La ira descontrolada tiene efectos emocionales y físicos a largo plazo en el cuerpo. Según la terapeuta holística Guadalupe Chávez, si pasa uno con enojo o rabia muy seguido el primer órgano que se afecta es el hígado, porque es el que filtra todas las emociones.
Uno no ama con el corazón, ama con el hígado.
La psicóloga Patricia Nevárez afirma que toda terapia de relajación ayuda a calmar. Sigue las que te dejamos a continuación.
Cuida una mascota
Las mascotas ayudan mucho, en todos los sentidos. Chávez asegura que sirven para que exista responsabilidad, constancia y alegría en las personas. Los caballos estimulan los músculos y partes del cuerpo en personas con parálisis; los perritos elevan las defensas; los gatitos ayudan a descargar la energía pesada, además de entretenernos con sus juegos; los peces otorgan calma y relajación completa.
Repite un mantra
Elige una sílaba (mantra) y repítela en un tono de voz cada vez más alto. Al final grita si es necesario.
También puedes contar hasta diez antes de reaccionar, de esta manera puedes calmar tu temperamento, sobre todo si eres una de esas personas compulsivas que suelen hablar (o gritar) antes de pensar.
Ejercicios de respiración
Respira profundamente. Cualquier ejercicio de respiración controlada le ayudará a calmarse. Por ejemplo, contar hasta seis mientras inspira.
Luego retener el aire en la parte baja del abdomen mientras cuentas hasta diez y exhala lentamente contando otra vez de uno a seis.
Con los pulmones vacíos, cuenta hasta cinco y vuelve a inspirar.
Repite de tres a cinco veces este sencillo pero útil ejercicio.
Relajación
Conéctate con el silencio. Piensa en algo que sea de tu agrado. Siente el cuerpo cómodo y relajado. Mentalmente repite a ti misma frases positivas como “Elijo estar bien”. Notarás el cambio de inmediato.
La silla vacía
Siéntate en una silla y coloca en frente de ti una silla vacía. Imaginariamente, sienta en la silla vacía a una persona contra la cual tengas motivos de odio, ira, rencor, envidia o resentimiento no resueltos.
Exprésale a esa persona imaginaria toda la carga emocional que tienes contra ella. Después, siéntate en la silla vacía; imagina que tú eres esa otra persona y responde a todo lo que has escuchado. Regresa a la primera silla y continúa con la expresión de tus emociones hacia la persona que has imaginado en el asiento. Regresa a la silla vacía y desde allí contesta.
Repite este ejercicio las veces que sean necesarias para que esta práctica te permita lentamente liberarte del infierno emocional que pesa en tu interior sin saberlo.
Hacer algo de ejercicio
La actividad física puede ofrecer una salida a las emociones, especialmente si estamos a punto de estallar.
Salir a caminar o a correr, nadar, levantar pesas o simplemente subir y bajar las escaleras varias veces permitirá sacar la adrenalina de la ira sin confrontaciones. Haz la prueba.