Ejercicios de Kegel
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La pelvis es la parte del cuerpo que se encuentra entre los huesos de la cadera. El límite inferior de la pelvis es la parte que se encuentra entre las piernas y está formada por varias capas de músculos elásticos
¿Por qué hacer ejercicios para los músculos de la pelvis?
Ciertos acontecimientos de la vida, como el embarazo, el parto y el tener sobrepeso, pueden debilitar los músculos de la pelvis.
Por suerte, cuando esos músculos se debilitan, puedes fortalecerlos otra vez.
Los músculos del suelo de la pelvis son como otros músculos. El ejercicio los puede fortalecer de nuevo. Las mujeres que tienen problemas de control de la vejiga pueden recuperar el control con ejercicios para los músculos del suelo de la pelvis, que se llaman ejercicios de Kegel.
En buena forma en unos minutos al día
Ejercitar los músculos del suelo de la pelvis durante cinco minutos tres veces al día puede significar una gran diferencia en el control de la vejiga. El ejercicio fortalece los músculos que sostienen la vejiga y mantienen los otros órganos de la pelvis en su lugar.
La pelvis es la parte del cuerpo que se encuentra entre los huesos de la cadera. El límite inferior de la pelvis es la parte que se encuentra entre las piernas y está formada por varias capas de músculos elásticos. Los músculos se adhieren a la parte anterior, posterior y lateral del hueso pélvico. Son principalmente dos músculos los que hacen el trabajo. El más grande se estira como si fuera una hamaca. El otro tiene forma triangular. Estos músculos evitan la salida involuntaria de orina y materia fecal.
¿Cómo hacer los ejercicios para los músculos de la pelvis?
Encontrá los músculos adecuados. Esto es muy importante. El médico, la enfermera o el fisioterapeuta ayudarán a asegurar de que estas haciendo los ejercicios correctamente. Debes apretar los dos músculos principales que se extienden a lo largo del suelo de la pelvis. Estos son los músculos en forma de “hamaca” y de “triángulo”. Hay tres métodos para comprobar que estas ejercitando los músculos adecuados.
1. Cuando estas orinando, tratá de detener la salida de la orina.
Si lo puedes hacer, eso quiere decir que estas usando los músculos adecuados.
2. Imaginá que estas tratando de evitar la salida de gas.
Contraé los músculos que usarias para hacerlo. Si tienes la sensación de contracción, quiere decir que esos son los músculos que debes ejercitar.
3. Acuéstate e introduce un dedo en tu vagina. Aprieta como si estuvieras tratando de detener la salida de la orina.
Si sientes que aprieta el dedo, estas apretando los músculos correctos.
No aprietes otros músculos al mismo tiempo.
Tené cuidado de no contraer los músculos del abdómen, piernas u otras partes del cuerpo.
Contraer los músculos equivocados puede ejercer más presión sobre los músculos que controlan la vejiga.
Solo aprieta los músculos de la pelvis.
No aguantes la respiración.
Repetilo, pero no exageres. Al principio, busca un lugar tranquilo para hacerlo en donde te puedas concentrar bien (en el baño o en el cuarto).
Acuéstate en el piso. Contraé los músculos de la pelvis y contá hasta tres.
Relajate y cuenta hasta tres. Repetilo de 10 a 15 veces en cada sesión.
Hace los ejercicios por lo menos tres veces al día. Hacelos todos los días en tres posiciones: acostada, sentada y de pie. Podés hacer los ejercicios mientras estás acostada en el piso, sentada frente a tu escritorio o parada en la cocina. Hacerlos en las tres posiciones fortalece los músculos.
Tené paciencia. No dejes de hacerlos. Son solamente cinco minutos, tres veces al día. Es posible que no notes ninguna mejoría hasta después de tres a seis semanas. La mayoría de las mujeres notan la mejoría después de pocas semanas.
Ayuda para los ejercicios. También puedes ejercitar los músculos utilizando pesas especiales o biorregulación.
Aprieta los músculos y aguanta hasta después de estornudar
Si te preparas, puedes proteger los músculos de la pelvis para que no se dañen más. Prepárate antes de estornudar, levantar un objeto o brincar. El aumento súbito de la presión puede dañar esos músculos. Apriétalos fuertemente y aguanta hasta después de que termines de estornudar, levantar un objeto o brincar.
Después de que te acostumbres a apretar los músculos de la pelvis durante esos momentos, tendrás menos accidentes.
Recuerda
• Los músculos débiles de la pelvis a menudo ocasionan problemas de control de la vejiga.
• Los ejercicios diarios pueden fortalecer los músculos de la pelvis.
• A menudo esos ejercicios mejoran el control de la vejiga.
• Pedíle consejos al médico o a la enfermera. ¿Estás apretando los músculos adecuados?
• Aprieta los músculos de la pelvis antes de estornudar, levantar un objeto o brincar. Esto puede evitar el daño a los músculos de la pelvis.
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