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12 03 2017
El reloj sonó 6:45, me cambie y desperté al pibe que estaba en la misma habitación, tenía que tomar un micro a las 8 con rumbo a Río Bravo donde tomaría la barcaza para cruzar a Puerto Yungay, tal vez lo mismo haría yo horas más tarde.
Desayune frugalmente, cargue todo lo que faltaba, salude y cerca de las 8:30 sali, el dia estaba nublado, las montañas se veían nevadas, tal vez un buen augurio, sería la famosa escarcha que hacía que los ríos no tengan tanto caudal.
Tome una foto con la tablet fuera del hostel como para retratar el momento, sería una de mis últimas fotos con el oso ?
Me subí , en ese momento volvía un grupo de chicos que habían perdido el ómnibus, los salude y partí, no hice más de 300 mts cuando me entro la duda si había guardado la tablet o la había dejado sobre el cajón del cuatri.
Pare , mire la mochila y no la vi, salí volando nuevamente hacia el hostel, ya había perdido el iphone, no quería perder una tablet. No la encontré en el camino, paré frente a la casa, la señora afuera me pregunto si me había arrepentido, le dije que no encontraba mi tablet, a revisar la mochila y ahí estaba, los nervios y la ansiedad me habían jugado una mala pasada.
Salude nuevamente y tome el camino, en la calle los charcos de agua eran el recuerdo de la lluvia del dia anterior.
Trate de conducir tranquilo, tenía que evitar un accidente de último momento, el camino ya era conocido, cuando llegue a la zona de la capilla, me volvieron a la mente los recuerdos de las historias de la noche anterior, recordé que uno de los chicos dijo que cuando estaba solo en lugares alejados pensaba en el trabajo que tenía en la oficina, yo prefería en ese caso pensar en los monstruos.
Cuando me acercaba a mi destino de partida, no podia notar si el rio estaba crecido, pero si podia ver las montañas nevadas, dandoles un aspecto de tarjeta postal.
Lo últimos cientos de metros hasta l edificio de carabineros es un camino que te pone de frente a la inmensidad del cauce del Mayer.
Deje el cuatri, en la entrada de la tranquera que da acceso al río, subi la pendiente y entre a la oficina, estaba el carabinero que me había dado la idea de levantar los pontones, le dije que tenía la soga para aplicar su idea, me sonrió y me dijo vamos a preparar los papeles, no parecía ser algo habitual, ya que muy poca gente cruzaba en vehículos.
Le deje todos los documentos, le pedi si podia ir a buscar los pontones, me respondió que prepare todo mientras llenaba los formularios.
Fui al galpón, intente bajar los dos pontones, estaban como los había dejado, uno inflado y el otro no, intente bajar los dos pero no fue posible , tuve que hacer dos viajes.
Preparar todo me lleno menos de 20 minutos, bastante menos que la hora del dia anterior, teniendo todo listo, con los pontones levantados y sostenido por una cuerda a modo de rienda, para que no toquen el suelo, subí la cuesta hasta la oficina, solo tenía que firmar dos papeles, me dieron copias , salude y les dije , si no puedo pasar nos vemos mas tarde.
Eran cerca de las 10 am, preocupaba que el sol pudiera aumentar el caudal de los ríos, el manual decía cruzarlo en invierno y a primera hora de la mañana, yo lo intentaría en verano y a pocas horas del mediodía.
Me coloque el wader y un casco de bici que me era más cómodo y puse dirección al oeste, en línea recta a donde se supone estaba gendarmería 7km en línea recta.
Con los pontones levantados, el cuatri avanzaba cómodo, hasta llegar al primer brazo del Mayer, intente cruzarlo directamente, era el mismo del día anterior, el más chico, pero no tome riesgos y baje los pontones, pasarlo fue un trámite, luego busque una huella, se veían algunas marcas, las mismas me llevaban hacia otro brazo del río, uno más ancho y con más caudal.
Con la experiencia del día anterior, mire el posible punto de salida, me puse en diagonal al río y avance, el cruce venía controlado, girando la dirección en sentido contrario a la corriente lograba avanzar sin ir a la deriva, el brazo tenía unos 30 mts, la diagonal unos 10 mts mas, ya habia practicamente lo había cruzado, restaba subir a tierra y en ese momento ocurrió el primer inconveniente, el agua había socavado el borde , generando un reborde que hizo que el oso quedara colgado con las dos ruedas delanteras en el aire y sin poder subir, la cola bajo el agua, cualquier intento de avanzar lo ponía peligrosamente as levantado, corriendo el riesgo de darse vuelta.
En ese momento pensé en tres cosas, la primera no tenía puesto el chaleco salvavidas, la segunda era no apagar el motor para que el agua no ingrese por el caño de escape y la tercera , tenía el malacate y el ancla para sacarlo.
Pude ver que los carabineros que encontraban a unos 400 mts estaban mirando al argentino huevon, saque la pala, el ancla y ,me pude ha cavar, hice un pozo de unos 40 cms , conecte el malacate intente sacarlo.
El resultado no fue el esperado, la piedra estaban flojas y el ancla no se afirmaba.
No perdí la calma, hice un hoyo mas profundo, de unos 60 cms, el resultado fue el mismo.
Se empezaban a quemar los papeles, trate de quitar piedras de la rueda trasera par bajar el ángulo de inclinación, conecte el bloqueo de diferencial, sin subirme acelere y levantándose más.
Al levantarse hacía que los caños perpendiculares a los pontones se hundieron en ellos, lo cual era un peligro adicional.
Entonces se me ocurrio hace marcha atras, para bajar las ruedas delanteras y asi darle la tracción, el peligro era que la corriente lo arrastrara, por lo cual lo realice suavemente y sin estar sentado, afortunadamente esto dio resultado.
Fue una prueba que me había dejado una lección, el observar los lugares de salida detenidamente, el dia no seria fácil, de cruzar rios se trataba, lo importante era que cada vez conocía más el equipo y mejoraba mi experiencia.
Ahora tenía seguir avanzando, el cauce que se movía como una víbora me obligaba a cruzar el Mayer varias veces, a mi izquierda, el río corría recostado en un barranco que me impide subir, por lo tanto tenía que realizar otro cruce más adelante hasta poder alcanzar la costa izquierda que me llevara hasta el Carreras , quien como un monstruo de una película de terror , no se dejaba ver sino hasta el final.
Me tome el tiempo necesario, busque un palo que me ayudara a vadear a pie el rio hasta donde podia, ya estaba a mas de un km de los carabineros.
Este brazo era el mismo que el que había cruzado, con el mismo caudal, con esfuerzo por la corriente, llegue a avanzar un tercio del ancho y me volví, el agua me llegaba a la rodilla, pude ver un lugar por donde cruzar y fui por el oso, a unos 150 mt de donde estaba yo.
Lo puse en marcha y llegue al lugar del cruce, esta vez no me tomaría por sorpresa, avance lentamente, aplique todo lo aprendido, cruce en diagonal,
Peso equilibrado, aplicando un aceleración lenta pero constante, y subiendo por un lugar lo más plano posible, el resultado me tranquilizó, estaba del otro lado.
Ahora buscaba con mi ojos el Carreras, el gps me indicaba que debería estar cerca, justo donde me quede terminaba una extensión de tierra.
Sabía que debería haber un camino que lleve al puente colgante y a los pies el río, los brasileños que habían cruzado el año anterior lo mencionan, yo quería evitar seguir cruzando innecesariamente, deje el cuatri en la costa y subí un barranco de un metro, no tuve que hacer más de 30 mts y encontré un huella, me volví sobre mi pasos y vi que 100 mts atrás el barranco tni un declive que permitía subirlo.
Fui hasta el oso, desde lejos parecía una lancha torpedera, di media vuelta y subí el barranco, la huella me llevó por un sendero en el cual una madera tenía una flecha tallada que indicaba hacia el rio, alli deberia bajar.
Cuando baje, delante mio, tenia un brazo pequeño del Carreras, como la -Hidra de Lerna, el monstruo de múltiples cabezas apareció ante mi, lo distingue del Mayer su color celeste, que se vuelve más oscuro donde el caudal y la profundidad aumentaban.
Esta sería la primer escaramuza de la batalla que decidiría la suerte del cruce, y lo realice tranquilo, ya no era un novato.
Deje el oso en una extensión de tierra, por todos lados veía troncos de árboles que fueron traidos por lo ríos cuando bajaban furiosos, alimentados por los deshielos, la prueba era un cauce que tenía unos 1400 mts de ancho.
Camine observando el territorio, busque con mi vista la marca que indicaba el lugar del cruce, la encontré, estaba a unos 150 mts detrás de uno de los dos brazos más grandes, recordé el consejo de cruzar el rio por el lugar mas ancho. Un elefante se come de a bocados, así que tenia que hacer lo mismo aqui.
El Carreras salí del encajonado, unos 500 mts de donde estaba, mi primer cruce mostraba que el rio tenia fuerza, era de un azul más profundo cerca de la costa más lejana,lo cual indicaba que allí el rio habría desmoronado la costa, tenía que encontrar en qué lugar no correría el riesgo de quedar colgado, calcule la diagonal más extensa teniendo en cuenta la velocidad del río.
Fui por el oso, era el momento de la verdad, la Gopro había agotado la memoria, no tenia mas registro de ese momento que el track del gps, era y pasado el mediodía cuando saltamos al río y fue como domar un potro.
El río rápidamente nos arrastró, en un momento el oso hizo pie, pero enseguida llegamos a la parte de mayor fuerza, la cual me llevo uno metros pero pudimo subir.
Quedaba el último brazo, el malo final de los jueguitos, el brazo más ancho y que unos 200 mts mas hacia el sur se encuentra con el Mayer, dando un volumen y caudal mayor.
El punto de cruce estaba marcado por un palo cada lado del río, en forma perpendicular a este, eso sería posible para camionetas, pero no para el anfibio, sabia que seria arrastrado, por lo tanto estime que saldria unos 50 mts hacia el sur, el ancho de este brazo, tenía al menos 40 mts.
Me persigne, era a todo o nada, dice una frase de Kafka ¨ A Partir de cierto punto no hay retorno, ese es el punto que hay que alcanzar¨ yo lo habia alcanzado, ya había quemado las naves, la única salida estaba en frente, y estábamos solos, el oso y yo.
Avance sobre el impetuoso río, rápidamente flotaba, me fui acercando a la costa en una diagonal extensa, ya estaba a poco metros, de repente, como en un película de suspenso, el motor se para, ahora era un barquito de papel en un río de montañ, pense que habia entrado agua al motor, un segundo despues pense en tirar el ancla, y la tenía lista par este caso, y cuando me fijo no estaba, se había caído y no sabia donde estaba,seguía flotando mientras el río me arrastraba, intente darle marcha, no respondió, no era algo eléctrico, intente nuevamente y milagrosamente arranco, alguien arriba me cuidaba, y no era Superman.
Me estaba acercando a la unión con el Mayer, y esto no fue malo por do motivos, el primero es que el Mayer venía más lento y el segundo que estaba mas bajo allí lo que me permitió salir rápidamente.
Lo había logrado !! Cuando mire a mi alrededor,estaba a uno 250 mts de la marca de salida, y detrás del Mayer. Lo había logrado ???
Busque el ancla y pr mi sorpresa y temor, el cable de plasma estaba enrollado alrededor de la masa de la rueda trasera izquierda, con el ancla un metro detrás, pude haber hecho un desastre, desde cortar el cable hidráulico del freno o romper una cubierta , pero parecía que ese no seria el dia. Desenrolle con cuidado el cable, verifique que todo estuviese bien, subí y encare el Mayer por cuarta vez en el dia, el cruce fue un juego de niños.
Lo hicimos, no lo podía creer, me baje del oso y en esa soledad absolut, comencé a aplaudirlo.
Saque el teléfono satelital para avisar que había cruzado, apunte la antena al norte, el equipo me indico que estaba registrado, llame y la comunicación no se establece, luego del tercer intento desisti, un elemento había perdido la confianza en un elemento clave.
Tome agua, eran las 14:00 , tres horas y media desde que había dejado Chile, ahora tenía que encontrar la huella, ya había gastado un cuarto de tanque de combustible y un poco más, esto para solo unos 50 km desde Villa O'HIggins.
Estaba en una especie de playa con diferentes desniveles producidos por la crecida de los ríos, a unos 500mts comenzaban a verse árboles, por ahi tenia que haber una huella. Sin guiarme por el gps, fui hacia el norte paralelo al río, buscando una huella, sabía que más arriba estaría el puente colgante y allí el camino hacia Gendarmería, el inconveniente era que mas adelante había un barranco de unos 40mts, asi que esta vez miré el gps, tenía indicado donde comenzaba una huella, era a unos 2km de donde estaba y lo mejor, no había que cruzar ríos, aunque si uno miraba daba la sensacion que habia que volver a cruzar el Mayer.
Después de 1, 5km aproximadamente , me tire a la izquierda hacia los árboles y encontré una huella, había de vehículos y de motos, estaban marcadas en los pastos, no llegando a verse nunca la tierra, solo la falta de vegetación.
En un punto llego a toparme con árboles que no me dejan pasar, vuelvo sobre mis pasos, y tomó otra dirección , siempre tomando como guía, la huella en el gps.
Ahora parecía estar en una zona mas abierta, pero transformada en una especie de pantano, con maillines, charcos de agua y barro, que me obligaban a tratar de esquivarlos, esto duró un par de kms, luego llegue a un bosque, el aspecto intimidante estaba dado por árboles antiguos derribados, con ramas quebradas como si un gigante se hubiese enojado, daba la sensación de estar en el bosque oscuro del señor del los anillos, si no había sido una tormenta lo que había derribado esos árboles, tenía que ser un elefante y en la patagonia no hay.
La huella se veía interrumpida por enormes ramas caídas, que derivan en otras huellas para evitarlas, el terreno subía y bajaba, me encontraba
Con lodazales, y con algún riacho que tenia que cruzar.
Todo me exige estar concentrado y ya me estaba cansando, no solo eran los ríos, este camino parecía querer quebrar la voluntad de quien lo hiciera.
Después de unos 30 minutos salí a un claro, que me llevó a una tranquera, detrás unos caballos pastaban, la tranquera tenía un sistema de apertura digno de un juego demente, me tomó 10 minutos abrir y cerrar, para entender el mecanismo.
Después de cruzado, y siguiendo el gps, tuve que atravesar un camino que seguía con lodazales, todos provocados por las lluvias de los últimos días, hasta que a lo lejos vi que me acercaba a Gendarmería, solo tuve que cruzar una tranquera más, pasar un charco de barro, cruzar un riacho y encontrarme en frente del edificio de Gendarmería, puesto El bello, afuera dos gendarmes me observaban con incredulidad, tal vez con la misma sorpresa que tuvieron los nativos del continente al ver las carabelas.
Imaginense que desde un lugar que no esperan un vehículo, aparece un cuatriciclo con dos pontones.
Se acercaron a mi con el teléfono en mano, sacando fotos, me preguntaron como estaba , les dije que feliz, no caían en su asombro, me pidieron sacarse fotos , les dije que si querian podian dar una una vuelta, pero que lo laven. Enseguida, me invitaron hacer los papeles, ahí mismo me dijeron si quería mates, les dije, pongan la pava !!!
Para mi no fueron salir de los caminos cuidados de Chile y tener que cruzar dos ríos, un pantano y un bosque maldito lo que me hizo sentir en
Argentina, lo auténticamente nuestro fue la calidez del recibimiento
De los gendarmes, mate en mano, era el adn argento que decía, tranquilo llegaste a tu casa.
Luego de hacer todos los tramites, me preguntaron si había comido, les dije que desde que sali a las 10:30 y no pare hasta las 14hs ya eran mas de las 3 pm.
Me prepararon la mesa, pan casero, jugo, plato, vaso y trajeron una olla con fideos y estofado de cordero.
De lo mas rico que habia comido en meses.
En ese momento en el puesto había cuatro Gendarmes , dos Sanjuaninos, un Cordobes y otro con el que no pude hablar en ese momento.
Los dos primeros fueron muy cordiales y atentos, ellos estaban parando en el destacamento de Los Antiguos.
Charlamos sobre el cruce, me comentaron que Chaleco Lopez lo hizo y termino con el tobillo esguinzado, también me contaron la historia de un padre e hijo que llegaron en motos de cross, ellos les advirtieron de no intentar el cruce, dos horas más tarde, regresó el padre llorando pidiendo auxilio porque el hijo se había caído y tenía una quebradura expuesta del antebrazo.
También recuerdo la historia del ciclista suizo que intentó el cruce y un baqueano lo encontró tratando de cruzar el Carreras, porque no entendió que tenía un puente para cruzar.
Luego del almuerzo y mientras me cambiaba me dicen, todavía te queda un rio por cruzar…
No !!! Ya estaba harto de cruzar ríos, igualmente me comentan que es más tranquilo que los que crucé hasta el momento, es un brazo el río Nires que alimenta el Mayer.
Los gendarmes me ayudan a preparar todo, a guardar los pontones dentro del bolso, ven todo el equipo y dicen que estaba bien planificado.
Les regalo una botella de vino tinto por las atenciones que me brindaron, la cual es muy agradecida, durante la charla les comento que voy a usar unos guantes de backup porque los principales los había perdido.
Entonces uno de ellos va al puesto y regresa con un par de guantes, me dice que aprendió con un inglés en un curso, que se te pueden congelar los dedos del pie, los pies, pero nunca las manos.
Me dejaron sin palabras…
Nos tomamos unas últimas fotos antes de salir rumbo a Gobernador Gregores, eran cerca de las 5 pm.
Con todo listo, parti hasta el destino del dia, según los Gendarmes tenía 80 km hasta la ruta 40, por un camino que estaba destruido por la lluvia, en el cual me pidieron que vaya por la banquina y luego 40 kms mas por la ruta 40.
Pronto llegue a una tranquera, que tenía el sistema de apertura complicado, , la estancia estaba a unos 200mts y el camino se desviaba a su izquierda.
Ya tenía cargada la tablet para poder sacar algunas fotos, la gopro estaba sin espacio.
El sol empezaba a caer lentamente, el camino estaba literalmente imposible de transitar, el oso escupía barro para todos lados.
Pronto me encontré paralelo a un cerro, con la vegetación de la zona, a mi derecha vi el rio que debía cruzar, y no parecía algo fácil, tenia unos mts de ancho , era tranquilo, pero la profundidad era desconocida para mi.
Tenia toda la ropa seca, no podía darme el lujo de mojar mis pies, caía la tarde y la temperatura bajaba.
Después de haber cruzado el Mayer y el Carreras, no quería dejar al oso debajo del agua del Nire.
Me quite las botas, me subí la ropa, agarre una rama de 1, 5 mts y comence a badearlo lentamente , paso a paso, tenia algo de corriente, el agua superaba mis rodillas, llegue a un par de metros de la otra costa y regrese.
El oso podía vadear tranquilo, me seque , tenia los pies congelados, me puse la ropa y lo crucé lentamente.
El dia casi estaba hecho.
Seguí, avanzando, trataba de pisar al oso en las rectas, eran casi las 7 pm, el paisaje ya era la estepa patagónica.
Pasadas las 7 pm, llego al cruce, a mi izquierda un cartel indica Bajo Caracoles 101 km a mi derecha otro cartel indicaba Gobernador Gregores 122 km, esto me dejo mudo.
Eran 7:30 pm aproximadamente y salí rumbo al sur, no había opción , no podía arriesgarme a ir a Bajo Caracoles y que no tengan combustible.
Caia la noche, cuando pare a descargar el ultimo bidon de combustible.
Eventualmente algún camión pasaba por la ruta, verifique todo y seguí camino.
En esta parte de la Patagonia, el cielo siempre te guarda un regalo, para nosotros fue ver salir la luna, gigante sobre el horizonte .
Pare a tomar la foto del oso y la luna.
Luego cayó la noche, el viento no era significativo, llegue a Gobernador Gregores cerca de las 10 pm.
Ingrese en un parador llamado Ruta 40, estabamos tapados de barro, deje las cosas, me bañe y fui a cenar, el viaje solo tenia una jornada más, y para nosotros era un enlace.
Fueron cerca de 250 kms con todos los tipos de camino que uno pueda , cruzar, falto solo atravesar una duna o saltar en paracaídas.
El oso, había sido fiel en todo momento, la gente de Yamaha debe estar orgullosa por este vehículo.
Cerramos la historia, con una foto del oso y yo, en el Viejo y el Mar, una de las obras cumbres de Hemingway, un viejo pescador, en el final de sus días y luego de varios meses sin conseguir pesca, sale al mar y logra enganchar un gran pez Merlin, tres dias le lleva la lucha con su presa, tras lo cual consigue capturarlo, contento regresa navegando a su poblado, pero la sangre del Merlin atrae a los tiburones y dan cuenta de casi todo el pez. El viejo llega a la costa, con solo el esqueleto, triste por cómo había perdido sus sueños.
Al otro dia, todos los pescadores se asombran del tamaño del esqueleto del pez que estaba al lado del bote del viejo.
Durante esta travesía, perdi muchas de mi fuentes de captura, mi iphone tenia la primera parte del viaje, por lo cual no tengo mucha imágenes, la memoria de la gopro se llenó al llegar al Carreras, la tablet no tenía baterías.
De todas maneras y como el viejo, tengo el track del gps, como el esqueleto de un gran pez abandonado en la costa.
12 03 2017
El reloj sonó 6:45, me cambie y desperté al pibe que estaba en la misma habitación, tenía que tomar un micro a las 8 con rumbo a Río Bravo donde tomaría la barcaza para cruzar a Puerto Yungay, tal vez lo mismo haría yo horas más tarde.
Desayune frugalmente, cargue todo lo que faltaba, salude y cerca de las 8:30 sali, el dia estaba nublado, las montañas se veían nevadas, tal vez un buen augurio, sería la famosa escarcha que hacía que los ríos no tengan tanto caudal.
Tome una foto con la tablet fuera del hostel como para retratar el momento, sería una de mis últimas fotos con el oso ?
Me subí , en ese momento volvía un grupo de chicos que habían perdido el ómnibus, los salude y partí, no hice más de 300 mts cuando me entro la duda si había guardado la tablet o la había dejado sobre el cajón del cuatri.
Pare , mire la mochila y no la vi, salí volando nuevamente hacia el hostel, ya había perdido el iphone, no quería perder una tablet. No la encontré en el camino, paré frente a la casa, la señora afuera me pregunto si me había arrepentido, le dije que no encontraba mi tablet, a revisar la mochila y ahí estaba, los nervios y la ansiedad me habían jugado una mala pasada.
Salude nuevamente y tome el camino, en la calle los charcos de agua eran el recuerdo de la lluvia del dia anterior.
Trate de conducir tranquilo, tenía que evitar un accidente de último momento, el camino ya era conocido, cuando llegue a la zona de la capilla, me volvieron a la mente los recuerdos de las historias de la noche anterior, recordé que uno de los chicos dijo que cuando estaba solo en lugares alejados pensaba en el trabajo que tenía en la oficina, yo prefería en ese caso pensar en los monstruos.
Cuando me acercaba a mi destino de partida, no podia notar si el rio estaba crecido, pero si podia ver las montañas nevadas, dandoles un aspecto de tarjeta postal.
Lo últimos cientos de metros hasta l edificio de carabineros es un camino que te pone de frente a la inmensidad del cauce del Mayer.
Deje el cuatri, en la entrada de la tranquera que da acceso al río, subi la pendiente y entre a la oficina, estaba el carabinero que me había dado la idea de levantar los pontones, le dije que tenía la soga para aplicar su idea, me sonrió y me dijo vamos a preparar los papeles, no parecía ser algo habitual, ya que muy poca gente cruzaba en vehículos.
Le deje todos los documentos, le pedi si podia ir a buscar los pontones, me respondió que prepare todo mientras llenaba los formularios.
Fui al galpón, intente bajar los dos pontones, estaban como los había dejado, uno inflado y el otro no, intente bajar los dos pero no fue posible , tuve que hacer dos viajes.
Preparar todo me lleno menos de 20 minutos, bastante menos que la hora del dia anterior, teniendo todo listo, con los pontones levantados y sostenido por una cuerda a modo de rienda, para que no toquen el suelo, subí la cuesta hasta la oficina, solo tenía que firmar dos papeles, me dieron copias , salude y les dije , si no puedo pasar nos vemos mas tarde.
Eran cerca de las 10 am, preocupaba que el sol pudiera aumentar el caudal de los ríos, el manual decía cruzarlo en invierno y a primera hora de la mañana, yo lo intentaría en verano y a pocas horas del mediodía.
Me coloque el wader y un casco de bici que me era más cómodo y puse dirección al oeste, en línea recta a donde se supone estaba gendarmería 7km en línea recta.
Con los pontones levantados, el cuatri avanzaba cómodo, hasta llegar al primer brazo del Mayer, intente cruzarlo directamente, era el mismo del día anterior, el más chico, pero no tome riesgos y baje los pontones, pasarlo fue un trámite, luego busque una huella, se veían algunas marcas, las mismas me llevaban hacia otro brazo del río, uno más ancho y con más caudal.
Con la experiencia del día anterior, mire el posible punto de salida, me puse en diagonal al río y avance, el cruce venía controlado, girando la dirección en sentido contrario a la corriente lograba avanzar sin ir a la deriva, el brazo tenía unos 30 mts, la diagonal unos 10 mts mas, ya habia practicamente lo había cruzado, restaba subir a tierra y en ese momento ocurrió el primer inconveniente, el agua había socavado el borde , generando un reborde que hizo que el oso quedara colgado con las dos ruedas delanteras en el aire y sin poder subir, la cola bajo el agua, cualquier intento de avanzar lo ponía peligrosamente as levantado, corriendo el riesgo de darse vuelta.
En ese momento pensé en tres cosas, la primera no tenía puesto el chaleco salvavidas, la segunda era no apagar el motor para que el agua no ingrese por el caño de escape y la tercera , tenía el malacate y el ancla para sacarlo.
Pude ver que los carabineros que encontraban a unos 400 mts estaban mirando al argentino huevon, saque la pala, el ancla y ,me pude ha cavar, hice un pozo de unos 40 cms , conecte el malacate intente sacarlo.
El resultado no fue el esperado, la piedra estaban flojas y el ancla no se afirmaba.
No perdí la calma, hice un hoyo mas profundo, de unos 60 cms, el resultado fue el mismo.
Se empezaban a quemar los papeles, trate de quitar piedras de la rueda trasera par bajar el ángulo de inclinación, conecte el bloqueo de diferencial, sin subirme acelere y levantándose más.
Al levantarse hacía que los caños perpendiculares a los pontones se hundieron en ellos, lo cual era un peligro adicional.
Entonces se me ocurrio hace marcha atras, para bajar las ruedas delanteras y asi darle la tracción, el peligro era que la corriente lo arrastrara, por lo cual lo realice suavemente y sin estar sentado, afortunadamente esto dio resultado.
Fue una prueba que me había dejado una lección, el observar los lugares de salida detenidamente, el dia no seria fácil, de cruzar rios se trataba, lo importante era que cada vez conocía más el equipo y mejoraba mi experiencia.
Ahora tenía seguir avanzando, el cauce que se movía como una víbora me obligaba a cruzar el Mayer varias veces, a mi izquierda, el río corría recostado en un barranco que me impide subir, por lo tanto tenía que realizar otro cruce más adelante hasta poder alcanzar la costa izquierda que me llevara hasta el Carreras , quien como un monstruo de una película de terror , no se dejaba ver sino hasta el final.
Me tome el tiempo necesario, busque un palo que me ayudara a vadear a pie el rio hasta donde podia, ya estaba a mas de un km de los carabineros.
Este brazo era el mismo que el que había cruzado, con el mismo caudal, con esfuerzo por la corriente, llegue a avanzar un tercio del ancho y me volví, el agua me llegaba a la rodilla, pude ver un lugar por donde cruzar y fui por el oso, a unos 150 mt de donde estaba yo.
Lo puse en marcha y llegue al lugar del cruce, esta vez no me tomaría por sorpresa, avance lentamente, aplique todo lo aprendido, cruce en diagonal,
Peso equilibrado, aplicando un aceleración lenta pero constante, y subiendo por un lugar lo más plano posible, el resultado me tranquilizó, estaba del otro lado.
Ahora buscaba con mi ojos el Carreras, el gps me indicaba que debería estar cerca, justo donde me quede terminaba una extensión de tierra.
Sabía que debería haber un camino que lleve al puente colgante y a los pies el río, los brasileños que habían cruzado el año anterior lo mencionan, yo quería evitar seguir cruzando innecesariamente, deje el cuatri en la costa y subí un barranco de un metro, no tuve que hacer más de 30 mts y encontré un huella, me volví sobre mi pasos y vi que 100 mts atrás el barranco tni un declive que permitía subirlo.
Fui hasta el oso, desde lejos parecía una lancha torpedera, di media vuelta y subí el barranco, la huella me llevó por un sendero en el cual una madera tenía una flecha tallada que indicaba hacia el rio, alli deberia bajar.
Cuando baje, delante mio, tenia un brazo pequeño del Carreras, como la -Hidra de Lerna, el monstruo de múltiples cabezas apareció ante mi, lo distingue del Mayer su color celeste, que se vuelve más oscuro donde el caudal y la profundidad aumentaban.
Esta sería la primer escaramuza de la batalla que decidiría la suerte del cruce, y lo realice tranquilo, ya no era un novato.
Deje el oso en una extensión de tierra, por todos lados veía troncos de árboles que fueron traidos por lo ríos cuando bajaban furiosos, alimentados por los deshielos, la prueba era un cauce que tenía unos 1400 mts de ancho.
Camine observando el territorio, busque con mi vista la marca que indicaba el lugar del cruce, la encontré, estaba a unos 150 mts detrás de uno de los dos brazos más grandes, recordé el consejo de cruzar el rio por el lugar mas ancho. Un elefante se come de a bocados, así que tenia que hacer lo mismo aqui.
El Carreras salí del encajonado, unos 500 mts de donde estaba, mi primer cruce mostraba que el rio tenia fuerza, era de un azul más profundo cerca de la costa más lejana,lo cual indicaba que allí el rio habría desmoronado la costa, tenía que encontrar en qué lugar no correría el riesgo de quedar colgado, calcule la diagonal más extensa teniendo en cuenta la velocidad del río.
Fui por el oso, era el momento de la verdad, la Gopro había agotado la memoria, no tenia mas registro de ese momento que el track del gps, era y pasado el mediodía cuando saltamos al río y fue como domar un potro.
El río rápidamente nos arrastró, en un momento el oso hizo pie, pero enseguida llegamos a la parte de mayor fuerza, la cual me llevo uno metros pero pudimo subir.
Quedaba el último brazo, el malo final de los jueguitos, el brazo más ancho y que unos 200 mts mas hacia el sur se encuentra con el Mayer, dando un volumen y caudal mayor.
El punto de cruce estaba marcado por un palo cada lado del río, en forma perpendicular a este, eso sería posible para camionetas, pero no para el anfibio, sabia que seria arrastrado, por lo tanto estime que saldria unos 50 mts hacia el sur, el ancho de este brazo, tenía al menos 40 mts.
Me persigne, era a todo o nada, dice una frase de Kafka ¨ A Partir de cierto punto no hay retorno, ese es el punto que hay que alcanzar¨ yo lo habia alcanzado, ya había quemado las naves, la única salida estaba en frente, y estábamos solos, el oso y yo.
Avance sobre el impetuoso río, rápidamente flotaba, me fui acercando a la costa en una diagonal extensa, ya estaba a poco metros, de repente, como en un película de suspenso, el motor se para, ahora era un barquito de papel en un río de montañ, pense que habia entrado agua al motor, un segundo despues pense en tirar el ancla, y la tenía lista par este caso, y cuando me fijo no estaba, se había caído y no sabia donde estaba,seguía flotando mientras el río me arrastraba, intente darle marcha, no respondió, no era algo eléctrico, intente nuevamente y milagrosamente arranco, alguien arriba me cuidaba, y no era Superman.
Me estaba acercando a la unión con el Mayer, y esto no fue malo por do motivos, el primero es que el Mayer venía más lento y el segundo que estaba mas bajo allí lo que me permitió salir rápidamente.
Lo había logrado !! Cuando mire a mi alrededor,estaba a uno 250 mts de la marca de salida, y detrás del Mayer. Lo había logrado ???
Busque el ancla y pr mi sorpresa y temor, el cable de plasma estaba enrollado alrededor de la masa de la rueda trasera izquierda, con el ancla un metro detrás, pude haber hecho un desastre, desde cortar el cable hidráulico del freno o romper una cubierta , pero parecía que ese no seria el dia. Desenrolle con cuidado el cable, verifique que todo estuviese bien, subí y encare el Mayer por cuarta vez en el dia, el cruce fue un juego de niños.
Lo hicimos, no lo podía creer, me baje del oso y en esa soledad absolut, comencé a aplaudirlo.
Saque el teléfono satelital para avisar que había cruzado, apunte la antena al norte, el equipo me indico que estaba registrado, llame y la comunicación no se establece, luego del tercer intento desisti, un elemento había perdido la confianza en un elemento clave.
Tome agua, eran las 14:00 , tres horas y media desde que había dejado Chile, ahora tenía que encontrar la huella, ya había gastado un cuarto de tanque de combustible y un poco más, esto para solo unos 50 km desde Villa O'HIggins.
Estaba en una especie de playa con diferentes desniveles producidos por la crecida de los ríos, a unos 500mts comenzaban a verse árboles, por ahi tenia que haber una huella. Sin guiarme por el gps, fui hacia el norte paralelo al río, buscando una huella, sabía que más arriba estaría el puente colgante y allí el camino hacia Gendarmería, el inconveniente era que mas adelante había un barranco de unos 40mts, asi que esta vez miré el gps, tenía indicado donde comenzaba una huella, era a unos 2km de donde estaba y lo mejor, no había que cruzar ríos, aunque si uno miraba daba la sensacion que habia que volver a cruzar el Mayer.
Después de 1, 5km aproximadamente , me tire a la izquierda hacia los árboles y encontré una huella, había de vehículos y de motos, estaban marcadas en los pastos, no llegando a verse nunca la tierra, solo la falta de vegetación.
En un punto llego a toparme con árboles que no me dejan pasar, vuelvo sobre mis pasos, y tomó otra dirección , siempre tomando como guía, la huella en el gps.
Ahora parecía estar en una zona mas abierta, pero transformada en una especie de pantano, con maillines, charcos de agua y barro, que me obligaban a tratar de esquivarlos, esto duró un par de kms, luego llegue a un bosque, el aspecto intimidante estaba dado por árboles antiguos derribados, con ramas quebradas como si un gigante se hubiese enojado, daba la sensación de estar en el bosque oscuro del señor del los anillos, si no había sido una tormenta lo que había derribado esos árboles, tenía que ser un elefante y en la patagonia no hay.
La huella se veía interrumpida por enormes ramas caídas, que derivan en otras huellas para evitarlas, el terreno subía y bajaba, me encontraba
Con lodazales, y con algún riacho que tenia que cruzar.
Todo me exige estar concentrado y ya me estaba cansando, no solo eran los ríos, este camino parecía querer quebrar la voluntad de quien lo hiciera.
Después de unos 30 minutos salí a un claro, que me llevó a una tranquera, detrás unos caballos pastaban, la tranquera tenía un sistema de apertura digno de un juego demente, me tomó 10 minutos abrir y cerrar, para entender el mecanismo.
Después de cruzado, y siguiendo el gps, tuve que atravesar un camino que seguía con lodazales, todos provocados por las lluvias de los últimos días, hasta que a lo lejos vi que me acercaba a Gendarmería, solo tuve que cruzar una tranquera más, pasar un charco de barro, cruzar un riacho y encontrarme en frente del edificio de Gendarmería, puesto El bello, afuera dos gendarmes me observaban con incredulidad, tal vez con la misma sorpresa que tuvieron los nativos del continente al ver las carabelas.
Imaginense que desde un lugar que no esperan un vehículo, aparece un cuatriciclo con dos pontones.
Se acercaron a mi con el teléfono en mano, sacando fotos, me preguntaron como estaba , les dije que feliz, no caían en su asombro, me pidieron sacarse fotos , les dije que si querian podian dar una una vuelta, pero que lo laven. Enseguida, me invitaron hacer los papeles, ahí mismo me dijeron si quería mates, les dije, pongan la pava !!!
Para mi no fueron salir de los caminos cuidados de Chile y tener que cruzar dos ríos, un pantano y un bosque maldito lo que me hizo sentir en
Argentina, lo auténticamente nuestro fue la calidez del recibimiento
De los gendarmes, mate en mano, era el adn argento que decía, tranquilo llegaste a tu casa.
Luego de hacer todos los tramites, me preguntaron si había comido, les dije que desde que sali a las 10:30 y no pare hasta las 14hs ya eran mas de las 3 pm.
Me prepararon la mesa, pan casero, jugo, plato, vaso y trajeron una olla con fideos y estofado de cordero.
De lo mas rico que habia comido en meses.
En ese momento en el puesto había cuatro Gendarmes , dos Sanjuaninos, un Cordobes y otro con el que no pude hablar en ese momento.
Los dos primeros fueron muy cordiales y atentos, ellos estaban parando en el destacamento de Los Antiguos.
Charlamos sobre el cruce, me comentaron que Chaleco Lopez lo hizo y termino con el tobillo esguinzado, también me contaron la historia de un padre e hijo que llegaron en motos de cross, ellos les advirtieron de no intentar el cruce, dos horas más tarde, regresó el padre llorando pidiendo auxilio porque el hijo se había caído y tenía una quebradura expuesta del antebrazo.
También recuerdo la historia del ciclista suizo que intentó el cruce y un baqueano lo encontró tratando de cruzar el Carreras, porque no entendió que tenía un puente para cruzar.
Luego del almuerzo y mientras me cambiaba me dicen, todavía te queda un rio por cruzar…
No !!! Ya estaba harto de cruzar ríos, igualmente me comentan que es más tranquilo que los que crucé hasta el momento, es un brazo el río Nires que alimenta el Mayer.
Los gendarmes me ayudan a preparar todo, a guardar los pontones dentro del bolso, ven todo el equipo y dicen que estaba bien planificado.
Les regalo una botella de vino tinto por las atenciones que me brindaron, la cual es muy agradecida, durante la charla les comento que voy a usar unos guantes de backup porque los principales los había perdido.
Entonces uno de ellos va al puesto y regresa con un par de guantes, me dice que aprendió con un inglés en un curso, que se te pueden congelar los dedos del pie, los pies, pero nunca las manos.
Me dejaron sin palabras…
Nos tomamos unas últimas fotos antes de salir rumbo a Gobernador Gregores, eran cerca de las 5 pm.
Con todo listo, parti hasta el destino del dia, según los Gendarmes tenía 80 km hasta la ruta 40, por un camino que estaba destruido por la lluvia, en el cual me pidieron que vaya por la banquina y luego 40 kms mas por la ruta 40.
Pronto llegue a una tranquera, que tenía el sistema de apertura complicado, , la estancia estaba a unos 200mts y el camino se desviaba a su izquierda.
Ya tenía cargada la tablet para poder sacar algunas fotos, la gopro estaba sin espacio.
El sol empezaba a caer lentamente, el camino estaba literalmente imposible de transitar, el oso escupía barro para todos lados.
Pronto me encontré paralelo a un cerro, con la vegetación de la zona, a mi derecha vi el rio que debía cruzar, y no parecía algo fácil, tenia unos mts de ancho , era tranquilo, pero la profundidad era desconocida para mi.
Tenia toda la ropa seca, no podía darme el lujo de mojar mis pies, caía la tarde y la temperatura bajaba.
Después de haber cruzado el Mayer y el Carreras, no quería dejar al oso debajo del agua del Nire.
Me quite las botas, me subí la ropa, agarre una rama de 1, 5 mts y comence a badearlo lentamente , paso a paso, tenia algo de corriente, el agua superaba mis rodillas, llegue a un par de metros de la otra costa y regrese.
El oso podía vadear tranquilo, me seque , tenia los pies congelados, me puse la ropa y lo crucé lentamente.
El dia casi estaba hecho.
Seguí, avanzando, trataba de pisar al oso en las rectas, eran casi las 7 pm, el paisaje ya era la estepa patagónica.
Pasadas las 7 pm, llego al cruce, a mi izquierda un cartel indica Bajo Caracoles 101 km a mi derecha otro cartel indicaba Gobernador Gregores 122 km, esto me dejo mudo.
Eran 7:30 pm aproximadamente y salí rumbo al sur, no había opción , no podía arriesgarme a ir a Bajo Caracoles y que no tengan combustible.
Caia la noche, cuando pare a descargar el ultimo bidon de combustible.
Eventualmente algún camión pasaba por la ruta, verifique todo y seguí camino.
En esta parte de la Patagonia, el cielo siempre te guarda un regalo, para nosotros fue ver salir la luna, gigante sobre el horizonte .
Pare a tomar la foto del oso y la luna.
Luego cayó la noche, el viento no era significativo, llegue a Gobernador Gregores cerca de las 10 pm.
Ingrese en un parador llamado Ruta 40, estabamos tapados de barro, deje las cosas, me bañe y fui a cenar, el viaje solo tenia una jornada más, y para nosotros era un enlace.
Fueron cerca de 250 kms con todos los tipos de camino que uno pueda , cruzar, falto solo atravesar una duna o saltar en paracaídas.
El oso, había sido fiel en todo momento, la gente de Yamaha debe estar orgullosa por este vehículo.
Cerramos la historia, con una foto del oso y yo, en el Viejo y el Mar, una de las obras cumbres de Hemingway, un viejo pescador, en el final de sus días y luego de varios meses sin conseguir pesca, sale al mar y logra enganchar un gran pez Merlin, tres dias le lleva la lucha con su presa, tras lo cual consigue capturarlo, contento regresa navegando a su poblado, pero la sangre del Merlin atrae a los tiburones y dan cuenta de casi todo el pez. El viejo llega a la costa, con solo el esqueleto, triste por cómo había perdido sus sueños.
Al otro dia, todos los pescadores se asombran del tamaño del esqueleto del pez que estaba al lado del bote del viejo.
Durante esta travesía, perdi muchas de mi fuentes de captura, mi iphone tenia la primera parte del viaje, por lo cual no tengo mucha imágenes, la memoria de la gopro se llenó al llegar al Carreras, la tablet no tenía baterías.
De todas maneras y como el viejo, tengo el track del gps, como el esqueleto de un gran pez abandonado en la costa.