Los ensayos clínicos mostraron efectos positivos en ratones y los expertos aseguran que, aunque hay que andar con pies de plomo, la vacuna podría estar lista en unos meses.
Desarrollan una vacuna que luchará contra el Alzheimer en personas y será puesta en marcha dentro de unos tres o cuatro meses. La noticia ha revolucionado el mundo del medicina tras el duro trabajo que han realizado los científicos del Centro Médico EuroEspes en Galicia, y cuya vacuna se encuentra registrada en la Oficina de Patentes de Estados Unidos.
El doctor Ramón Cacabelos, unos de los principales investigadores de la vacuna que recibe el nombre EB-101 ha explicado que es todo un éxito en la medicina. Los primeros estudios se llevaron a cabo en ratones, como explicó el International Journal of Alzheimer´s disease, pero el experto asegura que los primeros ensayos clínicos se realizarán en Estados Unidos.
Los expertos tampoco quieren que se considere una vacuna que cure totalmente esta enfermedad por lo que han hecho un “llamamiento de prudencia para evitar dar falsas esperanzas” a enfermos y familiares. Por otro lado, han explicado que la revista en la que han publicado los datos “no está indexada ni tiene factor de impacto”.
Asimismo han confesado que el ensayo clínico se realizó en un número muy reducido de ratones. Los estudios realizados hasta ahora en animales han concluido que esta estrategia podría aumentar la esperanza de vida de los pacientes con la enfermedad de Alzheimer. El estudio logró que los animales no desarrollasen la enfermedad y además, mejorase su longevidad.
Además, los ratones que sufrían estados iniciales de la enfermedad de Alzheimer, el medicamento logró detener su avance. Por tanto, si los ensayos en humanos diesen resultados positivos, similares a los obtenidos en ratones, la vacuna sería una realidad en el plazo de 6 u 8 años, y se desarrollaría conforme a los requisitos de la FDA norteamericana.
El éxito nace fundamentalmente porque se trata de la primera vacuna dual que es eficaz en ratones transgénicos y cuyo objetivo es evitar que aparezcan los síntomas y reducir los rasgos patológicos cuando la enfermedad está desarrollada.
Los datos están basados en resultados obtenidos en modelos experimentales con ratones. Sin embargo estos modelos distan mucho de lo que constituye la enfermedad de Alzheimer, cuya duración, impacto e intensidad no es reproducible por el momento con animales.
Por ahora los estudios realizados con fármacos y vacunas que se han mostrado útiles en los modelos animales han fracasado en los ensayos en humanos, sin poder recomendar su utilización en la enfermedad de Alzheimer.
La enfermedad de Alzheimer es muy compleja, progresiva y de larga duración. Todavía no se conocen totalmente sus causas, aunque los esfuerzos a nivel mundial para prevenir y tratar esta enfermedad son muy importantes. Es por tanto prematuro anunciar resultados positivos en esta enfermedad basándose exclusivamente en resultados obtenidos con animales.
El desarrollo de fármacos para la enfermedad de Alzheimer es largo, muy costoso y con una tasa de fracaso muy elevada. Por lo general, se requieren unos 10 años desde que un fármaco muestra resultados positivos en el laboratorio hasta que este tratamiento se puede aplicar a los pacientes.
Pedimos por tanto cautela ante resultados obtenidos en trabajos no realizados en pacientes. La comunidad científica y médica debe también sopesar el impacto y las expectativas que pueden generar en los enfermos de alzhéimer y sus familiares. Con la debida modestia que esta grave enfermedad requiere, tenemos la esperanza que el trabajo conjunto de investigación y clínico dé resultados en la prevención del alzhéimer.
Desarrollan una vacuna que luchará contra el Alzheimer en personas y será puesta en marcha dentro de unos tres o cuatro meses. La noticia ha revolucionado el mundo del medicina tras el duro trabajo que han realizado los científicos del Centro Médico EuroEspes en Galicia, y cuya vacuna se encuentra registrada en la Oficina de Patentes de Estados Unidos.
El doctor Ramón Cacabelos, unos de los principales investigadores de la vacuna que recibe el nombre EB-101 ha explicado que es todo un éxito en la medicina. Los primeros estudios se llevaron a cabo en ratones, como explicó el International Journal of Alzheimer´s disease, pero el experto asegura que los primeros ensayos clínicos se realizarán en Estados Unidos.
Los expertos tampoco quieren que se considere una vacuna que cure totalmente esta enfermedad por lo que han hecho un “llamamiento de prudencia para evitar dar falsas esperanzas” a enfermos y familiares. Por otro lado, han explicado que la revista en la que han publicado los datos “no está indexada ni tiene factor de impacto”.
Asimismo han confesado que el ensayo clínico se realizó en un número muy reducido de ratones. Los estudios realizados hasta ahora en animales han concluido que esta estrategia podría aumentar la esperanza de vida de los pacientes con la enfermedad de Alzheimer. El estudio logró que los animales no desarrollasen la enfermedad y además, mejorase su longevidad.
Además, los ratones que sufrían estados iniciales de la enfermedad de Alzheimer, el medicamento logró detener su avance. Por tanto, si los ensayos en humanos diesen resultados positivos, similares a los obtenidos en ratones, la vacuna sería una realidad en el plazo de 6 u 8 años, y se desarrollaría conforme a los requisitos de la FDA norteamericana.
El éxito nace fundamentalmente porque se trata de la primera vacuna dual que es eficaz en ratones transgénicos y cuyo objetivo es evitar que aparezcan los síntomas y reducir los rasgos patológicos cuando la enfermedad está desarrollada.
Los datos están basados en resultados obtenidos en modelos experimentales con ratones. Sin embargo estos modelos distan mucho de lo que constituye la enfermedad de Alzheimer, cuya duración, impacto e intensidad no es reproducible por el momento con animales.
Por ahora los estudios realizados con fármacos y vacunas que se han mostrado útiles en los modelos animales han fracasado en los ensayos en humanos, sin poder recomendar su utilización en la enfermedad de Alzheimer.
La enfermedad de Alzheimer es muy compleja, progresiva y de larga duración. Todavía no se conocen totalmente sus causas, aunque los esfuerzos a nivel mundial para prevenir y tratar esta enfermedad son muy importantes. Es por tanto prematuro anunciar resultados positivos en esta enfermedad basándose exclusivamente en resultados obtenidos con animales.
El desarrollo de fármacos para la enfermedad de Alzheimer es largo, muy costoso y con una tasa de fracaso muy elevada. Por lo general, se requieren unos 10 años desde que un fármaco muestra resultados positivos en el laboratorio hasta que este tratamiento se puede aplicar a los pacientes.
Pedimos por tanto cautela ante resultados obtenidos en trabajos no realizados en pacientes. La comunidad científica y médica debe también sopesar el impacto y las expectativas que pueden generar en los enfermos de alzhéimer y sus familiares. Con la debida modestia que esta grave enfermedad requiere, tenemos la esperanza que el trabajo conjunto de investigación y clínico dé resultados en la prevención del alzhéimer.
FIN!!