Bentley viajará el mes próximo al Auto Show de París para presentar el modelo 2015 del Mulsanne Speed.
Como su nombre lo indica, el modelo es una variante enfocada en el rendimiento del sedán ultra lujoso Mulsanne. Está equipado con una evolución del motor V8 de doble turbo de 6¾ litros, produce 530 caballos de fuerza y una prodigiosa potencia de 811 libras por pie de par, potencia vinculada a una transmisión automática de ocho velocidades.
Este potente bloque de ocho cilindros envía 5,900 libras de cero a 100 kilómetros por hora en tan solo 4,9 segundos, cifra que además de ser sinónimo de altas velocidades, también lo es de “alto consumo de combustible”, así que pensando en ésto, Bentley ha instalado un sistema de desactivación de cilindros que convierte el poderoso V8 en un V4 cuando no se necesita toda esa potencia extra.
La configuración ayuda a que el nuevo Mulsanne sea 13 por ciento más económico en términos de combustible. Un nuevo modo Sport para la suspensión neumática ayuda al conductor a explotar el potencial de sus ocho cilindros manteniendo el balanceo de la carrocería en jaque. La selección del modo Sport también hace que la dirección sea más sensible con el fin de proporcionar un manejo mejor orientado. En el otro extremo del espectro, los compradores que buscan una conducción más relajada pueden seleccionar el modo de Confort o Bentley.
Visualmente, el Mulsanne Speed se destaca por encima del Mulsanne clásico gracias a una parrilla oscura que cubre la entrada de aire al radiador, los faros del modelo son específicos y además, ha perdido las ya conocidas luces de freno en el portón trasero. El sedán viene con rines de diseño direccional de 21 pulgadas, esto significa que las ruedas que van en el derecho y las del lado izquierdo del coche son diferentes.
La carrocería exterior inaugura cuatro nuevos colores incluyendo uno llamado Spectre que según explica Bentley, está inspirado en la piel del reptil.