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Mac: un análisis detallado desde un linuxero

Info3/2/2008
Visión de un talibán linuxero al cambiarse al bando "maquero" por Carlos Fenollosa de Punto y Aparte El talibán se cambia de bando Tener un Macbook no significa exactamente que me haya “pasado a Mac”. En realidad, sigo usando Linux en el 66% de mis ordenadores y reconozco que un Mac es una buena opción para mi situación en concreto, pero no podría recomendárselo a todos, como sí hago con Linux. Puntualizo: Linux está abierto a más públicos que Mac, aunque normalmente escuchéis decir lo contrario. Para un usuario normal, es mucho más sencillo usar Linux, porque todo el software se instala desde los repositorios. No me vengáis con la coña de compilar ni usar la consola; a fecha de hoy, si te instalas una Ubuntu 7.10 no tienes que tocar la consola para nada. Y como ya me estoy enrollando, paso al meollo de la cuestión. Mi intención es que, si os interesa el tema, escuchéis el podcast y no os quedéis sólo con este artículo. Aquí estoy haciendo un repaso más general, mientras que en el podcast hablo de cuestiones más específicas. Además, intentaré no repetir cosas, y pensad que una hora de podcast da para mucho. Empezaré hablando de las cosas que me gustan y no me gustan del Mac (tanto hard como soft), y al final del artículo os pondré una lista de programas útiles, en especial para la gente que viene de Linux y echa en falta la facilidad con que maneja la red. Finalmente, como sé que la mayoría de los que me leéis sois linuxeros, voy a enfocar el artículo desde el punto de vista linuxero. Supongo que para un windowsero el cambio a Mac es un abismo, tanto en la calidad del software como en el entorno. Además, yo llevo muchísimo tiempo con Gnome, que “ha adquirido” muchas características del Mac y casi no he notado el cambio de la interfaz. Es muy importante que me reitere en esta afirmación, porque si no venís del mundo Linux no entenderéis por qué algunas cosas me asombran tanto y otras no. Para un windowsero es normal bajarse el software de una web; para un linuxero no. Para un windowsero es normal instalarse un antivirus; para un linuxero no. ¿Lo cogéis? Y para los TL;DR: Mac me encanta, pero no es libre. Y este blog no se va a convertir en un blog maquero. He dicho. Plataforma Como llevo tiempo usando Ubuntu/Gnome/Compiz/Awn, la interfaz de Mac OSX 10.5 (sólo he usado Leopard) es básicamente la misma. Ventanas, un dock y escritorios virtuales. El dock se comporta de una forma un poco diferente con las ventanas minimizadas: crea un icono extra en lugar de minimizarla al lanzador, pero la solución es usar Manzana+H para esconderla en lugar de minimizarla. El principal cambio de paradigma con la interfaz es, curiosamente, el trato que se les da a las ventanas. Pensad un momento en cómo trabajáis: tenéis varios programas abiertos, pero siempre tenéis una ventana maximizada y el resto están detrás. Bien, en Mac, por aquello de que se trabaja con un solo botón y el sistema Arrastrar-y-soltar, se suelen tener varias ventanas visibles. Vamos, que la ventana de trabajo no está maximizada. Es más, si apretáis al botón de maximizar, ésta no se adapta al tamaño del escritorio sino al tamaño de sus contenidos: “maximizar” el navegador cambiará el tamaño de la ventana para adaptarse perfectamente a la web que estéis leyendo. Es curioso, pero es así. Muchos de los inconvenientes con los que me estoy encontrando proceden de este cambio de paradigma y de las combinaciones de teclado. Siguen manteniéndose los típicos Ctrl+W, Ctrl+Q —con la salvedad de que se usa Manzana y no Ctrl, y a veces aprieto por error Ctrl+Q y pasan cosas raras— pero por ejemplo un icono del dock representa a un programa y no a una ventana. ¿Tiene ésto más sentido? Pues no sé, pero habiendo criticado tanto al sistema de “Barra de tareas”, creo que es un avance. A nivel interno, Mac es UNIX, por lo que queda todo dicho. Se pueden compilar programas, la mayoría de software para Linux puede ejecutarse en un servidor X y el funcionamiento es muy similar. Eso sí, el sistema es más rápido, pero el tiempo de reacción es peor: algunas ventanas se quedan “congeladas” mientras hacen cosas, pero acaban reaccionando. No es muy común, pero en Linux esto era casi imposible que sucediera. Si al UNIX le sumamos unos drivers y un hardware de calidad, tenemos una plataforma excelente. Y además es Intel, por lo que podemos ejecutar un Windows mediante Parallels y tener varias ventanitas windowseras abiertas. Incluso puede ejecutarse Wine, por lo que tenemos un acceso fácil a las aplicaciones win32. Sobre el flujo de trabajo, que es la manera en que una persona usa las aplicaciones, una combinación de la interfaz (de la que he hablado antes) y de la “filosofía” del entorno. En Windows, el flujo de trabajo consiste en que el usuario va abriendo ventanas desde diferentes iconos, que están desperdigados por el sistema, y en función de su utilidad se colocan en diferentes partes de la pantalla: bandeja del sistema, minimizadas, pantalla completa. En Linux, muchas de las características del sistema funcionan en segundo plano (daemons) y el usuario sólo controla las ventanas de aquellas aplicaciones cuya finalidad es tener una ventana gráfica: apache es un daemon, no una ventana. Openoffice es una ventana, no un icono. Etcétera. El Mac es muy parecido a Linux y muy parecido a Windows, dependiendo de la aplicación, pero creo que está más cercano al UNIX de toda la vida: daemons para los servicios y ventanas para las aplicaciones, con la excepción de la “bandeja del sistema”, que no existe porque se fusiona con el Dock. Resumen: esta plataforma tiene lo mejor de todos los mundos. O, quizá, y sólo quizá, sea que el Mac es “la plataforma” original (aunque en principio no era UNIX), y el resto han ido copiando con poco éxito un subconjunto de sus características. Usos del sistema Cuando alguien se compra un ordenador con Windows, los pasos a seguir son: Borrar la mierda que viene preinstalada, bajar algunas utilidades (Winzip, etc) e instalar aquellos programas que en realidad son el objetivo para el que se compró el ordenador. Curiosamente, alguien que se compre un ordenador para escribir textos o ver fotos se encontrará con que necesita instalarse programas adicionales, porque los que vienen con Windows no dan la talla. Un Linux recién instalado tiene todo lo que uno necesita, incluyendo el winzip, el procesador de textos y demás. No necesitas nada, nada más. Punto. Respecto a los drivers, si el instalador te los ha cogido a la primera; perfecto. Si no, estás bastante jodido. Un Mac recién comprado es un híbrido: tiene los mejores drivers disponibles, el software que necesitas y muchas utilidades, incluyendo una completa terminal UNIX, programas multimedia y más. Sin embargo, necesitas “comprar” un procesador de textos (o usar openoffice), aunque te incluyen sendas demos de 30 días del MS Office y el Apple iWork. Cuando necesitas instalar software adicional, la plataforma estrella es linux: abres un único programa que te gestiona los paquetes, haces doble clic y ya estás. En Windows y en Mac necesitas buscar por Google la aplicación, acceder a la web oficial (rezando para no entrar en un Softonic o similar y pillar un virus) y ejecutar un instalador, sea un “asistente” o arrastrar el icono a las Aplicaciones. Esto implica un problema bastante gordo de seguridad y que las actualizaciones del sistema no se pueden centralizar como en Linux. Una curiosidad para todos los que se quejan de la gestión de codecs en Linux. Que sepáis que en Mac y Windows es mucho peor: hay que bajarse varios ejecutables e instalarlos. Cada uno viene con su reproductor (VLC, Quicktime, RealPlayer, Divx) y te instala su panel de control. En linux, cuando intentas abrir por primera vez un archivo de audio o vídeo desconocido, el sistema instala automáticamente los códecs sin más basura a su alrededor. Una vez tenemos el sistema configurado a nuestro gusto, Mac es como Linux: te olvidas del tema. No se te degrada ni las cosas petan “por sorpresa”. Cada programa se actualiza solito, pero por lo general no suele suceder que enciendes el ordenador y te suelta un “error en NTLDR.dll, reinstale Windows”. Sin embargo, debo recalcar mucho la importancia de los repositorios. Por una parte, centralizan el acceso a software, lo que va en beneficio del usuario. Por otra parte, le garantizan que todo ese software va a estar libre de virus y se va a actualizar automáticamente en caso de haber algún problema. Además, le permiten la instalación y desinstalación sin reinicios ni dejando basura en el sistema. Resumen: Mac es como Windows, nos guste o no. Los pequeños detalles que lo distancian son sólo eso, detalles. La falta de repositorios es la principal desventaja que se encontrará un linuxero si cambia a Mac, y fastidia mucho. Calidad del software No hemos de olvidar que la plataforma sólo es una plataforma, y que uno se compra un ordenador para usar aplicaciones y no al contrario. Aquí, señores, y me vais a perdonar, Mac brilla por encima de Linux y Windows[. Mac viene con el iLife de serie, un software sin parangón en ninguna de las otras plataformas. Hay programas similares, pero no le llegan a la suela de los zapatos; y creedme, hablo con conocimiento de causa porque he probado las tres alternativas. Además incluye un navegador, gestor de correo y programa de chats que son sencillos, funcionales y potentes. Firefox, Evolution y Pidgin están a su altura, pero IE, Outlook y MSN dan ganas de vomitar en comparación. Sobre el resto de herramientas, son muy similares a las de Linux, mientras que en Windows uno tiene que bajarse catorcemil programitas de Internet para conseguir una funcionalidad equivalente. Vamos ahora a hablar del software específico: procesadores de textos, retoque de fotos y demás. Curiosamente, aquí dependemos mucho del entorno de cada uno. El mío, que es la investigación, funciona sobre UNIX, así que no he tenido ningún problema. En el mundo multimedia, Linux cojea, mientras que Windows y Mac tienen un software excelente. Para el mundo de la programación está más preparado Linux, pero los tres sistemas tienen herramientas buenísimas. Etcétera, etcétera. Para el “average Joe”, el usuario estándar, los tres sistemas tienen programas que cumplen bien su función. Windows tiene el Office, Linux tiene OpenOffice y mac tiene ambos, y uno más: el iWork. iWork es más usable que los anteriores, pero menos potente. Además, OO para Mac (NeoOffice) funciona FATAL, creo que es la aplicación peor portada que he visto jamás. Puestos a pagar, me daría igual uno que otro, aunque iWork me gusta más. Curiosamente, ninguno de los dos me guarda los archivos en un formato libre, por lo que ahora mismo uso Google Docs, Latex o Abiword para los documentos. Como podéis deducir, mis necesidades de ofimática son muy escasas, y por eso he recalcado que depende de la situación de cada uno. Si vamos un poco más allá y nos fijamos en programas aún más específicos, Windows tiene más herramientas buenas de oficina, mientras que Linux las tiene para programación y Mac para estudiantes. Por ejemplo, la única plataforma en la que hay un gestor decente de artículos es Mac, y el programa se llama Papers. Sin embargo, la mayoría de software que vale la pena está para las tres plataformas (Skype, Google Earth, Zattoo, VLC…) Resumen: En las tres plataformas se puede hacer de todo, pero dependiendo del caso específico la balanza se decanta hacia un lado u otro. En todo caso, la plataforma más generalista sigue siendo Linux: se puede hacer de (casi) todo, con programas libres y sin molestias. Filosofía Os lo voy a reconocer: Mac tiene un software por el que merece la pena pagar. Se ha formado una comunidad de desarrolladores de tanta calidad y con una filosofía tan buena, que el ecosistema Mac es muy apropiado para todos los públicos. Voy a explicarme mejor: en Mac tienes que bajarte los programas de internet, como en Windows. Sin embargo, la gente de Windows piratea porque no están dispuestos a pagar 30 euros por un programa que descomprime los RAR. En Mac, por ejemplo, un programador suele hacer varios paquetes de software y saca dinero de los más elaborados, mientras que regala o libera los demás. De este modo, puedes descargar de forma gratuita (que no libre, recuerdo) muchas pequeñas utilidades que en Windows serían shareware, pero si quieres bajar un programa más elaborado tienes que pagar. Sobre la política de precios del software Mac, hay una convención no escrita: los programas son baratos, hacen descuentos enormes a estudiantes, y tienen un período de pruebas de 30 días durante los que el programa es 100% funcional, sin publicidad ni restricciones. De este modo, puedes probarlo durante un tiempo razonable y considerar si quieres pagar los 20-40 euros que cuesta. Y, creedme, hay programas por los que merece la pena pagar. Un ejemplo más “oficial”: el iWork de Apple. Cuesta 80 euros, lo que es un precio irrisorio por una suite ofimática. Keynote es superior a Powerpoint, mientras que Word es superior a Pages. Sin embargo, Office cuesta un riñón y la gente se lo piratea, porque no van a pagar 400 euros por usar un programa o dos de los ocho que vienen. En resumen: en Mac duele menos comprar software, y se puede vivir sin piratería perfectamente. Hay software libre abundante, pero a veces merece la pena pagar por un programa mejor y propietario. Triste pero cierto. Lista de aplicaciones ¿Así que tenéis un Mac, pero andáis algo perdidos por la variedad de aplicaciones existentes?… Echad un ojo a esta lista. * Safari AdBlock, un complemento para bloquear la publicidad en Safari. * AppFresh, un actualizador de aplicaciones * Caffeine, para desactivar el ahorro de energía y poder leer libros en condiciones * Darwine, el emulador WINE para Mac (me da igual lo que digan los desarrolladores, Wine ES un emulador) * GimmeSomeTune, complemento para itunes que descarga las carátulas y las letras de las canciones de forma automática * Gimp para Mac. * GPG para Mac. * Adium, el Pidgin de Mac * iSquint, conversión rápida entre formatos de vídeo * NeoOffice, el openoffice para Mac. Aseguráos de bajar todos los parches * Papers, un gestor de artículos científicos * Scrivener, para escribir novelas y textos similares * MacFusion, montaje de unidades remotas como si fueran locales * Transmission, para descargar Torrents * TVShows, descarga los Torrents de tus series favoritas y los abre en Transmission (u otro) * Vim para Mac, y aquí tenéis otro port más Cocoaizado * VLC, para los vídeos 720p que Quicktime no agarra bien. * Perian, códecs para QT y VLC. Imprescindible. * Zattoo, para ver la TV española en el ordenador, en directo. Y ahora tres juegos * X-moto, clon del mítico Elastomania * Battle for Wesnoth, estrategia por turnos * Super Tux, clon del Super Mario Conclusión Estoy muy contento con el Mac, porque se adapta muy bien a mis necesidades. Por desgracia, no es una plataforma libre, con los problemas que esto comporta: estás ligado a una empresa, pueden colarte virus como si fuera software y hay que pagar por muchos programas. Libre no es gratis, pero Libre implica que puedes conseguir el programa gratis. Ahora mismo no hay programas libres que satisfagan las necesidades por las que tengo el Mac, pero estoy seguro que sólo es cuestión de tiempo No os voy a recomendar una cosa ni otra, pero creo que merece la pena considerar que hay otra alternativa. Y, como os he dicho al principio, en El amuleto de Yendor 1×09 tenéis muchísima más información, no tan orientada a la comparación entre plataformas sino sobre el Mac en concreto. Yo creo que es información que merece la pena. Fotos Si habéis llegado hasta aquí, os merecéis el premio de las fotos Este es el set de Flickr con todas las fotos, y adjunto algunas miniaturas: Sí, también me he comprado un Nano Uno de los usos que le voy a dar al Mac Fuentes: Punto y aparte La GRAN Wikipedia
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