La idea de
Ford
para aprovechar el hueco de la rueda de repuesto metiendo ahí otro vehículo
«El 85 por ciento de los vehículos llegan al desguace con la rueda de repuesto original y con las herramientas y el gato sin utilizar», según Tire Rack. Esto significa que, básicamente, la rueda de repuesto es en la mayoría de los casos un bulto y un peso inútil dentro del vehículo — más aún en un mundo en el que puedes llamar a la asistencia en carretera desde prácticamente cualquier lugar.
Carr-E es como Ford ha bautizado a su ingenio que, parecido a un Segway o a un hoverboard, está planteado como un medio de transporte eléctrico personal. Su diseño hace que Carr-E quepa en el hueco reservado a la rueda de repuesto. Carr-E también sirve para transportar mercancía pesada desde y hacia el coche: los usuarios solo tienen que colocar en objeto sobre el dispositivo y éste le seguirá guiado por un transmisor.
La idea esencial es que la «rueda de repuesto» de Ford complemente el desplazamiento en coche: al llegar a la ciudad, o allí donde está limitada la circulación con vehículos, no hay más que sacar el Carr-E del maletero —del hueco donde normalmente iría la rueda de repuesto «de verdad»- subirse encima y —con un poco de suerte— recorrer el último tramo del trayecto sin matarse.
«El 85 por ciento de los vehículos llegan al desguace con la rueda de repuesto original y con las herramientas y el gato sin utilizar», según Tire Rack. Esto significa que, básicamente, la rueda de repuesto es en la mayoría de los casos un bulto y un peso inútil dentro del vehículo — más aún en un mundo en el que puedes llamar a la asistencia en carretera desde prácticamente cualquier lugar.
Carr-E es como Ford ha bautizado a su ingenio que, parecido a un Segway o a un hoverboard, está planteado como un medio de transporte eléctrico personal. Su diseño hace que Carr-E quepa en el hueco reservado a la rueda de repuesto. Carr-E también sirve para transportar mercancía pesada desde y hacia el coche: los usuarios solo tienen que colocar en objeto sobre el dispositivo y éste le seguirá guiado por un transmisor.
La idea esencial es que la «rueda de repuesto» de Ford complemente el desplazamiento en coche: al llegar a la ciudad, o allí donde está limitada la circulación con vehículos, no hay más que sacar el Carr-E del maletero —del hueco donde normalmente iría la rueda de repuesto «de verdad»- subirse encima y —con un poco de suerte— recorrer el último tramo del trayecto sin matarse.