Cuando consideramos el problema cada vez más frecuente del sobrepeso el cual origina la mayor causa de diabetes, infartos y accidentes cerebrovasculares en el mundo tenemos que comenzar por establecer la causa o causas reales para tratar de encontrar la solución. En sólo Estados Unidos mueren anualmente alrededor de 1000000 de personas por infartos y cáncer. Hay que operar a más o menos unas 500000 al año de problemas coronarios. Los infartos son la causa fundamental de muertes en el mundo.
La obesidad comienza con una trampa que hemos creado en el estómago y no hemos sido muy conscientes de ella. Al comer buscamos la saciedad y hay mecanismos en el estómago que nos indican que ya estamos llenos y es suficiente y no necesitamos ingerir más alimento. Ese mecanismo nos ha acompañado siempre. El problema es cuando engañamos a ese mecanismo. Pongamos el caso que con 4 comidas diarias de 600 calorías hacemos las 2400 calorías para sostener un cuerpo sin aumentarlo de peso y con un peso de 70 kilogramos y ejerciendo una actividad moderada. Pero si consumimos alimentos hipercalóricos entonces con la tercera parte del estómago lleno ya sería suficiente pero el organismo nos dice que comamos más. Entonces en vez de 2400 calorías estaríamos consumiendo, fácilmente, 4000 calorías y de allí viene el sobrepeso. No es lo mismo, y ello se puede comprobar en las tablas adjuntas, llenar el estómago de frutas y verduras crudas que llenarlo con frituras, pollo asado, hamburguesas, helados y harinas. Con la dieta de verduras y frutas crudas no hay peligro de sobrepasar la cantidad de calorías necesarias pero con la comida que estamos ingiriendo es fácil sobrepasar la barrera de las calorías necesarias. No es sino mirar a los norteamericanos en la calle para ver que, por lo menos, el 60% de ellos tiene sobrepeso. La trampa se acentúa cuando comemos una mezcla de alimentos de diferente valor calórico cada uno. Un helado, un pedazo de pollo y un plato de pastas, por ejemplo. El estómago solo calcula el volumen y de allí viene la equivocación.
Pongamos por caso que estamos comiendo costillas de cerdo ahumado y con salsa barbicue. Si llenamos totalmente el estómago es probable que sobrepasemos, fácilmente, las 5000 calorías. Si sólo comemos 100 gramos recibimos el mensaje que necesitamos más y entonces aparece el apetito desaforado. Por ese camino nos trepamos a la obesidad mórbida y todos sus males anexos.
Israel Rojas Romero. La clave de salud y el secreto de la juventud. Editorial Universo, 1970, 10 edición.