
Hoy en día los televisores disponen de muchas funcionalidades, que hasta para un niño de 5 años o más es tremendamente fácil utilizar. Los televisores de hoy traen su control remoto, y en este podemos hacer de todo sin movernos de nuestro sillón, como cambiar de canal, subir o bajar el volumen, o simplemente encender o apagar nuestra tele. En caso de que nuestro control remoto falle, disponemos de 5 o 6 botones para hacer esto. Hay 2 botones para subir y bajar el volumen, que tambien se pueden utilizar para activar o desactivar las diferentes opciones de nuestra tele (habiendo oprimido primero, claro está, el botón de menú), los 2 botones de subida y bajada de volumen, y por supuesto, el botón de encendido de nuestra tele.
En fín pordría extenderme horas diciendo todas las funcionalidades de los televisores de hoy en día, pero prefiero hablar de aquellos televisores que muchos de nosotros (algunos mayores de 30 o 40 años) tuvimos en nuestras casas: Los Televisores de Perrilla.
Muchos de estos televisores, los adquirimos en la década de los 70's (donde todos eran blanco y negro) y otros durante la década de los 80's (la mayoría en color, y unos pocos en blanco y negro).
Hubo muchos modelos de este tipo de televisores, pero lo que tenían en común todos ellos, era el uso de una o dos perillas, para realizar el cambio de canales o subida y bajada de volumen del mismo.
En esos tiempos (comienzos de los 80's), los televisores de perilla, tenía capacidad de solo 13 canales, aunque esto era mucho para la época, ya que según recuerdo, en mi país (Colombia), solo había dos canales: Cadena 1 y Cadena 2, apareciendo a mediados de los 80's los primeros canales regionales (recuerdo que en 1986, apareció Telecaribe, el canal de la Costa Norte de mi país).
En algunos de estos televisores tenías que tirar hacia afuera de la perilla para encenderla, y apretarla hacía adentro para apagarla (si bien algunos modelos, tenía un boton independiente para esto). Para seleccionar un canal, debías girar la perilla en el mismo sentido de las manecillas del reloj, para seleccionar de menor a mayor, dependiendo del canal a elejir, o en sentido contrario, dependiendo del canal a elejir. El ruido que se generaba al hacer esto, nos ponía los pelos de punta, por el miedo a romper la perilla (cosa que a muchos de nosotros nos ocurrió) y no vernos forzados a seleccionar canales, por medio de una pinza, enganchada en donde hubo antes la perilla de selección de canales. Al recordar estos tiempos también se me viene a la cabeza cuando mi padre arreglaba la posición de la antena y nos dejaba al frente del televisor para que le avisara cuando se viera mejor o cuando estaba sentado y quería cambiar de canal me usaba como control remoto y obviamente para nosotros era lo máximo puesto que movíamos lo mejor en tecnología
Hoy en día, muchos de estos televisores, reposan en áticos, o guardillas de nuestras casas, como un recuerdo de otras épocas, donde la tecnología era más sencilla y menos sofisticada, pero a la vez nos dejó los más gratos recuerdos de nuestra niñez...
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ESPERO QUE HAYAN Y LEIDO TODO EL TEXTO