en el sur del conurbano, se fabrica este alfajor destinado al éxito, que puede pasar desapercibido por su packaging de pocas luces y cerrado al vacío. Pero adentro está la gloria: dulce de leche generoso y abundante chocolate en la unión de las galletitas. ¿Dónde se consigue? Ese es el tema. Una buena excusa para visitar a los tíos de zona sur.
5. Amaratotto
Es el más accesible de los alfajores gourmet, y su versión de mousse es nuestra recomendada. A diferencia de otros con galletita dura, que exprimen toda la mousse por un costado cuando los mordés, éste se deja comer como corresponde y es sabroso. El nombre es un homenaje a Don Toto, el abuelo del dueño de la empresa.
6. Guolis
De Balcarce, chiquitos pero atrevidos. Se animaron a mezclar chocolate y fruta (hay de coco, mermelada de frutilla, frambuesa y manzana) con buenos resultados. Los rellenos de dulce de leche son esponjosos y tienen una cobertura de chocolate semi amargo, vienen en versión suave e intenso, con un persistente sabor a licor. Imperdibles.
7. La Recoleta
Es la apuesta premium de La Nirva, que hace productos menos pretenciosos, como los alfajores Grandote. Se disuelven al primer mordisco, y una vez en la boca se distingue un chocolate de cobertura más bien amargo y el sabor a naranja de la galletita. Para los que buscan un alfajor delicado, con un sabor más intenso.
8. Secretos de Familia
Si algunas firmas buscan posicionarse creando una idea de producto artesanal o regional, ésta lo hace ligándose a la tradición familiar. La marca, dice, mantiene la receta de dulce de leche de una abuela de la familia, que data de 1917. Rica cobertura de chocolate.
¿Cuál es tu alfajor gourmet favorito?