Esta semana vamos a reflexionar sobre el egoísmo, ¿qué significa ser una persona egoísta? ¿Qué podemos hacer para corregir esta actitud? ¿Qué hacer para tener un sano equilibrio con nosotros mismos y nuestras actitudes? Buda decía: “Si la gente no se odiara tanto a si misma, habría menos sufrimiento en el mundo, porque el odio hacia si mismo se proyecta con agresividad y violencia” ¿Crees que vivimos en un mundo demasiado egoísta y por tanto enfermo? Os invito a reflexionar durante cinco minutos, tiempo suficiente para observarnos y ser mejores personas cada día.
Muchas veces hemos dicho: “Es un egoísta, sólo piensa en sí mismo”. “Nunca da nada sin recibir nada a cambio, ya sea materialmente, emocionalmente o psicológicamente”. “ Lo único que le importa es el dinero y ser alabado por los demás”. La persona egoísta vive en un micro mundo cerrado, en el que toda la afectividad y todas las atenciones son enviadas hacia su persona, en su estrecho universo no existe la asertividad o la empatía. Dicha persona se aísla de las demás; no acepta que todos los seres humanos estamos relacionadas y todos somos necesarios para el crecimiento, el aprendizaje y para la vida en general. ¿Qué sería el mundo si fueses el único individuo sobre la faz de la tierra? Llevado a este extremo de egocentrismo y egolatría, donde lo única que importa es el yo, podemos hablar de una patología psicológica. Como la enfermedad de la anorexia se trata de un trastorno alimenticio, también el egoísmo se manifiesta como patología, está relacionado con una mala educación desde temprana edad, haciendo a estas personas incapaces de amar a demás. Para el egocentrismo no existe interlocutor posible con el que compartir, porque “sólo existo yo, soy el centro del universo”.
Según Freud el egoísta o avaro, tiene un trauma en la etapa sádico anal. La fijación en esa etapa produce un modo de relación sadomasoquista y apego desmedido por el dinero (símbolo de las heces) del cual no quiere desprenderse, por placer, recreando el mismo placer infantil que le producía la contención de las heces.
Pero existen muchos encubrimientos para el egoísmo y uno de ellos es el sentirse mártir de su propia vida y el aparentar ser generoso para que los demás le quieran, pero no dar nunca nada de corazón ya que la persona siempre espera algo a cambio. En el camino del amor no existe un dar y un recibir, se da porque nace de tu interior, este estado es un estado normal, cuando nos relacionamos con personas a las que les tenemos afecto o queremos.
La diferencia entre el amor propio y el egoísmo es que el primero es necesario y sano para que una persona pueda ser ella misma, es respeto hace el mismo, sin embargo el segundo pretende usar a los demás para su propio beneficio, manipulándolos como si se tratasen de objetos. ¿Os habéis sentido así alguna vez, por parte de algún amigo, de vuestra pareja o de un familiar?
¿Vivimos en un mundo egoísta en el que las personas solo piensas en sí mismas y en el cuál la capacidad de amar se está viendo mermada? ¿El sistema creado apoya las actitudes egoístas, la agresividad, el individualismo y el arribismo?
Son necesarios señalar dos aspectos fundamentales sin los cuáles no se puede existir una relación : La compasión (padecer íntimamente con el otro y sus vivencias) y la congratulación (gozar íntimamente con el otro las vivencias gozosas).
A veces existen grados de egoísmo que no llegan al extremo de la patología, por ejemplo: “Que se busque la vida, no es mi problema”. “Me da igual, no voy a sacar nada en esto”. “Si no se va a ir conmigo a la cama, no me interesa conocerla”. Es necesario reflexionar sobre las actitudes que tenemos a diario y hacer un examen de conciencia, porque somos lo que pensamos, somos lo que hacemos y la suma de todo esto, nos lleva a ser felices o infelices. ¿Qué pensáis sobre la empatía, comprendemos a las personas que nos rodean o nos importa más bien poco lo que les ocurra a los demás si pensamos que no nos afecta a nosotros?
¿Por qué no respetamos los espacios de los demás, las ideas de los demás, porque siempre queremos imponernos y ser el centro de atención, sin escuchar a los otros en vez aprender de lo que nos quieren decir, realmente el problema del mundo está relacionado con una neurosis egoísta en la que el Yo es lo único que importa? ¿Cómo podemos trabajar la humildad de una manera real, sin que sea una falsa humildad y sí un verdadero camino para el equilibrio interior?