A PROPÓSITO DE LAS PUTAS. Relata marcela lagarde
Un día una gran maestra de muchas mujeres, entre ellas yo, Marcela Lagarde nos dijo lo que era ser putas. Nos los explicó como sólo ella sabe hacerlo, sin rubores y con toda la lucidez. Marcela tiene un libro que llama Los cautiverios de las mujeres. Madresposas, monjas, putas, presas y locas, es su tesis de doctorado.
Así recuerdo que nos lo dijo y así mismo se los hago saber.
Generalmente se asocia a las putas con las prostitutas, no..no es lo mismo. El término puta es un término fuerte porque así hemos querido que se escuche y le damos un valor despectivo. Porque además de las prostitutas las putas también hemos querido que sean las amantes, las queridas, las modelos, las artistas, las encueratrices, las fracasadas, las quita maridos, las que metieron la pata, las que salieron con su domingo siete, las arrejuntadas, las divorciadas, las que se acuestan con cualquiera, las ligeras de cascos, las mundanas, las que son el segundo frente, las rogonas, las fáciles, las de cascos ligeros , las cogelonas, las insaciables, las que viven solas, las que viven con otras mujeres,,,y otras calificativo más.
Ser puta es NO NEGARSE SU DERECHO AL EROTISMO, asumirse dueñas de su vida y de su cuerpo pá pronto. Generalmente quienes le damos la carga negativa al térmico PUTA somos nosotras y muchos más los hombres. Dice Marcela, una de las formas de dominio y agresión más reiteradas que pueden realizar los hombres ( y yo agrego que también muchas mujeres) es la de considerar y convertir a las mujeres en putas desde una actitud de desvalororización de su sexualidad y erotismo.
No nos basta con que los hombres juzguen y califiquen de putas a las mujeres en esta negación de su derecho a vivir su sexualidad como les pegue la gana, somos mucho las mujeres quienes hemos utilizado la palabra en forma despectiva hacía otras mujeres. Para nosotras es puta quien anda con el marido o el novio, es puta quien decide a quien llevarse a la cama, es puta quien se viste de minifalda y se ve espectacular.
A final de cuentas, siempre hay algo de envidia en mucho de los que nosotras nos hemos negad.
Cuando Marcela nos explicaba esto y presentaba el apartado de las putas de su libro. Muchas corrimos a comprarlo para sentirnos que en algo, por lo menos en algo podríamos ser algo o mucho putas.
Hay para más .....
CANONICEMOS A LAS PUTAS,
Santoral del sábado: Betty, Lola, Margot, vírgenes perpetuas, reconstruidas, mártires provisorias llenas de gracia, manantiales de generosidad.
Das al placer, oh puta redentora del mundo, y nada pides a cambio sino unas monedas miserables. No exiges ser amada, respetada, atendida, ni imitas a las esposas con los lloriqueos, las reconvenciones y los celos. No obligas a nadie a la despedida ni a la reconciliación; no chupas la sangre ni el tiempo; eres limpia de culpa; recibes en tu seno a los pecadores, escuchas las palabras y los sueños, sonríes y besas. Eres paciente, experta, atribulada, sabia, sin rencor.
No engañas a nadie, eres honesta, íntegra, perfecta; anticipas tu precio, te enseñas; no discriminas a los viejos, a los criminales, a los tontos, a los de otro color; soportas las agresiones del orgullo, las asechanzas de los enfermos; alivias a los impotentes, estimulas a los tímidos, complaces a los hartos, encuentras la fórmula de los desencantados. Eres la confidente del borracho, el refugio del perseguido, el lecho del que no tiene reposo.
Has educado tu boca y tus manos, tus músculos y tu piel, tus vísceras y tu alma. Sabes vestir y desvestirte, acostarte, moverte. Eres precisa en el ritmo, exacta en el gemido, dócil a las maneras del amor.
Eres la libertad y el equilibrio; no sujetas ni detienes a nadie; no sometes a los recuerdos ni a la espera. Eres pura presencia, fluidez, perpetuidad.
En el lugar en que oficias a la verdad y a la belleza de la vida, ya sea el burdel elegante, la casa discreta o el camastro de la pobreza, eres lo mismo que una lámpara y un vaso de agua y un pan.
¡Oh puta amiga, amante, amada, recodo de este día de siempre, te reconozco, te canonizo a un lado de los hipócritas y de los perversos, te doy todo mi dinero, te corono con hojas de yerba y me dispongo a aprender de ti todo el tiempo!
Jaime Sabines