


A nadie le gustan los calambres, pues provocan dolores muy fuertes en los músculos de tus piernas, y hacen que te paralices en lo que estés haciendo. Los calambres se pueden sentir en cualquier parte de las piernas. Lo único bueno de un calambre es cuando desaparece. Aquí te mostramos cómo acelerar ese momento.
Masajea tu músculo. Frota suavemente tu músculo a lo largo, para mejores resultados.
Estira el músculo. Esto interrumpirá el espasmo y acelerará la relajación del calambre en el músculo.
Estira tus cuádriceps (músculos superiores de tu pierna). Agarra tu zapato, y jálalo hacia atrás, lleva tu talón hacia tus glúteos. No tenses tu músculo, haz un estiramiento suave. Realiza esto de 15 a 30 segundos, luego suéltalo despacio. Repite este estiramiento varias veces al día.
Estira las pantorrillas, los músculos de la pierna. Pon tus manos en la pared, y pon la pierna afectada detrás de ti. Dobla tu pierna sana, y mantén tus pies apoyados en el suelo.
Sostén tu pie de atrás en la pared, y dobla tus piernas hacia los tobillos. Sentirás que aprietas tus pantorrillas. No estires demasiado, hazlo suave.
Estírate despacio cuando empieces. El daño seguirá, pero empezarás a aliviar el espasmo cuando te relajes. Después de unos segundos, hazlo más rápido.
Aplica hielo en el área afectada. No apliques calor, pues estimularás el flujo sanguíneo. El exceso de flujo sanguíneo es lo que causó el calambre.
Camina despacio, no te esfuerces demasiado, ya que puedes causarte más daño.
Come plátanos. El potasio del plátano te ayudará a calmar el dolor muscular, lo cual te ayudará en tus estiramientos.
Bebe mucha agua. Esto siempre es bueno, y más si estás haciendo actividades deportivas.
Toma vitaminas. Además de los plátanos, come alimentos o toma suplementos ricos en magnesio y vitamina E.
Siempre haz calentamiento antes de hacer ejercicio. Hacer estiramientos es necesario en tu entrenamiento de rutina. Mantener tus músculos estirados y relajados es la clave, para mantener al calambre alejado.
Haz estiramientos con frecuencia. Pero no demasiado.
Come alimentos ricos en potasio, como los plátanos.
Aplica hielo en el lugar afectado.
El jugo de pepinillos funciona más rápido que el plátano.
Cuando te estires, no excedas los límites.
No apliques calor en el área afectada, ya que favorecerás el exceso de flujo sanguíneo, que es lo que causa el calambre.
Alimentos ricos en potasio
Hielo