La compañía austriaca, especializada en motos, ha celebrado la fabricación de la unidad número 1.000 del KTM X-Bow con un ligero lavado de cara para su modelo de cuatro ruedas.
Esta renovación se incluirá en los vehículos que se produzcan de ahora en adelante, aseguran nuestros amigos de carscoops.com. Lo que ocurre con el X-Bow es que es tan divertido, ofrece unas sensaciones tan puras y es tan tremendamente radical, tan brutal, que en realidad te da igual cómo sea por fuera. Vale, si es bonito y tiene una pose de tipo duro, mejor que mejor, pero míralo. Ya va tan pegado al suelo que es imposible pensar en otra cosa, ¿o no?
En cualquier caso, el nuevo KTM X-Bow estrena luces diurnas LED, que lo identifican y complementan unas líneas más agresivas. Además, se han empleado carcasas para los faros más estrechas y se ha rediseñado el ‘labio’ frontal, que ahora se sitúa en un ángulo de ataque más amenazador. Básicamente, lo que quiere es meter miedo. Como si ver esto en tu retrovisor no fuera lo suficientemente extraño (no sé en tu barrio, pero en el mío este modelo no es muy habitual).
También se ha dado un giro a la parte trasera, gracias, en especial, a la creación de una cubierta diferente para el motor, con nuevas branquias de ventilación.
KTM asegura que el propulsor del X-Bow R (la versión más potente) ha sido modificado, pero no ha dicho cómo… ni cuáles son las cifras que ofrece tras los cambios. De momento, lo que se sabe es que conserva la mecánica de 2 litros TFSI de Audi, con 299 CV.
El anuncio de este nuevo KTM X-Bow llega justo después de que el director ejecutivo de la marca haya confirmado que el modelo aterrizará en Estados Unidos el año que viene.
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