Los recesos amorosos podrían ayudar a renovar el romanticismo
Dicen que el amor para que sea verdadero debe tener momentos de libertad, pero para algunos esa idea es intolerable. Así que dependerá de cada cual aceptar o no las condiciones que se establezcan en una relación de pareja, siempre y cuando no se ocupe ese concepto para ocultar un quiebre o justificar un engaño.
Quién no ha escuchado alguna vez la letal frase "tomémonos un tiempo". Para muchas esto es sinónimo de ruptura, pero en otros casos sólo se trata de un descanso que los amantes requieren para renovar sus energías. Por eso, algunos matrimonios optan por tomar vacaciones por separado, ocasión en que ambos se divierten con los amigos como si volvieran a tener quince años, para luego reunirse y retomar sus votos con mucha más intensidad.
Por eso, algunos matrimonios optan por tomar vacaciones por separado, ocasión en que ambos se divierten con los amigos como si volvieran a tener quince años, para luego reunirse y retomar sus votos con mucha más intensidad.
Como es el caso de Magdalena de 36 años, que realiza cada un año un viaje sin su querido marido: "El año pasado me fui una semana de vacaciones con mi hermana y lo pasamos genial. Fue maravilloso compartir con ellas anécdotas que vivimos en la infancia, nos divertimos como nunca, considero que crecí más como persona. Y claro que extrañé a mi esposo, sobretodo en las noches, por eso cuando lo volví a ver me enamoré nuevamente".
Porque nos comenta que llegó a su casa con nuevas ideas, con sensaciones diversas, lo que aumentó su comunicación y romance: "Mi marido me esperó con flores, y yo al verlo lo amé más, porque me di cuenta en el viaje de lo mucho que lo necesitaba, ni te explico la bienvenida que tuvimos (ríe). Volvimos a conversar con las mismas ganas que teníamos en el noviazgo, lo que sin duda nos unió más".
Sin embargo, Loreto de 29 años, no ha tenido suerte con los llamados "tiempos": "Cuando llevaba tres años con mi pareja, me pidió un receso de un mes. Me sentí fatal, pero me dijo que necesitaba hacer sus cosas, sentirse libre de nuevo, así que me dio tanta rabia que le dije que mejor termináramos. Eso nos costó muchas discusiones y llanto, pero seguí firme en mi postura, y al mes me enteré que tenía otra".
El abc del amor Para el psicólogo (www.vivencias.cl ), Sergio Valencia Vega, los tiempos y recesos en las relaciones de pareja no están determinados por el amor, sino que dicen relación con un estilo afectivo, que son las formas que cada persona tiene de acercarse o alejarse en la vida diaria, que como pauta general conforman cuatro estilos, donde dos de ellos necesitan constantemente espacios de libertad en la pareja, mientras los otros jamás pensarían en aquello.
"El principal estilo afectivo que necesita libertad es aquel, cuyo eslogan es te amo, si no me presionas, este es quien más requiere de tiempos y recesos. Por otra parte, hay un estilo de amar que es evitante, que hace como que huye de la relación en todo momento, su eslogan es te amo, pero no me quiero comprometer, este es el otro estilo que necesitas muchos espacios", señala.
Diferente es el caso de las personas que utilizan la excusa de "necesitar un tiempo" porque no se atreven a enfrentar al otro, porque temen decir en forma clara y precisa que su relación no da para más: "Quienes usan ese recurso buscan hacer difuso el quiebre, para que el otro finalmente se canse y termine con ellos, lo que los libra de culpa".
Porque nos explica el especialista, que una pareja sumamente enamorada puede en algún momento necesitar un momento de libertad: "Esto sucede sobretodo cuando ambos son de estos estilos afectivos que necesitan espacios físicos y emocionales para mantener la relación. Pero si no comparten ese modo, para quien no tiene necesidad de espacios es un atentado a la integridad de la pareja", explica.
Aclarándonos también, que en esos recesos la fidelidad es opcional, porque dependerá del trato que ambos hayan establecido, porque si hay deslealtad a este acuerdo, se marca el quiebre de la pareja o el inicio de un ciclo de violencia de tipo emocional.
Lo que nos grafica que las libertades de cada cual van íntimamente ligada a la edad que se esté atravesando, porque nos señala el psicólogo, que no es lo mismo darse un tiempo a los 17 que a los 35 años: "La necesidad de exploración en lo sexual que se presenta entre los 16 a los 25, lo que determina una fuerte presión por el espacio de tiempo sin pareja, o determina un ahogo constante en la relación de pareja basada en lo sexual".
Lo que se modifica al llegar la adultez: "El ciclo siguiente esta muy marcado por la fidelidad y la no exploración, pero con la carga de lo anterior en que se ve al otro con ansiedades sexuales. Luego, en la adultez media, de los 35 años en adelante, está marcada por la diferenciación en la exploración sexual y una notoria disminución de la ansiedad. Esto conlleva a experimentar los espacios de libertad marcados en desafíos de desarrollo personal", concluye.
Por lo tanto, los tiempos y recesos dependerán de cada caso particular, así que no te alarmes si tu pareja comienza a hablar de aquello, porque si hay un verdadero compromiso, al amor nada lo podrá afectar.