
Tieno ojazos claros, un pelo precioso y es linda así, como la ven, sin retoques de nada, y así es amada por la teleaudiencia del programa “Cuestión de peso” que la tiene como la ídola que es. Virina es hija del recientemente fallecido periodista radial que fue conocido como "Karai Pyhare" (Sergio Araújo), porque hacía el programa de las madrugadas primero, y de él habrá sacado su facilidad para hablar tan encantadoramente. La chica afirma: “toda mi vida fui muy vanidosa”. Ñamena.
-Sabemos que estás pasando por un momento terrible porque perdiste a tu papá. ¿Es cierto que era él quién quería que entres al programa "Cuestión de Peso"?
-Por un lado sí. Les cuento: cuando llegó "Cuestión de Peso" yo me enteré un lunes y decidí ir sin contarle a nadie, justo estaba en medio de un curso por mi trabajo, así que nadie esperaba que deje todo y vaya. Ese sábado del casting me preparé e hice como si fuera a ir al curso, y llama don Karai Pyhare y le dice a mamá que me diga que me vaya, que era una gran oportunidad.

-¿Qué le respondió tu mamá?
-Que era imposible porque yo estaba por ir a mi curso. Pero yo salí de casa y me fui, a las 22.20 de la noche me tocó subir al escenario y recién allí llamé a casa, hablé con mamá y le conté que estaba por hacer el casting. Después de eso le llamé a papá y le conté que me presenté en el casting.
-¿Se puso contento?
-Estaba tan feliz. Me dijo: “esta es la primera vez que me hacés caso”, y era simpático porque él jamás me dijo nada. Para mí que somos muy chinchudos los dos, y papá tenía miedo de mi reacción, pero coincidentemente tuvimos la misma idea
-¿Por qué tu papá que entres al programa?
-Nosotros venimos arrastrando la enfermedad de la diabetes y la obesidad, es algo que sufrió mi abuela, es algo que sufrió él y bueno, como siempre fui la niña de sus ojos, él no quería que yo pase por lo mismo. Siempre me decía que me cuidara, pero nunca me pidió que haga dieta, no era ese padre que te torturaba o te andaba detrás, que te decía andate, hacé algo por tu vida, nunca.
-¿Por qué creés que actuaba así contigo?
-Estoy segura que porque vivió en carne propia y sabía lo que era el sentimiento, no quería torturarme más. Gracias a Dios soy una persona sana, y de cada 10 gorditos, solo 1 es sano y ese sano en este caso soy yo. No sufro de nada, ni principio de diabetes, ni colesterol, nada de nada. Es que siempre hice deportes, así que a pesar del sobrepeso que ahora lo estoy tratando, no tengo nada, ninguna enfermedad.

-¿Fuiste una niña gordita o lo del sobrepeso vino después?
-Siempre fui la matunguita del montón, la más grande en mi grupo, la más alta, muy corpulenta, huesuda, cuando estaba en pre-escolar parecía una de segundo grado.
-Suelen decir que las niñas gorditas empiezan a hacer dieta en la adolescencia, cuando ya les importan los chicos, ¿cómo fue en tu caso?
-Toda mi vida fui muy vanidosa, desde los 12 años me vestí bien, a los 14 me cuidaba más, luego ya era muy sexy, me maquillaba, usaba accesorios, siempre fui femenina, era la gordita sexy que se mandaba las piernazas, la cinturita y todo y más porque me arreglaba mucho. A los 17 años hice algo parecido a una dieta de desintoxicación le decía yo, que era comer más verduras y solo pollo, pero nunca me obsesioné con una dieta, hacía deportes, iba al gimnasio y comía bien, pero sano. Cuando empecé a trabajar y estudiar es que empecé a subir muy rápido de peso.
-¿Por qué?
-Porque ya no tenía tiempo para los deportes, para el gimnasio y encima cerca de mi trabajo solo había locales comerciales, comía por los shopping, lugares donde no hay caldos, solo un 30% de lo que se vende es ensalada verde, así que a mis 20 empecé a ir a nutricionistas, seguía un tiempo y después dejaba, la verdad es que uno en cierto momento como que ya no se da cuenta qué tanto subió, ya ni me pesaba.
-¿Esos nutricionistas no te ayudaron?
-Creo que pasé por los mejores nutricionistas, pero no fui constante. Primero era que trabajaba y estudiaba y ya no tenía tiempo para mí, después el problema era que todo es caro en este caso y consultar con profesionales buenos tenía su costó, el seguro no cubría consultas por estética, muchos seguros no cubren y si lo van a hacer tiene su burocracia.
-¿Qué tipo de burocracia?
-Primero tenés que consultar con clínicos que te deriven, y yo ya estaba muy sobrecargada y no tenía tiempo para nada.

-¿Tuviste el noviecito típico de la época de secundaria?
-Yo tuve novio a mis 14 años, sin problemas, llegó a mi casa y todo porque mamá siempre me decía que no importaba que los vecinos no lo conozcan, pero que ella sí tenía que conocerlo. Fue el famoso chico'i.
-¿Cuánto duró?
-No mucho. Un noviazgo más estable lo tuve a los 17, estuve con una persona especial, maravillosa. La verdad es que no me puedo quejar, eso de que las gorditas no consiguen novio en mi caso no se dio, nunca tuve problemas por eso.
-¿O sea que es mentira eso de que los muchachos ven a las gorditas siempre como amigas, pero nunca como novias?
-No, para nada. Tengo amigas gorditas que tienen novios churrazos, una amiga está casada con un tipazo que encima la cela todo el tiempo. Justamente en las redes sociales leí que alguien escribió que las gorditas son para comerlas entre cuatro paredes y para mí esa es la estupidez tan grande porque si nos vamos a ir por ese lado, a modelos se come entre cuatro paredes y encima se les paga otra vez; eso es un tabú para la gente mediocre.
-¿Entonces?
-O sea, no va por ser gordita, por ser flaca o cuadrada, va por la personalidad de cada uno, por cómo es, hasta qué punto una como mujer se sabe hacer respetar.
-¿Ya sabés lo que es amar sin ser amada?
-Siempre hay alguien que te gusta, siempre, solo que de por ahí tiene novia o algún compromiso, pero rechazo nunca sentí. Aparte puedo ser muy extrovertida en muchas cosas pero no soy de ir de frente con un hombre, nunca me declaré a un hombre.
-¿Qué fue lo más terrible que pasaste por culpa del sobrepeso?
-Sinceramente fue reciente, hace unos meses nada más, cuando yo miraba mi porción de comida que era desbordante ya, quería comer comida y me servía muchísimo, no me costaba pagar lo que sea. Los últimos tiempos era trabajar para pagar la comida que quería comer nomás ya, no importaba el precio. Fue devastador.
-¿Qué fue lo más arriesgado que hiciste para bajar de peso?
-Y gracias a Dios no llegué a hacerlo. Yo no soy partidaria de las pastillas, todo tiene su efecto rebote, lo que no es natural no es para siempre, en mi cabeza eso no entraba, así que ni bien alguien me decía que me tenía que tomar pastillas para que me ayuden a bajar, ya no me gustaba y ya no volvía a su consultorio. Eso también me pasó con muchos profesionales a los que acudía, por eso ya no seguía el tratamiento. También pasa que este problema de la obesidad en mi vida viene creciendo desde hace dos años nomás, y justo cuando empezaba a ser un problema llegó "Cuestión de peso".

-¿En qué momento te agarró la oportunidad de entrar a ese programa?
-Yo estaba al borde de consumir pastillas con drogas que te sacan el hambre, pero que te dejan medio loca. Lo sé porque tengo amigos que siguieron el tratamiento y no quedaron muy bien. Por ahí llegué a pensar en seguir el tratamiento, pero fui cobarde en su momento y después ya llegó lo del programa.
-¿Creés que con la sola fuerza de voluntad es suficiente para bajar de peso?
-La fuerza de voluntad es el 50% de bajar de peso, el resto es tener una buenísima alimentación y hacer ejercicios, deportes, tratamientos. El éxito de llegar es un todo. Esta enfermedad es algo difícil porque solo con tener las ganas tampoco podés hacer mucho.
-¿Entonces?
-Tenés que tener medios porque la dieta no es para pobres, cuesta mucho solventarse una buena dieta balanceada. Y si trabajás todo el día para pagar tu buena alimentación, en qué tiempo vas a ejercitarte, el gimnasio y los tratamientos también tienen su precio y caminar nomás no lo es todo. Un pobre que trabaja todo el día termina la jornada más cansado que no sé qué, y ni ganas va a tener para caminatas.
-¿Creés que la gente es cruel con los gorditos, o solo pasa que no se dan cuenta de que les hacen daño con comentarios de mal gusto?
-Yo creo que estamos en una sociedad muy desbocada, uno pierde fácilmente el control, no mide lo que va a decir y menos cómo lo va decir. A veces hasta se piensa solo egoístamente. También hay mucha discriminación, mucha gente no está preparada o no le importa tener simplemente educación para tratar mejor a la gente; por ejemplo, te vas a un comercio y la empleada ni te mira, ni se toma la molestia de decirte que no hay para tu talle. Aunque por suerte hoy en día ya hay más tiendas con prendas grandes.
-¿Prendas grandes, pero caras?
-Y sí, son comercios caros sinceramente, porque la ropa sexy que a una chica gordita le puede gustar y hasta quedar bien es muy caro. Se aprovechan mucho también.
-Hay hombres que se sienten atraídos solamente por las gorditas. ¿Qué pensás de eso?
-Estamos en una sociedad exageradamente prejuiciosa, hoy en día el hombre mira a la mujer con más interés, y eso era de mujeres nomás, porque las mujeres siempre fuimos interesadas y preferimos andar con el feíto con auto que con el lindito a pie, pero hoy en día los hombres también son interesados.
-O sea que…
-O sea que si sos una gordita exitosa vas a tener los hombres que querés, hoy en día se mira a la mujer exitosa, o a aquella mujer que es py'apy, que sabe trabajar, que sabe estudiar, que tiene arranque, que tiene personalidad, porque hoy todo es más difícil, la competencia es mayor. Ciertamente siguen teniendo suerte y enamoran las mujeres arruinadas que ni saben hacer los oficios en la casa, suele pasar que la ven con un tipo luchador y trabajador y querés luego saber qué le ve, pero se ve en menos cantidad que antes. Hay de todo, así como también hay tipos que ni saben dónde están parados y que cualquier colectivo le lleva bien y le deja en buena parada. Yo conozco a mucha gente, ejecutivos que miran más a la mujer de arranque, con personalidad.

-¿A vos te atraen más los hombres flaquitos o los gorditos?
-La verdad que puede ser gordito o corpulento, o como sea, pero tiene que ser tan alto como yo sí o sí. Y una persona de arranque, con ambiciones, metas. La persona conformista es mejor que ni camine enfrente de mi vereda.
-¿Estás enamorada en este momento?
-Dejé a un lado el amor. Desde hace un tiempito decidí enfocarme en otras cosas, no es mi prioridad, aunque si viene tampoco estoy cerrada a eso.
-¿Qué te hace sentir el ser una de las concursantes más fuertes y reconocidas de Cuestión de Peso?
-Yo pasé en prácticamente un mes un par de golpes fuertes, el de la televisión, el de los problemas y el de la tristeza, pero eso me ayudó a conocer a mucha gente, gente que no solo me ve como una participante de un programa de tevé, me ve como persona y me aprecia así. Mi vida es un libro abierto en este momento, y eso hace que mucha gente me apoye, al día muchísima gente me escribe y no solo de Paraguay, sino de muchas partes del mundo y eso hace que me sienta viva, con ganas de conocer más y agradecer sobre todo a esa gente que me acepta porque también tengo mi caractercito.
-Mandale un saludito a la gente que te conoce por el programa, y que te tiene mucho cariño...
-Mi gratitud eterna a todos mis seguidores que son mi sostén, a quienes aprecio mucho por todo el apoyo que me dan siempre. A la gente que quiso mucho a mi papá y que durante todo el velorio me contó innumerables cosas lindas sobre la vida de él, mil gracias, estoy inmensamente agradecida a toda esa gente maravillosa a quienes tengo y tendré siempre en mis afectos. Solo deseo que tengan la misma bendición que yo recibo de ellos.
