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El misterioso misterio de los dinosaurios – Reviviendo din

Humor8/24/2012
El misterioso misterio de los dinosaurios – Parte VII: Reviviendo dinosaurios

Los hijos de puta y su máquina de hacer pelotudos

Que el mundo está lleno de pelotudos no es ninguna novedad, que la Comunidad Científica Internacional es la gran guía de ese coro de voces que repiten una pelotudez tras otra también deberían tenerlo claro luego de haber leído mis artículos anteriores en este prestigioso medio. Además, y como se imaginarán, la máquina de hacer pelotudos sigue funcionando a la perfección y nada ni nadie parece poder detenerla. Yo los llamo pelotudos, pero también están los otros, esos a los que yo llamo hijos de puta.
Voy a ilustrar la cosa de un modo simple. Para aclarar los términos, existen unos (pocos) tipos, los que yo llamo hijos de puta, que son los dueños de la máquina de hacer (muchos) pelotudos. Y ellos usan su precioso aparato en beneficio propio, porque, obviamente, no fabrican pelotudos por gusto, lo hacen porque les conviene, porque eso favorece su negocio.
Los que manejan todo son, como ya he dicho, unos pocos tipos (los hijos de puta), pero no nos confundamos, porque son pocos pero cada uno tiene más brazos que un pulpo para controlar todo a su alrededor. Y más que pulpos, son como arañas que van tejiendo redes permanentemente, redes para atraparlo todo. Y así es. Ellos controlan todo, por eso las pelotudeces que dicen se trasforman instantáneamente en la lectura oficial de la realidad.

Chimpancés jugando a ser Dios

Los hijos de puta no tienen descanso (y los pelotudos tampoco), por eso en años recientes ha habido una creciente especulación sobre el empleo de biotecnología con el fin de regresar dinosaurios a la vida. Ya tiempo atrás, un pelotudo llamado Michael Crichton escribió una novela de escasísimo valor literario y de nulo valor científico titulada “Parque Jurásico”, donde se describe un método muy pelotudo, fantasioso, absurdo y sin base científica real, pero que la CCI (Comunidad Científica Internacional) consideró como idealmente posible. En esa patética obra, llevada tristemente al cine por el farsante judío y pelotudo de Steven Spielberg, la sangre de dinosaurio del tracto digestivo de un mosquito mesozoico fosilizado (suspendido en ámbar, es decir, resina solidificada de árboles) es usada por un grupo de científicos para recuperar ADN (ácido desoxirribonucleico) de dinosaurio, llenando las lagunas cromosómicas con genes de una especie moderna de rana para luego crear un embrión a partir del material genético resultante. Hasta un chico de 6 años puede darse cuenta de que esto es una pelotudez mayúscula y que tiene menos sentido que un sinsentido. Son chimpancés tratando de jugar a ser Dios.



Desenmascarando la mentira

Hermanos colegas de la puta ciencia: con la tecnología actual resulta imposible resucitar dinosaurios de esa manera tan estúpida. No quiero tratarlos de pelotudos, pero deberían saber bien que un problema con el método de extracción en ámbar es que el ADN se degrada con el tiempo por la exposición al aire, el agua y la radiación natural, haciendo improbable que tal operación recupere una cantidad suficiente de material genético útil (la corrupción del ADN puede medirse por una prueba de racemización de la muestra, obviamente).
Ahora dejemos un instante el terreno de la pelotudez y pasemos a la realidad, a lo humana y científicamente posible: extracciones exitosas de ADN antiguo de fósiles de dinosaurios han sido reportadas en solamente dos ocasiones independientes, pero tras ser sometidas a posterior inspección y revisión, ninguna de las afirmaciones pudo ser confirmada. Dicho de otro modo, la CCI ve como viable un método que, en la práctica, no puede ni podrá serlo jamás de los jamases. Además resulta muy improbable la devolución de estas criaturas a la vida puesto que no es viable el ADN encontrado. Aun así se sigue investigando, se siguen gastando millones y más millones en toda esta mentira. ¿Y por qué? Porque les conviene, porque es su negocio. Nada más. Mienten, mienten y mienten cuando dicen que existe un modelo teórico de secuencias de péptidos de un dinosaurio que ha sido deducido usando métodos analíticos de reconstrucción filogenética a partir de secuencias de genes de especies vivas de reptiles y aves. ¿Quién puede creerse toda esa mierda? Voy a decirles, farsantes del culo, que incluso si el ADN de un dinosaurio pudiera ser reconstruido, sería sumamente difícil cultivar dinosaurios usando la tecnología disponible ya que no existen especies vivas suficientemente relacionadas como para proporcionar cigotos o un ambiente apropiado para el desarrollo embrionario. Como les dije, hasta un niño de primer grado lo sabe.

Los hijos de puta mienten, los pelotudos creen la mentira

Mienten. Repito: mienten. Vuelvo a repetir: mienten. Repito otra vez: mienten. Una vez más lo repito: mienten. O sea: mienten. Y no me canso: mienten. Los hijos de puta mienten. Los pelotudos les creen. Ellos mientras mienten. Y siguen mintiendo. Y después, por las dudas: vuelven a mentir. Espero que les quede claro: mienten. Sí: mienten. Lo repito una vez más: mienten. No saben, no pueden, y es más, no quieren revivir dinosaurios. Pero mienten. Mienten. Repito: mienten. Vuelvo a repetir: mienten. Repito otra vez: mienten. Una vez más lo repito: mienten. O sea: mienten. Espero que les quede claro: mienten. Sí: mienten. Lo repito una vez más: mienten. Y encubren su mentira, ¿saben con qué? Con más y más mentiras. Mienten.
Lo recuerdo como si fuera ayer: 1998, Petraroia, Italia, mi equipo de arqueólogos y yo descubrimos uno de los mejores ejemplos de impresiones fósiles de tejido blando de dinosaurio, pertenecía a un espécimen pequeño, un muy joven coelurosáurido, Scipionyx samniticus. El fósil incluía porciones de intestinos, colon, hígado, músculos y tráquea de este dinosaurio inmaduro. Pero la CCI nos ninguneó, dijo que eso no servía para nada y nos retiró la financiación a nuestro proyecto. Pero en el número de marzo de 2005 de la revista Science, la puta de la Dra. Mary Higby Schweitzer y su equipo de embaucadores matriculados anunciaron el descubrimiento de una materia flexible que parecía ser tejido suave de la pierna de un Tyrannosaurus rex de 68 millones de años de antigüedad en la formación del Riachuelo del Infierno, en Montana, Estados Unidos. Después de la recuperación, el tejido fue rehidratado por el equipo científico. Eso es lo que dijeron. ¿Pero quieren saber la verdad? Es un montaje, una simulación, 7 años les llevó preparar todo para opacar nuestro descubrimiento, hacerse con la gloria y, lo más importante, acaparar todo el financiamiento para su empresa imposible: revivir dinosaurios.

La gran farsa

Es más, para que vean el tamaño de esta mentira. Aseguraron que cuando el hueso fosilizado fue tratado durante varias semanas para separar el contenido mineral de la cavidad del tuétano (un proceso llamado desmineralización), Schweitzer encontró pruebas de estructuras intactas como vasos sanguíneos, matriz ósea y tejido conectivo (fibras óseas) y que analizado bajo el microscopio, el tejido reveló contener microestructuras intactas incluso hasta el nivel celular. Mmm… más que dudoso ¿No creen? Pura mierda, diría alguien con dos dedos de frente y sin oscuros intereses creados.
Objetivamente, lo cierto es que la naturaleza y composición exactas del material no están todavía claras, y jamás lo estarán, ya que se trata, claramente, de un compuesto sintético, creado en un laboratorio para montar esta gran farsa.

Flores Negras Nª36
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