Hola [email protected], Quiero compartir algunos trucos y consejos para mantener, conservar y ahorrar energía y colaborar a la NO contaminación de nuestra tierra. Pido que te tomes unos pocos minutos para que los tengas en cuenta. Desde ya, Muchas Gracias.
El Post Está Dividido En Consejos Para Ahorrar:
-EN CASA
- EN LA COCINA.
- CON LA ILUMINACIÓN.
- EN EL CUARTO DE BAÑO.
- CON EL RESTO DE ELECTRODOMÉSTICOS.
- CON EL COCHE Y EL TRANSPORTE.
- CON EL AIRE ACONDICIONADO.
- CON LA CALEFACCIÓN.
- EN EL TRABAJO.
- CON EL PC
- EN LA COCINA.
- CON LA ILUMINACIÓN.
- EN EL CUARTO DE BAÑO.
- CON EL RESTO DE ELECTRODOMÉSTICOS.
- CON EL COCHE Y EL TRANSPORTE.
- CON EL AIRE ACONDICIONADO.
- CON LA CALEFACCIÓN.
- EN EL TRABAJO.
- CON EL PC
Comencemos...
Algunas acciones que pueden ayudar a ahorrar en el hogar son:
Administra todas las facturas que puedas a través de Internet, con esto evitamos el envió masivo de correspondencia. La mayoría de las grandes empresas ya nos dan esta posibilidad.
Administra tus cuentas bancarias a través de internet, notificando a nuestro banco que no necesitamos que nos envien correspondencia ordinaria.
Evitar al maximo la compra de botellas de agua, existen en el mercado muchos sistemas para purificarla en aquellos lugares donde el agua del grifo no es muy buena. Las botellas de plástico generan mucha basura y es muy dificil su reciclaje.
Usa pilas recargables. Además de reducir la contaminación, son más rentables económicamente.
Reutiliza las pilas usadas, las que quitas de un aparato electrónico más potente, se pueden terminar de apurar en mandos a distancia o pequeñas radios por ejemplo.
Si vas a comprar pilas botón, elige las de Litio, zinc-aire o de óxido de plata, que no tienen o tienen muy poco mercurio.
Reutiliza las bolsas de las compras, por ejemplo para la basura o el reciclaje selectivo.
Compra alimentos ecológicos. Además de ser más respetuosos con el medio ambiente, te aseguras de que no contienen pesticidas u otros productos.
Evita comprar productos sobreempaquetados, es innecesario y encarece el precio.
Compra productos a granel siempre que sea posible, así disminuiremos en la producción de embalajes y en el precio final del producto.
En los productos de limpieza sigue las instrucciones de dosificación al pie de la letra, ahorraremos muchos productos y obtendremos los mismos resultados.
Procura aprovechar la noche para cargar el móvil, las baterías de nuestros pequeños electrodomésticos, las pilas recargables, poner el lavavajillas, la lavadora, secadora… Por la noche se produce un exceso de producción de energía eléctrica que podemos aprovechar, así contribuiremos a reducir la producción electrica en horas de máximo consumo.[/color
Desenchufa el cargador del móvil cuando no lo necesitemos.
Desenchufa cualquier aparato que no necesites utilizar . No sólo ahorrarás electricidad, sino que también evitarás que envejezca innecesariamente.
FRIGORIFICO
Puede suponer hasta el 19% del consumo eléctrico. Para reducir tu factura:
Procura que la parte trasera del frigorífico esté limpia (si está sucia puede incrementar el consumo un 15%).
Mantén en buen estado las gomas de las puertas.
Coloca el frigorífico o el congelador en un lugar ventilado, fresco y lo más lejos posible de fuentes de calor (hornos, radiadores, etc. o zonas donde le dé el Sol frecuentemente).
No incluyas alimentos calientes y, para no perder frío, abre y cierra la puerta rápidamente.
Tenlo a una temperatura adecuada (cada grado menos aumenta un 5% el consumo).
Si se forma escarcha en el congelador, descongele antes de que la capa de hielo alcance 3 mm de espesor: podrá conseguir ahorros de hasta el 30%.
No introduzca nunca alimentos calientes en el frigorífico: si los deja enfriar fuera, ahorrará energía.
Cuando saque un alimento del congelador para consumirlo al día siguiente, descongélelo en el compartimento de refrigerados, en lugar de hacerlo en el exterior. De este modo, tendrá ganancias gratuitas de frío.
Abra la puerta lo menos posible y ciérrela rápidamente: unos segundos bastan para perder buena parte del frío acumulado.
Procura que la parte trasera del frigorífico esté limpia (si está sucia puede incrementar el consumo un 15%).
Mantén en buen estado las gomas de las puertas.
Coloca el frigorífico o el congelador en un lugar ventilado, fresco y lo más lejos posible de fuentes de calor (hornos, radiadores, etc. o zonas donde le dé el Sol frecuentemente).
No incluyas alimentos calientes y, para no perder frío, abre y cierra la puerta rápidamente.
Tenlo a una temperatura adecuada (cada grado menos aumenta un 5% el consumo).
Si se forma escarcha en el congelador, descongele antes de que la capa de hielo alcance 3 mm de espesor: podrá conseguir ahorros de hasta el 30%.
No introduzca nunca alimentos calientes en el frigorífico: si los deja enfriar fuera, ahorrará energía.
Cuando saque un alimento del congelador para consumirlo al día siguiente, descongélelo en el compartimento de refrigerados, en lugar de hacerlo en el exterior. De este modo, tendrá ganancias gratuitas de frío.
Abra la puerta lo menos posible y ciérrela rápidamente: unos segundos bastan para perder buena parte del frío acumulado.
Tapa las cacerolas (consumirán menos energía) y utiliza ollas a presión (mejor si se trata de súper rápidas porque consumen menos energía y permiten ahorrar tiempo).
En cocinas eléctricas aprovecha el calor residual y apágalas cinco minutos antes de terminar (lo mismo en el caso del horno).
Procura utilizar el microondas en lugar del horno; el uso del primero en lugar del segundo puede suponer ahorros entre un 50% y un 60%.
Aprovecha la máxima capacidad del horno y evita abrir la puerta innecesariamente.
Habitúese a la olla a presión. Y mejor, si se trata de las super rápidas (sin apenas pérdidas de vapor durante la cocción): consumen menos energía y ahorran mucho tiempo.
Baja la llama cuando el líquido comienza a hervir, pues a partir de ese punto, necesita menos energía para mantener el punto de ebullición.
Apague el horno un poco antes de finalizar su cocción: el calor residual será suficiente para acabar el proceso.
Utiliza el microondas para cantidades pequeñas de comida. Se ahorra más del 60% energía.
El horno es un gran consumidor de energía. Utilízalo sólo para grandes cantidades de comida. Evita abrir la puerta del horno en la medida de lo posible, pues esto implica grandes pérdidas de energía.
Si te gustan las bebidas calientes, haz mucha cantidad de una vez y guárdalo en un termo. Podrás disfrutar de tu cacao o café caliente durante la tarde.
Para descongelar, no uses el micro. Mejor saca la comida del congelador y guárdala en la nevera para que se descogele ahí lentamente.
En cocinas eléctricas aprovecha el calor residual y apágalas cinco minutos antes de terminar (lo mismo en el caso del horno).
Procura utilizar el microondas en lugar del horno; el uso del primero en lugar del segundo puede suponer ahorros entre un 50% y un 60%.
Aprovecha la máxima capacidad del horno y evita abrir la puerta innecesariamente.
Habitúese a la olla a presión. Y mejor, si se trata de las super rápidas (sin apenas pérdidas de vapor durante la cocción): consumen menos energía y ahorran mucho tiempo.
Baja la llama cuando el líquido comienza a hervir, pues a partir de ese punto, necesita menos energía para mantener el punto de ebullición.
Apague el horno un poco antes de finalizar su cocción: el calor residual será suficiente para acabar el proceso.
Utiliza el microondas para cantidades pequeñas de comida. Se ahorra más del 60% energía.
El horno es un gran consumidor de energía. Utilízalo sólo para grandes cantidades de comida. Evita abrir la puerta del horno en la medida de lo posible, pues esto implica grandes pérdidas de energía.
Si te gustan las bebidas calientes, haz mucha cantidad de una vez y guárdalo en un termo. Podrás disfrutar de tu cacao o café caliente durante la tarde.
Para descongelar, no uses el micro. Mejor saca la comida del congelador y guárdala en la nevera para que se descogele ahí lentamente.
Empleas más agua lavando a mano que usando el lavavajillas (hasta un 60% de consumo más).
Utilice el lavavajillas cuando esté lleno (si necesitas usarlo a media carga, emplea programas económicos).
Recuerda que calentar el agua supone gran parte del consumo del lavavajillas (si lo pones en frío puedes ahorrar hasta un 75%).
Trata de lavar con programas de baja temperatura (gran parte de la energía que consume la emplea para calentar el agua (un lavado a 90 ºC consume casi el doble de energía que a 60 ºC).
La mayor parte de la energía que consumen (entre el 80 y el 85%) se utiliza para calentar el agua, por lo que es muy importante lavar, siempre que se pueda, con los programas de baja temperatura.
Utilice el lavavajillas cuando esté lleno (si necesitas usarlo a media carga, emplea programas económicos).
Recuerda que calentar el agua supone gran parte del consumo del lavavajillas (si lo pones en frío puedes ahorrar hasta un 75%).
Trata de lavar con programas de baja temperatura (gran parte de la energía que consume la emplea para calentar el agua (un lavado a 90 ºC consume casi el doble de energía que a 60 ºC).
La mayor parte de la energía que consumen (entre el 80 y el 85%) se utiliza para calentar el agua, por lo que es muy importante lavar, siempre que se pueda, con los programas de baja temperatura.
Acumula toda la ropa que puedas antes de ponerte a planchar. Calentar la plancha sólo para un par de prendas resulta caro.
Adapta el programa de plancha a la ropa que estés planchando.
No seques la ropa con la plancha.
Plancha primero la ropa más gorda y deja para el final la más fina, o la que necesite las temperaturas más suaves, apagando la plancha cuando te toque planchar esas prendas, de forma que aproveches el calor residual.
Adapta el programa de plancha a la ropa que estés planchando.
No seques la ropa con la plancha.
Plancha primero la ropa más gorda y deja para el final la más fina, o la que necesite las temperaturas más suaves, apagando la plancha cuando te toque planchar esas prendas, de forma que aproveches el calor residual.
Para empezar, aprovecha siempre que puedas la luz natural.
Utilizando pinturas claras para tus estancias podrás ahorrar hasta un 35%.
No dejes luces encendidas donde no haya nadie.
Utiliza bombillas LED, duran más y ahorraras hasta un 80%. Cambia primero las que más tiempo estén encendidas.
Usa tubos fluorescentes donde necesites más luz y vaya a estar encendida muchas horas.
Evita los luces halógenas, son las menos eficientes.
El sistema más eficiente de iluminación es el que utiliza los LEDs.
Utiliza sensores de presencia y luces de control exteriores para constatar que las luces de lugares cerrados (cámaras refrigeradores, sótanos, etc) están apagadas.
Compra lámparas con reguladores de luz.
Si no necesitas mucha intensidad de luz, por ejemplo en el camino del jardín, puedes instalar bombillas cargadas mediante minipaneles fotovoltaicos.
Si te gusta realizar actividades en la sala, tales como coser, leer, u otras que requieran buena luz, no uses la luz del techo. Compra una lámpara de luz regulable con este objetivo. Consumirás menos energía y tus ojos te lo agradecerán.
Utiliza lámparas fluorescentes sólo en las estancias donde las usarás más de 4 horas al día, ya que este tipo de iluminación es más eficiente cuanto más se utiliza. Reducen hasta un 60% el consumo de electricidad frente a las bombillas incandescentes.
Utiliza captadores térmicos para generar agua caliente sanitaria, ahorraras hasta un 70%.
No dejar los grifos abiertos cuando no se necesite el agua. Cierra el grifo cuando te estas enjabonando o lavándote los dientes.
Arreglar lo antes posibles las fugas y goteos. Un grifo goteando puede gastar hasta 20 litros de agua al día.
Colocar en los grifos reductores de caudal.
Utilizar la ducha en vez del baño, ahorarraremos hasta un 80%.
Mientras que esperas a que salga el agua caliente de la ducha, puedes llenar cubos de agua que después podrás usar para limpiar, regar las plantas etc…
Calentar el agua con gas en vez de electricidad evita que cada familia emita a la atmósfera hasta media tonelada de CO2 al año. Por ello evita el uso de calentadores eléctricos.
Instala sistemas de descarga parcial de la cisterna del inodoro, podras ahorrar hasta el 50%.
Si cierras levemente la llave de paso de tu casa, apenas notaras la diferencia y podrás ahorrar gran cantidad de agua.
No utilices el inodoro como papelera.
No dejar los grifos abiertos cuando no se necesite el agua. Cierra el grifo cuando te estas enjabonando o lavándote los dientes.
Arreglar lo antes posibles las fugas y goteos. Un grifo goteando puede gastar hasta 20 litros de agua al día.
Colocar en los grifos reductores de caudal.
Utilizar la ducha en vez del baño, ahorarraremos hasta un 80%.
Mientras que esperas a que salga el agua caliente de la ducha, puedes llenar cubos de agua que después podrás usar para limpiar, regar las plantas etc…
Calentar el agua con gas en vez de electricidad evita que cada familia emita a la atmósfera hasta media tonelada de CO2 al año. Por ello evita el uso de calentadores eléctricos.
Instala sistemas de descarga parcial de la cisterna del inodoro, podras ahorrar hasta el 50%.
Si cierras levemente la llave de paso de tu casa, apenas notaras la diferencia y podrás ahorrar gran cantidad de agua.
No utilices el inodoro como papelera.
No abras las ventanas con la calefacción encendida.
Cierra las persianas y las cortinas por la noche, evitaras fugas de calor.
Revisa el estado de las ventanas, el 30% de la calefacción se pierde debido a perdidas por el mal estado de las ventanas.
No tapes las fuentes de calor.
Instala un termostato en la calefacción y regulalo para una temperatura de no más de 20ºC en invierno, el aire acondicionado en 25ªC y el agua caliente en 35ºC.
Revisa periódicamente el estado de la caldera.
Limpia regularmente los radiadores y aparatos de climatización por dentro y por fuera, incluidos los filtros.
Existen en el mercado calderas de baja temperatura y de condensación con rendimientos superiores a las convencionales que, a pesar de ser más caras, pueden producir ahorros de energía superiores al 25%, lo que hace que se pueda recuperar el la inversión en un corto espacio de tiempo.
Una vivienda bien aislada contra el frío puede generar un ahorro de entre un 50% y un 90%, dependiendo de ubicación, estructura, etc. Haz especial hincapié en techo, paredes y suelo.
Para ventilar la habitación es suficiente con tener la ventana abierta durante 10 minutos.
Usa materiales respetuosos con el medio ambiente.
Coloca alfombras sobre los suelos en invierno y guárdalas en verano.
Cierra los radiadores que no precises y apaga completamente la calefacción si tu casa va a estar desocupada.
Cierra las puertas de las habitaciones que no se usan, trasteros, dormitorios de invitados, etc.
•Apaga la calefacción por la noche y usa una manta más a cambio.
•Prefiere en este orden: solar, biogás, biomasa, leña, gas natural, propano o butano. Evita la electricidad.
No cubras los radiadores y ten en cuenta que por cada grado que aumentemos la temperatura, se incrementa el consumo de energía aproximadamente en un 7%.
Cierra las persianas y las cortinas por la noche, evitaras fugas de calor.
Revisa el estado de las ventanas, el 30% de la calefacción se pierde debido a perdidas por el mal estado de las ventanas.
No tapes las fuentes de calor.
Instala un termostato en la calefacción y regulalo para una temperatura de no más de 20ºC en invierno, el aire acondicionado en 25ªC y el agua caliente en 35ºC.
Revisa periódicamente el estado de la caldera.
Limpia regularmente los radiadores y aparatos de climatización por dentro y por fuera, incluidos los filtros.
Existen en el mercado calderas de baja temperatura y de condensación con rendimientos superiores a las convencionales que, a pesar de ser más caras, pueden producir ahorros de energía superiores al 25%, lo que hace que se pueda recuperar el la inversión en un corto espacio de tiempo.
Una vivienda bien aislada contra el frío puede generar un ahorro de entre un 50% y un 90%, dependiendo de ubicación, estructura, etc. Haz especial hincapié en techo, paredes y suelo.
Para ventilar la habitación es suficiente con tener la ventana abierta durante 10 minutos.
Usa materiales respetuosos con el medio ambiente.
Coloca alfombras sobre los suelos en invierno y guárdalas en verano.
Cierra los radiadores que no precises y apaga completamente la calefacción si tu casa va a estar desocupada.
Cierra las puertas de las habitaciones que no se usan, trasteros, dormitorios de invitados, etc.
•Apaga la calefacción por la noche y usa una manta más a cambio.
•Prefiere en este orden: solar, biogás, biomasa, leña, gas natural, propano o butano. Evita la electricidad.
No cubras los radiadores y ten en cuenta que por cada grado que aumentemos la temperatura, se incrementa el consumo de energía aproximadamente en un 7%.
Manten apagados los electrodomésticos que no uses. Además, en aquellos que no sea necesario mantenerlos en stand-by, desconectalos completamente de la electricidad.
Cuando se deje de utilizar el ordenador por cierto tiempo, apagar el monitor equivale a dejar de utilizar un foco de 75 W.
Configura tu ordenador para ahorrar energía, consultar Localcooling.
Manten el microondas siempre limpio de residuos.
No excedernos en la temperatura del hormo y del microondas, solo usar la necesaria.
En los hornos y microondas cuida que las puertas no tengas fugas de calor.
Al comprar un electrodoméstico fíjate en su etiqueta energética. En ella se indican diferentes características: el grado de eficiencia energética, el nivel de ruido, el consumo de agua. La escala es de 7 letras de la A a la G siendo la A la que indica máxima eficiencia. Aunque el costo inicial de los más eficientes sea mayor es una inversión que se amortiza a medio plazo.
Limpia periódicamente los filtros.
Utilizalos de noche, cuando la demanda de energía es más baja.
Cuando se deje de utilizar el ordenador por cierto tiempo, apagar el monitor equivale a dejar de utilizar un foco de 75 W.
Configura tu ordenador para ahorrar energía, consultar Localcooling.
Manten el microondas siempre limpio de residuos.
No excedernos en la temperatura del hormo y del microondas, solo usar la necesaria.
En los hornos y microondas cuida que las puertas no tengas fugas de calor.
Al comprar un electrodoméstico fíjate en su etiqueta energética. En ella se indican diferentes características: el grado de eficiencia energética, el nivel de ruido, el consumo de agua. La escala es de 7 letras de la A a la G siendo la A la que indica máxima eficiencia. Aunque el costo inicial de los más eficientes sea mayor es una inversión que se amortiza a medio plazo.
Limpia periódicamente los filtros.
Utilizalos de noche, cuando la demanda de energía es más baja.
Si necesitas comprar un coche hazlo acorde a tus necesidades. Ten en cuenta las emisiones de CO2 del vehículo.
Conducciones violentas o velocidad excesiva mayor suponen un mayorconsumo de combustible y contaminan más.
Apaga el motor cuando vayas a estar parado mas de dos minutos.
Desmonta la baca cuando no la utilizes, ahorraras hasta un 16%.
Circula con la carga adecuada, no uses el maletero del coche como si fuera un trastero.
El coche puede consumir el doble el zonas urbanas que en carretera, hay que tenerlo en cuenta a la hora de elegir la mejor ruta.
Modera la velocidad.
Reducir los acelerones y frenadas bruscas ahorra combustible.
Cuida los neumáticos, en buen estado y con la presión adecuada podemos ahorrar hasta un 10% de combustible.
Manten limpio el filtro de aire de gasolina.
Haz revisiones periódicas del motor y sus componentes.
Usa con moderación el aire acondicionado.
Utiliza el transporte público cuando te sea posible.
Comparte transporte con amigos y compañeros de trabajo.
El coche consume menos en marchas largas y pocas revoluciones.
Recuerda que, por encima de los 100km/h, se multiplica el consumo de combustible.
Desmonta la baca cuando no la uses porque implica un aumento del 16% del consumo de combustible.
Manual de conducción eficiente. Agencia Andaluza de la Energía.
Conducciones violentas o velocidad excesiva mayor suponen un mayorconsumo de combustible y contaminan más.
Apaga el motor cuando vayas a estar parado mas de dos minutos.
Desmonta la baca cuando no la utilizes, ahorraras hasta un 16%.
Circula con la carga adecuada, no uses el maletero del coche como si fuera un trastero.
El coche puede consumir el doble el zonas urbanas que en carretera, hay que tenerlo en cuenta a la hora de elegir la mejor ruta.
Modera la velocidad.
Reducir los acelerones y frenadas bruscas ahorra combustible.
Cuida los neumáticos, en buen estado y con la presión adecuada podemos ahorrar hasta un 10% de combustible.
Manten limpio el filtro de aire de gasolina.
Haz revisiones periódicas del motor y sus componentes.
Usa con moderación el aire acondicionado.
Utiliza el transporte público cuando te sea posible.
Comparte transporte con amigos y compañeros de trabajo.
El coche consume menos en marchas largas y pocas revoluciones.
Recuerda que, por encima de los 100km/h, se multiplica el consumo de combustible.
Desmonta la baca cuando no la uses porque implica un aumento del 16% del consumo de combustible.
Manual de conducción eficiente. Agencia Andaluza de la Energía.
Si renuevas equipos elige los que menos consumo tengan.
Reduce el uso de papel: puedes emplear el correo electrónico y la intranet en lugar de papel, imprimir a doble cara, usar la cara no imprimida para borradores etc. Promueve en tu empresa el uso de papel reciclado. Imprime solo lo imprescindible. Utiliza la vista previa antes de imprimir un documento.
La fabricación de papel reciclado supone un ahorro del 40% de energía y la contaminación atmosférica se reduce en un 70%.
Plantea la posibilidad de incorporar sistemas de residuos de papel del resto(basura, envases, cartuchos de tóners, etc.).
Desde el punto de vista energético los faxes más ahorradores son los que no utilizan procesos térmicos para la impresión (por ejemplo los de inyección de tinta). Es conveniente que el fax pueda usar papel normal, es más barato y requiere menos energía para su fabricación. No usar cubierta en los faxes.
Apaga el ordenador, monitor, impresoras y demás aparatos si no lo vas a utilizar en un periodo prolongado. En pausas no muy largas es recomendable apagar monitor.
Cofigurar el ordenador y el monitor para activar el modo “dormir” de acuerdo con las necesidades del usuario.
Reduce el uso de papel: puedes emplear el correo electrónico y la intranet en lugar de papel, imprimir a doble cara, usar la cara no imprimida para borradores etc. Promueve en tu empresa el uso de papel reciclado. Imprime solo lo imprescindible. Utiliza la vista previa antes de imprimir un documento.
La fabricación de papel reciclado supone un ahorro del 40% de energía y la contaminación atmosférica se reduce en un 70%.
Plantea la posibilidad de incorporar sistemas de residuos de papel del resto(basura, envases, cartuchos de tóners, etc.).
Desde el punto de vista energético los faxes más ahorradores son los que no utilizan procesos térmicos para la impresión (por ejemplo los de inyección de tinta). Es conveniente que el fax pueda usar papel normal, es más barato y requiere menos energía para su fabricación. No usar cubierta en los faxes.
Apaga el ordenador, monitor, impresoras y demás aparatos si no lo vas a utilizar en un periodo prolongado. En pausas no muy largas es recomendable apagar monitor.
Cofigurar el ordenador y el monitor para activar el modo “dormir” de acuerdo con las necesidades del usuario.
Apagar los monitores de los servidores cuando estos no se utilizan, ya que es una realidad que estos no se utilizan la mayor parte del tiempo.
No mantengas DVD o CD en el lector cuando no los necesites, porque el disco gira aunque no los uses, y esto consume energía.
Desconecta los USB que no estés utilizando. Esto también consume energía.
Recomendaciones para la adquisición de equipos ofimáticos energéticamente eficientes.Proyecto Efforts.
En el caso de necesitar tener el Pc solo encendido algunas horas por trabajo, compartición de documentos, subir archivos a servidores, mantenimiento etc… es mejor que este por la noche encendido y por el día apagado. Por la noche se produce un exceso en la producción de energía eléctrica, la cual podemos aprovechar y así reducir la producción eléctrica en las horas de más demanda.
La pantalla es la parte que más energía consume (las planas consumen menos que las convencionales). Dejarlas encendidas es como utilizar una lámpara de 75 vatios.
Los estados de reposo del ordenador suponen un consumo de energía de hasta un 15% del consumo normal.
Las pantallas de LCD ahorran un 37% de la energía en funcionamiento y un 40% en modo de espera.