Cuando llega un determinado desastre natural a una región, queda como resultado todo un rastro de muerte y dolor en la región afectada y esta se empobrece por algún largo tiempo y vuelve a ser afectada por el cataclismo natural y queda simplemente peor que antes y sin una solución que resuelva la situación. Pero si después del cataclismo natural se empiezan a tomar medidas para amortiguar los efectos de una futura catástrofe natural y si las personas toman conciencia de que puede volver a ocurrir sin necesidad de crear paranoia, entonces los desastres naturales vuelven paro con secuelas menos graves para la región.
El fenómeno del niño es un claro ejemplo de anomalías climáticas que con el paso del tiempo se vuelven desastres naturales de no hacer algo en el presente mismo. En Colombia se notan claramente las huellas que el fenómeno del niño deja por donde pasa; cuando este fenómeno llega a Colombia ocurren calamidades como sequías, olas de calor e incendios forestales.
Algunas actividades diarias de nuestras vidas causan daños al medio ambiente y por consiguiente que el fenómeno del niño se vuelva peor de lo que es. Puedo mencionar a las actividades que causan el daño ya mencionado y también mencionar a las actividades que sirven para aportar al medio ambiente y a evitar que el fenómeno del niño empeore:
1. Usar los aparatos eléctricos del hogar solo cuando sea necesario y no en exceso
2. Ahorrar agua el reciclar la residual de la lavadora
3. Moderar el riego de las plantas
4. usar medios de transporte alternativos; etc.
Así como los ciudadanos deben colaborar a no agravar el fenómeno del niño y así como en la escuela debe enseñarse sostenibilidad, los políticos deben promover campañas de ecología que generen conciencia acerca del cambio climático y que hagan ver que no es viable vivir exprimiendo los recursos naturales del planeta. Son nuestras acciones lo que definen el futuro y no meros juicios o profecías que se digan.
El fenómeno del niño es un claro ejemplo de anomalías climáticas que con el paso del tiempo se vuelven desastres naturales de no hacer algo en el presente mismo. En Colombia se notan claramente las huellas que el fenómeno del niño deja por donde pasa; cuando este fenómeno llega a Colombia ocurren calamidades como sequías, olas de calor e incendios forestales.
Algunas actividades diarias de nuestras vidas causan daños al medio ambiente y por consiguiente que el fenómeno del niño se vuelva peor de lo que es. Puedo mencionar a las actividades que causan el daño ya mencionado y también mencionar a las actividades que sirven para aportar al medio ambiente y a evitar que el fenómeno del niño empeore:
1. Usar los aparatos eléctricos del hogar solo cuando sea necesario y no en exceso
2. Ahorrar agua el reciclar la residual de la lavadora
3. Moderar el riego de las plantas
4. usar medios de transporte alternativos; etc.
Así como los ciudadanos deben colaborar a no agravar el fenómeno del niño y así como en la escuela debe enseñarse sostenibilidad, los políticos deben promover campañas de ecología que generen conciencia acerca del cambio climático y que hagan ver que no es viable vivir exprimiendo los recursos naturales del planeta. Son nuestras acciones lo que definen el futuro y no meros juicios o profecías que se digan.