Como muchas otras ideas descabelladas, pero a la vez brillantes, la historia de este Mini Cooper S preparado nació después de unas cervezas, en un bar. Dos tipos con una cerveza en una mano se proponen acudir a Bonneville a batir récords de velocidad. Y en vez de optar por lo más obvio, por un deportivo con muchos cilindros, y mucha potencia, se proponen hacerlo con un coche tan modesto como un Mini Cooper S con 52 años de edad y pretenden superar los 281 km/h. Y así nacía el Project ’64 Mini, o cómo animarse a competir en las inmensas planicies de sal de Bonneville, con un Mini Cooper S de 1964.
Así las cosas, y tras planificar la preparación necesaria para enfrentarse a ese paraíso de la velocidad, y los clásicos, que es Bonneville, sus creadores decidieron atacar y superar diferentes récords de velocidad. Este Mini Cooper S de 1964, de hecho, ha conseguido superar los 267 km/h, aunque su objetivo es llegar incluso a los 281 km/h.
Y para conseguirlo, qué mejor que una preparación extrema de su motor original, sobrealimentada vía turbo, y alcanzando un régimen de 9.000 rpm, que en su última preparación ya ha superado los 330 CV de potencia, e incluso los 370 CV de potencia recurriendo a mezclas de etanol