God of War se convirtió en una de mis franquicias de video juegos favoritas desde que jugué aquella épica primera entrega en PlayStation 2 en 2008. Un año después pude disfrutar de su magnífica secuela, y recién en 2013 pude contemplar su gran final así como pude entretenerme con sus dos entregas menores gracias a sus remasterizaciones en PlayStation 3. Casi tres años después de su lanzamiento, decidí finalmente darle una oportunidad a Ascension, precuela a la cual nunca tuve mucha fe. Tras completarlo hoy tras casi 11 horas en dificultad difícil, tengo una mezcla de sensaciones en cuanto a lo que fue este título. De algo que no tengo dudas es que este es el God of War que menos impacto tuvo en mí de todas las entregas mayores (tomando como entregas menores a los títulos portátiles Chains of Olympus y Ghost of Sparta), aunque me entretuve bastante y cuenta con un apartado gráfico impresionante. Ascension narra los sucesos anteriores a todo lo visto anteriormente en la franquicia, cuando Kratos servía a Ares, el dios de la guerra. Ascension comienza con una corta introducción acerca de las Furias, tres hermanas muy antiguas, más antiguas que los dioses e incluso que los titanes, quienes castigan a todo aquel que rompa un pacto con un dios. La acción comienza con Kratos encadenado en una prisión, ordenado a servir a Ares, el dios de la guerra. Acto seguido, el guerrero espartano se libera tras una breve lucha con una de las tres Furias, Megaera, y procede a perseguirla. Mediante un desarrollo de presente-pasado, se explica cómo llega Kratos a estar aprisionado, y otras cosas más, incluyendo más visiones acerca del pasado de quien alguna vez fue el general más poderoso de Grecia. Con un total de 30 capítulos que me llevó casi 11 horas completar en dificultad difícil, personalmente me pareció la historia más floja de los títulos mayores de la franquicia. Tampoco es que sea mala, pero siento que le faltaron más toques épicos, característicos de las entregas anteriores. Siempre jugué los God of War en difícil, y en muchas ocasiones solía ser todo un desafío, pero lamentablemente Ascension es la excepción. Dejando de lado alguna que otra parte específica, el juego es fácil en la dificultad difícil. El jefe final es monstruoso y en cuanto a diseño y ambientación es excelente, pero la batalla fue mucho más corta de lo que imaginaba, e incluso más fácil, dejándome un sabor agrio al ver que en 5 minutos todo había terminado. Recordaba a Ares en el primer título y a Zeus en sus dos secuelas, en las veces que me frustré por lo complicados que eran. Morí una sola vez enfrentando al jefe final de Ascension… Tengo que admitir que hubo veces que pensaba que por error estaba jugando en normal. Corríjanme si estoy equivocado, pero pienso que en cuanto a argumento, esta no es una entrega necesaria debido a que no había ningún cabo suelto luego de Ghost of Sparta. Es por eso que se inventó una nueva justificación por la cual Kratos hace lo que hace en el primer God of War, además de mantener la causa original de por qué el fantasma de Sparta va en busca de Ares. No puede faltar la característica principal de esta gran saga: su elevada brutalidad, la cual es mejor en cada entrega mayor debido al avance gráfico y tecnológico. Después de tantas entregas es difícil que puedan agregar asesinatos nuevos, y es que con cada entrega muchos de estos terminan repitiéndose, especialmente en los enemigos más fáciles. Tajarle el tórax y el abdomen a un cíclope o a un centauro y ver cómo salpica la sangre mientras se les escapan sus extrañas… brutal, pero no esperen algo como lo de Helios en God of War 3. Esa es una escena única que no deberían repetir, así como hicieron con uno de los jefes en Ascension, cuya muerte me recordó bastante a la de uno del primer título de la saga. Puede que sea una simple referencia debido a la similitud de situaciones, o no tuvieron creatividad. Algo que pude notar una vez finalizado el juego fue en el primer capítulo nos dan a modo de tutorial o demostración acerca de controlar a un cíclope temporalmente para destruir rápidamente a los montones de enemigos que se acercan, como ocurre en God of War 3. Se supone que este tutorial al principio del juego es por algo que debería ocurrir más adelante, pero no es así. No es por poner spoilers, tampoco es que sea algo importante, pero en ningún momento posterior en el juego se da la posibilidad de controlar nuevamente a un cíclope. Quizás sea algo que se les pasó a los desarrolladores o puede ser también que no tuvieron ideas para esa situación específica y reciclaron una novedad de God of War 3. Entre carnicería y carnicería, Kratos muestra en ocasiones un comportamiento más humano. Durante mi trayecto en esta nueva aventura de Kratos, pude ir notando que este es el God of War con más cambios con respecto a la saga en general. En cuanto al combate, los QTE (Quick Time Events) con enemigos específicos son reemplazados por mini juegos en donde hay que machacar rápidamente al monstruo en cuestión y esquivar sus ataques para culminar con un asesinato brutal. La ira, ese poder genial que hacía más poderoso a Kratos por un período corto de tiempo, es modificado por primera vez, haciendo que, al llenarse su barra, éste libere un golpe único dependiendo de la magia que se esté usando. Si a mi me disgustó el hecho que en God of War 3 tres de las cuatro armas compartan muchas similitudes, en Ascension no existe variedad alguna, puesto que no hay otro tipo de arma como en el resto de las entregas, simplemente se añade magia a las espadas del caos: fuego, hielo, electricidad, y almas. Esto puede verse como una falta de creatividad por parte de los desarrolladores, aunque se añadieron armas secundarias, denominadas “World weapons” (como espadas o escudos) que pueden encontrarse durante la historia, lo que le agrega un poco más de sabor a los combates si se usan bien. Por primera vez se implementa la selección de capítulos en un God of War. Es algo bastante cómodo para quienes se hayan perdido de algún coleccionable durante la campaña, pero esto significa que el juego pasa al sistema de auto-guardado, por lo tanto, ya no podemos elegir si guardar o no en puntos específicos como siempre lo fue en la saga. Otra cosa que es implementada por primera vez es el modo multijugador. Personalmente opino que God of War es de esas franquicias que no deberían tener un modo así, pero lo probé de todas formas. Para empezar, al menos a mí me costó poder empezar una partida. Una de dos: o mi conexión es muy mala, o hay pocos jugadores. Si es la segunda, no me sorprendería. El multijugador es dentro de todo entretenido pero nunca llegó a gustarme. De todas formas, este modo queda muy por debajo del modo historia en cuanto al enfoque que le dieron los desarrolladores. A muchos les gustará así como a muchos otros no. Quise que me gustara, pero no pude. God of War es una saga que solamente debería tener modo historia. Otro de los cambios notables fue la supresión de los desafíos, aquellos que me frustraron tanto en las entregas anteriores y que eran todo un reto. Los busqué, y me sorprendió que no estuvieran. Con todos estos cambios puedo interpretar que Sony Santa Monica buscó hacer una entrega que se sienta como algo distinto dentro de la saga. Estoy a favor de la innovación. Me gustó el cambio de algunos QTE por muy breves mini juegos, aunque no me pareció muy bueno el reemplazo de la ira como un poder temporal por un golpe único. Ascension cuenta con una cantidad satisfactoria de jefes. Algunos fáciles, otros difíciles. Quien haya completado en díficil los demás God of War, éste será fácil en comparación. Gráficamente es espectacular, y el equipo desarrollador pudo aprovechar correctamente el último videojuego de God of War en PlayStation 3. Los escenarios están muy bien desarrollados, algunos con un nivel de detalle mayor que otros, como ocurrió también en God of War 3, pero los que más me llamaron la atención fueron aquellos escenarios enormes y majestuosos en cuanto a lo visual. El detalle de los personajes principales es el mejor que se haya visto en la saga, y digo principales porque los secundarios o de menor importancia cuentan con una calidad menor, especialmente en el rostro. Los enemigos también cuentan con un gran nivel de detalle, pero este se aprecia mucho más con los jefes, la mayoría muy grandes y con una calidad increíble. God of War nunca falla en cuanto al aspecto gráfico y visual, y esta no es la excepción. Como en cada entrega, los puzzles están presentes, y en lo general son sencillos, algunos más que otros, pero es algo que pasa en cada God of War. Alguno puede que lleve su tiempo (como mucho diez minutos) hasta que nos demos cuenta lo que hay que hacer, y ahí vamos a pensar en lo fácil que era. Un aspecto que realmente me molestó es la lejanía de la cámara en situaciones puntuales. Yo entiendo que los desarrolladores quizás hayan buscado mostrar todo el esplendor del lugar, pero la cámara se aleja demasiado, haciendo molesto el combate al apenas poder ver a Kratos, confundiéndonos. T.C. Carson interpreta nuevamente al personaje que lo hizo conocido, y lo hace de manera formidable, como siempre lo hizo. Esta vez la personalidad de Kratos se ve afectada por las visiones de su pasado, y en algunas ocasiones muestra un lado más humano que de costumbre, al igual que en Ghost of Sparta, aunque obviamente la carnicería característica de la saga nunca falta ni falla. Destaco la interpretación de Orkos por Troy Baker. Musicalmente ningún God of War comete errores, y el apartado sonoro brinda, como siempre, música épica para agregarle sabor a los combates y hacer que los momentos épicos lo sean aún más, aunque cabe destacar que, en mi opinión, este es el God of War menos épico de las cuatro entregas originarias de consolas grandes. No estoy diciendo que no es épico, porque lo es, pero queda por debajo de las anteriores entregas de PlayStation 2 y 3. Los momentos épicos nunca faltan en un God of War. De todas formas, lamentablemente Ascension es el menos épico de las cuatro entregas mayores. God of War: Ascension me parecía de entrada un videojuego del que no podría esperar mucho, pero de todas formas lo compré casi tres años después. Es bastante entretenido, visualmente es excelente, su banda sonora jamás falla y la historia se deja llevar a pesar de ser la más floja de las entregas mayores. Esta es la entrega con más cambios con respecto al resto de la saga, reemplazando algunos QTE por muy breves mini juegos, la ira pasó de ser un poder temporal a un golpe único, se añadió la selección de capítulos, y el cambio más novedoso es el multijugador, que nunca terminó de gustarme. Es épico, pero no tanto como las demás entregas mayores, sirve como precuela para expandir un poco más la historia de Kratos aunque argumentalmente es innecesaria debido a que ya no había cabos sueltos en la saga. El combate es entretenido, dinámico y brutal, pero en pocas ocasiones la cámara se iba demasiado lejos y era incómodo jugar. Si nunca jugaste un God of War, te recomendaría que pruebes el primero si es que estás interesado en la historia. Si no es así, entonces podrías probar cualquiera de los tres títulos mayores anteriores. Si ya ganaste todos los God of War y estás al tanto de la historia de Kratos, entonces podés darle una oportunidad a Ascension. A muchos le encantó, a otros no tanto. Es un buen juego, no lo voy a negar, pero para mí se queda chico en comparación con sus entregas mayores anteriores, puesto que son más épicos, más entretenidos y su historia es mejor. No me sorprende que este sea el único God of War sin premios. Nota final: 8,2
God of War: Ascension | Mi análisis | PS3
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