La Biblia es el libro más leído y publicado del mundo, y para muchos cristianos, judíos e incluso musulmanes, sus palabras son toda una autoridad a la hora de guiar las creencias y la moral. Sin embargo, en la actualidad muchos cristianos cometen pecados a diario, sin siquiera darse cuenta. Esto se debe a que la Biblia de hecho prohíbe muchas cosas que a la gente de hoy en día le encanta hacer. Honestamente, en muchas de estas cosas no parece haber nada malo, por lo menos si las vemos desde un punto de vista contemporáneo. Pero en todo caso, es importante que todos los creyentes sepan lo que la Biblia realmente dice. Será decisión de cada persona seguirla al pie de la letra o no. Te advertimos que este artículo puede ser incómodo para aquellas personas que son sensibles en razón de sus creencias religiosas. Toda la Biblia es útil: 2 Timoteo 3:16 Reina-Valera 1960 (RVR1960) 16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia... Jesús no abolió el antiguo testamento: Mateo 5:17 Reina-Valera 1960 (RVR1960) Jesús y la ley 17 No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Por si acaso mencionan la interpretación: 1 Corintios 4:6 Reina-Valera 1960 (RVR1960) 6 Pero esto, hermanos, lo he presentado como ejemplo en mí y en Apolos por amor de vosotros, para que en nosotros aprendáis a no pensar más de lo que está escrito, no sea que por causa de uno, os envanezcáis unos contra otros. 1. Comer carne de cerdo. El capítulo 11 del libro de Levítico, dice claramente: “Habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciéndoles: Hablad a los hijos de Israel y decidles: Estos son los animales que comeréis de entre todos los animales que hay sobre la tierra. De entre los animales, todo el que tiene pezuña hendida y que rumia, comeréis. Pero de los que rumian o que tienen pezuña, no comeréis éstos: el camello, porque rumia pero no tiene pezuña hendida, lo tendréis por inmundo. También el conejo, porque rumia, pero no tiene pezuña, lo tendréis por inmundo. Asimismo la liebre, porque rumia, pero no tiene pezuña, la tendréis por inmunda. También el cerdo, porque tiene pezuñas, y es de pezuñas hendidas, pero no rumia, lo tendréis por inmundo. De la carne de ellos no comeréis, ni tocaréis su cuerpo muerto; los tendréis por inmundos“. ¡Adiós al tocino! 2. Chismear. En Levítico capítulo 19, versículo 16-17 podemos encontrar lo siguiente: “No andarás chismeando entre tu pueblo. No atentarás contra la vida de tu prójimo. No aborrecerás a tu hermano en tu corazón; razonarás con tu prójimo, para que no participes de su pecado“. Adiós, programas de farándula y revistas del corazón, se irán al infierno. 3. Sexo antes del matrimonio. Son innumerables los pasajes bíblicos que prohíben mantener relaciones sexuales antes del matrimonio. Esa es una premisa básica en el Cristianismo y en muchas otras religiones relacionadas (Hechos 15:20; Romanos 1:29; 1ª Corintios 5:1; 6:13, 18; 7:2, 10:8; 2ª Corintios 12:21; Gálatas 5:19; Efesios 5:3; Colosenses 3:5; 1ª Tesalonicenses 4:3; Judas 7; Hebreos 13:4) . 4. Esposas ayudando a sus maridos en las peleas. Deuteronomio 25:11-12 dictamina lo siguiente: “Si algunos peleasen uno con otro, y se acercare la mujer de uno para librar a su marido de mano del que le hiere, y alargando su mano tomara a uno por sus partes vergonzosas, le cortarás entonces la mano; no la perdonarás“. Así que si eres mujer y te pasa algo como esto, lo mejor que puedes hacer es recostarte y esperar. Tal vez puedas disfrutar viendo la pelea. Si tu esposo gana, te sentirás orgullosa por tener a un Rambo como marido. Si pierde, no te quedará otra que aceptar que estás casada con un pobre diablo. Lo peor que puedes hacer es meterte en la pelea, y mucho menos agarrar al otro hombre por sus genitales, o te podrían cortar la mano. 5. Consultar psíquicos. En Levítico 19:26 y 19:31 podemos leer: “No comeréis cosa alguna con sangre. No seréis agoreros, ni adivinos. No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis, contaminándoos con ellos“. ¡Bien dicho! Los tontos que se pasan el día leyendo horóscopos se lo tienen bien merecido. 6. Usar pantalones rotos. Tal vez los pantalones rotos y desteñidos te den una apariencia rebelde y sexy, pero a la Biblia no le gusta eso. Nuevamente, el libro de Levítico en su capítulo 10:6 nos dice: “Entonces Moisés dijo a Aarón, y a Eleazar e Itamar sus hijos: No descubran sus cabezas, ni rasguen sus vestidos en señal de duelo, para que no mueran, ni se levante la ira sobre toda la congregación“. Conclusión: las estrellas de rock y pop no sólo deben preocuparse por todo el sexo premarital que han tenido o por las drogas que han usado. También morirán por usar franelas y pantalones rotos. Lo lamento por ellos. 7. El remedio contra la obesidad. La Biblia nos ofrece una buena manera de controlar nuestro desmedido apetito, en el capítulo 23 del libro de Proverbios: “Cuando te sientes a comer con algún señor, considera bien lo que está delante de ti. Y pon un cuchillo en tu garganta, si tienes gran apetito. No codicies sus manjares delicados, porque es pan engañoso“. Así que ya sabes, si lo que quieres es comer y comer sin medida, no te sientes a comer con ningún señor. Mejor come tú solo. 8. Usar prendas de poliéster, o cualquier otra mezcla de telas. Levítico 19:19 señala: “Mis estatutos guardarás. No harás ayuntar tu ganado con animales de otra especie; tu campo no sembrarás con mezcla de semillas, y no te pondrás vestidos con mezcla de tejidos“. Millones de jugadores de fútbol alrededor del mundo están en serios problemas. 9. Cortes de pelo. En Levítico 19:27 leemos lo siguiente: “No cortarán en redondo las extremidades de sus cabezas, ni cortarán la punta de sus barbas“. Yo conozco unos cuantos que se van a quemar en el infierno por tener esa mala costumbre de afeitarse la barba. 10. Mujeres con prendas muy sensuales. En la primera carta a Timoteo, capítulo 2 versículo 9, leemos: “Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos“. Los maridos inseguros y celosos pueden dormir más tranquilos ahora. 11. Comer animalitos extraños. Nuevamente en Levítico, libro lleno de prohibiciones, podemos encontrar lo siguiente, en su capítulo 11, vers. 27-29: “Y estos tendréis por inmundos de los reptiles que van arrastrando sobre la tierra: la comadreja, y el ratón, y la rana según su especie. Y el erizo, y el lagarto, y el caracol, osa, y el topo“. No está claro si están todos los animales prohibidos, o si faltan. ¿Qué hay de las iguanas? Supongo que cuentan como lagartos… Algunas versiones de la Biblia incluyen al caracol como animal prohibido, otras versiones lo omiten. 12. Mujeres hablando en la iglesia. La primera carta a los corintios establece lo siguiente en su capítulo 14, vers. 34-35: “Que las mujeres callen en las congregaciones; porque no les está permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice. Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos; porque es vergonzoso que una mujer hable en la congregación“. Ya saben, mujeres. Es cierto que estamos en el siglo XXI, pero si van a la iglesia y sus esposos les piden que se callen, no los pueden acusar de machistas. Está en la Biblia. 13. ¿Interrupción del coito? Prohibido. En el Génesis, capítulo 38, vers. 9-10, aparece la historia de Onán: “Como Onán sabía que la descendencia no sería considerada suya, para no darle descendencia a su hermano, cada vez que se allegaba a la mujer de su hermano derramaba el semen en el suelo. Este hecho le desagradó al Señor, así que también le quitó la vida a él“. Mmm.. Tal vez si usamos un preservativo no nos pase nada. ¿O sí? 14. Los magullados afuera. Deuteronomio 23:1 señala: “No entrará en la congregación del Señor el que tenga los testículos magullados, ni el que tenga amputado su miembro viril“. Lo siento por aquellos hombres que sufrieron de cáncer de testículos o de pene. La Biblia lo dice muy claro y sin excepciones. A la iglesia no entran. 15. Fap-Fap. No hay una referencia clara en la Biblia que prohíba la masturbación. Tal vez la más cercana la podamos encontrar en la primera carta a los corintios, 6:18, que dice: “Huyan de la inmoralidad sexual. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, ocurre fuera del cuerpo; pero el que comete inmoralidad sexual peca contra su propio cuerpo. ¿Acaso ignoran que el cuerpo de ustedes es templo del Espíritu Santo, que está en ustedes, y que recibieron de parte de Dios, y que ustedes no son dueños de sí mismos?” En la teología católica, la masturbación es mal vista. Santo Tomás la describió como parte de la inmoralidad sexual en su obra Summa Theologicae, diciendo: “Primero, si se procura la polución sin coito carnal, por puro placer, eso constituye el pecado de inmundicia, al que suele llamarse afeminación”. Así que si quieres ser un buen cristiano, o al menos un buen católico, deberías dejar de masturbarte. 16. Tatuajes. Levítico 19:28 señala: “Y no haréis rasguños en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna. Yo soy el Señor“. Ese pequeño tatuaje que te hiciste en las nalgas o en la pantorrilla podría estar condenándote al infierno. ¿No has pensado en borrártelo? 17. Ser gay, y cosas por el estilo. Levitico 18:22 afirma: “No te echarás con varón como con una mujer, es abominación“. Así que aunque seas el mejor de los cristianos, si tu preferencia sexual va por ese camino, no tengas esperanzas de entrar al cielo. 18. Comer mariscos variados. Nuevamente el libro de Levítico, esta vez su capítulo 11, versículo 10, nos habla con claridad: “De todos los animales que viven en las aguas podrán comer los siguientes: Todos los que tienen aletas y escamas, y viven en las aguas del mar, y en los ríos. Pero no podrán comer ninguno de los que viven en el mar y en los ríos, y no tienen aletas ni escamas, ni ningún otro ser vivo que esté en las aguas. Deben considerarlos impuros y repugnantes. No comerán de su carne, y deberán considerar repugnante su cadáver“. Olvídate de los mejillones, las almejas, las ostras y demás, porque son animales malditos. 19. Divorciarse. En 1 Corintios 7:10 podemos leer: “Pero a los que están unidos en matrimonio les doy este mandato (que en realidad no es mío sino del Señor): Que la esposa no se separe del esposo; pero en caso de separarse, que no se vuelva a casar, o que se reconcilie con su esposo. De la misma manera, que el esposo no abandone a su mujer“. Además, en Mateo 5:32, Jesucristo dice: “Pero yo les digo que el que se divorcia de su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere, y el que se casa con la divorciada, comete adulterio“. No importa si no trabaja, si seduce a otras u otros o si te pega. Lo importante es que el vínculo matrimonial permanezca sólido. 20. Ver pornografía. Pobres de aquellos que ven películas para adultos, porque Jesucristo lo dice muy claro en Mateo 5:28: “Pero yo les digo que cualquiera que mira con deseos a una mujer, ya adulteró con ella en su corazón. Por tanto, si tu ojo derecho te hace caer en pecado, sácatelo y deshazte de él; es mejor que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. Y si tu mano derecha te hace caer en pecado, córtatela y deshazte de ella; es mejor que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno“. Puedes ser manco o ciego, tú decides. 21. Volverte a casar después de haberte divorciado. Por si no te quedó claro, en Marcos 10:11-12 Jesucristo repite lo que piensa sobre el divorcio: “y Jesús les dijo: «Quien se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra la primera. Y si la mujer se divorcia de su marido y se casa con otro, también comete adulterio»“. Qué lástima por Elizabeth Taylor, la “pobre” mujer se casó ocho veces. No me quiero imaginar cómo la estará pasando en el infierno. 22. Jugar fútbol americano. Levítico 11:7-8 dice: “El cerdo, porque tiene pezuñas, y éstas las tiene hendidas, pero no rumia, deben considerarlo impuro. No deberán comer la carne de estos animales, ni tocar su cadáver. Deben considerarlos impuros“. El balón del fútbol americano está hecho de piel de cerdo, y lo mismo ocurre parcialmente con los balones de baloncesto. Técnicamente, no deberíamos tocar la piel del cerdo muerto, así que estaríamos transgrediendo el mandato bíblico si jugamos fútbol americano. ¿A menos que usemos guantes? 23. Trabajar los sábados. En el libro de Éxodo 31:14-15 vemos el siguiente mandamiento: “Así que respetarán el día de reposo, porque es para ustedes un día santo. El que lo profane, será condenado a muerte. Cualquiera que haga algún trabajo en ese día, será expulsado de su pueblo. Seis días se trabajará, pero el día séptimo es día de reposo consagrado a mí; cualquiera que trabaje en el día de reposo, será condenado a muerte“. Creo que ahora sí que hay muchos, muchos, pero muchos seres humanos que están condenados a muerte. 24. Comer hamburguesas, o morcillas. En Levítico 3:17 encontramos lo siguiente: “Esta será una regla perpetua para ustedes y para sus descendientes, dondequiera que ustedes habiten. No comerán ninguna grasa ni ninguna sangre“. Bueno, las hamburguesas tienen un montón de grasa, y muchas otras comidas también. ¿Qué querrán decir con eso de grasa? ¡Estoy condenado al fuego eterno, por culpa de McDonald’s! Además, las morcillas las hacen con sangre. Creo que estoy acabado. 25. Bling-Bling. La primera carta a Timoteo, cap. 2 vers. 9, establece: “Quiero también que las mujeres se vistan con ropa decorosa, con pudor y modestia, y no con peinados ostentosos, ni con oro, ni perlas, ni vestidos costosos“. ¡Ah, pero qué bien! Por fortuna para los hombres, esto sólo aplica para las mujeres. Los hombres pueden usar todas las prendas de oro que quieran. ¡Fantástico! Sin duda, no es nada fácil tratar de aplicar estatutos normativos de hace miles de años a las sociedades contemporáneas. Quienes pretendan seguir los dictados de la Biblia al pie de la letra, van a encontrarse con no pocos obstáculos. El problema está en que si vamos a desmerecer ciertos pasajes de la Biblia por considerarlos en desuso, bien podríamos desmerecer otros que sí les pueden parecer apropiados a algunas personas. Todo está en las creencias de cada quien, en su libertad de credo y de conciencia.
25 cosas normales que La Biblia te prohibe hacer.
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