El siguiente articulo habla de peletería. Desde Difusión Animalia, consideramos que el ser humano debe hacerse un profundo replanteo de cómo se relaciona con los demás animales del planeta y con la naturaleza en general. Difundimos éste material únicamente por su valor informativo sobre la situación de los zorros en Argentina.
Durante el período 2000-2003, solamente, se exportaron 393.746 cueros crudos y/o curtidos de zorro gris.
Los números de zorros cazados legalmente con fines de control reportados en la sección anterior ( Zorros de Argentina Parte 1 ) son de una magnitud considerable. Sin embargo, y desde una perspectiva histórica, las cifras son mucho menores a las de los zorros cazados con fines comerciales.
Una cuestión central referida al comercio y exportación de pieles de zorro está vinculada a la Resolución Nº 793/87 de la Nación, la cual prohíbe la exportación, el tráfico interprovincial y la comercialización en jurisdicción federal de productos y subproductos del zorro gris pampeano y del zorro de monte. Por otra parte, se conoce que una gran proporción de las exportaciones que han sido y son declaradas como zorro gris chico está conformada además por pieles del zorro gris pampeano en primer lugar y, en menor medida, por el zorro de monte.
La prohibición del comercio interno y externo de éstas dos especies oscurece el proceso y aumenta artificialmente las cifras de exportación del zorro gris patagónico, lo cual dificulta su adecuado manejo integral desde la perspectiva biológica. Un hecho que grafica este problema está dado en que de las casi 190.000 pieles de zorro gris exportadas en 2003, un 34% proviene de jurisdicciones en donde se halla presente el zorro gris pampeano pero no el zorro gris chico.
Zorro de Monte (Cerdocyon thous), Foto: www.sarem.org.ar
Como una actividad fundamental para la obtención de datos biológicos que den sustento al plan de manejo, se propone retomar un programa de monitoreo. Los resultados serán utilizados para evaluar las tendencias temporales en las densidades relativas de zorros y estimar las tasas de incremento poblacional. Se analizarán los cambios que se produzcan en las poblaciones con relación a la presión de caza, las densidades de presas (que también pueden ser afectadas por cacería, como ocurre con la liebre europea) y variables ambientales, por ejemplo, precipitaciones y temperaturas, que pueden afectar la productividad de presas y la mortalidad de zorros.
Los conflictos de intereses y los diversos factores que afectan la presión de caza sobre los zorros hacen evidente la necesidad de contar con medidas integrales de manejo de las poblaciones. Dichas medidas deberán estar basadas en los resultados del programa de monitoreo propuesto, en el conocimiento existente sobre la biología de las poblaciones y en las necesidades de los distintos sectores económicos y sociales involucrados.
Para atender las distintas necesidades, las medidas de manejo deberían incluir los siguientes aspectos principales:
1) Caza sustentable de zorros. Se podrán estimar cupos de captura que puedan ser alcanzados en las diferentes regiones. En este punto resulta crucial mejorar la información acerca de la procedencia de los zorros cazados comercialmente con el objeto de ir elaborando un mapa de presión de caza a escala regional.
2) Reducción de la depredación sobre el ganado. La información obtenida en los distintos estudios acerca de la dieta y las presas de los zorros y sobre daño al ganado será utilizada para realizar recomendaciones vinculadas al manejo de la depredación sobre ganado con un enfoque regional. Siempre que sea posible, deberá promoverse la utilización y evaluación integral de métodos preventivos y letales selectivos de control de depredadores.
3) Conservación de las poblaciones y ecosistemas. El aprovechamiento de los zorros y otras especies nativas de fauna silvestre tiene lugar en un contexto caracterizado por la degradación progresiva y extensiva del hábitat, al menos en la mayor parte de la región oeste y sur del país, debido al sobrepastoreo por el ganado. Una de las consecuencias de esta degradación de hábitats es la dramática reducción en las densidades de las presas nativas utilizadas por zorros y otros carnívoros y, por tanto, el aumento de su predación sobre el ganado.
Por lo tanto, el uso sustentable de los zorros está íntimamente relacionado con la conservación de los ecosistemas áridos y semiá-ridos del oeste y sur de Argentina. Por ende, como parte del plan de manejo de zorros, deberán hacerse recomendaciones a los organismos que corresponda para la conservación de estos ecosistemas
4) Mejora de mecanismos de comercio de pieles. Deberán realizarse rondas de consulta con los
comerciantes y curtidores de pieles, los cazadores de zorros y los organismos provinciales y nacionales de fauna, a fin de promover acuerdos y acciones que permitan generar mejoras en los mecanismos de comercialización y fiscalización.
5) Adecuación del marco legal nacional y provincial. El plan deberá identificar y proponer pautas
de modificación en la normativa que resulte contradictoria o inconveniente para su puesta
en marcha. En el caso de las provincias, normas relativamente consensuadas pueden evitar asimetrías en el manejo y el comercio de las especies de zorros, que suelen generar situaciones de tráfico ilegal de productos de la fauna entre jurisdicciones vecinas.
6) Capacitación, extensión y difusión. Es fundamental diseñar una estrategia de capacitación
dirigida a los pobladores rurales y productores en cuanto al uso de diferentes métodos de control. También es crucial elaborar una estrategia de comunicación acerca del plan de manejo y
sus acciones, destinada a los distintos sectores de la sociedad, tanto para los que se encuentren directamente involucrados por el plan como para aquellos que no lo estén.
El plan de manejo de zorros tendrá que explicitar los mecanismos periódicos de actualización a medida que se generen e incorporen nuevos datos de campo y que haya nueva información relacionada con la demanda de pieles o cualquier otro factor económico o social de importancia. Asimismo, deberá proponer un sistema de consulta regular a los distintos sectores, de manera que el consenso alcanzado en la toma de decisiones perdure en el tiempo
Bibliografía: Resumen de la segunda parte del capitulo dedicado a Zorros de L. y D. Ramadori (eds.). 2006. "Manejo de Fauna Silvestre en la Argentina.Programas de uso sustentable". Dirección de Fauna Silvestre, Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Buenos Aires. 168 págs. + 8 ilust. DESCARGAR
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Durante el período 2000-2003, solamente, se exportaron 393.746 cueros crudos y/o curtidos de zorro gris.
Los números de zorros cazados legalmente con fines de control reportados en la sección anterior ( Zorros de Argentina Parte 1 ) son de una magnitud considerable. Sin embargo, y desde una perspectiva histórica, las cifras son mucho menores a las de los zorros cazados con fines comerciales.
Una cuestión central referida al comercio y exportación de pieles de zorro está vinculada a la Resolución Nº 793/87 de la Nación, la cual prohíbe la exportación, el tráfico interprovincial y la comercialización en jurisdicción federal de productos y subproductos del zorro gris pampeano y del zorro de monte. Por otra parte, se conoce que una gran proporción de las exportaciones que han sido y son declaradas como zorro gris chico está conformada además por pieles del zorro gris pampeano en primer lugar y, en menor medida, por el zorro de monte.
La prohibición del comercio interno y externo de éstas dos especies oscurece el proceso y aumenta artificialmente las cifras de exportación del zorro gris patagónico, lo cual dificulta su adecuado manejo integral desde la perspectiva biológica. Un hecho que grafica este problema está dado en que de las casi 190.000 pieles de zorro gris exportadas en 2003, un 34% proviene de jurisdicciones en donde se halla presente el zorro gris pampeano pero no el zorro gris chico.
Zorro de Monte (Cerdocyon thous), Foto: www.sarem.org.ar
Como una actividad fundamental para la obtención de datos biológicos que den sustento al plan de manejo, se propone retomar un programa de monitoreo. Los resultados serán utilizados para evaluar las tendencias temporales en las densidades relativas de zorros y estimar las tasas de incremento poblacional. Se analizarán los cambios que se produzcan en las poblaciones con relación a la presión de caza, las densidades de presas (que también pueden ser afectadas por cacería, como ocurre con la liebre europea) y variables ambientales, por ejemplo, precipitaciones y temperaturas, que pueden afectar la productividad de presas y la mortalidad de zorros.
Los conflictos de intereses y los diversos factores que afectan la presión de caza sobre los zorros hacen evidente la necesidad de contar con medidas integrales de manejo de las poblaciones. Dichas medidas deberán estar basadas en los resultados del programa de monitoreo propuesto, en el conocimiento existente sobre la biología de las poblaciones y en las necesidades de los distintos sectores económicos y sociales involucrados.
Para atender las distintas necesidades, las medidas de manejo deberían incluir los siguientes aspectos principales:
1) Caza sustentable de zorros. Se podrán estimar cupos de captura que puedan ser alcanzados en las diferentes regiones. En este punto resulta crucial mejorar la información acerca de la procedencia de los zorros cazados comercialmente con el objeto de ir elaborando un mapa de presión de caza a escala regional.
2) Reducción de la depredación sobre el ganado. La información obtenida en los distintos estudios acerca de la dieta y las presas de los zorros y sobre daño al ganado será utilizada para realizar recomendaciones vinculadas al manejo de la depredación sobre ganado con un enfoque regional. Siempre que sea posible, deberá promoverse la utilización y evaluación integral de métodos preventivos y letales selectivos de control de depredadores.
3) Conservación de las poblaciones y ecosistemas. El aprovechamiento de los zorros y otras especies nativas de fauna silvestre tiene lugar en un contexto caracterizado por la degradación progresiva y extensiva del hábitat, al menos en la mayor parte de la región oeste y sur del país, debido al sobrepastoreo por el ganado. Una de las consecuencias de esta degradación de hábitats es la dramática reducción en las densidades de las presas nativas utilizadas por zorros y otros carnívoros y, por tanto, el aumento de su predación sobre el ganado.
Por lo tanto, el uso sustentable de los zorros está íntimamente relacionado con la conservación de los ecosistemas áridos y semiá-ridos del oeste y sur de Argentina. Por ende, como parte del plan de manejo de zorros, deberán hacerse recomendaciones a los organismos que corresponda para la conservación de estos ecosistemas
4) Mejora de mecanismos de comercio de pieles. Deberán realizarse rondas de consulta con los
comerciantes y curtidores de pieles, los cazadores de zorros y los organismos provinciales y nacionales de fauna, a fin de promover acuerdos y acciones que permitan generar mejoras en los mecanismos de comercialización y fiscalización.
5) Adecuación del marco legal nacional y provincial. El plan deberá identificar y proponer pautas
de modificación en la normativa que resulte contradictoria o inconveniente para su puesta
en marcha. En el caso de las provincias, normas relativamente consensuadas pueden evitar asimetrías en el manejo y el comercio de las especies de zorros, que suelen generar situaciones de tráfico ilegal de productos de la fauna entre jurisdicciones vecinas.
6) Capacitación, extensión y difusión. Es fundamental diseñar una estrategia de capacitación
dirigida a los pobladores rurales y productores en cuanto al uso de diferentes métodos de control. También es crucial elaborar una estrategia de comunicación acerca del plan de manejo y
sus acciones, destinada a los distintos sectores de la sociedad, tanto para los que se encuentren directamente involucrados por el plan como para aquellos que no lo estén.
El plan de manejo de zorros tendrá que explicitar los mecanismos periódicos de actualización a medida que se generen e incorporen nuevos datos de campo y que haya nueva información relacionada con la demanda de pieles o cualquier otro factor económico o social de importancia. Asimismo, deberá proponer un sistema de consulta regular a los distintos sectores, de manera que el consenso alcanzado en la toma de decisiones perdure en el tiempo
Bibliografía: Resumen de la segunda parte del capitulo dedicado a Zorros de L. y D. Ramadori (eds.). 2006. "Manejo de Fauna Silvestre en la Argentina.Programas de uso sustentable". Dirección de Fauna Silvestre, Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Buenos Aires. 168 págs. + 8 ilust. DESCARGAR
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