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Buenas, le dejo esta info, espero les guste, y un tema de Alpha Blondy.




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INTRODUCCIÓN


Mundialmente en los países en vías de desarrollo, el turismo dirigido a las áreas protegidas, llamado también ecoturismo o turismo ecológico se está convirtiendo en una actividad cada vez más popular, proporcionando una gran diversidad de oportunidades para el esparcimiento y la recreación pero, debido a la creciente demanda en contraste con la fragilidad de los recursos naturales, el manejo de la actividad se vuelve cada vez más conflictivo.

El uso recreacional, puede afectar la composición de la vegetación y la diversidad de especies, las propiedades del suelo y la estabilidad del ambiente de la recreación, las poblaciones y la conducta de varias especies de fauna, y por cierto, la calidad de la experiencia del visitante (Graefe, 1991, citado por Calvopiña Oñate, 1992).

Los administradores de las áreas protegidas, siempre en busca de financiamiento y de justificación económica para la existencia de sus áreas, generalmente reciben con gusto este aumento. Sin embargo, el creciente número de turistas está creando nuevos problemas en las áreas más visitadas (UICN, 1993).

Por otro lado, los residentes que viven cerca de las áreas protegidas están observando este aumento de turistas y se encuentran en el proceso de decidir si ellos deberían involucrarse o no en este movimiento y, si lo hacen, cómo van a mantener la autonomía sobre sus territorios (Boo, 1992).

Un manejo exitoso de la recreación en las áreas protegidas depende grandemente del conocimiento de las características de los recursos y de su uso existente y potencial, pero, de la misma manera, de una información confiable sobre las características socioeconómicas de los visitantes, sus expectativas, patrones de comportamiento, actitudes hacia el recurso, motivaciones y satisfacción (Ramdial, 1987, citado por Calvopiña Oñate, 1992).

OBJETIVOS

El presente apunte pretende:

-Realizar ciertas aclaraciones sobre el significado del ecoturismo, las características del turismo y los visitantes.

-Enunciar parámetros generales sobre inventario y clasificación de atractivos turísticos y desarrollo de sitios y facilidades.

-Explicar brevemente algunas técnicas para el manejo del visitante.

-Comentar acerca de la participación de las comunidades y la distribución de beneficios. (Estudios de caso).

GENERALIDADES

DEFINICIÓN Y OBJETIVOS DEL ECOTURISMO


Existen un sin número de definiciones de este término, entre las que valen la pena señalar las siguientes:

“Turismo que consiste en realizar viajes a áreas naturales relativamente sin disturbar o sin contaminar, con el objetivo específico de estudiar, admirar y gozar el panorama junto con sus plantas y animales silvestres y así mismo cualquier manifestación cultural existente en dichas áreas” (Ceballos-Lascuráin, 1991).

“Turismo natural que contribuye a la conservación a través de la generación de fondos para las áreas protegidas, creando oportunidades de empleo para las comunidades locales y ofreciendo educación ambiental” (Boo, 1991).

“Turismo dedicado al disfrute de la naturaleza de forma activa, con el objetivo de conocer e interpretar los valores naturales y culturales existentes en estrecha interrelación e integración con las comunidades locales y con un mínimo impacto sobre los recursos, sobre la base de apoyar los esfuerzos dedicados a la preservación u utilización de las áreas naturales donde se desarrolla, o de aquellas prioritarias para el mantenimiento de la biodiversidad” (Congreso Mundial sobre Ecoturismo, 1992).

Como se observa, la definición de ecoturismo depende mucho del punto de vista considerado: en lo económico es un negocio significativo, en lo ecológico puede convertirse en un instrumento para defender la naturaleza en áreas naturales las que, sino se usaran así, no siempre recibirían una adecuada protección; en lo social, permite mejorar o por lo menos no deteriorar las condiciones de las poblaciones locales y permitir un acercamiento cultural entre los visitantes y los pueblos visitados (Cabrera González, 1996).

Con base en todas estas definiciones, podemos decir, en resumen, que el ecoturismo es un viaje a las áreas naturales, el cual conserva el ambiente y procura el bienestar de la gente local.

Dentro de los objetivos del manejo de la visitación a las áreas protegidas, podemos mencionar:

Incrementar el nivel de conciencia pública sobre la contribución de las áreas protegidas al desarrollo.
Lograr un uso y manejo apropiado de los recursos naturales y manifestaciones culturales del sitio turístico, que permitan la satisfacción de las necesidades sociales, económicas y ecológicas de la zona a largo plazo.
Generar ingresos para el manejo, administración y protección del área natural a la que pertenece el sitio turístico.
Propiciar la integración de las comunidades locales y regionales en la planificación y desarrollo de la actividad.
Satisfacer las demandas de ocio en las modalidades de recreación y turismo, con motivación en la naturaleza y en la cultura.
Demostrar a nivel regional, nacional y local las ventajas y oportunidades de la conservación del paisaje en su estado natural, incrementando la conservación de ecosistemas ubicados fuera de las áreas protegidas.

VERDADES SOBRE EL TURISMO

El turismo es una actividad industrial que consume recursos, produce desperdicios y necesita infraestructura, pudiendo competir por los recursos escasos de determinada zona (como por ejemplo la luz o el agua), produciendo conflictos con las comunidades locales que ven como “sus recursos” están siendo utilizados por personas ajenas, produciendo un racionamiento en su uso, y el consumidor, al usar los recursos puede “sobre-consumirlos” Adicionalmente, el turismo es una industria dominada por el sector privado, con decisiones de inversión que se basan en la maximización de los beneficios, por lo que su control es difícil. Finalmente, debemos tener en cuenta que los turistas son consumidores que buscan entretenimiento, por lo tanto, los ingresos se producen por “importar clientes” antes que por exportar productos (Cifuentes, 1996).

Sin embargo, el ecoturismo también produce beneficios para las comunidades y para el área protegida, que se pueden resumir en:

Aumento de los fondos destinados a las áreas protegidas y las comunidades locales,
Creación de nuevos puestos de trabajo para los residentes locales y
Educación ambiental para los visitantes.

CARACTERÍSTICAS DE LOS VISITANTES

Lindberg (1991) citado por Calvopiña Oñate (1992), clasifica a los turistas de la naturaleza en base a las razones que motivan el viaje y las amenidades que requieren. Distingue cuatro categorías básicas:

-Estrictos o prístinos: que incluye a científicos, investigadores o miembros de tours específicos diseñados para la educación.

-Dedicados: gente que quiere entender la cultura local, natural y cultural.

-Seguidores: gente que visita áreas protegidas por tomar un viaje “inusual”.

-Casuales: participan en viajes de naturaleza como parte de otro viaje.


INVENTARIO Y CLASIFICACIÓN DE SITIOS TURÍSTICOS

Como lo señala Ceballos-Lascuráin, et. al. (1996) en toda planeación de actividades ecoturísticas es indispensable levantar inventarios de los atractivos ecoturísticos, tanto existentes como potenciales. El inventario ecoturístico debe entenderse como una descripción ordenada y calificada de aquellos elementos que constituyen las principales atracciones y objetos de interés para los ecoturistas. Todo inventario debe ser tan completo y detallado como sea posible deberá realizarse de manera sistemática y categorizada. Ningún inventario deberá considerarse terminado o estático, sino que, por el contrario, deberá revisarse y actualizarse continuamente, a fin de ser comunicado oportuna y verazmente tanto a los operadores ecoturísticos como a los turistas mismos.

El mismo autor brinda las siguientes pautas para la elaboración de los inventarios de atractivos ecoturísticos:

Un inventario ecoturístico no deberá confundirse con un inventario de las especies biológicas ni de los monumentos culturales o históricos del área.
Los atractivos turísticos de un área deberán ser cuidadosamente clasificados y categorizados, para lo cual propone el siguiente esquema de categorización básica: atractivos focales, complementarios y de apoyo.

Los atractivos focales son los elementos distintivos que se encuentran en el área. Son aquellos rasgos intrínsecos de singularidad que mejor caracterizan a dicho sitio o región y son el motivo fundamental de visitación del ecoturista.
Los atractivos complementarios son elementos que no poseen el grado de importancia o singularidad en cuanto al interés de los atractivos locales. Es decir, por sí solos quizá no ejercerían suficiente atractivo para motivar una visita. Sin embargo, contribuyen motivos de interés adicional y valor agregado para el ecoturista, y también pueden contribuir a evitar concentraciones excesivas de turistas en un solo lugar y a propiciar el desplazamiento de los visitantes por diversos sitios del área.
Los atractivos de apoyo lo constituyen ciertos elementos artificiales (instalaciones y servicios) que proporcionan al visitante diferentes satisfacciones. Dan sustento y servicio al visitante, pero nunca se tenderá a que constituyan el motivo principal por el cual el ecoturista visite un área respectiva.

Todo inventario deberá contener elementos de calificación cualitativa, a fin de que sea verdaderamente útil.
Se deben diferenciar los atractivos existentes y potenciales tanto los atractivos focales como los secundarios pueden ser existentes o potenciales, en tanto que los de apoyo siempre habrán de ser existentes (es decir, reales).
El lenguaje que se use en la preparación de los inventarios deberá ser fácilmente comprensible, sin incurrir en excesos técnicos o científicos.

DESARROLLO DE SITIOS Y FACILIDADES

Es evidente que se requiere de una nueva arquitectura para la planeación y realización de infraestructura física para el adecuado desarrollo del ecoturismo, sobre todo en ecosistemas de gran fragilidad como los que caracterizan a las áreas protegidas. En la mayoría de los casos, las autoridades correspondientes aún no han producido normas y lineamientos precisos para el desarrollo de dicha infraestructura turística. Entre las políticas generales que pueden servir de base para la planeación física de sitios y facilidades para el ecoturismo están:

Las construcciones no deben afectar al medio ambiente, pero sí, lograr autosuficiencia y bajo consumo energético.
Las instalaciones no deben ser el principal atractivo, sino un apoyo más a los atractivos naturales.
Toda obra de infraestructura física deberá estar sometida previamente a un estudio de impacto ambiental.
Las edificaciones deben armonizar con el medio y no sobresalir.
Se debe prestar especial importancia a los desechos, al desalojo y al tratamiento de residuos, evitando contaminar el ambiente.
Utilización de materiales y técnicas constructivas regionales, que no sean parte de recursos a ser protegidos.
Baja densidad de construcciones de reducida altura.
Debería aplicarse lo que de manera genérica podemos denominar “ecotécnicas” en el planeamiento físico y las construcciones (Ceballos-Lascuráin, et al., 1996)

Las ecotécnicas incluyen el uso de energía solar, captación y reutilización de agua pluvial (y donde esté disponible, de agua fluvial y lacustre), reciclaje de todo tipo de desechos y basuras, ventilación natural cruzada en lugar de aire acondicionado, un alto nivel de autosuficiencia alimentaria (a través de acuicultura, huertos, “granjas ecológicas”, etc.), el uso de materiales de construcción locales y autóctonas, uso de métodos sencillos para purificar el agua, utilización de la vegetación y de accidentes topográficos en la arquitectura del paisaje (Ceballos-Lascuráin, et. al., 1996)

TÉCNICAS PARA EL MANEJO DEL VISITANTE

De acuerdo a Wurz, et. al. (s.f.) existen varias acciones de manejo que deberían ser consideradas al momento de planificar la actividad turística dentro de las áreas protegidas, las mismas que pueden resumirse en:

Reducir el uso de áreas problemáticas, que incluye:

-Limitar el número de visitantes (permisos, cupos para senderos o sitios, cuotas, racionamiento),
-Limitar la duración de estadía (en sitios individuales o en toda el área),
-Desincentivar la visitación a ciertas zonas,
-Exigir que el visitante reciba instrucciones antes de entrar,
-Especificar el tipo de equipo o destrezas requeridos,
-Controlar el tipo de transporte (motorizado, con animales de carga, motorizado, etc.)
-Prohibir el uso de ciertas zonas.

Modificar la localización del uso que ocurre dentro de áreas problemáticas, con acciones como:

-Localizar senderos e infraestructura fuera de áreas susceptibles y trasladarlo hacia sitios resistentes
-Designar sitios para acampar y otros usos, prohibir o impedir el uso fuera del sendero en áreas susceptibles, prohibir prácticas de alto impacto en sitios frágiles,
-Controlar los tipos de transporte en algunas áreas y restringir temporal o espacialmente los usos conflictivos.

Modificar el tiempo de uso mediante:
Prohibir o impedir el uso en épocas cuando la posibilidad de impactos a los recursos naturales es alta, fomentar la visitación fuera de períodos del uso máximo e incrementar las cuotas de entrada en periodos del uso máximo o cuando los recursos están más susceptibles a impactos.

Modificar el tipo del uso o el comportamiento del visitante a través de:

-Limitar la duración de la estadía,
-Limitar el tamaño del grupo, prohibir ciertos modos de viajar, prohibir equipo o prácticas de alto impacto, fomentar una ética ambiental (impacto mínimo, limitaciones del recurso), exigir el acompañamiento de un guía turístico y mejorar el patrullaje, los contactos con visitantes y la aplicación de las reglas.

Modificar las expectativas del visitante. Esto se puede lograr con las siguientes acciones:

-informar a los visitantes de las condiciones que puedan encontrar (recursos susceptibles, usos no compatibles, etc.),
-informar sobre la misión, los objetivos de manejo y las condiciones del área deseadas en el futuro e
-involucrar a los visitantes como participantes en el proceso de planificación.

Mantener o rehabilitar el recurso. Para esto se debe:

-localizar las áreas del uso en sitios resistentes,
-endurecer (reforzar) los sitios y construir infraestructura para reducir los impactos, utilizar barreras y cortinas naturales, eliminar los indicios del uso o impacto, mantener los senderos y sitios del uso, evitando el deterioro acelerado y
-rehabilitar sitios deteriorados.

Técnicas de racionamiento. Las principales son:

-Reservaciones,
-Loterías
-Preferencia a los que lleguen primero
-Precio por entrada al área y
-Preferencias basadas en méritos, destrezas o conocimiento.


ACTORES INVOLUCRADOS EN EL ECOTURISMO

Los principales actores en un proceso de desarrollo turístico sustentable, bajo la modalidad de ecoturismo son los siguientes:

El sector ambientalista se ve en la necesidad de promover nuevos modelos de desarrollo que sean económicos y ecológicamente sostenibles. Tanto los administradores de parques como las organizaciones ambientalistas se ven obligados a buscar soluciones. Actualmente muchas ONGs se están involucrando en proyectos de ecoturismo, con el fin de llevar a cabo planes de conservación, manejo e investigación en A.N.P.
El sector turístico empresarial, este tiene la capacidad de ejercer gran influencia en los clientes a la hora de decidir sus destinos de visita. Este sector es bastante amplio y complejo y está relacionado con otros sectores económicos como el comercio, artesanía y hotelería, pero no todos están conscientes de que el ecoturismo debe estar indisolublemente unido a la conservación de los recursos naturales.
El sector gubernamental no suele distinguir de manera precisa el ecoturismo del turismo convencional, y las políticas nacionales de turismo se basan generalmente en enfoques tradicionales. México y especialmente Costa Rica son ejemplos en los que la “actividad ecoturística” es uno de los principales productos de exportación.
El sector comunitario, especialmente aquellas poblaciones que viven dentro o alrededor de zonas protegidas, son consideradas importante cuando se habla de los beneficios del ecoturismo debe proporcionarle. Sin embargo la práctica indica que su papel es más bien pasivo y que no suele existir una verdadera participación de la comunidad. Son pocos los casos en que el ecoturismo ha aportado a las comunidades verdaderos beneficios, tanto económicos como sociales.
Algunas poblaciones sienten que el ecoturismo ha traído competencia frente al uso de los recursos naturales locales, muchas veces ya restringidos por la declaración de protección del área.
La voluntad de la población local debería constituir el motor del ecoturismo y su adhesión una condición previa para el desarrollo del mismo. El bienestar de las comunidades depende de los mismos recursos que atraen a los turistas. Si éstas no se encuentran involucradas en la toma de decisiones (no solamente como empleados de servicios terciarios), no se puede garantizar la conservación a largo plazo de los recursos naturales de los cuales depende esta actividad.
El sector consumidor está constituido por los visitantes. Aunque es difícil definir al ecoturista”, se tienen datos de que generalmente el turista orienta sus intereses hacia temas asociados con los bosques tropicales y a la observación de especies en peligro de extinción. Un dato importante es que son ellos quienes deciden a donde van.

EL PAPEL DE LAS COMUNIDADES LOCALES EN EL ECOTURISMO

El ecoturismo se presenta como una buena oportunidad de relacionar el desarrollo económico con conservación; pero esta sólo tendrá un futuro si se satisfacen las necesidades básicas de las comunidades locales. El entender las necesidades verdaderas de las comunidades significa entender sus hábitos, problemas, creencias y la manera como la comunidad o pueblo toma sus decisiones sobre el uso de la tierra y su modo de vida, lo cual es esencial para la viabilidad futura de cualquier forma de desarrollo, incluyendo el ecoturismo.

El ecoturismo, al promoverse cono una forma de desarrollo sostenible para las comunidades:

• Asume la participación de la población local como uno de los objetivos primordiales.
• Promueve la conservación en beneficio de las comunidades locales.
• Apoya el conocimiento y rescate de los valores culturales

LA PARTICIPACION DE LAS COMUNIDADES

El término participación puede adoptar formas diferentes y es susceptible de distintas interpretaciones:

a) Participación impuesta, que consiste en estar involucrados de los miembros de la comunidad con proyectos diseñados por agentes externos, sin tomar en cuenta las necesidades ni opiniones.

b) Participación consultiva, que fomenta el diálogo entre la población local y el equipo o agente externo, con el fin de determinar los problemas y evaluar la situación socioeconómica.

c) Participación activa, en las que las personas o el grupo toman la iniciativa apoyados por agentes externos, y trabajan en conjunto para lograr que el grupo o comunidad adquieran o refuercen las capacidades necesarias para manejar y controlar los recursos.

d) Participación propia, que se da como protagonismo espontáneo, con diversos grados de concientización de las personas o comunidades, sin la participación de agentes externos.

De acuerdo con los estudios realizados por diferentes autores sobre los modelos de ecoturismo practicados en el mundo, el tipo de participación es, en la mayoría de los casos, impuesta y los resultados han sido por lo general desfavorables para las comunidades. Esto se debe a que no fueron tomados en cuenta sus verdaderas necesidades y problemas; la comunidad no entendía las razones de la conservación y, a pesar del incremento turístico, éste le proporcionaba muy poco o ningún beneficio.

PRIMER ESTUDIO DE CASO: COMUNIDAD DE ZÁBALO - RESERVA
FAUNISTICA CUYABENO - AMAZONIA ECUATORIANA


Después de muchos años de probar diferentes alternativas de producción para afrontar las necesidades básicas, la comunidad cofán de Zábalo encontró en el turismo la alternativa más prometedora.
Este grupo comunitario guiado por la figura de su líder que tiene una formación especial (antropólogo) y una visión más cercana del mundo occidental, ha configurado una de las operaciones turísticas comunitarias más exitosas, no solo de la región amazónica sino tal vez de todo el Ecuador. A mediados del año 1992 se consolidó el primer convenio entre la comunidad de Cofán y el Estado, después de 8 años de negociación y con el apoyo que les proporcionó la ONG nacional Fundación Natura, se delimita el territorio, asegurando a esta comunidad el derecho a vivir y manejar los recursos dentro de la Reserva.
La experiencia basada en más de 10 años de estar involucrados en la actividad turística, le ha dado a la comunidad la capacidad de diversificar y afianzar sus operaciones turísticas.
El operador se encarga de vender los paquetes turísticos y la comunidad de los demás servicios: recibir a los turistas en el Hotel, tour por la selva y venta de artesanías. Además la comunidad cuenta con 4 cabañas, movilización fluvial, senderos para giras guiadas, guías nativos, etc.
Cabe señalar, finalmente, que la comunidad depende actualmente de la actividad turística como fuente de ingreso y en gran medida del soporte logístico externo de la compañía turística.

SEGUNDO ESTUDIO DE CASO: CORPORACIÓN ECOLÓGICA “AMIGOS
DE LA NATURALEZA DE MINDO” - ORGANIZACIÓN COMUNITARIA DE
MINDO


La Corporación Ecológica “Amigos de la Naturaleza” nace de la iniciativa de algunos miembros de la comunidad de Mindo por conservar los bosques de sus alrededores. Su lucha logró la declaración del Bosque Protector de las montañas de Mindo. Esta organización se encarga de concientizar a la población mediante cursos de capacitación y educación ambiental. La protección del bosque ha abierto una nueva alternativa de trabajo a la población local mediante la introducción de la actividad turística.
Sin embargo no todo el pueblo de Mindo trabaja para la corporación ya que son más de 900 personas, y como la actividad turística a aumentado en los últimos años, las instalaciones en infraestructura son propiedad de personas que no pertenecen a la comunidad, pudiendo resultar negativo para la misma, puesto que los beneficios están siendo recabados por personas extrañas al lugar.
A pesar del flujo creciente de visitantes y las instalaciones creadas por la Corporación, los beneficios económicos que recibe la organización comunitaria continúan siendo incipientes. No obstante la Corporación se encuentra optimista, ya que, aunque necesita de medios financieros para mantener las instalaciones y pagar al personal de servicio, la finalidad es mantener la autogestión, y luchar por los ideales que, entre otros, son mantener el bosque en buen estado de conservación.

TERCER ESTUDIO DE CASO: COMUNIDAD ABORIGEN MBYA-GUARANI “TEKOA ARANDU” DE POZO AZUL – ELDORADO – MISIONES.


SENDERO: “Tape Arandú” (Camino de la sabiduría)

Durante una práctica de campo efectuada por docentes de la Facultad de Ciencias Forestales de la UNAM en el predio de esta comunidad, algunos integrantes de la aldea manifestaron la inquietud de desarrollar actividades turísticas, solicitando a dichos docentes asesoramiento y colaboración para el trazado de un sendero de interpretación. Considerando que la inquietud ha surgido de los mismos destinatarios, un proyecto de esta naturaleza no contradice los principios de autodeterminación de los pueblos.
La implementación del Proyecto puede mejorar los ingresos de la comunidad que en la actualidad se basa fundamentalmente en la venta de artesanías y plantas ornamentales.
Otro problema evidente es la alarmante erosión de los conocimientos ancestrales que la cultura guaraní posee sobre los recursos naturales de la Selva Paranaense. Actualmente la mayor parte de estos conocimientos están limitados a ancianos y personas mayores. La posibilidad de obtener ingresos mediante la transmisión de la sabiduría ancestral a posibles visitantes, en un marco de turismo educativo, puede despertar el interés de los jóvenes en revalorizar este tipo de conocimiento-recurso y frenar de esta manera dicho proceso erosivo.
Una de las herramientas más comunes de la educación ambiental para estimular el conocimiento de la fauna, la flora y los ecosistemas, son los “senderos de interpretación de la naturaleza”. En ellos se seleccionan ejemplos que ayudan a ilustrar un tema, utilizando ideas y elementos visuales sencillos.
En general se reconocen dos tipos de senderos: los guiados y los autoguiados. En el primero se cuenta con un guía especializado quien - utilizando estrategias y dinámicas - transmite información a los grupos de usuarios. En los senderos autoguiados, la información es suministrada a través de paneles colocados en el recorrido, o utilizando folletos o trípticos.
Estos recorridos por el bosque permiten conocer y visualizar los procesos y relaciones que se dan en ese ambiente natural, con el interés de estimular los sentidos para descubrir la naturaleza de una manera sencilla, amena y divertida. Un sendero de interpretación es un área no mayor de 1.5 Km preferiblemente de forma circular u oval, con pendientes suaves, donde el visitante puede disfrutar de la riqueza que ofrece la naturaleza en términos de su ecología, botánica, zoología y sus múltiples interacciones.
Los destinatarios de los ingresos obtenidos a partir del ecoturismo son las 43 familias que integran dicha comunidad. Si bien inicialmente se ha comenzado a trabajar con tres familias, la comunidad se basa en un sistema de reparto mediante el cual parte del ingreso proveniente de bienes y servicios comunitarios se reserva a un fondo destinado a resolver los problemas más acuciantes (alimentación, salud, vestimenta) o a asistir a las familias más necesitadas.
Este proyecto permitirá vincular a esta aldea, y por consiguiente a toda la cultura Mbya con todas las Instituciones Educativas que quieran involucrarse con el Proyecto. A diferencia de otras actividades de subsistencia antes mencionadas, el turismo puede incentivar la preservación de la cultura original, que en este caso pasa a cumplir el rol de recurso demandado por el visitante.
Se han planteado como objetivos del proyecto:

- Crear una fuente alternativa de ingreso para mejorar la calidad de vida de los integrantes de la aldea aborigen Teko´a Arandu. El rescate, revalorización y preservación in situ de la cultura guaraní a través del desarrollo turístico. Estimular en la sociedad actual el conocimiento de la fauna, la flora y los ecosistemas. Generar un espacio publicitario para favorecer el ingreso de turistas a la aldea. Establecer nexos entre las aldeas aborígenes e instituciones públicas y de otra índole.
En el marco de este proyecto se han desarrollado las siguientes actividades en el periodo comprendido entre mayo del año 2004 y mayo del 2005:

1) Visitas de reconocimiento, 2) Discusión de objetivos y planificación de actividades con los interesados, 3) Diseño, trazado, apertura y mapeamiento del sendero de interpretación, 4) Recolección de material de herbario e identificación de especies de interés cultural, 5) Diseño, confección y colocación de carteles informativos y de interpretación ambiental con más de 40 puntos de atracción, 6) Apertura de una cuenta de correo electrónico: [email protected] destinado a la recepción de consultas y sugerencias, 7) Diseño y confección de folletos publicitarios, distribuidos por los integrantes y beneficiarios del proyecto en diversos eventos tales como Fiesta Nacional del Inmigrante, Fiesta Nacional de la Orquídea, Seminario de Manejo Forestal de Selvas Tropicales, Oficina de Turismo de la cuidad de Eldorado y otros eventos, 8) Realización de una jornada de capacitación sobre revalorización de conocimientos etnobotánicos y su aplicación al turismo, destinada a los futuros informantes-guías de la aldea; 9) Curso de capacitación brindado por la Asociación de Orquideófilos de Montecarlo sobre cultivo y reproducción de orquídeas nativas, dictado en dos oportunidades involucrando a 15 paisanos; 10) Jornada de campo organizada en el marco de la Fiesta Provincial de la Flor y Fiesta Nacional de la Orquidea, realizada el 25 de septiembre del año 2004 con la participación de 120 personas. 11) Adquisición y distribución de herramientas e insumos para el acondicionamiento, reproducción y enraizamiento de orquídeas; 12) Curso de capacitación sobre manejo de abejas sin aguijón (yateí) a cargo de un integrante de la aldea Takuapi; 13) Enriquecimiento del sendero con 200 orquídeas, algunas de las especies son: Catasetum fimbriatum, Isochilus linearis, Pleurothallis sps., Sophronitis cernua, Miltonia flavescens, Oncidium sps., Cyrtopodium palmifrons, Isabelia virginalis, Maxillaria vitelliniflora, entre otras; 14) Primera Jornada -Taller sobre Medicina tradicional; 15) Jornada de campo con estudiantes de Ingeniería Forestal de diferentes países del mundo durante el mes de enero del cte. año.
Actualmente la comunidad cuenta con tres guías que han sido capacitados para ello y son Gabriel, Nicanor y Eduardo.

CONSIDERACIONES FINALES

El turismo es una industria próspera que crece más rápido en el mundo en este momento ya que juega un papel importante en la economía de 125 de los 170 países del mundo. Sin embargo, el turismo en la mayoría de los casos se desarrolla a expensas del medio ambiente, y en la carrera por ganar la competencia ante sus rivales, muchos agentes de turismo tratan los ambientes naturales y las economías y culturas tradicionales sin ningún miramiento. La entrada incontrolada de numerosos turistas, guiados por agentes de turismo inescrupulosos, está provocando una rápida destrucción de las áreas naturales de todo el mundo, un hecho frente al cual es necesario reaccionar para propiciar la reorientación del modelo turístico tradicional por medio de la búsqueda de alternativas válidas que promuevan la concientización y uso racional de los recursos naturales, a los cuales debe su existencia.
A pesar de que el ecoturismo se presenta como una alternativa atractiva de desarrollo, existen dificultades en su implementación. Por otra parte, es importante señalar que el ecoturismo no constituye una meta en sí mismo, ni es la panacea para solucionar los problemas ambientales; es más bien un motor inicial, un mecanismo impulsor y alternativo que contribuye a la conservación de un área mediante la promoción e incentivo de otras actividades productivas no deteriorantes, que permiten alcanzar un desarrollo sostenible: “mejorar la calidad de vida humana sin rebasar la capacidad de carga de los ecosistemas que la sustentan” (UICN, PNUMA y WWF, 1991)

PARTICIPACIÓN DE LAS COMUNIDADES LOCALES E INDÍGENAS

La conservación de la biodiversidad mediante sistemas de áreas naturales protegidas, no puede enfocarse sólo desde un aspecto ambiental, es decir, de protección de especies y paisajes. Una de las causas principales de los fracasos en la conservación de las áreas protegidas ha sido, sin lugar a dudas, el sesgo hacia lo ambiental, con demasiada insistencia en la flora y la fauna en peligro de extinción, sin involucrar los aspectos sociales y económicos.
El enfoque actual debe ser mucho más integral, es decir holístico y con consideración de los impactos sociales, económicos y ambientales en conjunto, lo que se puede considerar como un enfoque eco-social.
Esta estrategia implica involucrar a la población local y sus necesidades económicas prioritarias para usar los recursos en forma sustentable, de manera que la conservación sea un buen negocio para ellos y no sólo una prohibición del uso de algo y la obligación de conservarlo sin ningún beneficio.

Procesos de participación de las comunidades locales e indígenas en el manejo de las áreas protegidas

En los últimos años, el tema de la participación de las comunidades locales e indígenas en el manejo de las áreas protegidas ha cobrado gran importancia. Los países andinos y amazónicos están impulsando un cambio respecto la toma de decisiones de políticas para las áreas, que van desde una manera tradicional centralizada y vertical, hacia una forma descentralizada y eminentemente participativa. Esto representa una estrategia para lograr la viabilidad de los sistemas adicionales de áreas protegidas a largo plazo.
En este sentido, se plantean diferentes formas de participación de las comunidades locales en la gestión de las unidades de conservación por ejemplo, las administraciones pueden prever la participación de las comunidades locales en forma directa y efectiva desde el proceso de planificación, adoptar una estrategia de manejo adaptativo, o delegar parte o toda la gestión a organizaciones no gubernamentales (ONGs), tribus indígenas o sindicatos de campesinos.

Por otra parte, se reconoce que para que la participación de las comunidades locales en las áreas protegidas deje de ser una simple retórica, es necesario trabajar paulatinamente en la incorporación de la población local en los diferentes niveles de responsabilidad y de decisión y emprender procesos formales de búsqueda de alternativas, que le generen beneficios tangibles.

1. ¿Que entendemos por «indígenas”?
2. Las reservas indígenas
3. Los pueblos indígenas y la conservación de la biodiversidad.

1. ¿Que entendemos por “indígenas”?
El concepto de “población indígena” es una categoría asumida por las Naciones Unidas que designa a los grupos humanos originarios de los países, cuyas características sociales y culturales singulares los hacen diferentes de la cultura dominante.
En casi todos los países del continente viven algunos pueblos indígenas con una estructura social basada en sistemas de vidas tradicionales (caza, pesca, recolección y, en algunos casos, agricultura), marcada por sus propias tradiciones culturales, mágico-religiosas y formas tradicionales de producción y de subsistencia, asentados generalmente en territorios de gran riqueza ecológica (por la mayoría en la Amazonia). Estos pueblos originarios conocidos oficialmente como comunidades campesinas y comunidades nativas contribuyen a la diversidad y riqueza de las civilizaciones y culturas siendo patrimonio vivo no solo del país sino de la humanidad.
En general, desde la llegada de los colonizadores europeos los grupos indígenas han sido segregados socio-cultural y económicamente. Adicionalmente, debido a la influencia por parte de la sociedad dominante han modificado grandemente sus costumbres y frecuentemente se han visto forzados a buscar nuevas formas de subsistencia como sub-empleos en distintas actividades.
Por lo tanto, e independientemente de los aspectos morales de ese deplorable destino, es necesario tomar en cuenta que las prácticas y sistemas de uso tradicional se están modificando y muchas veces alejando del concepto de sostenibilidad. Por consiguiente, debe evitarse el manoseo de la utilización del concepto de uso tradicional y uso sostenible a través de los cuales se trata de justificar actividades de carácter netamente comercial que en la mayoría de los casos no benefician a las comunidades cuando se considera el largo plazo.

2. Las reservas indígenas
Los gobiernos de los diferentes países del continente han asumido posiciones diferentes respecto a los derechos de propiedad de las comunidades indígenas sobre sus tierras ancestrales.
Por ejemplo, en 1979, el gobierno de Chile declaró que las tierras comunales eran ilegales y tenían que ser convertidas y redistribuidas en parcelas individuales. Por el contrario, en 1988 el gobierno colombiano otorgó derechos integrales de tenencia de la tierra a sus 50 tribus indígenas reconocidas, habiendo entregado 18 millones de hectáreas — casi la mitad del territorio amazónico del país.
En varias regiones, esos grupos indígenas se han asociado con ONGs en el mapeo de sus tierras para hacer presión sobre los gobiernos centrales y obtener el reconocimiento que les falta para desarrollarse acorde a sus intereses.
Sin embargo, en la mayoría de los casos la adjudicación de tierras a comunidades indígenas, es considerada como un importante “sacrificio” en términos de ingresos nacionales, debido a que la perpetuación de los usos tradicionales de la tierra implica que se entreguen grandes superficies a poblaciones reducidas, con todos los recursos que allí se encuentran. A esto se contraponen numerosos intereses agro-comerciales e industriales, que temen la pérdida de oportunidades de inversión en zonas ya comprobadas por su riqueza en recursos naturales renovables y fósiles y se oponen con toda su fuerza a las legislaciones favorables a los pobladores nativos.
En ese contexto, incumbe a las ONGs involucradas la importante tarea de proveer estimaciones de los beneficios intangibles (“non market benefits”) y de los daños evitados a los ecosistemas para atraerse los favores de la opinión pública.

3. Los pueblos indígenas y la conservación de la biodiversidad
Los pueblos indígenas habitan cerca del 20 por ciento de las tierras emergidas del planeta, frecuentemente en áreas donde han vivido por milenios. En comparación con los responsables de áreas protegidas, que controlan aproximadamente el 6 por ciento de la masa terrestre del mundo, las tribus indígenas, cual existencia depende de la biodiversidad y del equilibrio de los ecosistemas, se destacan como los más importantes guardianes de la Tierra. Como si este argumento no fuese suficiente, cabe tener presente que un 80% de las áreas protegidas de Sudamérica se sobreponen en menor o mayor medida a territorios habitados por indígenas.
Afortunadamente, paralelamente a la conciencia de los indígenas para mantener su identidad cultural y costumbres ancestrales existe en esas poblaciones una conciencia y voluntad profundamente arraigada de preservación del medio natural, al contrario de los inmigrantes recientes que generalmente no tienen ninguna conciencia ambiental y procuran realizar ganancias en el menor tiempo posible mediante la utilización de prácticas incompatibles con el entorno.

Por lo tanto, la ausencia de representantes indígenas durante la definición de los conceptos en el Convenio sobre Diversidad Biológica (Río, 1992) hace urgente su participación sistemática y formal de los pueblos indígenas en las revisiones del contenido y en su implementación, sobre todo por ser un instrumento jurídico independiente donde se establecen normas que rápidamente se pueden convertir en leyes nacionales y en precedentes con consecuencias para las negociaciones a nivel internacional.
Sin embargo, un mayor control de las organizaciones indígenas sobre sus territorios puede tener implicaciones ambiguas. Si bien puede incorporar un fuerte sentido de conservación de los recursos naturales (por ejemplo los gobiernos locales en los territorios indígenas de San Ignacio de Moxos y en el Alto Ivon en Riberalta, Bolivia, que patrullan sus áreas para impedir la intrusión de empresas madereras, ganaderas o colonos agrícolas), en otros, los gobiernos locales indígenas han vendido sus recursos forestales a empresas madereras sin mayor preocupación por la conservación del recurso.

El reconocimiento oficial
El IV Congreso Mundial de Parques Nacionales y Áreas Protegidas, celebrado en Caracas en 1992, dio un trato preferencial al tema de las poblaciones locales y esbozó algunos lineamientos para su aplicación; los documentos oficiales del Congreso han adquirido una importancia política que demuestra que tales formulaciones fueron ampliamente reconocidas por tos administradores de áreas protegidas de la región, si bien es necesario señalar que las posibilidades prácticas de ejecutar las acciones propuestas se ven condicionadas por diversos factores frecuentemente difíciles de manejar.
Correlativamente al Congreso, el Plan de Acción de Caracas propuso reconocer de manera prioritaria la importancia de los asuntos relacionados con las comunidades locales, por ejemplo en el sentido de:

Trabajar con las comunidades locales para determinar cómo las áreas protegidas pueden ayudar a enfrentar las necesidades locales;
Desarrollar la comprensión de tópicos sobre recursos locales a través del fortalecimiento del conocimiento local;
Desarrollar procesos de consulta que ayuden a los grupos locales a identificar soluciones óptimas de manejo;
Promover entre los manejadores de áreas protegidas actitudes favorables a las necesidades de las comunidades locales de alcanzar un desarrollo sustentable y equitativo;
Buscar el apoyo de las comunidades locales mediante la creación de oportunidades de influenciar en la toma de decisiones, por ejemplo participando en los directorios de las instituciones de manejo de las áreas protegidas;
Desarrollar investigaciones participativas, como una herramienta de planificación, un mecanismo de compartir la información y un medio para establecer relaciones constructivas entre los actores.

Condiciones
El afianzamiento de la participación ciudadana local en la región implica, entre otros factores el desarrollo de la autonomía y la capacidad local de organización; el fortalecimiento de redes de comunicación y acceso a la información; la optimización de la capacidad de movilización de recursos y el mejor aprovechamiento de los espacios de participación ya existentes en los sistemas políticos.
Por otra parte, el desarrollo de los procesos de participación ciudadana a nivel local está íntimamente ligado al proceso de fortalecimiento de la sociedad civil, especialmente de la capacidad de ésta para contribuir al desarrollo económico y social.



Ecoturismo



PD: Me eliminaron el post anterior donde solo había subido el link de una página interesante para visitar, así que adelenté mi post sobre ecoturismo. Es de autoría de el jefe de Cátedra de Areas naturales protegidas de la FCF-UnaM
El link que les quiero dejar es éste. Es de una agrupación a la cual pertenezco. www.a1919.com.ar
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