
Soccket, balón de fútbol ecológico, es una creación de cuatro estudiantes de la Universidad de Harvard que tuvieron una idea brillante: la creación de un balón que funciona como fuente de energía portátil.
¿Cómo funciona Soccket? Almacenando la energía que proviene del impacto y que se pierde en el ambiente: después de 15 minutos jugando al fútbol, el balón es capaz de producir la energía necesaria para hacer funcionar una lámpara LED durante tres horas.

Soccket se está testeando en comunidades de Kenya y Sudáfrica, donde podría resultar en una importante solución a los problemas de suministro de energía presentes en esos lugares. Además, la energía obtenida por medio de Soccket es limpia, con lo cual este proyecto podrá tener consecuencias favorables a niveles social y ecológico.
El éxito que está demostrando la utilización de Soccket probablemente hará que próximamente el balón pase a comercializarse, una iniciativa sumamente ingeniosa para resolver ambos inconvenientes presentes en el mundo actual: obtención de energía no contaminante y suministro de electricidad, problema que afecta un 25% de la población mundial.
¿Imagínate unir la pasión del deporte más querido del mundo con ecologismo? Esta es la propuesta de la Soccket, un balón de jugar fútbol capaz de generar energía renovable a cada treinta minutos de juego.

Su mecanismo interno toma la energía cinética, convierte y almacena como energía eléctrica. Después de que el juego termine, puedes conectar una luz LED al balón y tener horas de luz totalmente gratuita.
El objetivo es hacer frente a los problemas del mundo, mientras logra arrancar un sonriso de las personas es el foco principal de este proyecto. EL Soccket reemplazará el uso de lámparas de queroseno que son peligrosas, además de caras, utilizadas por personas sin recursos.
Por solo 60 dólares, los contribuyentes pueden suministrar a las personas necesitadas una actividad divertida que a la par suple una de sus necesidades básicas.
Al balón está hecho con un material resistente y duradero. La idea ya está siendo colocada en práctica en América del Norte, América del Sur y África, con planes de expansión en todo el mundo.