Es cierto que hay otros cálculos mucho más conservadores. Aun así, el libro Elements of Marine Ecology (Ecología marina elemental), de R. V. Tait y F. A. Dipper, da a entender que pueden pasar de ochenta a cien años para que las latas de aluminio se descompongan, y de cincuenta a cien años para las de hojalata. Las latas metálicas expuestas al aire se descomponen con mayor rapidez que las que solo han estado expuestas al agua.