Ah, recuerdo el 2007, estaba empezando la secundaria y era un chaval feliz; con sueños y aspiraciones intactos (aún no descubría Taringa!)...
Creo que fue en ese año cuando me enteré de una beca llamada UWC (United World College) la cual básicamente ofrecía una estadía para estudiar los dos últimos años de la prepatoria en algún país como Canadá o Inglaterra. Obviamente puse mi mirada en ella.
Y bueno, pasó el tiempo, con èl la secundaria y llegué a la preparatoria. Era momento para poner todos huevos y ganar esa beca.
Recuerdo que el concurso se dividía en varias etapas (cada una era un filtro): examen de conocimientos, día de campo, campamento y entrevistas. Era sin duda un largo y duro camino, sin embargo tenía confianza en mí mismo... tal vez demasiada.
No sé bien si me embobé demasiado con el asunto de la beca, el cambió de la secundaria a la preparatoria fue muy brusco o ambas, pero descuidé mis clases y mis calificaciones que hasta entonces habían sido altas empezaron a decrecer. No obstante no le di gran importancia porque "bah, ya después me recuperaré".
Así pues, llegó el día de presentar el examen de conocimientos para la beca. Justo ahí me enteré que los que estaba ahí para hacerlo eran mas de 1200, de los cuales solo escogerían a 80 más o menos. Por supuesto sentí un nudo en la garganta.
"Ya fue esto. Bah, nada pierdo haciendo el intento", pensé.
Al regresar a casa caí en cuenta de que probablemente lo único que me quedaba era el montón de materias en las que estaba hecho mierda. Fue una noche dura...
A pesar de recuperarme en la mayoría de las clases, seguía pechéandola (cual equipo mexicano en la Libertadortes) en matemáticas, geografía, física y dibujo técnico. Igual planeaba salvarlas, claro, hasta que las mandé al carajo porque ¡había zafado el filtro del examen! Obviamente restaba un largo camino, pero saber que era de los pocos que aun estaba en la lucha me dio un subidón de confianza.
Para no hacer muy largo esto, también pasé el filtro del día de campo. Acá ya sólo quedábamos unos 50 participantes de los cuales 9 serían los ganadores.
Se podría decir que estaba en semifinales y para el partido (la fase del campamento) salí con el cuadro titular descansado y mentalizado (las inferiores se encargaban de zafar las materias de la preparatoria) y con un 3-4-3 para ganar, gustar y golear... Al terminar el encuentro tenía una cita para la gran final (las entrevistas).
Para ser sincero en esos momentos me sentía imparable.
Tanto era así que no me importaba que (siguiendo con la analogía con el fútbol) las inferiores estuvieran peleando por no descender en la liga local.
Y bueno, llegó el día de la primera entrevista, era fuera de la ciudad y por la mañana por lo que tuve que faltar a un examen de geografía. Realmente me importó carajo no hacer el examen.
Debo aceptar que en la etapa de entrevistas pequé de canchero, pero igual estaba seguro de ganar.
Ya me sentía descubriendo un nuevo país; imaginaba cómo serían los salones de clase, los maestros, los compañeros y por qué no las chavalas...
Mis padres me decían estar orgullosos, y más porque me veían confiando, y con mis amigos platicaba sobre cómo hablaríamos por skype.
Todo era fantástico. Claro, hasta que...
Todo se había acabado (cual mexicano no nací para ganar finales); había decepcionado a mis padres y amigos y mi mundo de fantasái se derrumbó, La carta escaneada y despersonalizada hizo más doloroso todo.
Y bueno, cuando en facebook subieron una foto con todos los ganadores...
Ya luego de tragado el coraje recordé que de las 4 materias en las que iba mal, las 4 las reprobé...
Ya sólo me quedó agarrarme bien los cojones y pasarlas en las recuperaciones. Afortunadamente así fue.
Pero el golpe a mi ego ya estaba bien dado...
Tuvieron que pasar varios años para recuperarme. Aún ahora, ya en la facultad, me pone melancólico contarlo.
Pero bueno, así aprendí que siempre hay que ir con huevos hasta el final y nunca despreciar lo que puede ser tu bote salvavidas.
En fin, gracias por leer y ojalá no cometan el mismo error que yo. Saludos.
P.d. Y así fue como valientemente alejé a esa beca que estaba embrujada.

Creo que fue en ese año cuando me enteré de una beca llamada UWC (United World College) la cual básicamente ofrecía una estadía para estudiar los dos últimos años de la prepatoria en algún país como Canadá o Inglaterra. Obviamente puse mi mirada en ella.

Y bueno, pasó el tiempo, con èl la secundaria y llegué a la preparatoria. Era momento para poner todos huevos y ganar esa beca.
Recuerdo que el concurso se dividía en varias etapas (cada una era un filtro): examen de conocimientos, día de campo, campamento y entrevistas. Era sin duda un largo y duro camino, sin embargo tenía confianza en mí mismo... tal vez demasiada.
No sé bien si me embobé demasiado con el asunto de la beca, el cambió de la secundaria a la preparatoria fue muy brusco o ambas, pero descuidé mis clases y mis calificaciones que hasta entonces habían sido altas empezaron a decrecer. No obstante no le di gran importancia porque "bah, ya después me recuperaré".
Así pues, llegó el día de presentar el examen de conocimientos para la beca. Justo ahí me enteré que los que estaba ahí para hacerlo eran mas de 1200, de los cuales solo escogerían a 80 más o menos. Por supuesto sentí un nudo en la garganta.
"Ya fue esto. Bah, nada pierdo haciendo el intento", pensé.
Al regresar a casa caí en cuenta de que probablemente lo único que me quedaba era el montón de materias en las que estaba hecho mierda. Fue una noche dura...
A pesar de recuperarme en la mayoría de las clases, seguía pechéandola (cual equipo mexicano en la Libertadortes) en matemáticas, geografía, física y dibujo técnico. Igual planeaba salvarlas, claro, hasta que las mandé al carajo porque ¡había zafado el filtro del examen! Obviamente restaba un largo camino, pero saber que era de los pocos que aun estaba en la lucha me dio un subidón de confianza.
Para no hacer muy largo esto, también pasé el filtro del día de campo. Acá ya sólo quedábamos unos 50 participantes de los cuales 9 serían los ganadores.
Se podría decir que estaba en semifinales y para el partido (la fase del campamento) salí con el cuadro titular descansado y mentalizado (las inferiores se encargaban de zafar las materias de la preparatoria) y con un 3-4-3 para ganar, gustar y golear... Al terminar el encuentro tenía una cita para la gran final (las entrevistas).
Para ser sincero en esos momentos me sentía imparable.
Tanto era así que no me importaba que (siguiendo con la analogía con el fútbol) las inferiores estuvieran peleando por no descender en la liga local.
Y bueno, llegó el día de la primera entrevista, era fuera de la ciudad y por la mañana por lo que tuve que faltar a un examen de geografía. Realmente me importó carajo no hacer el examen.

Debo aceptar que en la etapa de entrevistas pequé de canchero, pero igual estaba seguro de ganar.
Ya me sentía descubriendo un nuevo país; imaginaba cómo serían los salones de clase, los maestros, los compañeros y por qué no las chavalas...

Mis padres me decían estar orgullosos, y más porque me veían confiando, y con mis amigos platicaba sobre cómo hablaríamos por skype.
Todo era fantástico. Claro, hasta que...
Todo se había acabado (cual mexicano no nací para ganar finales); había decepcionado a mis padres y amigos y mi mundo de fantasái se derrumbó, La carta escaneada y despersonalizada hizo más doloroso todo.
Y bueno, cuando en facebook subieron una foto con todos los ganadores...

Ya luego de tragado el coraje recordé que de las 4 materias en las que iba mal, las 4 las reprobé...
Ya sólo me quedó agarrarme bien los cojones y pasarlas en las recuperaciones. Afortunadamente así fue.
Pero el golpe a mi ego ya estaba bien dado...

Tuvieron que pasar varios años para recuperarme. Aún ahora, ya en la facultad, me pone melancólico contarlo.
Pero bueno, así aprendí que siempre hay que ir con huevos hasta el final y nunca despreciar lo que puede ser tu bote salvavidas.
En fin, gracias por leer y ojalá no cometan el mismo error que yo. Saludos.
P.d. Y así fue como valientemente alejé a esa beca que estaba embrujada.