Todo lo que pasa por la mente de un hombre en cuestión de segundos… o minutos, si es que dura algo.
7-Decir que eres virgen
Justo cuando ya estás listo para uno de los acontecimientos más importantes de tu vida, piensas en qué es lo que vas a hacer y cómo lo vas a hacer. Tu única referencia son las películas porno; de ahí en fuera no tienes idea de cómo hacerlo. Es obvio que no quieres hacer el oso y por eso para "no quedar mal", piensas: "¿Le diré que soy virgen?".
6-Condón
Clásico que estás en el momento previo de hacerlo: te besas, te acaricias, pero en tu mente aparece la frase: "¿A qué hora me pongo el condón?" "¿O me lo pone ella?" "No quiero que me vea mientras me lo pongo".
5-"El" acontecimiento
Luego de años de historias, leyendas, revistas, sitios web y películas porno, concibes que al fin lo harás. Al fin estarás con una mujer y al fin perderás tu virginidad.
Pero tras ello te preguntas: "¿Duraré lo suficiente?"
4-Dónde ponerlo
Pese a que tu conocimiento del cuerpo femenino, según tú, es vasto, piensas y dudas en dónde lo tienes que meter. Y ahí vuelve a surgir otro momento de duda: "¿Se enterará de que soy virgen?" "¿Notará que nunca antes lo he hecho?" "¿Es ahí donde lo tengo que poner?"
3-Duración
¿Cuánto vas a durar? Esa pregunta siempre te las hecho, incluso desde antes de que te dijeran que existía el sexo.
Si tienes suerte y no te adelantas al hecho (sí, eso puede pasar sin siquiera meterlo), podrás perder tu virginidad.
2-"¿Qué hacer?" al hacerlo
Durante ese momento de advenimiento no se te ocurre otra cosa más que: "¿Lo estoy haciendo bien?" "¿Le está gustando?" "¿O está fingiendo"? "¿La tengo que besar"?
1-La amas
Al final solo piensas en: "¡La amo! Es la mujer de mi vida".
Ahm… no creo. Disfruta el momento: ya perdiste tu virginidad. Es muy probable que ella no sea la mujer de tu vida.
7-Decir que eres virgen
Justo cuando ya estás listo para uno de los acontecimientos más importantes de tu vida, piensas en qué es lo que vas a hacer y cómo lo vas a hacer. Tu única referencia son las películas porno; de ahí en fuera no tienes idea de cómo hacerlo. Es obvio que no quieres hacer el oso y por eso para "no quedar mal", piensas: "¿Le diré que soy virgen?".
6-Condón
Clásico que estás en el momento previo de hacerlo: te besas, te acaricias, pero en tu mente aparece la frase: "¿A qué hora me pongo el condón?" "¿O me lo pone ella?" "No quiero que me vea mientras me lo pongo".
5-"El" acontecimiento
Luego de años de historias, leyendas, revistas, sitios web y películas porno, concibes que al fin lo harás. Al fin estarás con una mujer y al fin perderás tu virginidad.
Pero tras ello te preguntas: "¿Duraré lo suficiente?"
4-Dónde ponerlo
Pese a que tu conocimiento del cuerpo femenino, según tú, es vasto, piensas y dudas en dónde lo tienes que meter. Y ahí vuelve a surgir otro momento de duda: "¿Se enterará de que soy virgen?" "¿Notará que nunca antes lo he hecho?" "¿Es ahí donde lo tengo que poner?"
3-Duración
¿Cuánto vas a durar? Esa pregunta siempre te las hecho, incluso desde antes de que te dijeran que existía el sexo.
Si tienes suerte y no te adelantas al hecho (sí, eso puede pasar sin siquiera meterlo), podrás perder tu virginidad.
2-"¿Qué hacer?" al hacerlo
Durante ese momento de advenimiento no se te ocurre otra cosa más que: "¿Lo estoy haciendo bien?" "¿Le está gustando?" "¿O está fingiendo"? "¿La tengo que besar"?
1-La amas
Al final solo piensas en: "¡La amo! Es la mujer de mi vida".
Ahm… no creo. Disfruta el momento: ya perdiste tu virginidad. Es muy probable que ella no sea la mujer de tu vida.