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Bebés veganos... pensá en los animales

Ecologia1/25/2013
Alimentando niños veganos por Reed Mangels, Ph.D., R.D. de The Vegetarian Resource Group Muchos miembros del Vegetarian Resource Group son testimonios reales del hecho de que los niños veganos pueden estar sanos, crecer normalmente, ser extremadamente activos y (creemos nosotros) ser más listos que la media. Por supuesto, requiere su tiempo y dedicación alimentar a los niños veganos. Pero ¿no lo requiere igualmente cualquier niño? Después de todo, los años que van desde el nacimiento hasta la adolescencia son los años en que se establecen los hábitos alimenticios, cuando el ritmo de crecimiento es alto, y en gran medida, cuando se determina el tamaño de los depósitos de nutrientes esenciales tales como el calcio y el hierro. El primer alimento para un bebé vegano es la leche materna, idealmente. La lactancia transfiere al bebé muchos beneficios, como por ejemplo ciertas mejoras en el sistema inmunitario, protección frente a las infecciones, y un riesgo menor de alergias. Además, la leche materna está diseñada para el bebé humano y con toda probabilidad contiene sustancias necesarias para el crecimiento del bebé que ni siquiera se conocen todavía y que no están incluidas en las fórmulas artificiales. Muchos libros de cuidado infantil incluyen secciones sobre técnicas y tiempos de lactancia, y sugerimos que se consulte alguno de ellos para obtener más información. Hay que advertir que tales libros posiblemente no recomienden el vegetarianismo. Se equivocan. Prestando un poco de atención a los detalles, el vegetarianismo y la lactancia constituyen una buena combinación. De hecho, varios informes muestran que la leche de las mujeres vegetarianas contiene menos residuos de pesticidas que la leche de mujeres que consumen una dieta convencional (1,2). Si escoges amamantar a tu hijo, asegúrate de leer la sección precedente sobre lactancia para confirmar que tu leche es adecuada para tu bebé. Dedica especial atención a la vitamina B-12. Si la dieta no contiene fuentes fiables de vitamina B-12, los bebés deberían recibir suplementos de 0’4 - 0’5 microgramos de vitamina B-12 por día. Procura que tu bebé reciba por semana al menos 30 minutos de exposición al sol en pañales o 2 horas totalmente vestido con la cabeza descubierta, para mantener un nivel normal de vitamina D (3). Los bebés de tez oscura requieren mayor exposición al sol. Si la exposición al sol está limitada, debido a factores como un clima nublado, el invierno, o tener la tez oscura, los bebés que tan sólo se alimentan al pecho deberían recibir suplementos de vitamina D de al menos 5 microgramos (200 IU) por día (4). La deficiencia de vitamina D conduce a la anemia (huesos frágiles con deficiente mineralización). La leche humana contiene niveles muy bajos de vitamina D. El contenido en hierro de la leche materna es generalmente bajo, independientemente de la calidad de la dieta de la madre. Sin embargo, el hierro que contiene la leche materna se absorbe con mucha facilidad. El hierro de la leche materna es suficiente para los primeros 4 a 6 meses o incluso más. Las recomendaciones indican aportar suplementos (1 mg/kg/día) a partir de los 4-6 meses para asegurar una ingestión adecuada de hierro. Los bebés amamantados puede que necesiten flúor suplementario después de los 6 meses si el consumo de agua es bajo y si un odontólogo o pediatra así lo prescribe. Si por alguna razón escoges no amamantar o si estás utilizando una fórmula artificial para suplementar la lactancia, existen diversas fórmulas a base de soja. Estos productos sustentan un crecimiento y desarrollo normal (5). Las fórmulas a base de soja son utilizadas por las familias veganas como la mejor opción cuando la lactancia materna no es posible. En la actualidad todas las fórmulas de soja contienen vitamina D derivada de la lanolina (procedente de la lana de oveja). Algunas fórmulas a base de soja (como Parent’s Choice y otras marcas comerciales) pueden contener grasas de origen animal de modo que hay que consultar la etiqueta de la composición. Las fórmulas de soja se emplean exclusivamente durante los primeros seis meses. Pueden ser necesarios los suplementos de hierro a los 4-6 meses si la fórmula no está enriquecida con hierro. La leche de soja, la leche de arroz y otras elaboradas en casa no deberían ser utilizadas para sustituir la leche materna o las fórmulas infantiles comerciales durante el primer año. Estos alimentos no contienen la proporción adecuada de proteínas, grasas y carbohidratos, ni poseen suficiente cantidad de muchas vitaminas y minerales para las necesidades del primer año. La alimentación adicional (alimentos además de la leche materna o la fórmula) puede comenzar a distintas edades en cada niño dependiendo de su ritmo de crecimiento y nivel de desarrollo pero generalmente se empieza a mediados del primer año. Algunos signos que señalan el momento de empezar a introducir alimentos sólidos son: la capacidad de mantenerse sentado sin apoyo, la desaparición del reflejo de expulsión de la lengua, el aumento del interés hacia los alimentos que comen los demás, y la habilidad para coger un alimento y llevárselo a la boca. Introduce un alimento nuevo cada vez para permitir identificar cualquier posible fuente de alergias. Muchas personas emplean papilla de arroz enriquecida con hierro como primer alimento. Esta es una buena elección puesto que constituye una buena fuente de hierro y el arroz es el cereal que menos probabilidades tiene de causar respuestas alérgicas. La papilla puede ser mezclada con leche materna extraída o con fórmula de soja, hasta darle una consistencia suficientemente diluida. Las tomas al pecho o de leche de fórmula deberían proseguir como eran habituales. Empieza con una toma de cereales al día y avanza hasta 2 comidas al día, o desde 1/3 hasta 1/2 taza. La avena, la cebada, el maíz y otros cereales pueden ser molidos en una batidora y después cocidos hasta que queden muy finos y suaves. Estos cereales pueden ser introducidos uno por uno. Sin embargo, no contienen demasiado hierro, de modo que deberían seguir recibiendo suplementos de hierro. Cuando ya acepta bien los cereales, se pueden introducir las frutas, los zumos de fruta y las verduras. Las frutas y las verduras deberían estar bien trituradas o aplastadas. El plátano triturado es un alimento que gusta especialmente a los bebés. Otras frutas son el aguacate triturado, la compota de manzana y las peras o los melocotones en conserva triturados. Las frutas cítricas y sus zumos son alérgenos frecuentes y no deben introducirse hasta cumplir el año. Las verduras dulces como las patatas, las zanahorias, los guisantes, los boniatos y las judías verdes deben estar bien cocidas y trituradas. No hay necesidad de añadir especias, azúcar o sal a los cereales, frutas y verduras. Los derivados de cereales como la pasta tierna o el arroz, los panes tiernos, los cereales de desayuno y las galletas pueden ser introducidas a medida que el niño adquiere experiencia en masticar. A la edad de 7-8 meses, se pueden introducir buenas fuentes de proteínas. Por ejemplo, alubias cocidas bien trituradas, tofú triturado y yogur de soja. Los niños deberían progresar desde los alimentos triturados o machacados hacia los fragmentos de alimentos tiernos. Las cremas o mantequillas de frutos secos y de semillas sobre el pan o las galletas pueden ser introducidas después del primer año. Muchos padres deciden emplear alimentos infantiles preparados comercialmente. Existen productos para los niños veganos. Se recomienda la lectura cuidadosa de las etiquetas. Puesto que los productos comerciales contienen variedades limitadas para los bebés veganos más mayores, muchos padres optan por preparar su propia comida. Los alimentos deben estar lavados cuidadosamente, bien cocidos y triturados o machacados para una consistencia adecuada. Los alimentos preparados en casa pueden ser conservados en el frigorífico hasta 2 días o congelados en pequeñas cantidades para su uso posterior. A los 10-12 meses, la mayoría de los niños estarán comiendo al menos las cantidades de alimentos que aparecen en la Tabla 17. Ciertamente tiene sentido para los veganos seguir amamantando hasta el año o más, si es posible, porque la leche materna constituye una rica fuente de nutrientes. Los niños veganos al destetarse deberían pasar a una leche de soja enriquecida que contenga calcio, vitamina B-12 y vitamina D. Las leches de soja bajas en calorías y descremadas no deben usarse antes de los 2 años. Las leches de arroz no son recomendables como bebida principal para los bebés y los niños por ser demasiado pobres en proteínas y calorías. Se han realizado diversos estudios que muestran que el crecimiento de los niños veganos es más lento que el de los no veganos (ver 6-8). Estudios como éstos son citados a menudo como prueba de que las dietas veganas son intrínsecamente poco saludables. Sin embargo, cuando los estudios son examinados más detenidamente, encontramos que a menudo se basan en veganos que llevan dietas muy bajas en calorías o muy restringidas (sólo frutas y frutos secos por ejemplo). Además, muchos bebés veganos son amamantados. En comparación con los bebés alimentados con fórmulas, los amamantados generalmente ganan peso a un ritmo similar durante los primeros 2-3 meses y después ganan peso con menor rapidez entre los 3 y los 12 meses (11). Esto implica que a los 12 meses, los bebés amamantados tenderán a ser más delgados que los bebés alimentados con fórmula. Se están desarrollando nuevas tablas de crecimiento basadas en el crecimiento de bebés amamantados. Una cuestión adicional que debe plantearse es “¿Qué es un ritmo normal de crecimiento?”. El ritmo de crecimiento se evalúa comparando los cambios en la talla, el peso y el perímetro craneal del niño con los niveles de crecimiento que han sido establecidos midiendo a gran cantidad de niños estadounidenses aparentemente sanos. No existe un ritmo de crecimiento ideal. Más bien la talla, el peso y el perímetro craneal se dan en percentiles. Si la talla de tu bebé se encuentra en el percentil 50, significa que el 50% de los niños de esa edad son más altos y el 50% son más bajos. De manera similar, un peso situado en el percentil 25 significa que el 25% de los niños pesan menos y el 75% pesan más. Fuentes veganas de nutrientes fundamentales Proteínas Cereales integrales (harina y pan integral, arroz integral), frutos secos (almendras, nueces de brasil, avellanas, anacardos), semillas de girasol y calabaza, legumbres (guisantes, lentejas, habas), harina y leche de soja, tofu. Carbohidratos Cereales integrales (trigo, avena, cebada, arroz), pan integral, pasta y otros derivados de harina, lentejas, habas, patatas, fruta fresca y seca. Grasas Frutos secos y semillas, aceite de frutos secos y semillas, margarina vegana, aguacates. Ácidos grasos esenciales Existen dos ácidos grasos polisaturados que el cuerpo no elabora por sí mismo y éstos son el ácido linoleico (grupo omega 6) y el ácido alfa-linolénico (grupo omega 3). Ácido linoleico – Aceite de girasol, de maíz, de prímula natural y de soja. Ácido alfa-linolénico – Aceite de semillas de lino, semillas de calabaza, nueces, soja y canola (colza). Vitaminas A - Zanahorias, espinacas, calabazas, tomates, verduras de color verde oscuro y margarinas veganas. B – Frutos secos, cereales integrales, avena, muesli, legumbres, extracto de levadura (Marmite), verduras de hoja verde oscuro, patatas, setas y frutas deshidratadas. B12 – Alimentos fortificados como extractos de levadura, leche de soja, margarinas veganas, hamburguesas vegetarianas. Posiblemente: Alimentos fermentados (tamari, miso y tempeh) y algas marinas (hijiki, wakame, espirulina). C – Frutas cítricas (naranjas, limones y pomelos), cerezas, frambuesas, verduras de hoja verde oscuro y patatas. D – Exposición moderada a la luz solar, algunas leches de soja y margarinas veganas fortificadas. E – Frutos secos, semillas, cereales y harinas integrales y aceites vegetales. Ácido fólico – Germen de trigo, verduras de hoja verde oscuro (brécol, espinacas, berros), levadura y extractos de levadura, frutos secos, guisantes, habas, naranjas, dátiles, aguacates, cereales integrales. Minerales Calcio – Melaza, semillas, frutos secos, algarroba, legumbres (granos de soja, tofu, judías, soja fermentada o miso), perejil, higos (secos), algas marinas, cereales (avena por ejemplo), leche de soja fortificada. Hierro – Semillas, frutos secos, legumbres, miso, cereales, frutas deshidratadas, melaza, algas marinas, perejil, verduras de color verde oscuro, utilizar potas y sartenes hechas de hierro. Cinc – Germen de trigo, cereales integrales (pan integral, arroz, avena), frutos secos, legumbres, tofu, proteína de soja texturizada, miso, guisantes, perejil y brotes de soja. Agua El embarazo es un estado dominado por el agua y es por ello que la mujer embarazada requiere de cantidades extra de agua para crear sangre adicional para ella, para su bebé y los seis cuartos de líquido amniótico que tiene en su útero. Deberían de intentar beberse entre 6 y 8 vasos diarios como mínimo en forma de agua pura, zumos de frutas o zumos vegetales. La cantidad de agua que se necesita en este periodo (entre 2 y 3 cuartos diarios) se puede obtener con facilidad de frutas, verduras, sopas y ensaladas que contienen gran cantidad de agua. Leche de fórmula y leche de soja Si por cualquier razón se decide no amamantar al bebé, se recurrirá a la leche de fórmula. En Gran Bretaña sólo existe una leche de fórmula de soja apropiada para veganos- Leche de soja de fórmula ‘Farley’, hecha por Heinz. ¡Se puede consumir desde el nacimiento hasta la edad madura! Disponible en las farmacias. Es importante tener en cuenta que no se puede sustituir con leche de soja convencional la leche de soja de fórmula ya que la primera no contiene la cantidad apropiada de proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas y minerales necesarias para una comida completa. No se debería de dar leche de soja a bebés menores de 6 meses ya que los niveles de proteína son demasiado altos y no es aconsejable demasiada proteína en este período. La leche de soja Plamil está fortificada con calcio (aproximadamente el mismo nivel que la leche humana) en combinación con vitamina D2 que facilita la absorción de calcio más vitaminas esenciales B2 y B12. La versión endulzada puede ser consumida por niños durante y más allá del periodo de destete. También en los casos que se requiera una toma extra puede diluirse con un poco de agua para que se asemeje más a la leche materna. Sin embargo Plamil Foods Ltd no recomienda que se haga esto sin que un especialista o doctor vea la composición del producto y lo autorice. Cómo convivir con niños no veganos Cuando se trata de los amigos no veganos de nuestros hijos, es aconsejable escribir una nota en la que les expliques qué comidas se prepararán en tu casa en meriendas, fiestas, etc. Es probable que las comidas que ofrezcas sean diferentes a las que se preparan convencionalmente. Los niños suelen ser poco diplomáticos cuando se trata de expresar su desaprobación, con lo que es duro para muchos niños veganos ya que se sienten rechazados en eventos especiales como las fiestas de cumpleaños y otras ocasiones similares. Si notas que los niños buscan comidas más convencionales, intenta preparar la comida en esa línea. De este modo posiblemente vean que la dieta vegana no es tan extraña y estarán dispuestos a probar más en el futuro. Algunas ideas de cómo hacer esto serían por ejemplo evitar panes integrales a los que los niños no suelen estar acostumbrados y ofrecer pan blanco. Lo mismo ocurre con los dulces y pastas. La masa congelada de Jus Rol es ideal para utilizar en numerosos postres. No es aconsejable que hagas dulces con algarroba ya que si no lo han probado antes los niños notarán la diferencia respecto al chocolate y pueden sentirse decepcionados. Existe una gran variedad de helados veganos de calidad que deleitarán tanto a niños veganos como no-veganos. También hay muchas ‘gelatinas’ en diferentes sabores que se pueden encontrar tanto en supermercados de alimentación ‘natural’ como en los convencionales. Un buen ejemplo es la gelatina ‘Rowntrees Ready To Eat’ (Lista para comer’) que viene en pequeños tubos de plástico y es ideal para las pequeñas manos de los niños siendo perfectos para almuerzos y llevar al cole. Los ‘Linda McCartney Sausage Rolls’ (rollos de salchicha) engañarían a cualquiera ya que su similitud con las salchichas de carne es sorprendente. Además de esto, ofrece verduras frescas como zanahorias, apio, tomates, aperitivos, cacahuetes, zumos de frutas y bebidas gaseosas. Si buscas encontrarás muchas recetas para tartas veganas (la de chocolate siempre es un éxito). Si cuando llega el postre ya están demasiado llenos, asegúrate de dividir el pastel en trozos iguales y dárselo para que lo lleven a casa tras la fiesta. Listos para el cole La mejor opción para asegurar que tus hijos tengan un buen almuerzo en el colegio es preparárselo tú misma. En caso de que la escuela ofrezca menús vegetarianos y tengas buenas referencias de otras madres puedes pedir que elaboren una comida vegana para tu hijo. La Vegan Society (Sociedad Vegana) ofrece un pack de catering que se puede enviar bien al colegio o al servicio de catering que ofrece este servicio en la escuela de tu hijo. Es obvio que si ya para un adulto vegano es complicado soportar las críticas de familiares y amigos respecto a esta opción, para los niños es todavía más difícil si cabe ya que son más sensibles a la crítica y la presión de los compañeros de clase. Lo único que quieren es integrarse en el grupo y sentirse cómodos sin tener que defender su postura constantemente. La hora del almuerzo será el único momento del día en que el veganismo represente un problema para tu hijo. Se aconseja prepararle con información sobre el veganismo para que sepa cómo responder a las críticas. En la educación secundaria puede ser peor, dependiendo del grado de concienciación que exista. De todas maneras afortunadamente con la creciente preocupación por los derechos de los animales, el vegetarianismo (cuando no el veganismo) está creciendo considerablemente y convirtiéndose poco a poco en una opción dietética bastante normal. Algunas escuelas también están esforzándose tremendamente en incitar a los estudiantes a comer sano. Incluso en el índice del ‘GCSE’ se puede encontrar el tema del veganismo ya! Existe mucha literatura de diferentes organizaciones de derechos de los animales con información para que tus hijos sepan defenderse ante los compañeros que cuestionan su estilo de vida. Lo mejor es que los padres veganos ofrezcan información, consejo y apoyo constante para que sus hijos crezcan sanos y con claras convicciones y bases éticas. Los niños tienen derecho a que la información se les presente como corresponde para su edad, sensibilidad y nivel de entendimiento. Lo mejor son las respuestas honestas y directas que a la larga resultarán más beneficiosas. Cuando la información no es clara o completa será más difícil que vean la relación entre los animales vivos y la comida en el plato. Vacunas El tema respecto a la vacunación de los niños a menudo es un asunto muy debatido entre los padres veganos y vegetarianos que quieren saber más sobre el contenido de las vacunas, si en su producción se han realizado pruebas con animales, y sobre sus efectos a largo plazo, recomendamos no utilizarlas. La Dra. Gill Langley habla sobre todo ello en una hoja de información sobre vacunas de la Vegan Society (Sociedad Vegana). eMa_SerranistA dijo: SI TENES UN HIJO DEBES QUE EDUCARLO EN EL RESPETO HACIA LOS ANIMALES. QUE NO COMAN CARNE, QUE NO COMAN MUERTE!! DIETA VEGANA, SALUDABLE Y EN PAZ CON LOS ESPIRITUS PARA LOS NIÑOS. TU HIJO SE LO MERECE.
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