Luego de la primera guerra mundial Alemania quedo destruida económica y social mente, un grupo de diseñadores buscaba encontrar un vehículo económico que motorizara el desarrollo de posguerra. asi se desarrollaron las mas locas y alucinadas invenciones, pero sin lugar a dudas la Megola producida entre 1921 a 1925 fue la mas extraña.
De los diseñadores Meixner, Cockerell y Landgraf la Megola era una motocicleta, que vista a cierta distancia parecía una copia de cualquier modelo de la época sin embargo al acercarnos a ella nos vamos sorprendiendo al percibir ciertos detalles extraños.
Lo primero que nos viene a la mente es un gran WTF!!!!, que demonios es eso que esta en rueda delantera, y si señores, una brebre observacion nos hace confirmar nuestros peores presagios, es el motor!!!!!
Un motor de tipo rotativo denominado Gnôme Monosoupape que solemos ver en películas montados en viejos aviones propios de la primera guerra mundial y un poco mas adelante aun, es un motor de 5 cilindros y 640 centímetros cúbicos de cilindrada que eroga unos 14 hp de potencia.
Sus lineas son redondeadas y hasta me atrevo a decir elegantes, la silla del conductor esta realmente muy baja lo que a primera vista resulta ideal por bajar el centro de gravedad pero en realidad genera una desventaja, por un motivo que ya relataremos.
La megola no poseía una motor de arranque, y su transmisión era directa. ¿Que quiere decir eso? para arrancarla había que empujarla un tramo, y no tenia ningún dispositivo de embrague!!!!
Genial ya estamos montados en la Megola y disfrutando de un buen viaje....
Pero espera, como frenaremos. Ya que la transmisión es directa no podemos pretender que el motor deje de empujar la rueda mientras queremos frenar o detenernos!!!
Solución bien la Megola tiene un sistema que libera la compresión del motor haciendo que este se apague y nos permita frenar tan infernal maquina.
Bien hay un detalle más el manubrio desmesurado de la Megola si pudiéramos dar un paseo en ella nos daríamos cuanta que el motor en la rueda delantera genera una fuerza centrifuga en sentido del movimiento de la moto. Si señores nos costaría horrores cambiar de dirección o seria imposible con un manubrio convencional, por esto la Megola requiere algo con mas palanca que multiplique nuestra fuerza y nos permita controlar el motor que gira delante de nosotros.
La Megola sin dudas es un bicho raro pero los que la han probado alguna ves comentan que el mayor placer de la Megola es bajarse de ella.
De los diseñadores Meixner, Cockerell y Landgraf la Megola era una motocicleta, que vista a cierta distancia parecía una copia de cualquier modelo de la época sin embargo al acercarnos a ella nos vamos sorprendiendo al percibir ciertos detalles extraños.
Lo primero que nos viene a la mente es un gran WTF!!!!, que demonios es eso que esta en rueda delantera, y si señores, una brebre observacion nos hace confirmar nuestros peores presagios, es el motor!!!!!
Un motor de tipo rotativo denominado Gnôme Monosoupape que solemos ver en películas montados en viejos aviones propios de la primera guerra mundial y un poco mas adelante aun, es un motor de 5 cilindros y 640 centímetros cúbicos de cilindrada que eroga unos 14 hp de potencia.
Sus lineas son redondeadas y hasta me atrevo a decir elegantes, la silla del conductor esta realmente muy baja lo que a primera vista resulta ideal por bajar el centro de gravedad pero en realidad genera una desventaja, por un motivo que ya relataremos.
La megola no poseía una motor de arranque, y su transmisión era directa. ¿Que quiere decir eso? para arrancarla había que empujarla un tramo, y no tenia ningún dispositivo de embrague!!!!
Genial ya estamos montados en la Megola y disfrutando de un buen viaje....
Pero espera, como frenaremos. Ya que la transmisión es directa no podemos pretender que el motor deje de empujar la rueda mientras queremos frenar o detenernos!!!
Solución bien la Megola tiene un sistema que libera la compresión del motor haciendo que este se apague y nos permita frenar tan infernal maquina.
Bien hay un detalle más el manubrio desmesurado de la Megola si pudiéramos dar un paseo en ella nos daríamos cuanta que el motor en la rueda delantera genera una fuerza centrifuga en sentido del movimiento de la moto. Si señores nos costaría horrores cambiar de dirección o seria imposible con un manubrio convencional, por esto la Megola requiere algo con mas palanca que multiplique nuestra fuerza y nos permita controlar el motor que gira delante de nosotros.
La Megola sin dudas es un bicho raro pero los que la han probado alguna ves comentan que el mayor placer de la Megola es bajarse de ella.