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El Juego del Alma (/nosleep)

Paranormal9/2/2015
Buenas, taringuero promedio!
Hace rato que soy un asiduo lector de un sitio llamado reddit, en el tiene diferentes apartados, entre ellos mi favorito: /r/nosleep.
En ese sub la gente sube relatos de terror, dirijidos a la comunidad de nosleep, con la condicion de que estos sean lo mas realista posibles, sino reales; y prohibiendo que los que comentan cuestionen la veracidad del relato contado.
En este sitio leí las mejores historias de terror en mi vida (y eso que leí bastante, como la bibliografia completa de King o Lovecraft). El problema con
nosleep es que esta todo todito en Inglés. Por lo tanto, un dia pense "porque no traducir un par de historias y asi ganarme unos buenos bits en Taringa! para alimentar a mi perro?" Y me puse en marcha... asi que hoy les presento la primer historia que traduje: El Juego del Alma
 

Les dejo un tema para ambientar el relato





El Juego del Alma


Primero, necesito disculparme, /r/nosleep. Lo siento tanto. Les escribo en este momento de necesidad.
Por favor, ayúdenme.
Por favor, lean esto hasta el final.
Eso es todo. Eso es todo lo que pido. No se que hacer o a quien recurrir. Por favor, solo ayudenme. Eso es todo lo que pido.

Mi nombre es Andrea, y soy una madre soltera.
No digo esto como si fuera algo de lo que me orgullezca, ni esperando que me regalen galletitas, leche o cereal cubierto con chocolate como muchos de mis conocidas esperarian que se les tratara al contar algo así. Ellas querrian una palmadita en la espalda y unas palabras de reconocimiento; yo solo necesito algo de su tiempo.

Pienso que la crianza de un hijo es una carga. Necesaria, si, pero aun así es una carga. El nombre de mi hijo es Jesse. Tiene 11. (Para los que no quieran hacer la cuenta, va a 5° grado).
Jesse empezo quinto grado este año, como cualquier otro chico de su edad. Hubo un poco de temor y un montón de entusiasmo. Era un chico que le sonreia a la vida, siempre tan lleno de energia.

Eso cambió cuando un Martes conoció a Stan.
Stan se incorporó tarde a la clase de Jesse; un estudiante transferido de otro distrito. El maestro sentó a Stan junto a Jesse.
Cuando fuí a buscar a Jesse ese Martes despues de la escuela, me dijo que Stan era su nuevo mejor amigo.  Aunque me parecio que no estaba comportandose como él normalmente es. Estaba palido, y transpiraba. Le tomé la temperatura, pero no tenia fiebre. Le pregunte como le fue su día, y me dijo que Stan era su nuevo mejor amigo.

"Stan es mi nuevo mejor amigo," me dijo.
"Lo se. No puedo esperar a conocerlo," contesté.
"Mamá, Stan es genial. Deberias conocerlo. Es mi mejor amigo. El mejor en el mundo."
Creo que tuvimos esa conversación como mil veces esa noche. Cuando fuí a acostar a Jesse esa noche, me miró con lagrimas en los ojos. Puso su manito frente a su cara, y movió su dedo índice, indicandome que me acercara.
Me acerqué a él, y puso sus manos alrededor de su boca. Ya saben, la manera en la que un nenito te dice un secreto? Bueno, giré mi cabeza y él susurró algo que me dio escalofríos. En ese momento siendo sincera, no se porqué me dio escalofrios.
Me susurró, "Me crees. Verdad, Mamá?"
Me senté en la cama a su lado y lo miré. "Que si te creo que cosa, amor?"
"Stan," me dijo. "Stan es mi mejor amigo."
Asentí y le tomé la temperatura una vez más.
No tenía fiebre.
Me fuí a la cama,pero no dormí bien esa noche.

El Miércoles, cuando llevé a Jesse a la escuela, pusouna cara rara y me dijo que no queria entrar.
"Te sentis enfermo?" le pregunté.
"No," me dijo. Se estaba mordiendo el labio comoun loco. Nunca antes lo habia visto hacer eso. "No. Tengo que ir a la escuela."
Abrio la puerta del auto y se bajó.
No me dijo adiós.
No me dijo te quiero.
Nada.
Entró a la escuela con la cabeza agachada. Solté el freno y dí la vuelta para ir al trabajo.
Un niño estaba parado bien enfrente de mi auto. Dos segundos más y me lo llevaba puesto. El chico era pálido, pelo rubio casi blanco y ojos azules intensos. Dió dos golpecitos en el capót del auto, me saludó, y entró en la escuela.

Cuando pasé a buscar a Jesse esa tarde, se veía mejor. Estaba menos pálido, pero parecia feliz. Me contó todo acerca de su día en la escuela. Me habló de dinosaurios, de música, de matemática, y del recreo.
"Y después de matemática, tuvimos un recreo. Mamá, no te imaginas lo que hice hoy en el recreo."
"Decime," le dije, sonriendo mientras manejaba. Pensé en la escondida, el futbol, correr. Todas las cosas que recordaba que los chicos hacian en el recreo a esa edad. Cosas buenas. Cosas normales.
"Me uní a una iglesia!"
Me quedé dura. "Una iglesia? En... el recreo?"
Jesse asintió. "La iglesia de Stan."
Pense que quizas debia ser una especie de juego que los chicos estaban jugando.
"Que es la iglesia de Stan?" le pregunté.
"Es la iglesia de Stan, Mamá." Jesse se rió de mí como si yo fuese la persona más tonta del mundo por preguntarle eso.
"Si? Y que hacen? Osea, los que son miembros?" le pregunté.
"Un montón de cosas. Aunque hoy solo escuchamos a Stan hablar. Él estaba diciendo una palabras graciosas y me dió sueño y me quedé dormido. Algunos chicos también."
Estacioné fuera de casa y salimos del auto.
"Y eso fue todo?" pregunté. Las cosas sonaban raro, si, pero no me parecio que los chicos estuvieran haciendo algo malo.
"Stan nos dió folletos, también."
Jesse sacó un papel del bolsillo y me lo dió
Era un papel de folleto normal, con solo tres palabras escritas en fibrón negro.
Iglesia de Stan.
De nuevo, raro, pero nada malo. Pensé que los chicos estaban jugando con su imaginación.
Estaba equivocada.

Cando fuí a buscar a Jesse a la escuela ayer, me dí cuenta de que algo estaba mal con mi pequeño. Parecia que estaba asustado.
"Que pasa, amor?" le pregunté, acercandome para tocarle la frente.
No tenia fiebre.
"Hoy jugamos el juego del Alma," me dijo. Movia su cabecita de lado a lado. No se quedaba quieto en el asiento. Continuó así, mirando a todos lados, mientras íbamos camino a casa.
"El juego del Alma?" pregunté.
Jesse asintió y siguió tratando de mirar para todos lados al mismo tiempo. Gotitas de sudor se formaron en su labio superior.
"Que es el juego del Alma?" le pregunté.
Jesse sacudió su cabeza en un "no" y n me dijo nada.
"Jesse, que es el juego del Alma?" pregunté una vez más.
"Yo le dije que no queria, pero me dijo que si no jugaba, no sería más mi amigo"
"Quien no sería mas tu amigo? Donde estaban los maestros?"
Jesse empezó a respirar mas rápido, pero aún así me respondió.
"Pasó en la iglesia," me dijo. Luego susurró, "no se permiten maestros en la iglesia"
"La iglesia de Stan?" pregunté
Jesse asintio, y una lagrima cayó por su mejilla.
"Que es el juego del Alma, Jesse? Soy tu madre. Decimelo ahora y yo me encargo de todo," le dije.
"No puedo decirte, Mamá. No puedo. Las reglas son malas. Son muy malas."
"Y que hay de Stan?" pregunté. "Stan me diría las reglas?"
"NO!" gritó Jesse, asustandome. " NO LE PREGUNTES LAS REGLAS. POR FAVOR MAMÁ, NO LO HAGAS."
Estacioné el auto, asustada y confundida.
"Prometemelo, Mamá. Prometemeloprometemeloprometemeloporfavor"
Jesse estaba balbuceando, aterrorizado. Lo tomé en mis brazos y lo acuné. No lo había acunado así desde el Jardin de Infantes. Se durmió en mis brazos y lo lleve adentro, a su cuarto, y lo prepare para dormir.
Solo necesita dormir, me seguia diciendo. Solo necesita dormir.
Lo acosté y cené sola. Me fije en su cuarto antes de irme a acostar yo, a eso de las nueve. Parecia que estaba durmiendo bien, así que me fuí a acostar.

Me desperté escuchandolo gritar a pleno pulmón dieciocho minutos pasada la medianoche. Corrí a su cuarto, pero no estaba en su cama. Prendí la luz y Jesse salió volando del closet como si algo lo estuviera persiguiendo. Se agarró de mi pierna y siguió gritando.
Lo traté de calmar y, al mismo tiempo, preguntarle que le pasaba.
Decia cosas sin sentido. Seguia gritando acerca del juego del Alma.
No lo pude contener. Una vez mas le pregunté que era el juego del Alma, pero no me dijo.
Traté de volver a acostarlo, pero no queria saber nada.
Al final, me lo llevé conmigo a mi cuarto, que durmiera en mi cama. Apenas lo acosté, se durmió. Me acosté a su lado, mirandolo y acariciando su cabello, cuando sus ojos se abrieron y me miró fijamente.
"Señorita, mañana te voy a decir las reglas despues de la escuela," dijo, y se volvio a dormir.
Que estaba pasando con mi hijo?
En la oscuridad, me quedé mirando el techo por un largo rato antes de dare vuelta a mi lado y mirar hacia el baño.
Conoces la sensación, cuando te estas por dormir, y de golpe moves las piernas y te despertas? O te imaginas que estas cayendo y te despertas?
Eso me paso toda la noche, solo que me depertaba porque me parecía que veía algo en la entrada del baño.
Cada vez que mis ojos se empezaban a cerrar del sueño, veía la silueta grande en el baño y me despertaba. Por supuesto, no habia nada, y me volvia a empezar a quedar dormida una vez más. La silueta apaecia en la puerta, pero me parecia que estaba más cerca, solo un pasito mas cerca.
Esto se repitió una y otra vez toda la noche.

Esta mañana, camino a la escuela, Jesse parecia ido. Letargico, somnoliento. Yo estaba igual, eincluso mas exhausta. Pensé en preguntarle a Jesse por lo que me dijo antes de dormirse, pero no lo hize. Tenia medo de que le agarrara el ataque de histeria de nuevo, asi que lo deje pasar.
Lo lleve a la escuela, y no dijo una palabra en todo el camino. Actuaba como un robot, vacio, sin emociones.

Recibí una llamada un rato despúes de haberlo dejado en la escuela, para que lo pasara a buscar. Habia vomitado en clase.
Cuando lo busqué, seguia igual. Le hice varias preguntas, pero a todas me contestaba con gruñidos. Plenaba ir a casa, cambiarlo, y llevarlo al médico.
No dijo nada hasta que estacionamos.

"Puede venir Stan a casa hoy?" me preguntó, mirando por la ventanilla.
"No te sentís bien, cariño, y lo queres invitar?" le pregunté. Quería conocer a este chico, pero no me parecio que Jesse queria qeue el viniera en realidad. Yo, por otro lado, quería llegar al fondo del asunto.
"Si," dijo Jesse.
"Bueno," contesté. "Tenés el numero de los padres?"
"El ya les pregunto si podia venir, y le dieron permiso"
"Tenemos que esperar a que salga de clase, y aun así me gustaria hablar con sus padres"
"Bueno". Jesse salió del auto y entró a la casa.
"Tenes su número?" le pregunte mientras cerraba la puerta.
"No," me dijo.
Le empezé a preguntar cómo se suponia que iba a llamar a sus padres si no tenia su número, cuando alguien tocó a la puerta.

Abrí, y en los escalones del frente de la casa estaba parado el chico pálido de pelo rubio y ojos azules que casi atropello con el auto el Miércoles. Una nenita igual a él estaba parada a su lado.
"Hola, Driz," dijo el nenito. "Esta Jesse en casa?"
El nenito parado en el porche no deberia conocer ese nombre. Era mi apodo en la secundaria. Me lo pusieron mis amigas, una noche en que estábamos borrachas, como diminutivo de Drizzy.
"No," dije.
"Esta bien," dijo la nenita. "Mi nombre es Devin, y ya sabes el nombre de mi hermano."
"Stan," dije.
La nenita se tapó la boca, riendose.
Stan sonrió y se encogió de hombros. " Es muy simple. Regla uno: no camines adelante de un espejo en la oscuridad. Regla dos: no dejes ninguna puerta abierta cuando te vas a dormir. Preguntale a Jesse cual es la tercer regla. Y acordate: un crujido significa que te estas quedando atras, un rasguño significa que casi perdiste. Cuando las luces se apagan, con suerte no verás la sombra oscura parada en la esquina de la habitación. Si tienes suerte no la escucharás respirando cuando tus ojos se cierran y empezas a dormirte. Y si sentis un golpe?... Bueno... esperemos que nunca sientas un golpe."
Stan se dio vuelta y se alejó con su hermana.
Los miré mientras se alejaban y sacudí mi cabeza. No jugaría a su estupido juego.

Entré a la casa y encontré a Jesse sentado en la mesa de la cocina, llorando.
"Que pasa?" le pregunté.
"Escuché un golpe" me susurro.
Se me secó la boca. "Cuando termina el juego?" le pregunté.
"No lo hace," me susurró. "Nunca termina."
Mi corazón empezó a latir más rápido. "Cúal es la tercer regla, Jesse?"
Su rostro se tornó sombrío y, tomando una bocanada de aire, " Regla tres: si sabes las tres reglas, ya sos parte del juego."
Mi estómago se hízo un nudo. "Que pasa si perdes?"
"Cuando esté oscuro, los vas a escuchar venir. Les gusta que sepas que estan cerca."
"Quien?"
"Stan y Devin," dijo Jesse. "Traspasan el espejo, o se meten por las puertas abiertas y te llevan con ellos"
"Y como ganas el juego?" le pregunté.
"Ganas el juego si le contas las reglas del Juego del Alma a más personas ..."

Asi que, como dije /r/nosleep, lo siento tanto.
Pero gracias por ayudarme. De verdad.
Voy a disfrutar de mi libertad de nuevo, y espero que tengas cuidado esta noche.
Dale saludos a Stan y Devin de mi parte.



Bueno gente! Espero que les haya gustado, estuve como dos horas traduciendo la historia! Si quieren que traduzca más, dejenme un comentario!
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