Si conoces a una persona deprimida tal vez te estés preguntando que puedes hacer para ayudarla. Aunque hay algunas cosas que puedes hacer, has de tener en cuenta que también has de cuidar de ti mismo y que no eres responsable del bienestar de esa persona, sino que cada persona adulta es responsable de su propia salud y bienestar. La depresión de una persona puede también afectar a sus seres queridos, y si esto sucede, no estarás en disposición de ayudarle. En este artículo, te explicamos cómo puedes servir de ayuda a esta persona al tiempo que cuidas de tu propia salud psicológica.
Vivir con una persona deprimida puede suponer todo un reto y puedes sentir una serie de emociones muy diversas. Es normal que a veces te sientas enfadado, confuso o abrumado.
Ten en cuenta que la depresión de otra persona no es culpa tuya ni es algo que puedas controlar o eliminar a voluntad. No obstante, sí tienes control acerca de tu propio estado emocional. Cuanto mejor te sientas tú, más capaz serás de proporcionar apoyo, cariño y comprensión a la persona deprimida.
Qué puedes hacer para ayudar a una persona deprimida
En primer lugar, asegúrate de que tu salud y bienestar emocional son sólidos antes de intentar ayudar a otro. No le harás ningún bien si tú acabas deprimiéndote también ante la presión de tratar de ayudar. Cuidar de ti mismo y tratar de ser lo más feliz posible mientras un ser querido se siente deprimido no es un acto de egoísmo; es un comportamiento saludable y normal, y te permite seguir apoyando a esa persona sin hundirte a su lado.
En segundo lugar, existen dos modos en los que puedes ayudar a un ser querido deprimido: proporcionando apoyo emocional y ayudándole a buscar un tratamiento.
Las siguientes sugerencias te ayudarán en esta tarea:
1. Aprende todo lo que puedas sobre la depresión. Trata de conocer los síntomas, causas y terapias existentes. Necesitas entender con qué te enfrentas antes de poder ayudar.
Vivir con una persona deprimida puede suponer todo un reto y puedes sentir una serie de emociones muy diversas. Es normal que a veces te sientas enfadado, confuso o abrumado.
Ten en cuenta que la depresión de otra persona no es culpa tuya ni es algo que puedas controlar o eliminar a voluntad. No obstante, sí tienes control acerca de tu propio estado emocional. Cuanto mejor te sientas tú, más capaz serás de proporcionar apoyo, cariño y comprensión a la persona deprimida.
Qué puedes hacer para ayudar a una persona deprimida
En primer lugar, asegúrate de que tu salud y bienestar emocional son sólidos antes de intentar ayudar a otro. No le harás ningún bien si tú acabas deprimiéndote también ante la presión de tratar de ayudar. Cuidar de ti mismo y tratar de ser lo más feliz posible mientras un ser querido se siente deprimido no es un acto de egoísmo; es un comportamiento saludable y normal, y te permite seguir apoyando a esa persona sin hundirte a su lado.
En segundo lugar, existen dos modos en los que puedes ayudar a un ser querido deprimido: proporcionando apoyo emocional y ayudándole a buscar un tratamiento.
Las siguientes sugerencias te ayudarán en esta tarea:
1. Aprende todo lo que puedas sobre la depresión. Trata de conocer los síntomas, causas y terapias existentes. Necesitas entender con qué te enfrentas antes de poder ayudar.