El fumador activo, frecuentemente pone como motivo de su adicción, la sensación de placer y bienestar, que experimenta luego de consumir un cigarrillo. Si esa es una de las causas por las que fumas, te interesará saber que el ejercicio aeróbico, también activa mecanismos cerebrales que regulan la ansiedad, el estrés y la depresión, produciendo las mismas sensaciones de calma y bienestar que el tabaco.
La ventaja de los aeróbicos es que, ese placer que sientes, es el resultado de haber hecho una actividad física, con todos los beneficios adicionales a nivel psicológico, biológico y social que eso implica.
¿Cuáles son los riesgos del humo de tabaco para quienes no fuman?
El humo de tabaco en el ambiente (conocido también como tabaquismo de segunda mano, tabaquismo involuntario o pasivo) es la combinación del humo de la corriente “lateral o secundaria” (el humo que resulta de la combustión de un producto de tabaco) y el humo de la corriente “principal” (el humo que exhala el fumador). La Agencia de Protección Ambiental de EE. UU., el Programa Nacional de Toxicología de EE. UU., el Director General de Sanidad de EE. UU. y la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer han clasificado al humo de tabaco en el ambiente como cancerígeno conocido (sustancia que causa cáncer) humano. Inhalar humo de tabaco en el ambiente causa cáncer en adultos que no fuman . En Estados Unidos, aproximadamente 3 000 muertes por cáncer de pulmón ocurren cada año entre adultos que no fuman causado por la exposición al humo de tabaco en el ambiente . El Director General de Sanidad estima que vivir con un fumador aumenta la posibilidad de cáncer de pulmón en quienes no fuman en 20% a 30%.
El humo de tabaco en el ambiente causa enfermedades y muerte prematura en adultos no fumadores y en niños. Se estima que la exposición al humo de tabaco de segunda mano aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas en 25% a 30%. Asimismo, se piensa que dicha exposición causa más de 46 000 muertes por enfermedades cardíacas en Estados Unidos cada año. Las mujeres embarazadas expuestas al humo de tabaco en el ambiente tienen riesgo de que su bebé nazca con un peso bajo . Los niños expuestos al humo de tabaco en el ambiente tienen un alto riesgo de presentar síndrome de muerte infantil súbita, infecciones de oídos, resfríos, neumonía, bronquitis y de asma más grave. Igualmente, la exposición al humo de tabaco en el ambiente atrofia el crecimiento de los pulmones en los niños y hace que tosan, que tengan episodios de sibilancia y que sientan que les falta el aire.
La actividad aeróbica produce modificaciones positivas en tu sistema circulatorio, respiratorio, metabólico y muscular.
-Tu corazón se vuelve más fuerte, bombeando más sangre y trabajando menos, tanto en reposo como en el ejercicio.
-Te vuelves más eficiente en quemar y eliminar grasas e hidratos de carbono, que si no se utilizan se transforman en tejido adiposo a modo de reserva.
-Tus pulmones estarán mucho mejor
¿Porque es necesario el ejercicio físico?
Nuestros antepasados prehistóricos caminaban mucho para obtener su comida y para evitar ser la comida de otros, se calcula que recorrían aproximadamente unos 18 Km. diarios.
La consecuencia de ese tipo de vida es que nuestros sistemas metabólicos (el nivel de azúcar y colesterol en sangre, la presión arterial, el estado de ánimo, entre otros) solo permanecen dentro de la normalidad cuando hacemos una cierta cantidad de ejercicio físico.
¿Cuál es la cantidad de ejercicio que necesitas para conservar tu equilibrio?
No para entrenarte y ser una atleta, solo para tener un metabolismo normal, necesitarás consumir 300 calorías diarias con algún tipo de actividad física. Caminar 40 cuadras a paso rápido (entre 40 y 60 minutos de caminata) consume, aproximadamente, 300 calorias. Puedes, si quieres, recorrer la mitad por la mañana y la mitad por la tarde.
No intentes realizar la totalidad del ejercicio desde el primer día. Comienza con una caminata que no te cause cansancio y aumenta progresivamente hasta llegar al objetivo propuesto.
¿Si dejo de fumar y efectúo una actividad física, que puedo esperar con respecto al colesterol alto o la hipertensión arterial?
Dejar de fumar y efectuar una actividad física disminuyen los niveles de colesterol y de tensión arterial. En ambas patologías, siempre se efectúa en primer término un tratamiento que consiste en dieta y ejercicio. Solo en los casos en que este tratamiento no logra el control se incorporan fármacos. Es probable que al dejar de fumar debas reformular tu tratamiento farmacológico, con bastantes probabilidades de disminuirlo o eliminarlo.
¿Si en otro intento de dejar de fumar padecí síntomas de depresión, que puedo esperar ahora?
Es probable que en este intento no sufras esos síntomas con la misma intensidad. La actividad física previene y controla la depresión. En muchos protocolos de tratamiento del síndrome depresivo se comienza con un programa de actividad física, solo a los que no responden se les indica fármacos y psicoterapia.
La actividad para lograr el mejor efecto antidepresivo es aquella que nos produce un cansancio ligero, un exceso de intensidad puede tener un efecto contraproducente y una intensidad baja, la que no nos cansa en absoluto, podría no producir ningún resultado.
PREPARÁNDOTE PARA DEJAR DE FUMAR
Tú has estado fumando durante muchos años, ahora no te precipites.
Recuerda que tienes motivos para dejar de fumar. Anótalos en un papel y llévalos en el paquete de cigarrillos. Léelo cada vez que vayas a fumar.
Hay situaciones en las que fumas cigarrillos sin ningún sentido. Sin saborearlos, casi como una máquina. Para que te des cuenta de porqué fumas y ayudarte a fumar de una forma desautomatizada te servirá la lista de registro del epígrafe siguiente. Apunta cada cigarrillo antes de fumarlo.
Intenta fumar más espaciadamente y no fumes más que la mitad del cigarrillo. No lo apures hasta el final.
Elige y fija una fecha con día y hora para dejar definitivamente de fumar. Procura que esta fecha no sea coincidente con días de tensiones o cambios que puedan alterar tu estado de ánimo.
Busca compañía. Es posible que alguien cercano también desee dejarlo. Intentadlo juntos. Ayudaros mutuamente.
MÁS RAZONES PARA DEJAR DE FUMAR:
EJERCICIOS PSICOLÓGICOS Y FÍSICOS PARA DEJAR DE FUMAR
EJERCICIOS PSICOLÓGICOS
A continuación una lista de ejercicios psicológicos muy importantes a la hora de dejar de fumar:
-Cuando se sienta "tentado" a fumar, inmediatamente imagine su futuro cercano en el cual mientras usted fuma, su médico le informa que en la radiografía del tórax le detectaron una "sombra" sospechosa de ser un cáncer pulmonar, visualícese a usted y su familia recibiendo la terrible noticia por parte del médico.
-Elabore tarjetas tipo credencial con autoafirmaciones positivas sobre usted mismo, su capacidad de control o sobre el beneficio de NO fumar, que pueda portar permanentemente en su bolso, cartera o agenda y que pueda consultar cuando lo acosan pensamientos o situaciones provocadoras de la conducta de fumar.
-Elabore una LISTA de REFUERZOS (Actividades, comestibles...) que pueda autoadministrarse UNICAMENTE si cumple la conducta meta, NO FUMAR durante intervalos de tiempo previamente establecidos.
-Elabore un listado por escrito de situaciones provocadoras de la conducta de fumar y aplique control estimular (restricción física, cambio de medio social, cambio de medio interno, eliminación de estímulos) según sea más conveniente.
-Elabore un registro de sucesos de forma fráfica, visible para usted, que contenga una secuencia de días y sucesos controlados (Ej. Fecha, suceso que le provocó fumar, y el éxito que obtuvo al no fumar en esa situación)
EJERCITE la identificación funcional de la conducta problema de la siguiente manera: Situación provocadora - Conducta problema - Consecuencias. Hágalo con la intención de impedir voluntariamente las consecuencias de la conducta problema.
Las conductas irracionales provocan la conducta de fumar, confronte sus creencias y esté atento a sus propias verbalizaciones: "todo, nunca, siempre, tengo, debería, es mi obligación...". Cuando estén activas, debátalas sin temor.
-Comparta lo que aprende sobre el tabaquismo con otras personas.
-Elabore un CONTRATO CONDUCTUAL a partir de hoy, que incluya compromisos, condiciones de recompensa por cumplimiento, bonificaciones adicionales, etc. Fírmelo y manténgalo en un lugar visible para usted.
Recuerde estos ejercicios y realícelos diariamente. Hacerlos parte de su rutina diaria le proporcionarán una valiosísima y poderosa herramienta que le ayudará a dejar de fumar. Su esfuerzo y trabajo también son necesarios para liberarse del destructivo hábito de fumar.
ANIMO, ¡¡LO VAS A CONSEGUIR, VAS A DEJAR DE FUMAR!!
EJERCICIOS FÍSICOS
Etapa 1.- Semanas 1 a 8
La frecuencia cardiaca al realizar actividad física, por su edad y nivel de entrenamiento no debe pasar durante esta etapa de 110 latidos por minuto.
1. Comienza caminando de 15 a 30 minutos. Aumenta este tiempo progresivamente a medida que lo toleres mejor. Debes caminar a un paso en el que notes que tu frecuencia cardiaca aumenta ligeramente. No sirve pasear despacio ni pararse a mirar vidrieras. Debes mantener un ritmo uniforme.
2. El objetivo será caminar 40 cuadras todos los días. El tiempo total de caminata será de 45 a 60 minutos. Es preferible caminar 20 por la mañana y 20 por la tarde.
3. Prueba a caminar en compañía de alguien. Eso hará menos aburrido el paseo, te ayudará a mantener el ritmo y te dará motivación. Debes mantener un ritmo que te permita hablar con tu acompañante.
4. Evita de momento aquellos deportes que requieran demasiado esfuerzo (fútbol por ejemplo) ya que tu organismo puede no estar preparado aún y puede ser peligroso.
5. La práctica de ejercicio debe ser habitual y rutinaria, todos los días, intenta que sea a la misma hora. Es una parte más de tu tratamiento, tan importante como la alimentación, los parches o las pastillas.
6. Hacer deporte en grupo (tenis, natación, fútbol sala...) puede ser beneficioso, pues es más divertido y aumenta nuestra motivación. Debe tenerse la precaución de no intentar a toda costa seguir el ritmo de los más en forma.
Etapa 2.- Semanas 9 a 16
La frecuencia cardiaca al realizar actividad física, no debe pasar durante esta etapa de 120 latidos por minuto.En esta etapa se deberá solamente apretar un poco el paso para que la frecuencia cardiaca alcance los niveles previstos.
Etapa 3.- Semanas posteriores
La frecuencia cardiaca al realizar actividad física, no debe pasar de 130 latidos por minuto.
En este momento debes concurrir a un gimnasio, puedes caminar en banda con una cierta inclinación y una cierta velocidad (por ejemplo 4,5 Km. de velocidad y 12º grados de inclinación). No es posible asegurar un nivel de velocidad e inclinación seguros por que, según el grado de entrenamiento y edad, en cada persona se necesitará una carga ligeramente diferente para alcanzar el nivel de ejercicio objetivo en latidos. Se debe regular la banda a los 5 minutos de ejercitar, si los latidos están en un nivel superior al requerido, bajar velocidad y/o inclinación, si están en un nivel inferior aumentar su velocidad y/o inclinación.
Aquí ya si podemos incluir deportes que nos exijan más.
REVISA LAS RAZONES QUE TIENES PARA DECIDIRTE
De entre las siguientes, elige las cinco más significativas para ti:
Desaparecerá mi tos.
No me fatigaré tanto.
Me sentiré más ágil al subir cuestas o escaleras.
Mejorará mi circulación.
Tendré menos palpitaciones.
Padeceré menos catarros y resfriados.
Mi piel estará más tersa y suave, con menos arrugas.
Recuperaré el gusto y el olfato.
Desaparecerá el mal aliento de mi boca.
Mejorarán mis relaciones sexuales.
Reduciré el riesgo de sufrir cáncer.
Mejorará mi calidad de vida.
Aumentará mi autonomía personal.
Y EL PRIMER DÍA SIN FUMAR...
-No pienses que no volverás a fumar nunca más. Simplemente dí que hoy no fumarás y respeta esta decisión cada vez que tengas ganas de encender un cigarrillo. No pienses que nunca más podrás volver a fumar. ¡Preocúpate sólo de hoy!.
- Notarás en algunos momentos la llamada de la nicotina. No te dejes engañar y cada vez que tengas deseos de fumar dí ¡NO! y haz lo siguiente:
Respira profundamente, llenando bien los pulmones y echa fuera el aire lentamente, como si fuera un suspiro. Hazlo cinco veces. Tu cerebro te pide oxígeno, dáselo.
Recuerda mentalmente y/o comenta a alguna persona que has decidido dejar de fumar.
Bebe líquidos o zumo de naranja o limón, tienes que estimular tu garganta tomando algo fresco. A lo largo del día bebe aproximadamente dos litros de líquidos que no sean bebidas alcohólicas o café.
Date un masaje en las sienes y en la frente y recuerda mirando al reloj que estas ganas de fumar no son superiores a los dos minutos.
La nicotina, puerta de entrada a otras drogas: experto
Está probado que la nicotina es la puerta de entrada a otras drogas, pues no hay nadie que haya probado la cocaína, la heroína o la mariguana sin haber consumido antes el tabaco, alertó el experto Eduardo Hernández
En entrevista, subrayó que en la prevención está la clave para que los jóvenes no tengan una adicción hacia la nicotina, que no dañen la salud de las personas que están a su alrededor y para que no consuman otras drogas.
El fundador de la Clínica del Tabaco dijo que de acuerdo con la última Encuesta Nacional de Adicciones, en México existen 14 millones de fumadores en la población urbana.
Del total de fumadores, al preguntarles si les gustaría dejar de fumar, el 70 por ciento respondió que “sí”, que no es algo que les haga muy felices y además no quieren que sus hijos fumen.
Mientras que de ese 70 por ciento, 40 asegura que ya hizo un intento serio por dejar el tabaco en los últimos 12 meses, y no lo ha conseguido.
Las personas que intentan dejar de fumar suelen acercarse a las alternativas más comerciales o publicitarias por empresas y tanto en la parte farmacéutica como en tendencias de otro tipo utilizan corrientes de reemplazo de nicotina. Sin embargo, “el problema es precisamente esta sustancia”.
En la encuesta se les preguntó si es posible dejar de fumar, a lo que respondieron que sí. “Con conocimiento de causa. La mejor forma para dejar el tabaco es entender la adicción, cuáles son los procesos fisiológicos y psicológicos a los que se ve sometido un fumador una vez que ha ingresado nicotina a su sistema nervioso”.
Después de una ardua investigación, Eduardo Hernández desarrolló un programa corto y efectivo para dejar de fumar, con base en las experiencias de las personas que habían sido exitosas en los últimos años en dejar de fumar, él mismo entre ellos.
Ello incluye aceptar que fumar es una adicción química, no un gusto ni un placer; no maneja el estrés ni la ansiedad sino que los provoca; la racionalización en frases como “me gusta fumar” no son ciertas, lo que no te gusta es cómo te sientes cuando no fumas.
Asimismo, entender la respuesta condicionada a eventos, situaciones, personas, sonidos, alimentos, que disparan las ganas por fumar.
La respuesta condicionada es encender un cigarro para volver a elevar el nivel de nicotina en el torrente sanguíneo y regresar a un nivel de “normalidad” para un fumador, que jamás será la misma para el no fumador, que no tiene necesidad de reponer nicotina.
Los pasos incluyen además decidir de manera consciente dejar de fumar y lo más importante, mantenerte así. En este proceso, es importante entender el síndrome de abstinencia a la nicotina, cuáles son los pasos que se van a pasar cuando la nicotina deja el sistema nervioso.
Esos pasos incluyen irritabilidad, ansiedad, estrés, todas conocidas por los fumadores cuando no pueden fumar, pero que se tienen que enfrentar después de años de ingresar un veneno a su organismo.
¿Por qué es tan difícil dejar de fumar?
Nicotina
La nicotina es una droga que se encuentra de forma natural en el tabaco. Esta droga es tan adictiva como la heroína o la cocaína. Con el paso del tiempo, una persona se vuelve dependiente físicamente y adicto emocionalmente a la nicotina. La dependencia física causa síntomas de abstinencia desagradables cuando usted trata de dejar de fumar. Por otro lado, la dependencia emocional y mental (adicción) hace difícil mantenerse alejado de la nicotina una vez se deja de fumar. En algunos estudios se ha demostrado que los fumadores tienen que lidiar tanto con la dependencia física como la mental para dejar el hábito y mantenerse sin fumar.
¿Cómo se adquiere la nicotina, a dónde va la nicotina y por cuánto tiempo permanece?
Cuando usted inhala el humo, la nicotina penetra profundamente en sus pulmones, de donde pasa rápidamente al torrente sanguíneo, y es transportada a todo su cuerpo. De hecho, al inhalarse el humo del cigarrillo, la nicotina llega más rápido al cerebro que los medicamentos que se administran al cuerpo por vena (vía intravenosa).
La nicotina afecta a muchas partes del cuerpo, incluyendo el corazón y los vasos sanguíneos, sus hormonas, la manera en que su cuerpo utiliza los alimentos (su metabolismo) y el cerebro. La nicotina se puede encontrar en la leche materna y hasta en la mucosidad del cuello uterino de las fumadoras. Durante el embarazo, la nicotina atraviesa libremente la placenta y se ha detectado en el líquido amniótico y en la sangre del cordón umbilical de los recién nacidos.
Existen factores diferentes que afectan cuánto tiempo le toma al cuerpo remover la nicotina y sus derivados. En la mayoría de los casos, los fumadores habituales seguirán teniendo nicotina o sus derivados, tal como cotinina, en sus cuerpos por alrededor de tres a cuatro días después de dejar de fumar.
Cómo los fumadores se hacen adictos a la nicotina
La nicotina causa una sensación placentera y distrae al fumador de las sensaciones desagradables. Esto provoca que el fumador quiera fumar nuevamente. La nicotina también produce un efecto depresivo al interferir con el flujo de información entre las células nerviosas. Los fumadores tienden a fumar más cigarrillos conforme el sistema nervioso se adapta a la nicotina. Esto, a su vez, aumenta la cantidad de nicotina en la sangre del fumador.
Con el pasar del tiempo, el fumador desarrolla una tolerancia a la droga. La tolerancia significa que se requiere de más nicotina para obtener el mismo efecto que el fumador acostumbraba a obtener de cantidades más pequeñas. Esto causa un aumento en el hábito de fumar. Finalmente, el fumador alcanza cierto nivel de nicotina y entonces sigue fumando para mantener el nivel de nicotina a un punto agradable.
Cuando una persona termina de fumarse un cigarrillo, el nivel de nicotina en el cuerpo comienza a disminuir más y más. Las sensaciones placenteras desaparecen, y el fumador nota que quiere volver a fumar. Puede que el fumador comience a sentirse irritado y tenso si pospone fumarse un cigarrillo. Por lo general, no alcanza el punto de sentir síntomas de abstinencia reales, pero el fumador se siente más incómodo con el pasar del tiempo. Cuando la persona fuma un cigarrillo, las sensaciones desagradables van desapareciendo, y el ciclo continúa.
DATOS DE INTERÉS
¿Cuánta nicotina está presente en los cigarros puros y en los cigarrillos?
La cantidad de nicotina, de sustancias carcinogénicas y de otras sustancias tóxicas presentes en los cigarrillos, en los cigarros puros y en otros productos de tabaco varía considerablemente. En un cigarrillo (el cual contiene menos de 1 gramo de tabaco), el contenido de nicotina puede variar entre 13,7 y 23,2 miligramos por gramo de tabaco seco (11). En un cigarro puro (el cual contiene hasta 20 gramos de tabaco), el contenido de nicotina puede variar entre 5,9 y 335,2 miligramos por gramo de tabaco (12).
La forma en la cual una persona fuma un producto de tabaco es más importante que la cantidad de nicotina presente en el producto para determinar cuánta nicotina entra en el cuerpo. La nicotina es absorbida en los pulmones y a través del revestimiento de la boca. La mayor cantidad de nicotina es absorbida al inhalar el humo en los pulmones y al tomar fumadas frecuentes y profundas.
¿Son dañinos y adictivos otros productos de tabaco, como el tabaco sin humo o el tabaco de pipa?
Sí. Todas las formas de tabaco son dañinas y adictivas. No existe producto de tabaco que no sea perjudicial.
Aparte de los cigarros puros y cigarrillos regulares, otras formas de tabaco son el tabaco sin humo (llamadas también tabaco para mascar, rapé y snus), pipas, narguiles (pipas de agua), beedis y kreteks. Aunque casi toda la investigación se ha enfocado en los efectos nocivos de fumar cigarrillos, toda forma de tabaco es perjudicial.
Todo producto de tabaco contiene nicotina y sustancias que causan cáncer. Se sabe que tanto el tabaco sin humo como el que se fuma causan cáncer en el ser humano (3, 8). Es posible que dichos productos causen también infartos, padecimientos de la boca y otras enfermedades.r.
Pipas: Fumar pipas causa cáncer de pulmón y aumenta el riesgo de los cánceres de boca, de garganta, de laringe y de esófago (8, 13).
Narguiles o pipas de agua (se llaman también arguiles, hookahs, burbujas de humo, shishas, boorys y gozas): El narguile es un dispositivo que se usa para fumar tabaco. El humo pasa por una cacerola parcialmente llena con agua antes de ser inhalado por el fumador. Algunas personas creen que fumar con un narguile es menos dañino y adictivo que fumar cigarrillos convencionales (14), pero todas las formas de fumar tabaco son perjudiciales y adictivas. El humo de tabaco, incluso el humo producido por el narguile, contiene sustancias químicas nocivas como el monóxido de carbono y sustancias carcinogénicas (15).
Beedi: El beedi es un cigarrillo de sabor que se prepara al envolver tabaco en una hoja seca del árbol de tendu, que crece en la India. El uso del beedi ha sido asociado con infartos y con cánceres de boca, de garganta, de laringe, esófago y de pulmón (8, 16).
Kreteks: Un kretek es un cigarrillo que se prepara al mezclar tabaco con clavo de olor. Fumar kreteks está asociado con cáncer de pulmón y con otras enfermedades pulmonares (16).
¿Existe un producto de tabaco menos perjudicial que los cigarrillos?
Todos los productos del tabaco son nocivos y causan cáncer, y se desaconseja firmemente su uso. No existe un grado de uso del tabaco que no sea perjudicial. Asimismo, se debe aconsejar a las personas que usan cualquier tipo de producto de tabaco que dejen de hacerlo. Ayuda para dejar el tabaco se puede encontrar en la hoja informativa en inglés del NCI: Where To Get Help When You Decide To Quit Smoking.
¿Cuáles son los beneficios a largo plazo de dejar de fumar?
Dejar de fumar reduce el riesgo de cáncer y de otras enfermedades, como las enfermedades cardíacas y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, las cuales son causadas por fumar.
Las personas que dejan de fumar, sin importar la edad, presentan un menor riesgo de morir por enfermedades asociadas con el tabaco que quienes continúan fumando:
Dejar de fumar a los 30 años: Los estudios revelan que los fumadores que dejan el tabaco alrededor de los 30 años de edad reducen su probabilidad de morir prematuramente por enfermedades relacionadas con fumar en más de 90% (18, 19).
Dejar de fumar a los 50 años: Las personas que dejan de fumar alrededor de los 50 años de edad reducen su riesgo de muerte prematura en más de 50% en comparación con quienes siguen fumando (19).
Dejar de fumar a los 60 años: Aun las personas que dejan el tabaco alrededor de los 60 años de edad o más viven más tiempo que quienes siguen fumando (19).
¿Se reduce el riesgo de cáncer cuando se deja de fumar?
Sí. Dejar de fumar reduce el riesgo de padecer cáncer y de morir por esa enfermedad. Sin embargo, se llevan algunos años después de dejar el hábito para que el riesgo de cáncer comience a descender. Este beneficio aumenta en cuanto más tiempo permanece la persona sin fumar (2).
El riesgo de muerte prematura y la posibilidad de padecer cáncer por fumar cigarrillos depende de muchos factores, como el número de años que fuma la persona, el número de cigarrillos que fuma al día, la edad cuando comenzó a fumar y si la persona ya estaba enferma o no cuando dejó el tabaco. Para quienes ya presentan cáncer, dejar de fumar reduce el riesgo de la formación de un segundo cáncer (20–22).
¿Deberá preocuparse por dejar de fumar la persona que ya ha sido diagnosticada con cáncer?
Sí. Hay muchas razones por las que las personas que han sido diagnosticadas con cáncer deberán dejar de fumar. Para quienes se someten a cirugía, a quimioterapia o a otros tratamientos, dejar de fumar ayuda a mejorar la capacidad del cuerpo para sanar y para responder a la terapia (2, 20). Asimismo, reduce el riesgo de padecer neumonía e insuficiencia respiratoria (2, 20). Además, dejar el hábito puede reducir el riesgo de que regrese el cáncer o que se forme un segundo cáncer (20–22)
Fuentes:
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