El Gran Premio de Mónaco ha estado lejos de ser una lenta procesión de coches como suele ser habitual. Un fortísimo accidente de Max Verstappen dio un giro de 180 grados a la carrera. El fallo estratégico de Mercedes arrebató la victoria a Lewis Hamilton y se la regaló a su compañero, Nico Rosberg. La alegría del alemán y la frustración de británico la captaron los cámaras de Monte Carlo.