Dejar de fumar es una de las decisiones más importantes que puedes adoptar para mejorar tu salud y ganar calidad de vida. También para respetar el derecho a la salud de quienes te rodean.
Son muchas y muy buenas las razones para dejar de fumar... pero las mejores son las tuyas.
Ya sabes que el tabaco es dañino para tu salud y probablemente también estés experimentando las consecuencias inmediatas que tiene para tu organismo, como son: tos matinal, cansancio al subir una escalera, sensación de ahogo al hacer cualquier esfuerzo físico. Tal vez también tu médico te haya dicho que tienes que dejar de fumar y hasta puede que te hayan diagnosticado alguna enfermedad debida al tabaquismo. Pero todo ello no es suficiente si no tienes claro que es más lo que vas a ganar que lo que vas a perder si dejas de fumar.
La información es poder y para poder dejar de fumar necesitas saber dos cosas sobre tu relación personal con el cigarrillo que te ayudarán enormemente a avanzar en el proceso para dejar de fumar:
•¿Qué te proporciona el tabaco para continuar fumando a pesar de querer dejarlo?
•¿Por qué razones quieres dejar de fumar, es decir, qué crees que ganarás si lo consigues?
Razones por las que continúas fumando
1.Como estimulante. Sientes que el tabaco te ayuda a despejarte, a mantener un nivel elevado de atención, te estimula, incrementa tu energía y, en general, te ayuda a seguir adelante.
2.Como refuerzo gestual. En ocasiones, tener algo entre los dedos te resulta gratificante, te ayuda a sobrellevar con mayor aplomo algunas situaciones, sientes que te da mayor presencia, o simplemente te resulta entretenido.
3.Por placer-relajación. No siempre es fácil distinguir si fumas para sentirte bien, es decir, para obtener placer, o bien para evitar sentirte mal. Si lo que buscas es placer, encontrarás placeres alternativos mayores y mejores.
4.Para reducir estados negativos. Con frecuencia, crees que el cigarrillo te ayuda a superar los momentos difíciles, el estrés, los problemas diarios.
5.Por adicción. Ya lo sabes, tienes una fuerte adicción. Pero lo que tal vez no te hayas planteado nunca es que, precisamente por qué te resulta tan difícil prescindir del cigarrillo para funcionar normalmente, cuando lo consigas podrás darte cuenta de que, en realidad, tú puedes más que el tabaco, valorarás enormemente tu logro y sentirás que no vale la pena volver a la situación de dependencia anterior.
6.Por automatismo. Ya no disfrutas de la mayoría de cigarrillos que fumas, tu relación con el tabaco es inconsciente, mecánica, automática. Tu principal objetivo ahora es romper las asociaciones inconscientes que has establecido entre el acto de fumar y tus hábitos cotidianos.
Valora las ventajas de dejar de fumar
Te interesará saber las ventajas más frecuentes señaladas por la mayoría de personas que ya han dejado de fumar. Son éstas:
Por motivos de salud:
•Para respirar mejor.
•Para cansarme menos y dejar de toser.
•Para vivir más años y vivirlos mejor.
•Para reducir mis posibilidades de sufrir un ataque al corazón, una embolia o algún tipo de cáncer.
•Para respetar el derecho a la salud de las personas con las que convivo, especialmente: niños, ancianos o personas con problemas de salud.
En mujeres embarazadas:
•Para aumentar la posibilidad de tener un bebé saludable.
•Para disminuir complicaciones durante el embarazo y el parto.
•Para evitar graves riesgos de salud a mi futuro/a hijo/a.
Para mejorar la calidad de vida:
•Para recuperar el buen aliento y no ahuyentar a nadie de mi lado.
•Para que mi ropa no apeste a tabaco.
•Para disfrutar en mi casa de un ambiente más fresco y limpio.
•Para que mis besos no sepan a cenicero añejo.
•Para no quemar más camisas, pantalones y jerséis.
•Para recuperar una dentadura blanca y limpia.
•Para gastarme el dinero en cosas más gratificantes: música, perfumes, libros, cine, teatro, juegos, viajes, vacaciones, etc.
•Para no tener que pintar la casa cada año.
•Para ahorrar en tintorería.
Por autoestima y preocupación por los tuyos:
•Para librarme de esta horrible esclavitud.
•Porque yo valgo demasiado como para dejarme machacar por el tabaco.
•Para evitar el envejecimiento prematuro de mi piel.
•Para que mi rostro recupere el aspecto de la edad que realmente tengo.
•Para dar una alegría a mi pareja (y porque así dejará de agobiarme con el tema...).
•Para ser un buen ejemplo para mis hijos, espero que nunca tengan que pasar por esto!.
Aparte de escuchar a quienes ya han dejado de fumar, también debes saber lo que revelan los miles de estudios epidemiológicos realizados a lo largo de los últimos 50 años. Sus resultados están ya fuera de toda duda: a medida que pasa el tiempo, aumentarán los beneficios de dejar de fumar para tu salud.
La investigación disponible indica que todas las personas pueden dejar de fumar, y que en algunas circunstancias vitales es un cambio que no puede esperar más, una condición indispensable para seguir adelante. Si te encuentas en alguna de las siguientes situaciones, no lo pospongas. Tienes mucho que ganar.
¿Cuándo es absolutamente esencial dejar de fumar?
Si has ingresado en el hospital
Al dejar de fumar, reducirás los problemas de salud que te han llevado al hospital y, no lo dudes, incrementará la eficacia del tratamiento que estás recibiendo.
Si acabas de sufrir un infarto
Al dejar de fumar, reduces el riesgo de sufrir un segundo ataque al corazón.
Si tienes cáncer de pulmón o algún otro tipo de cáncer derivado del tabaquismo
Al dejar de fumar, incrementas la posibilidad de recuperación.
Si sufres diabetes
Fumar no sólo incrementa el riesgo de sufir diabetes sino que, para las personas ya diagnosticadas de esta enfermedad, fumar duplica el riesgo de sufir un infarto, cuadriplica el riesgo de otras lesiones cardiacas, incrementa la aparición de úlceras o gangrena en las piernas, aumenta los problemas de impotencia en los hombres e incrementa el riesgo de hipertensión.
Si estás embarazada o acabas de tener un bebé
Al dejar de fumar, proteges tu salud y la de tu bebé.
Si eres padre o madre
Al dejar de fumar, proteges a tus hijos e hijas de las enfermedades causadas por el aire contaminado por humo de tabaco. Además, les proporciona un buen ejemplo, contribuyendo a disminuir la probabilidad de que empiecen a fumar o a consumir otras drogas.
5 Claves para dejar de fumar
1.Prepárate:
Fija una fecha para empezar a dejar de fumar. Coméntalo con familia y amigos para que ellos te ayuden en tu propósito. Piensa en otras veces que lo hayas intentado y decide si lo harás de forma radical (no dar ni una calada más, deshacerte hasta de los ceniceros que tengas en casa), o poco a poco, reduciendo paulatinamente el número de cigarrillos que fumas al día.
2.Busca ayuda.
Dígale a su familia, amigos y compañeros de trabajo que dejará de fumar y que desea su apoyo. Pídales que no fumen cerca de usted ni dejen cigarrillos a la vista.
Hable con un profesional de la salud (por ejemplo, médico, personal de enfermería, farmacéutico, psicólogo, etc para dejar de fumar).
Obtenga asesoría individual, de grupo o por teléfono. Mientras más asesoría reciba, mejores serán las posibilidades de que deje de fumar. Hay programas que se ofrecen en hospitales y centros médicos locales. Llame al departamento de salud para obtener información acerca de los programas disponibles en su área sanitaria (centro de salud).
3.Aprende habilidades y conductas nuevas.
Trate de entretenerte con otra cosa cuando tengas ganas de fumar. Tener un chicle a mano, tomar una infusión, salir a caminar o hacer cualquier otra cosa que te mantenga distraido.
Busca alternativas para reducir la tensión emocional que pueda producirte el dejar de fumar. Prepárate un baño caliente, haz ejercicio o lee un buen libro
4.Obten medicamentos y úsalos correctamente
Hay medicamentos que pueden ayudarte a dejar de fumar y a reducir las ganas de hacerlo.
Bupropion –disponible con receta
Chicles de nicotina–disponible sin receta
Parches de nicotina–disponible con receta y sin receta
Píde consejo a tu médico o farmaceutico y lee cuidadosamente la información que se adjunta en las cajas.Todos estos medicamentos aumentan las posibilidades de dejar de fumar y pueden facilitarte el proceso.
Todos los que tratan de dejar de fumar pueden beneficiase con el uso de cualquiera de estos medicamentos. Pero si estás embarazada o intentas quedarte embarazada, si estás amamantando a tu bebé, si tienes menos de 18 años o si fumas menos de 10 cigarrillos al día o si tienes alguna enfermedad, habla con tu médico antes de tomar algún medicamento.
5.Prepárate para las recaídas y las situaciones difíciles.
La mayoría de las recaídas suceden durante los primeros tres meses después de empezar a dejar de fumar. No te desanimes si empiezas a fumar de nuevo. Recuerda que la mayoría de personas tratan varias veces de dejar de fumar antes de lograrlo.
Evita las bebidas alcohólicas. El beber reduce las posibilidades de lograrlo.
Evita estar con personas fumadoras. Estar donde hay personas fumando puede hacer que te incite hacerlo.
Mal humor o depresión. Hay muchas formas de mejorar tu estado de ánimo en lugar de hacerlo fumando.