Fecha de Publicación: 02/10/2010
CIJ
Provincia/Región: Capital - Buenos Aires
Se inscribieron 20.709 compañías ubicadas en la zona. El proceso fue supervisado por el Juzgado Federal de Quilmes. Con los datos recolectados se analizará la densidad industrial de la Cuenca Matanza-Riachuelo
El Juzgado Federal de Quilmes, a cargo del juez Luis Armella, recibió de la Autoridad de la Cuenca Matanza-Riachuelo (ACUMAR) un informe sobre el empadronamiento de empresas ubicadas sobre las márgenes del río.
Según los datos, se empadronaron 20.709 empresas ubicadas en 14 municipios del conurbano bonaerense y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Desde el Juzgado se informó que las compañías que no cumplieron con la obligación de empadronarse podrán recibir sanciones. Asimismo, con los datos colectados se analizará la densidad industrial de la cuenca, para impulsar un reordenamiento territorial de las empresas.
El empadronamiento se realizó por internet, mediante un formulario remitido por el titular de cada empresa, a través del SICMar, Sistema Integral de Cuenca Matanza-Riachuelo.
Pregunta: ¿Cuanto tiempo más?
UN PROBLEMA DE "TODOS" (los porteños)
El 15 % de la población argentina vive en la cuenca del río Matanza Riachuelo de la Provincia de Buenos Aires. Son casi 5 millones las personas en riesgo sanitario por la contaminación del aire, tierra y agua. En diez años serán 500 mil más.
UN POCO DE HISTORIA
Las promesas de descontaminación llegaron con la Primera Junta, que en 1811 se comprometió a limpiarlo, a un año de que se hubieran instalado las primeras curtiembres, mataderos y saladeros en el Riachuelo, que antes de cruzar el puente La Noria se llama río Matanza, precisamente en honor a esa actividad. No se cumplió. Desde entonces, hubo varios anuncios más en el mismo sentido e igualmente frustrados.
Once años después del anuncio de la Primera Junta, la sangre y los restos de los animales mezclados con el sebo daban un color y un olor que caracterizaban a toda la zona de influencia. Esa fue una de las razones para que, en 1822, se dictara el primer decreto que prohibía la instalación de ese tipo de industrias. No se cumplió.
Medio siglo pasó y la situación empeoró. En 1871, la Cámara de Diputados bonaerense se comprometió a canalizar y limpiar el Riachuelo. Y recordó la prohibición de instalar curtiembres y fábricas de jabón a orillas del río. Pese a que la contaminación fue señalada como una causa de la epidemia de fiebre amarilla en la ciudad, la ley no se cumplió. Cuatro años después se sancionó una norma que volvió a permitir la instalación de las industrias.
Al río se lo alimentaba, mientras tanto, con desperdicios de las 22 jurisdicciones que influyen en la cuenca. Era una vía de comercio, pero su geografía no ayudaba. Sólo en 1913 el Congreso destinó 1.500.000 pesos para obras de rectificación y ensanche del curso. Sin embargo, en 1982, ciento setenta y un años después, todavía no se había terminado la rectificación.
Los trabajos de saneamiento, desde ese momento, quedaron a cargo de la Ceamse, que había sido creada en 1980. Y, tras los sucesivos cambios de moneda, la inversión había trepado a los 21.000 millones de pesos, aportados en partes iguales por la Capital y por la provincia de Buenos Aires.
Once años más tarde, en la Secretaría de Recursos Naturales, encabezada por Alsogaray, la osadía fue más allá: "En 1000 días en las aguas del Riachuelo podremos bañarnos", dijeron. Se creó un comité ejecutivo para el saneamiento de la cuenca y se adjudicó a un consorcio privado la elaboración de un Plan de Saneamiento Integral.
En 1995, los 1000 días habían pasado, pero la actividad continuaba: se creó el Comité Ejecutor del Plan y empezó a tramitarse un préstamo internacional. Dos años después, el BID aprobó el crédito por 250 millones de pesos/dólares. Los otros 250 millones tenían que ponerlos la Nación, la provincia de Buenos Aires y la Ciudad.
Después llegaron el corralito, la emergencia económica y el default. Los intereses punitorios por no usar el crédito de fomento superaron los 6.000.000 de dólares. Y US$ 150 millones de ese préstamo se redireccionaron al área de Desarrollo Social. Hoy el Comité de Cuenca funciona, pero realiza pocas obras. Se espera una definición del BID sobre el dinero restante, unos 50 millones de dólares, e intentan reformular otros 100 millones.
Cada día se vuelcan al río 368 mil metros cúbicos de aguas servidas,y más de 88 mil metros cúbicos de residuos industriales. Los basurales que tienen varios años de historia acumulan basura en cavas, que filtran hasta la segunda y tercera napa de agua subterránea. El río también se alimenta de la basura que depositan los habitantes de la cuenca y la que arrojan los basurales clandestinos.
Este desastre ecológico lleva 200 años sin solución, y no sólo es un problema de los pobres.
Nadie que viva en la cuenca o cerca de ella queda exento de sus consecuencias que pueden conducir a la muerte.
Los especialistas indican que los efectos del Riachuelo alcanzan hasta la zona sur del Gran Buenos Aires enBerazategui y la localidad de Moreno al oeste de la provincia.
Cáncer, cianosis, retraso mental, alteraciones neurológicas, abortos espontáneos, hepatitis, pérdida del olfato, dengue, leptospirosis y hantavirus son algunos de los efectos y enfermedades que se contraen en la zonapor la confluencia de químicos, hidrocarburos, aguas servidas y gases tóxicos.
