He aquí la pregunta del millón. ¿Cómo prepararías un
MINI
para hacerlo más deportivo, rápido y efectivo en circuito? Se nos ocurren muchas opciones. Tal vez aumentar su potencia, pero eso sería relativamente sencillo.
Olvidémonos de la potencia. Mejoremos sus frenos, su capacidad de tracción, dotémoslo de suspensiones ajustables, y de unos neumáticos más enfocados en los circuitos que en la calle. Y eso, sin más, es lo que ofrece el
MINI
John Cooper Works Challenge, la versión más picante que hayamos visto hasta la fecha de la última generación del
MINI
y del
MINI
John Cooper Works.
El
MINI
John Cooper Works Challenge es un pequeño utilitario deportivo de calle, pero con aptitudes de circuito.
El gran inconveniente lo encontramos en que solo se fabricarán 100 unidades, cada una de ellas convenientemente numerada, y solo se comercializarán en Reino Unido, y como consecuencia de ello contarán con el volante a la derecha.
MINI
UK quería crear un John Cooper Works muy especial. Y para ello aceptó que un grupo de trabajadores, con mucha pasión, dieran rienda suelta a sus deseos preparando esta máquina en el Edificio 71 de la fábrica de
MINI
en Oxford, en las mismas instalaciones en las que se preparan algunos
MINI
de carreras.