El bonsái es un árbol en miniatura considerado por los orientales como un vínculo de unión entre Dios y el hombre. Transmite paz y embellece los espacios mientras concentra un gran misterio y provoca una ternura única.
La naturaleza se deja apreciar en todos sus tamaños, de hecho un pequeño jardín bonsái puede reunir los más maravillosos ejemplares de la flora y otorgar parte de su misterio oriental. La palabra Bonsái es un vocablo japonés de origen chino (Pen sai), que significa literalmente árbol en bandeja. Este arte nace en China y su origen milenario proviene de la dinastía Han (215-206 a J.C.), siendo objeto de culto para los monjes taoístas, quienes lo consideraban un símbolo de eternidad, representando un puente entre lo divino y lo humano, el cielo y la tierra.
El arte actual llega a Japón hace unos 700 años donde evolucionó, pero los especímenes más antiguos desaparecieron durante la segunda guerra mundial.
Un bonsái no es una planta genéticamente empequeñecida. Se mantiene pequeña dándole forma y podando el tronco, las hojas y las raíces. Un bonsái mantenido correctamente sobrevivirá el mismo tiempo que un árbol normal de la misma especie. No obstante, el bonsái necesita muchos cuidados, por lo que su mantenimiento exige ciertas condiciones. En Europa empezó a desarrollarse en este siglo la fascinación por esta especie de árboles, aunque su carácter místico y filosófico se ha ido diluyendo, el auténtico bonsái sigue considerándose una obra de arte.
Adquirir los pequeños
Si tiene intenciones de cultivar su propio bonsái y darle los cuidados necesarios le recomendamos comenzar con un prebonsai que son los árboles jóvenes cultivados en macetas pequeñas que, con el tiempo y cuidado, pueden convertirse en verdaderos bonsáis.
[Con flores]
Obtener un bonsái por medio de semillas es un proceso largo y complicado que se recomienda sólo a quien tenga ya una cierta experiencia. Otra posibilidad es comprar un árbol pequeño en el vivero y empezar a tratarlo como bonsái. Lógicamente no sirve cualquier planta, debe ser una especie leñosa capaz de desarrollar un tronco sólido y adquirir formas variadas. Estos son algunos de los árboles que luego se pueden convertir en hermosos bonsái: pinos, arces, manzanos, abedules se caracterizan por ser resistentes, y aguantarán los errores lógicos de un principiante. Pero también puede atreverse con abetos, acebos, alisos avellanos, cerezos, enebros o bojes.
Existe una gran variedad, pero a grandes rasgos pueden ser clasificados, en cuanto a su tamaño:
• Minibonsai, mide entre 5cm. y 15cm.
• Clásico, mide entre 15cm. a 60cm.
• Grande, mide entre 60cm. y 120 cm o más.
La maceta, un asiento confortable
Es un elemento que constituye una parte esencial en el aspecto del bonsái. Debe tenerse en cuenta el tamaño, color, forma y estructura. Generalmente se utiliza macetas de color intenso o muy brillantes esto sirve para que el bonsái produzca flores o frutos. Un detalle importante, es que las macetas deben presentar uno o más orificios de drenaje, suficientemente grandes.
Riego, agua para crecer
El agua es parte esencial en la vida del bonsái. Cuando la superficie de la tierra está seca debe regarse minuciosamente sobre las hojas y ramas hasta que el agua comience a salir por el orificio de drenaje. No existe una norma fija en el riego, hay que tener presente que la absorción de agua puede variar de acuerdo con el sustrato utilizado o el ambiente en que el bonsái se encuentre. Recordar que tanto el exceso como la falta de agua son prejudiciales para este pequeño arbolito.
Poda
Existen cinco estilos básicos de poda, estos son inspirados en las formas que crea la propia naturaleza. El estilo vertical formal llamado también Chokkan es fomentado de los árboles que crecen en valles y llanuras. El majestuoso estilo Shakan, recuerda a los árboles inclinados que crecen en las laderas y acantilados sometidos a la acción del viento. Y dos estilos imponentes es el cascada llamado Kengai, y semicascada denominado Han–Kengai y su forma es inspirado por las formas adquiridas en precipicios y desfiladeros. Por su parte el estilo más popular es el Moyogi, con su condición vertical informal, representa a los que crecen sobre un terreno accidentado, es el más fácil de conseguir.
Tipo de tierra
La tierra que nutre al bonsái es muy escasa por ese motivo, además de proporcionarle alimento debe brindarle estabilidad. Aunque en el mercado existen mezclas especiales para bonsái, muchos aficionados prefieren preparar su propia mezcla.
Una fórmula mágica básica para la mayoría de las especies de bonsái debe contener, una tercera parte de arena, otra porción de tierra de jardín y una última de turba.
Interior o exterior
Hasta hace unos años el bonsái de interior no existía. Pero actualmente este invento reciente ha sido creado para satisfacer a una demanda específica, que consideran al bonsái un hermoso árbol decorativo. Precisamente se ha empezado a cultivar como bonsái algunas especies tropicales como ficus, araucarias o cycas que se pueden disfrutar dentro del hogar. Es importante destacar que es elemental que el lugar siempre se encuentre alejado de la calefacción o de cualquier fuente directa de calor.
Un cuidado especial
El bonsái es un cultivo exclusivo, al que es preciso ir modelando poco a poco. Estas tareas las puede realizar uno mismo, pero siempre con la ayuda de un buen manual y herramientas adecuadas, o se pueden encargar a un profesional. Las labores más esporádicas, son el trasplante, la poda, el abono, el recorte de raíces, y alambrado de ramas
Jin y Shari
Uno de los efectos más llamativos que se puede dar a un bonsái para hacerle aparecer como un árbol viejo, es mediante el uso de las técnicas de Jin o Shari que corresponden, respectivamente, al retiro de la corteza, el floema y el cambium de un tronco o una rama para crear un área de madera muerta, la que idealmente debe ser tratada con una solución de polisulfuro de calcio para evitar el ataque de hongos y proporcionar un aspecto blanco-plata.
Traslados
Cada vez que la tierra se haya agotado (cada 2 ó 3 años) es necesario trasplantarlos, dependiendo de la especie y situación de cada ejemplar, recortando a la vez parte de las raíces y podando las ramas en una proporción similar. En general, suele hacerse al comienzo de la primavera, justo cuando las yemas están hinchadas pero los brotes aún no se han abierto, cortando entre 1/3 y 2/3 de las raíces, aunque puede haber casos en los que no sea necesario. Esta operación es delicada y si no se está seguro de que el bonsái sobreviva es mejor no podar las raíces o consultar con un aficionado o un profesional. En cualquier caso, el volumen de raíces que dejamos debe ser superior al volumen de copa o parte aérea.
Pasen por mi post Mini Juegos Para Chicos Con Capacidades Diferentes:
La naturaleza se deja apreciar en todos sus tamaños, de hecho un pequeño jardín bonsái puede reunir los más maravillosos ejemplares de la flora y otorgar parte de su misterio oriental. La palabra Bonsái es un vocablo japonés de origen chino (Pen sai), que significa literalmente árbol en bandeja. Este arte nace en China y su origen milenario proviene de la dinastía Han (215-206 a J.C.), siendo objeto de culto para los monjes taoístas, quienes lo consideraban un símbolo de eternidad, representando un puente entre lo divino y lo humano, el cielo y la tierra.
El arte actual llega a Japón hace unos 700 años donde evolucionó, pero los especímenes más antiguos desaparecieron durante la segunda guerra mundial.
Un bonsái no es una planta genéticamente empequeñecida. Se mantiene pequeña dándole forma y podando el tronco, las hojas y las raíces. Un bonsái mantenido correctamente sobrevivirá el mismo tiempo que un árbol normal de la misma especie. No obstante, el bonsái necesita muchos cuidados, por lo que su mantenimiento exige ciertas condiciones. En Europa empezó a desarrollarse en este siglo la fascinación por esta especie de árboles, aunque su carácter místico y filosófico se ha ido diluyendo, el auténtico bonsái sigue considerándose una obra de arte.
Adquirir los pequeños
Si tiene intenciones de cultivar su propio bonsái y darle los cuidados necesarios le recomendamos comenzar con un prebonsai que son los árboles jóvenes cultivados en macetas pequeñas que, con el tiempo y cuidado, pueden convertirse en verdaderos bonsáis.
[Con flores]
Obtener un bonsái por medio de semillas es un proceso largo y complicado que se recomienda sólo a quien tenga ya una cierta experiencia. Otra posibilidad es comprar un árbol pequeño en el vivero y empezar a tratarlo como bonsái. Lógicamente no sirve cualquier planta, debe ser una especie leñosa capaz de desarrollar un tronco sólido y adquirir formas variadas. Estos son algunos de los árboles que luego se pueden convertir en hermosos bonsái: pinos, arces, manzanos, abedules se caracterizan por ser resistentes, y aguantarán los errores lógicos de un principiante. Pero también puede atreverse con abetos, acebos, alisos avellanos, cerezos, enebros o bojes.
Existe una gran variedad, pero a grandes rasgos pueden ser clasificados, en cuanto a su tamaño:
• Minibonsai, mide entre 5cm. y 15cm.
• Clásico, mide entre 15cm. a 60cm.
• Grande, mide entre 60cm. y 120 cm o más.
La maceta, un asiento confortable
Es un elemento que constituye una parte esencial en el aspecto del bonsái. Debe tenerse en cuenta el tamaño, color, forma y estructura. Generalmente se utiliza macetas de color intenso o muy brillantes esto sirve para que el bonsái produzca flores o frutos. Un detalle importante, es que las macetas deben presentar uno o más orificios de drenaje, suficientemente grandes.
Riego, agua para crecer
El agua es parte esencial en la vida del bonsái. Cuando la superficie de la tierra está seca debe regarse minuciosamente sobre las hojas y ramas hasta que el agua comience a salir por el orificio de drenaje. No existe una norma fija en el riego, hay que tener presente que la absorción de agua puede variar de acuerdo con el sustrato utilizado o el ambiente en que el bonsái se encuentre. Recordar que tanto el exceso como la falta de agua son prejudiciales para este pequeño arbolito.
Poda
Existen cinco estilos básicos de poda, estos son inspirados en las formas que crea la propia naturaleza. El estilo vertical formal llamado también Chokkan es fomentado de los árboles que crecen en valles y llanuras. El majestuoso estilo Shakan, recuerda a los árboles inclinados que crecen en las laderas y acantilados sometidos a la acción del viento. Y dos estilos imponentes es el cascada llamado Kengai, y semicascada denominado Han–Kengai y su forma es inspirado por las formas adquiridas en precipicios y desfiladeros. Por su parte el estilo más popular es el Moyogi, con su condición vertical informal, representa a los que crecen sobre un terreno accidentado, es el más fácil de conseguir.
Tipo de tierra
La tierra que nutre al bonsái es muy escasa por ese motivo, además de proporcionarle alimento debe brindarle estabilidad. Aunque en el mercado existen mezclas especiales para bonsái, muchos aficionados prefieren preparar su propia mezcla.
Una fórmula mágica básica para la mayoría de las especies de bonsái debe contener, una tercera parte de arena, otra porción de tierra de jardín y una última de turba.
Interior o exterior
Hasta hace unos años el bonsái de interior no existía. Pero actualmente este invento reciente ha sido creado para satisfacer a una demanda específica, que consideran al bonsái un hermoso árbol decorativo. Precisamente se ha empezado a cultivar como bonsái algunas especies tropicales como ficus, araucarias o cycas que se pueden disfrutar dentro del hogar. Es importante destacar que es elemental que el lugar siempre se encuentre alejado de la calefacción o de cualquier fuente directa de calor.
Un cuidado especial
El bonsái es un cultivo exclusivo, al que es preciso ir modelando poco a poco. Estas tareas las puede realizar uno mismo, pero siempre con la ayuda de un buen manual y herramientas adecuadas, o se pueden encargar a un profesional. Las labores más esporádicas, son el trasplante, la poda, el abono, el recorte de raíces, y alambrado de ramas
Jin y Shari
Uno de los efectos más llamativos que se puede dar a un bonsái para hacerle aparecer como un árbol viejo, es mediante el uso de las técnicas de Jin o Shari que corresponden, respectivamente, al retiro de la corteza, el floema y el cambium de un tronco o una rama para crear un área de madera muerta, la que idealmente debe ser tratada con una solución de polisulfuro de calcio para evitar el ataque de hongos y proporcionar un aspecto blanco-plata.
Traslados
Cada vez que la tierra se haya agotado (cada 2 ó 3 años) es necesario trasplantarlos, dependiendo de la especie y situación de cada ejemplar, recortando a la vez parte de las raíces y podando las ramas en una proporción similar. En general, suele hacerse al comienzo de la primavera, justo cuando las yemas están hinchadas pero los brotes aún no se han abierto, cortando entre 1/3 y 2/3 de las raíces, aunque puede haber casos en los que no sea necesario. Esta operación es delicada y si no se está seguro de que el bonsái sobreviva es mejor no podar las raíces o consultar con un aficionado o un profesional. En cualquier caso, el volumen de raíces que dejamos debe ser superior al volumen de copa o parte aérea.
Pasen por mi post Mini Juegos Para Chicos Con Capacidades Diferentes: