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Cómo prevenir lesiones y cuidar las piernas
Desde un raspón en la rodilla, que les ocurre a muchos chicos por caerse mientras juegan, hasta la fractura de cadera en adultos mayores, las lesiones en miembro inferior varían de acuerdo con las diferentes etapas de la vida.
El miembro inferior es la parte del cuerpo más directamente ligada a la movilidad y el desplazamiento. Huesos, articulaciones, músculos, venas y arterias conforman un complejo sistema que permite, junto con otros mecanismos, el juego, la práctica de deportes y el traslado desde un lugar hacia otro.
Los miembros inferiores son las dos extremidades que están unidas al tronco a través de la pelvis, mediante la cadena. Por lo tanto comprende cuatro segmentos: cadera, muslo, pierna y pie. Si bien de manera coloquial se dice que los miembros inferiores son las piernas, anatómicamente solo representan la parte comprendida entre la rodilla y el tobillo.
Las lesiones traumáticas de miembro inferior se ubican entre las más frecuentes y tienen sus variaciones de acuerdo a las diferentes edades, y también a los deportes que se practiquen.
Raspones de la infancia. Según Guillermo Mántaras, especialista en traumatología infantil, las lesiones traumáticas en los miembros inferiores de los niños son consecuencia de la acción de agentes mecánicos, como caídas accidentales y sobrecargas. “Los esguinces de tobillo y contusiones en las piernas son lesiones habituales. Las fracturas, en tanto, son de baja frecuencia y tienen similar presencia en los distintos huesos de los miembros inferiores. Finalmente, las lesiones de cartílagos de crecimiento de la rodilla o el talón son menos usuales, pero muy específicas de la edad”, detalló.
También contó que con frecuencia los niños sufren lesiones menores mientras juegan. En este sentido, destacó que las rodillas y codos raspados acompañan el crecimiento y ocurren en cualquier actividad, pero hay cuatro cuya práctica es la que más predispone a lesiones: básquet, fútbol, bicicleta y patín ( rollers y skate incluidos). “Estas últimas son habitualmente realizadas en forma recreativa más que deportiva”, agregó.
Sobre la manera de evitar estas lesiones, Mántaras dijo que en los clubes, por ejemplo, se trabaja de forma preventiva, ya que los entrenadores dedican mucho tiempo a la elongación y el precalentamiento. Incluso, se realiza trabajo diferenciado entre quienes están en la plenitud física y los que no lo están. “Obviamente, los chicos que realizan deportes de manera improvisada, sólo como un juego o pasatiempo, no tienen ningún cuidado y son más proclives a padecer traumas”, recalcó.
En jóvenes y adultos. Durante la juventud y la adultez, si bien ocurren lesiones típicas del desplazamiento, como puede ocurrir en los tobillos de las mujeres que utilizan zapatos de taco muy alto, o por alguna caída accidental, así como aquellas que son consecuencia de patologías degenerativas, como artrosis, la mayoría tiene su origen en la práctica de deportes.
José Luna Cáceres, especialista en medicina del deporte y médico del Club Atlético Belgrano, indicó que, debido a que en Argentina el deporte más practicado es el fútbol, las lesiones más frecuentes ocurren en miembros inferiores.
“Dentro de estas lesiones, concretamente tanto en el deporte profesional como en la práctica amateur, las más comunes son los esguinces de tobillo y los desgarros musculares, mientras que en un segundo plano aparecen las lesiones ligamentarias de rodilla”.
Acerca de los tratamientos, señaló que en los dos primeros casos son kinésicos; y en lesiones de rodilla, el ligamento interno suelen tratarse con medicamentos, mientras que las rupturas de ligamentos cruzados son de solución quirúrgica por vía artroscópica.
Sobre la prevención, Luna Cáceres indicó que se trata de un tema demasiado complejo y difícil de abordar para los deportistas de tiempo libre. “Para lesiones más frecuentes, los vendajes de los tobillos pueden ser los únicos recursos al alcance de estos deportistas. En el caso de los desgarros musculares, el buen descanso (a veces difícil para quienes trabajan), una buena entrada en calor e hidratación con bebidas energéticas, son los elementos de más fácil acceso”, detalló el especialista.
En la etapa más difícil. Como consecuencia del aumento de la duración media de la vida, Argentina se va convirtiendo en un país de población envejecida, lo cual obliga a tener más conocimiento del adulto mayor para descubrir sus potencialidades y tener una visión global de las problemáticas que encierra la longevidad.
Jorge Miretti, médico geriatra, dijo que las principales patologías del adulto mayor en sus miembros inferiores son varias. Por un lado están las osteoarticulares, que son secundarias a caídas y cuya forma de prevención a es a través de la adaptación de los elementos de uso diario a las posibilidades psicofísicas de estas personas. “En el ámbito domiciliario, es conveniente adaptar dormitorios y baños de acuerdo a sus necesidades y capacidades físicas. Y en el exterior, las calles y veredas también deben proveerles facilidad para moverse sin peligro”, destacó el especialista.
En este sentido, las caídas siempre producen daño y, por su frecuencia, se debe sospechar siempre de la fractura de cadera, incluso en quienes no manifiesten dolor en ese sector.
“Por esta razón que se aconseja el examen médico prioritario en todo geronte que se haya caído, así como la correspondiente radiografía y las medidas preventivas necesarias hasta que se tenga un diagnóstico”, manifestó Miretti.
Y agregó que, por lo general, producida una caída, la persona siente y manifiesta un dolor en la zona de la cadera y no puede levantarse por sí solo. Al miembro inferior fracturado se lo observa más corto que el otro y el pie se encuentra en rotación externa (posición típica de la fractura de cadera).
Sobre las cirugías de cadera, la mayoría suele ser exitosa. “Las fracturas intracapsulares y la artrosis de cadera se operan reemplazando los huesos por prótesis (cuando hay reemplazo total o parcial de cadera). Estas intervenciones permiten la movilización del paciente en forma precoz entre 48 y 72 horas después del acto quirúrgico”, destacó Jorge Miretti.
Otra patología ósea frecuente es la artrosis de rodilla, que también puede ser intervenida quirúrgicamente, con resolución casi total del cuadro.
En cuanto a las piernas y los pies, los problemas más frecuentes son edemas, úlceras, dedos en martillo y juanetes, aunque en estos casos las causas son funcionales.
FIN =)