Hace unos días, estábamos hablando sobre las elecciones y varias veces, distintas personas de Venezuela se metieron a opinar y dar un consejo.
ESTE ES EL CONSEJO:
"Voten a Macri, no dejen que su país termine como el nuestro."
Eso me hizo reflexionar. Porque si bien yo voté a Macri y a Vidal las dos veces, la campaña del miedo insistía en las políticas económicas que Macri podría aplicar. Entonces, me lo pensé bien. Y pasaron dos cosas que me hicieron decidirme finalmente por Macri.
La principal es que los venezolanos me relataron cómo estaba su país por seguir políticas similares a las de los K. Dijeron que no esperemos a estar como ellos para cambiar. ¿Hace falta explicarle lo triste de la situación que me contaron? El papel higiénico es escaso en Venezuela. Ni limpiarse el culo pueden, así que dense una idea de cómo están. Y para ahí vamos nosotros con el kirchnerismo. Dijeron que nosotros que podemos hacerlo, elijamos otra cosa. Ellos se tienen que bancar a Maduro, que es insacable como fueron los K hasta ahora. Pero si gana Scioli, nos atamos la soga un poco más al cuello. Va a ser difícil tener otra oportunidad de echarlos. No desaprovechemos. Ustedes ya vieron la corrupción que hay hasta para votar. Con Macri no es igual, porque el PRO no gobierna el país hace doce años. Los K están afianzados en el poder... y eso tiene sus ventajas.
La segunda: no te olvides de cómo nos boludearon estos años. La inflación era poca, la inseguridad una sensación, lo malo era culpa de Clarín, los chorros asesinos eran marginados sociales, si te quejabas te decian que tenias que aceptar que te pisen la cabeza porque éste era el gobierno de ellos y tenías que esperar el tuyo (como si estuviera bien que un presidente gobierne sólo para su grupo, pero eso es lo que nos decían). ¿Ellos estaban bien? ¿A ellos no les afanaron? ¿No les dolió la era K? Los demás no podemos decir lo mismo. Por cada empresario que tuvo que bajar las persianas, por cada persona que trabaja en negro y le comieron el sueldo con la inflación, por cada muerto en manos de los delincuentes, por cada uno que sufrió por ser honesto en este país corrupto... Me puse a pensar en todo: en los hospitales que incluso en el 2001 daban buen servicio y ahora te dan un turno cada dos meses, en los cortes de luz y en los cortes de rutas (los dos tan frecuentes), los accidentes de trenes, las Aerolineas que pierden más de lo que ganan, los piqueteros empresarios como Luis D'Elia, los maestros preocupados más por protestar que por dar clases porque les pagan en negro la mitad del sueldo, los alumnos que pasaron "por escritorio" para que Scioli no se haga cargo de que arruinó la educación pública, en las obras que no se hicieron y dejaron que Buenos Aires se inunde por todos lados... ¿Y voy a dejar que eso siga estando? ¡Ni en pedo!
Yo no tengo la bola de cristal, así que no hago predicciones. Pero voy a festejar cuando nos saquemos de encima a esta gente que niega hasta lo que estás viendo y defiende la mentira. Ojalá sea ahora. Espero que hayamos aprendido en estos doce años a pensar diferente, a no tragarnos los cuentos de estos verseros, que nos amenazan con lo que va a hacer Macri, pero ¿y ellos qué? ¿Por qué no se fijan en lo que hicieron ellos? Y ya que está, que hagan memoria de lo que dijeron en los noventa.
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Bandera venezolana