ALBERT EINSTEIN
"Yo soy, por principio, un ferviente seguidor del vegetarianismo. Sobre todo por razones morales y éticas. Creo firmemente que un orden de vida vegetariano, aunque sólo sea a nivel de efectos físicos, influirá sobre el temperamento del hombre"
"Yo soy, por principio, un ferviente seguidor del vegetarianismo. Sobre todo por razones morales y éticas. Creo firmemente que un orden de vida vegetariano, aunque sólo sea a nivel de efectos físicos, influirá sobre el temperamento del hombre"
El veganismo es un estilo de vida basado en el respeto hacia los animales. Considerar que los animales son individuos con intereses que merecen ser respetados tiene implicaciones prácticas como tratar de evitar que miles de ellos sufran y/o mueran cada segundo en mataderos, laboratorios, zoos, acuarios, circos, granjas peleteras, etc.
Entre las muchas razones para hacerse vegano, las más comunes suelen ser tres. Una es la preocupación por los animales. Muchas personas se hacen vegetarianas porque no desean tener que matar animales para obtener alimento. Sin embargo, en la sociedad actual, debido a las condiciones tan inhumanas en que son criados estos animales, la obtención de otros productos distintos de la carne sigue siendo cruel y despiadada. Mucha gente se hace vegana y evitan por completo todo producto de origen animal. La segunda razón es la salud. Actualmente está demostrado que el consumo de productos cárnicos y lácteos tiene efectos desastrosos para la salud humana. Finalmente, existen preocupaciones ambientales. Un estudio reciente concluyó que la segunda mayor fuente de contaminación, después de los carburantes, es la industria cárnica.
La alimentación vegana
Cualquier producto de origen animal (huevos, lácteos, carne, etc.) implica considerar que los intereses de los humanos pueden prevalecer por encima de los intereses de los demás animales que son utilizados para su producción. En consecuencia, éstos son comprados, vendidos, privados de libertad, alejados de sus familias, inseminados artificialmente, matados... en definitiva; siempre son las víctimas de los productos para los cuales fueron criados. Podemos llevar vidas sanas y equilibradas sin necesidad de alimentarnos de dichos productos. Elegir entre la vida y la muerte de cientos de animales, es tan sencillo como elegir uno u otro plato en el menú.
Vistiéndonos y calzándonos sin los cuerpos de otros
La cara más visible y denunciada de la utilización de los animales como vestimenta suele ser la utilización del pelo de zorros, visones, chinchillas, etc. Probablemente lo primero que nos viene a la mente cuando pensamos en ello, son imágenes impactantes de animales sufriendo en jaulas para acabar siendo gaseados o electrocutados con el fin de que alguien les arranque la piel. Pero la realidad es igual de dura cuando a quienes se explota es a vacas, conejos u ovejas, por su pelo (lana) o piel (cuero). En estos ámbitos también hay sufrimiento, muerte y falta de libertad. Los animales tienen sus pieles y pelo para protegerse ellos: son sus abrigos, no nuestras bufandas, sweaters, abrigos ni zapatos.