
La marca estadounidense
Dodge
acaba de presentar las variantes más prestacionales de su
Dodge
Challenger
Dodge
Challenger SRT y
Dodge
Challenger SRT Hellcat, ambos basados en el renovado coupé. Traen consigo más potencia, una estética diferenciada y un comportamiento más deportivo.

Estéticamente, el SRT se diferencia del modelo normal gracias a un capó de aluminio, faros rediseñados, splitter frontal, faldón trasero, pilotos LED y llantas de aluminio forjado de 20 pulgadas

mientras que el SRT Heellcat añade un splitter más grande, un spoiler trasero más generoso, llantas ligeras en negro mate y una toma de aire en el faro frontal izquierdo

Bajo el capó del SRT encontramos un 6.4 litros HEMI V8 de 490 CV y 643 Nm (lo que supone 15 CV y 16 Nm adicionales), mientras que el SRT Hellcat cuenta con un 6.2 litros HEMI V8 sobrealimentado

por compresor que arroja una potencia de 717 CV, siendo el V8 más potente jamás fabricado por el Grupo Chrysler. Ambos se ofrecen con cambio manual de seis marchas o automático de ocho relaciones.

El SRT Hellcat, además, incorpora el mayor equipo de frenos ofrecido nunca en un modelo SRT, que cuenta con enormes discos de 390 milímetros de diámetro en el eje delantero junto a pinzas de seis pistones. Según la marca, este equipo promete "sobresaliente gestión térmica, aguante al calor y longevidad".

A nivel interior ambos vienen ampliamente equipados con volantes deportivos achatados, asientos de cuero y alcántara ventilados y calefactados

instrumentación tipo retro, pantalla de información de 7 pulgadas, inserciones de aluminio específicas para cada versión y sistema de infoentretenimiento Uconnect con pantalla de 8,4 pulgadas.

Ambos cuentan también con diferentes modos de conducción (Sport, Track y Custom o personalizable), que modifican la respuesta de la dirección, de la suspensión y del propio motor, así como la permisividad del control de tracción.

Los dos equipan un modo "aparcacoches", que limita la potencia del coche y, además, el Hellcat tiene dos llaves con programación diferente: una roja que permite aprovechar todo el potencial del coche y una negra que limita la potencia del motor.