¿Por qué se habla tanto de los antioxidantes?
En los últimos años, ha habido un interés creciente en el mundo científico
por desentrañar los mecanismos íntimos que llevan a la célula a envejecer.
Hoy por hoy, la biología moderna no ha logrado aclarar por completo este
proceso de senescencia del organismo. Lo que sí parece acertado deducir
de las investigaciones es que el número de divisiones celulares que han
tenido lugar delimita la duración de la vida celular. Si por cualquier
motivo, el tiempo entre divisiones celulares se acorta, l célula vive menos.
Podemos avanzar que el objetivo final de estos estudios científicos es el de
inventar lograr que cada célula del cuerpo, en cada división, durara el
mayor tiempo posible.
¿Y qué sucede a partir de estas divisiones?
Aquí es donde entra en juego los radicales libres como responsables de la
menor duración de la vida celular. Los radicales libres son sustancias
inestables con avidez por captar un electrón que falta en su estructura y
que, de este modo, le permitirá lograr la estabilidad electroquímica.
Atacarían, en principio, la membrana celular, comenzando la destrucción
sistemática de las células y provocando su deterioro, muerte y, en algunos
casos, el cáncer.
Por esta razón es tan importante los antioxidantes y porque los científicos
se han puesto a trabajar profundamente en este apartado de la salud.
¿Existen factores externos e internos?
Existen factores externos y factores internos que conducirían a la
formación de los mencionados radicales libres. Entre los primeros, hay que
destacar la contaminación atmosférica, los fármacos, las radiaciones
ionizantes y electromagnéticas y, por supuesto, los alimentos. Entre los
factores endógenos o internos, destacan el ejercicio físico de alta
intensidad, los procesos metabólicos oxidativas, la respiración natural, las
reacciones inflamatorias y el estrés.
Y cómo afectan la vida ilógica que la mayoría llevamos, para que esto se
multiplique por mucho, por ello es necesario cambiar los hábitos que
tenemos que nos hacen después tener esos problemas tan graves.
¿El cuerpo dispones de enzimas para una respuesta a los radicales libres?
El cuerpo dispone de enzimas como parte de un sistema generado para
acabar con estos radicales libres. Nos encontramos, así, situados en un
escenario celular de generación importante de radicales libres y de
neutralización óptima por parte de las enzimas (superoxido dismutasas,
glutatión peroxidasa y la catalasa) del propio organismo. Perfecto
equilibrio; realmente, constituiría un problema cuando se da un exceso de
radicales libres. La mala nutrición, la enfermedad u otras causas
propiciarían este desequilibrio entre radicales libres y antioxidantes
dejando a las células sin armas frente al estrés oxidativo (es así como
denominamos a este estado en el que la célula ha perdido su homeostasis y
que acabamos de describir someramente.
¿Qué dicen los investigadores en estos casos?
Los investigadores han propuesto una terapia con las llamadas sustancias
antioxidantes pudieran contribuir a retrasar estos procesos, hoy por hoy,
inevitables. La forma más sencilla y accesible para todo el mundo de
disponer de una mayor cantidad de antioxidantes sería a través de
alimentos ricos en ellos. Las frutas y verduras se presentan como el
reservorio natural más importante de antioxidantes. Pero, ¿qué frutas y qué
verduras? Pues bien, parece ser que aquéllas que son biológicas u
ecológicas, sin duda. La sobreexplotación del suelo ha logrado que
vitaminas, minerales y Polifenoles que, en definitiva, constituyen el grueso
de antioxidantes se hallen en muchísima menor cantidad en aquellos
productos que no proceden de cultivos ecológicos. En el caso de que
nuestra alimentación no sea adecuada y no estemos seguros de poder
aportar estos antioxidantes, deberemos recurrir a suplementos
alimentarios.
¿Cuáles son los principales antioxidantes?
Entre los antioxidantes más ampliamente reconocidos hasta hoy destacan
las vitaminas A, C y E, el selenio, el germanio, el zinc y la coenzima Q 10.
La pro vitamina A (Que en el organismo se transforma en vitamina A) se
encuentra presente en los alimentos de color naranja tales como
mandarinas, calabaza, zanahoria, y también en alimentos de otro color
tales como las espinacas y todas las hojas verdes oscuras. Como vitamina
A, propiamente, la podemos encontrar en la mantequilla o en la yema de
huevo.
La vitamina C se encuentra presente en los cítricos, en el kiwi, el melón,
las fresas y, en general, en frutas y verduras de color verde y rojos.
El selenio, que se haya en muy pequeñísimas cantidades en el cuerpo,
entre otros alimentos, está presente en cereales integrales, huevos y pipas
de girasol.
El zinc puede encontrarse en ostras, cereales o frutos secos, mientras que
los polifenoles están presentes en tes, cítricos o frutas rojas.
¿Qué me dice de la coenzima Q 10?
Es una molécula ampliamente presente en animales, plantas y seres
humanos, en general. Es una ubiquinona, crucial en el desempeño del
metabolismo de las mitocondrias, a la vez que un antioxidante. La vamos a
encontrar en aquellos órganos y tejidos con un alto metabolismo aeróbico
y, por tanto, capaces de originar una mayor cantidad de radicales libres.
Así, está en altas concentraciones en corazón, riñones, páncreas, músculo e
hígado. Dentro de la célula, el 40-50% se encuentra en la membrana
mitocondria. Las concentraciones de la Q 10 van disminuyendo con la
edad. Alcanzan su cenit alrededor de los 20 años y va declinando, de una
forma sostenida, hasta reducirse en un 65% a los 85 años.
¿Cuándo necesitamos complementos?
Necesitamos complementos en caso de aumento de necesidades tisulares
resultantes de una patología o bien por déficit nutritivos o por déficit
congénito o adquirido y, por supuesto, para compensar el declive natural
de la edad.
El licopeno es un pigmento vegetal que aporta su color rojo característico
al tomate, sandía y otras frutas y verduras. Hay estudios que sugieren que
el consumo de licopeno está relacionado con una menor incidencia de
patologías cancerosas, sobre todo, a nivel pulmón, próstata y aparato
digestivo.
Lógicamente, el abanico de sustancias con propiedades antioxidantes no
acaba con las enumeradas en este tema. Existen otras que, como estas,
también contribuyen a la neutralización de los fenómenos oxidativos en el
organismo y que, al fin y a la postre, ello es lo que hemos pretendido
reflejar en este libro, ya que los antioxidantes, ayudan a luchar por una
vida más larga y de mejor calidad.
Gracias a los investigadores, sabemos que los radicales libres producen
problemas oxidativos, y gracias a los mismos sabemos como evitarlos.
¿Qué beneficios obtenemos con estos alimentos especiales?
Si bien lo más habitual es identificar a las sustancias antioxidantes como
los principales enemigos de los radicales libres y, por consiguiente, del
envejecimiento, sus virtudes y beneficios no acaban ahí. Así lo vienen a
demostrar una serie de investigaciones que se han dado a conocer
recientemente. Una de ellas, realizada en el Hospital Universitario
Gasthuisberg de Leuven, Bélgica, ha descubierto que la acetilcisteína, una
enzima que actúa como antioxidante y que también se utiliza para aflojar
la mucosidad o flema, añadida a una terapia de medicamentos estándar,
puede mejorar la función pulmonar de los pacientes que padecen una
enfermedad respiratoria grave conocida como fibrosis pulmonar
idiomática.
En Holanda, un reciente estudio ha encontrado que comer zanahorias, ricas
en beta caroteno, así como alimentos que contenga vitaminas antioxidantes
C y E o zinc, que también es un antioxidante, consiguen una significativa
reducción en el riesgo de degeneración macular, una afección ocular
progresiva, ataca a la mácula, donde tiene lugar la visión central más
aguda. Esta dolencia es la principal causa de ceguera irreversible en países
desarrollados.
¿Qué se está investigando al respecto ?
En España, investigadores del Instituto de Drogas y Conductas
Aditivas de la Universidad Cardenal Herrera CEU ha demostrado, en un
estudio reciente, que el empleo de antioxidantes puede ayudar a frenar la
muerte de las células cerebrales provocadas por el abuso de distintas
sustancias adictivas. Según los autores del trabajo, la base anatómica del
deterioro de la memoria y el aprendizaje en personas alcohólicas radica en
la muerte celular y la falta de regeneración de las neuronas del hipocampo
que provoca el alcohol y otras sustancias adictivas. En su investigación, la
administración de antioxidantes consiguió frenar los problemas de
regeneración neuronal y recuperar la denominada potenciación de la
memoria a largo plazo en los animales de laboratorio empleados en el
estudio.
Como podemos darnos cuenta, estamos durante todo el programa hablando
de alimentos que curan y es, como siempre digo, un buen alimento elegido
y consumido a tiempo, será la mejor medicina que podemos tomar.
tomado del libro: Remedios naturales para la salud
ilustraciones tomadas de la web