
Hoy te traemos dos ejemplos de cómo un coche puede no ser lo que parece por fuera. Ambos tienen la piel de un
Toyota
GT86 pero en su interior laten corazones diferentes a los esperados.
¿Sabes aquello de oro parece...? Hoy hacemos un doble paralelismo y acoplamos la adivinanza a nada más y nada menos que el Toyota GT86.
¿Sabes aquello de oro parece...? Hoy hacemos un doble paralelismo y acoplamos la adivinanza a nada más y nada menos que el Toyota GT86.

El mítico deportivo es uno de los modelos preferidos por los preparadores (tontos no son...) que disfrutan de lo lindo 'vistiéndolo' de colores llamativos, vinilos originales... y equipándolo con impresionantes equipos de sonido o luces de LED en lugares en los que nunca hubiéramos imaginado.
Pero los hay que van más allá y se han atrevido a tocar lo más profundo del Toyota GT86: su motor.
Pero los hay que van más allá y se han atrevido a tocar lo más profundo del Toyota GT86: su motor.

El taller australiano StreetFX de Brisbane las pasó canutas para colocar en el lugar del propulsor bóxer de dos litros la mecánica 4.1 del modelo de
Nissan
. Es más, no contentos con los 545 CV que de serie entrega el bloque japonés, le han equipado un kit turbo GT1000 HKS con el que han logrado que entregue unos increíbles 1.000 CV.
Para conseguir meter todo eso bajo el capó del coche, han tenido que retirar el diferencial delantero; también han instalado el sistema de tracción trasera del GT-R de Nissan .
Para hacer un poco más de sitio en este GT86 de 1.000 CV con el motor del Nissan GT-R, han colocado una caja de cambios automática un poco más pequeña de lo normal accionada por aire.
Para conseguir meter todo eso bajo el capó del coche, han tenido que retirar el diferencial delantero; también han instalado el sistema de tracción trasera del GT-R de Nissan .
Para hacer un poco más de sitio en este GT86 de 1.000 CV con el motor del Nissan GT-R, han colocado una caja de cambios automática un poco más pequeña de lo normal accionada por aire.