Briol.
Es una adaptación del nudo de pescador, muy conveniente para
cabos sintéticos resbaladizos. Elaboración: La primera vuelta es como en la “vuelta de pescador”, con el chicote pasando por debajo de ésta. Entonces el chicote rodea el firme, para formar un ballestrinque, hacia el arganeo del ancla (o lo que sea). Se tensa y se da forma
Ligada de vaquero.
Esta ligada, conocida también como ligada de acollador, está formada por dos vueltas simples y se realiza usualmente sobre una anilla o un poste. Utilizada con frecuencia para sujetar animales, es la menos segura de todas las ligadas, y debe utilizarse tan sólo como una retención provisional.
Vuelta de braza.
La “vuelta de braza” es un lazo provisional formado alrededor de objetos tales como troncos de árboles, tablones, o postes, de forma que puedan ser arrastrados, empujados, subidos o bajados. Es un nudo muy útil que puede hacerse con rapidez, es seguro, y no se aprieta. Desgraciadamente, es fácil para los que se inician el equivocarse al realizarlo. Elaboración: Se efectúa doblando el chicote sobre sí mismo y retorciéndolo sobre el propio extremo del chicote (nunca sobre el firme), varias veces.
Vuelta de carretero o pico de pajaro.
Este nudo es muy útil y práctico, se suele utilizar en el campo, permite tensar una cuerda o un cabo y liberarla cuando se desee. Esto lo convierte en un nudo ideal para sujetar temporalmente cualquier cosa, también se utiliza para formar un aparejo de fortuna. Elaboración: Se forma un bucle con el cabo, con el chicote por encima. Se dobla el cabo bajo el bucle, entre éste y el chicote, y se le introduce por el bucle. Se pasa el chicote por una argolla o punto firme y luego por dentro del bucle. Así queda el nudo listo para su uso. Una vez se haya tensado lo suficiente, se dará un par de cotes con el chicote para inmovilizar el conjunto.
Vuelta de forajido
El nombre de este nudo procede del uso legendario que le daban forajidos y ladrones, que ataban con él sus caballos y podían deshacerlo rápidamente para poder escapar. (Se le llama también “vuelta del tirón”.) Basta con tirar del chicote para que el nudo se deshaga, pero el firme puede estar sometido a tensión. Es útil para sujetar animales, manejar cargas y como amarre temporal.
Vuelta de gancho.
El “vuelta de gancho” es un nudo muy sencillo, que, como su nombre indica, se utiliza cuando se desea amarrar un cabo a un gancho, como pueden ser los de las grúas de los Clubes Náuticos y Marinas. Para efectuarlo se rodea el gancho con el cabo y se mete luego el chicote por debajo del firme para que lo muerda y quede así inmovilizado el cabo. Se puede tomar una o dos vueltas sobre el gancho antes de morder el chicote, y también rodear todo el gancho o solamente uno de los brazos. Elaboración: Más que la realización de este nudo, conviene analizar las variantes que puede ofrecer. La más sencilla es la formada sobre uno de los brazos de un gancho y con una sola vuelta. La tensión del firme se ejerce, como en los dibujos siguientes, en el sentido de la flecha. En otro caso, la vuelta abraza a todo el gancho, es decir, a los dos brazos del gancho. Otra variante es, en la que se forman dos vueltas sobre uno de los brazos del gancho antes de que el firme muerda al chicote por efecto de la tensión sobre el cabo. Esta variante es la más segura.
Vuelta de killick.
La “vuelta killick” es una variante de la “vuelta de braza”, utilizada de forma específica para arrastre y remolque. Elaboración: se realiza ejecutando primero una “vuelta de braza” y después, a alguna distancia, se hace un medio cote.
Vuelta de maniobra.
Se le conoce también como “vuelta de cornamusa”, ya que es el medio más adecuado de afirmar un cabo a una cornamusa. Es uno de los nudos más frecuentemente empleados a bordo. La “vuelta de maniobra” es fácil de hacer y deshacer y debe ser conocida por toda la tripulación. Para asegurarla se suele acabar de modo que la última vuelta se aguante sobre sí misma y en la misma dirección con que se había empezado, para que así quede de forma simétrica. Elaboración: Se da una vuelta con el cabo alrededor de la cornamusa y se cruza el chicote por encima de ella. Se pasa el chicote por debajo del brazo libre y se cruza para que vuelva a entrar en el primer brazo por el lado contrario al que salió. Se cruza el chicote por encima de la cornamusa, pero al sacarlo se pasa por debajo de sí mismo para formar una vuelta mordida. No es necesario dar muchas vueltas para que la “vuelta de maniobra” sea un nudo absolutamente fiable, y si se hace bien, resulte bastante estético.
Vuelta de poste.
La “vuelta de poste” es una vuelta limpia y práctica para asegurar objetos a un poste -la más adecuada para amarrar temporalmente un bote-. La gran ventaja de esta vuelta es que resulta muy rápida de hacer.
Vuelta de rezón o rizón.
Es un nudo específico para la unión de un cabo con una argolla o con una verga. Presenta la estimable característica de que es muy fácil de deshacer, incluso cuando el cabo está mojado y ha sido azocado, lo que suele ser el caso de los cabos que han servido para amarrar un ancla o rezón que haya estado trabajando. Elaboración: Se dan dos vueltas con el chicote sobre la argolla y se pasa el extremo del chicote por detrás del firme. Se introduce el extremo del chicote por dentro de la primera vuelta y por delante del firme. Se azoca y se da una segunda vuelta alrededor del firme, azocándolo a su vez. Una vez acabado el nudo, se puede asegurar mediante una ligada
Vuelta italiana
La “vuelta italiana” es un nudo de escalada nuevo, utilizado para amarres, que fue introducido en el léxico de los alpinistas en el año 1974. Su ventaja principal es que permite absorber la energía de una caída. El mayor inconveniente de este nudo, conocido también como “vuelta deslizante de anilla”, o “vuelta de
fricción munter”, es que resulta fácil confundirse al realizarlo. Elaboración: Se pasa la cuerda alrededor y a través del mosquetón y el escalador puede comprobar que ésta está cerrada. La cuerda de escalada puede aflojarse o apretarse para dar o quitar tensión cuando se requiera. Es la forma admitida oficialmente de sujeción (esto es, fijar una cuerda de rescate alrededor de una roca o una argolla) por la Unión Internacional de Asociaciones de Alpinismo.
Vuelta redonda y dos medios cotes.
Este nudo es fuerte, fiable y nunca se aprieta. Esto lo hace muy versátil; puede utilizarse para asegurar una línea a una anilla, anzuelo, poste, palo, mango, barra o viga. Sirve para amarrar botes con seguridad y soporta fuertes cargas. Tiene otras ventajas, una vez que un chicote ha sido asegurado con una “vuelta redonda y dos medios cotes”, sobre el otro puede hacerse un segundo nudo. Esto resulta especialmente útil cuando se aseguran cargas voluminosas y pesadas sobre el portaequipajes del coche.
Vuelta rodante.
Este nudo, también conocido como “vuelta magnus o de caja del ancla”, es básicamente un ballestrinque en que se repite la primera vuelta. Se utiliza tanto en el mar como en escalada y es la mejor forma de asegurar una cuerda pequeña a otra más gruesa que está bajo carga. Cuando la cuerda ligera es perpendicular a la más fuerte, el nudo puede deslizarse fácilmente a lo largo de la misma, pero permanecerá en su lugar tan pronto como se efectúe un esfuerzo lateral sobre la cuerda más fina. Si coloca la mano sobre el nudo y lo desliza sobre la línea gruesa, al llegar al final se deshace, quedando una longitud de cuerda recta. Es más seguro que el ballestrinque para amarres provisionales y puede utilizarse para elevar tubos y otros objetos.
Cote al palo.
Es una mezcla ente el “ballestrinque” y el “boca de saco”. Aprieta más que el “ballestrinque” cuando hay más peso a un lado que al otro, y es más fácil de deshacer que el de “boca de saco”. Elaboración: Se da una vuelta alrededor del palo con el chicote cruzando sobre el firme antes de rodearlo de nuevo. Después se cruza sobre sí mismo y se pasa bajo el firme. Todo lo que queda es azocarlo.
Cote de guardamarinas
Es otra de las variantes de los “cotes”. Como su nombre dice es utilizado por los Guardiamarinas. Elaboración: Se da primero un medio cote sobre el firme y luego dos vueltas redondas de arriba para abajo, terminando por pasar el chicote por dentro del seno así formado.
Cote escurridizo.
Es una variante del cote que tiene la particularidad de poderse largar con facilidad incluso bajo tensión simplemente tirando del chicote. A este nudo se le denomina a veces “nudo de remolque”, pues se utiliza frecuentemente con este fin. Bien elaborado es resistente, pero su gran facilidad de largado le hace inadecuado para amarres permanentes, pues si no está en tensión, podría deshacerse accidentalmente. Elaboración: Se rodea el objeto, por ejemplo, un palo, al que se va a amarrar. Se pasa el chicote por encima del firme, que se introducirá en la gaza que queda junto al palo. Se azocará cuidadosamente el nudo, de tal forma que el bucle del seno quede aprisionado a modo de presilla. El “cote escurridizo” debe apretarse bien y permanecer bajo tensión. Si la tensión desaparece, puede deshacerse fácilmente con algunos movimientos del cabo.
Cote pescador con burel.
Es otra amarradura, fácil y rápida, se realiza pasando el seno por una argolla, y después se pasa un burel o palo del grueso conveniente, terminando con el cote al firme; tiene la ventaja de que para deshacerlo sólo hay que sacar el burel.
Cote pescador.
Es un cote que se utiliza para afirmar guindalezas de bastante mena. Elaboración: Se pasa el chicote desde fuera hacia dentro por la argolla y continúa con dos vueltas redondas, seguidamente se da medio cote comprendiendo las dos vueltas redondas, para terminar con otro cote y una ligada.
Cotes o Medias ligadas. (varias)
Hay gran variedad de “cotes”, tales como “medio cote, dos medios cotes, medio cote deslizante”, se usan para asegurar y fortalecer otros nudos -tales como "la vuelta redonda" y "los dos medios cotes”- que pueden emplearse para atar, elevar o enganchar cualquier objeto. Al igual que el nudo simple, un “cote” por sí solo no sirve para amarrar; por ello siempre se acaba con una ligada o bien haciendo otro cote a continuación. Es un nudo sencillo, que se aprende en seguida y que constituye la base para otros muchos nudos. Así, por ejemplo, para afirmar un cabo a un objeto y luego hacer un par de “cotes”. Elaboración: Se pasa el chicote sobre el firme, con lo que se formará un seno. Se introduce el chicote en el seno por debajo del firme. Se acaba haciendo una ligada u otro cote sobre el firme, ya que de no ser así se desharía.
Lazo de sangre con bucle o nudo de ojal.
Este nudo lo utilizan los pescadores de mosca cuando quieren añadir más moscas a su línea. El “lazo de sangre con bucle”, “nudo de ojal” o “bucle colgante” forma un ángulo recto con la línea y supone un excelente medio para añadir más moscas (llamadas colgantes) a la línea. Sirve también para realizar aparejos en “paternóster” (una línea con el peso en un extremo y una serie de anzuelos a intervalos a lo largo de la misma). Tiene dos grandes ventajas: no se desliza y no afecta en absoluto a la resistencia del sedal. Una vez finalizado, el sedal queda perfectamente alineado y no parece estar interrumpido en absoluto por el lazo. Elaboración: Empiece por formar un lazo algo más grande que el que desea obtener y después retuerza el sedal en torno al lazo. Esto crea una serie de falsas vueltas que se desharían al soltar el sedal. Forme un seno en la parte inferior del lazo e insértelo a través de la vuelta central. Apriete el nudo sujetando los dos extremos del sedal y tirando del lazo.
Nudo de sangre o tonel.
El “nudo de sangre” recibe también el nombre de “nudo de tonel”, por el aspecto que presenta una vez terminado. Las vueltas que lo forman le permiten absolver esfuerzos repentinos y le comunican una gran resistencia de rotura. Se utiliza para unir monofilamentos muy finos de igual o similar diámetro; los pescadores reconocen su utilidad en diversas situaciones. Durante años los fabricantes de aparejos guardaron celosamente el secreto de su confección para sí mismos. Fue Jack Purvis, un ingeniero naval, quien desmontó el nudo sección por sección y lo examinó bajo el microscopio; de esta forma fue descubierta la estructura del nudo, y pasó al mundo de la pesca cuando se publicó en una revista en 1910. Elaboración: Ponga los dos chicotes paralelos. Coja un chicote y dé dos vueltas en torno al otro. Pliegue ahora el chicote hacia atrás e insértelo entre las dos cuerdas en el punto inicial de cruzamiento. Repita este proceso con el otro chicote. El nudo está ya completo, pero sin tensar. Antes de apretarlo, asegúrese de que sea perfectamente simétrico. Para apretarlo, tire de los chicotes primero y después de los firmes de las dos cuerdas.
Medio nudo de sangre.
Este nudo lo utilizan los pescadores para sujetar una anilla, emerillón, señuelo o un anzuelo con anilla a la línea. Es un nudo fácil de aprender y puede hacerse rápidamente, pero no es aconsejable cuando se utilizan líneas gruesas. Para mayor eficacia, debe utilizarse solamente con líneas finas. Con frecuencia recibe el nombre de “nudo clinch”.
Nudo de turle.
Debe su nombre al Mayor Turle, de Newton Stancey, Devon, Inglaterra. Este nudo se utiliza por los pescadores de todo el mundo para sujetar las moscas con anilla, tanto hacia abajo como hacia arriba, al bajo de línea. Elaboración: Se pasa la línea a través de la anilla del anzuelo, se realiza el nudo, y luego se introduce el anzuelo a través del bucle así formado. Debe cuidar especialmente de que el nudo no aprisione los “hackles” de la mosca, debiendo procurar que el nudo quede en la parte superior de la anilla.
Nudo de agua.
Este nudo, verdaderamente robusto, fue el primero que apareció en letra impresa en el año 1496, y debió ser conocido por Izaak Walton (1593-1683). Sus excelentes propiedades han hecho que siga usándose actualmente. Puede utilizarse para unir líneas de diferente diámetro, y es de gran valor para conectar un bajo de línea. El “nudo de agua”, también conocido como “nudo cove”, puede aumentar su resistencia simplemente volviendo los chicotes tres o cuatro veces para hacer un cuádruple medio nudo sobre los extremos de ambas líneas. Éstos pueden hacerse de igual forma que cualquier otro múltiple medio nudo.
Nudo doble UNI.
Utilizado para unir dos secciones de Línea
Nudo de aguja.
Este nudo se utiliza para realizar una unión uniforme entre la línea de mosca y la parte superior del bajo de línea (la parte más gruesa). Es una forma eficaz de asegurar el monofilamento a la línea de mosca, es muy robusto y, al ocupar poco espacio, no acumula restos que se muevan a través del agua.
Nudo de doble lazo.
El “nudo de doble lazo”, o “bucle de cirujano”, es un nudo que no se desliza y que puede hacerse con rapidez; se ejecuta con una línea sencilla; de otra forma se efectuaría igual que el “nudo de cirujano”.
Botones decorativos.
Para mejorar la apariencia decorativa de los “Nudos de Botón”, pueden complementarse con accesorios utilizando los nudos planos conocidos con el nombre de “frogs” -uno crea el lazo donde se asegura el botón, y el otro asegura el propio nudo de botón-. La “Cabeza de Tuco-tres cordones, cinco vueltas” en su forma plana constituye un nudo “frog” muy adecuado, pero aumentándolo a siete vueltas, tal como se indica en los pasos 1, 2 y 3, proporciona una apariencia circular más atractiva. El conjunto final de dos “frogs” y un “Nudo Chino de Botón Doble” se muestra en el paso 5.
Macetero.
Esto es un ejemplo de cómo, mediante una serie de nudos, se puede construir un objeto -en este caso, un simple pero efectivo macetero-. Antes de comenzar el proceso es preciso establecer un plan previo; el macetero debe realizarse alrededor de la maceta y es necesario determinar las longitudes de cuerda que se requieren, así como pensar si la maceta va a mantenerse siempre en su lugar o es preciso sacarla del macetero para un mantenimiento regular, lo que es necesario definir antes de su construcción. Las juntas principales en este ejemplo están formadas por “Nudos Llanos”, tal como se indica en los pasos 1 y 2, pero puede utilizarse cualquier otro nudo -por ejemplo la “Vuelta Carrick”. Deben preverse dos gazas en la parte superior e inferior, pasos 2 y 4, para finalizar el macetero tal como se muestra en el paso 5.
Libélula china.
Desde la mitad del siglo XIX ha sido fascinante, especialmente para los joyeros, la creación de modelos de insectos y mariposas mediante la utilización de diferentes combinaciones de nudos decorativos. Esta “Libélula China” ha demostrado ser un ejemplo de lo más popular; su construcción se realiza a partir de un “Nudo de Botón” y dos “Nudos de Enamorados”.
Escala de cuerda.
Esto constituye un buen ejemplo de nudo decorativo y útil para equipamiento. Construir una escala de un tamaño adecuado requiere una buena cantidad de cuerda, de forma que debe preveerla antes de comenzar. Elaboración: Para comenzar tome la longitud y, en el centro, efectúe un lazo. En el ejemplo mostrado abajo se ha ejecutado una “gaza en ocho”. Disponga el extremo izquierdo tal como se indica en el paso 1, y llévelo hasta la derecha haciendo una serie de vueltas. Determine el ancho del peldaño de la escala y efectúe las vueltas necesarias. Termine el peldaño como se muestra en el paso 2 (manteniendo las vueltas tirantes) y asegúrese que el peldaño esté firme en ambos extremos. Continúe el proceso hasta terminar el número de peldaños que desee realizar.
Nudo doble traílla para navaja.
El aspecto de muchos nudos decorativos puede mejorarse simplemente “doblando” -literalmente, seguir el camino inicial de un cordón una segunda vez-. El ejemplo ilustrado aquí es una versión “doble” del “Nudo de traílla de cuchillo”, explicado más abajo, pero en lugar de llevar fuera los extremos del nudo (paso 3), doble ambos extremos llevándolos por la parte interior y a lo largo del cordón inicial, tal como se indica en el paso 1, abajo. Realice el paso 2 y lleve los extremos fuera, tal como se muestra. Apriete el nudo y trabájelo hasta conseguir su forma final, paso 3, teniendo cuidado de que los cordones dobles queden juntos de forma limpia y ordenada.
Nudo chino de botón.
Se trata exactamente del mismo “Nudo de Botón Chino” mostrado en la parte superior, pero realizado mediante un procedimiento que algunos encuentran más rápido y más fácil, especialmente cuando hay que hacer una gran cantidad de botones. El método se basa en la ejecución de un “nudo de traila para cuchillo” alrededor de la mano.
Nudo chino de botón doble.
Realizado con frecuencia con cordón de seda, resulta ser uno de los nudos de botón más corrientemente usados y más decorativos. Siga las instrucciones básicas del “Nudo de Botón Chino”, explicado en esta página, pero continúe llevando el cordón por una segunda vez a lo largo del primero, tal como se indica en los pasos 1 y 2, para formar un nudo de dos cordones o “doble”. Cuando trabaje el nudo para conseguir su forma final, tenga especial cuidado en mantener los dos cordones juntos.
Puño de mono - Método marinero.
Se forman tres vueltas con el cabo. Se toma el chicote y se dirige en sentido perpendicular, cruzando a las tres vueltas con el cabo. Se toma el chicote y se dirige en sentido perpendicular, cruzando a las tres vueltas sobre las primeras, rodeando éstas. Una vez terminadas, se pasa el chicote por el interior de las vueltas dadas y se toman otras tres vueltas sobre las segundas, pero por dentro de las iniciales. Se pasa el chicote por dentro de una vuelta para inmovilizarlo y se van azocando poco a poco, con paciencia, las vueltas.
Puño de mono - Método 2.
Esta variante está formada por tres pliegues y con ambos finales llevados fuera del nudo. Al igual que el primer método, el nudo puede realizarse alrededor de un peso o cualquier otro objeto

Es una adaptación del nudo de pescador, muy conveniente para
cabos sintéticos resbaladizos. Elaboración: La primera vuelta es como en la “vuelta de pescador”, con el chicote pasando por debajo de ésta. Entonces el chicote rodea el firme, para formar un ballestrinque, hacia el arganeo del ancla (o lo que sea). Se tensa y se da forma
Ligada de vaquero.
Esta ligada, conocida también como ligada de acollador, está formada por dos vueltas simples y se realiza usualmente sobre una anilla o un poste. Utilizada con frecuencia para sujetar animales, es la menos segura de todas las ligadas, y debe utilizarse tan sólo como una retención provisional.
Vuelta de braza.
La “vuelta de braza” es un lazo provisional formado alrededor de objetos tales como troncos de árboles, tablones, o postes, de forma que puedan ser arrastrados, empujados, subidos o bajados. Es un nudo muy útil que puede hacerse con rapidez, es seguro, y no se aprieta. Desgraciadamente, es fácil para los que se inician el equivocarse al realizarlo. Elaboración: Se efectúa doblando el chicote sobre sí mismo y retorciéndolo sobre el propio extremo del chicote (nunca sobre el firme), varias veces.
Vuelta de carretero o pico de pajaro.
Este nudo es muy útil y práctico, se suele utilizar en el campo, permite tensar una cuerda o un cabo y liberarla cuando se desee. Esto lo convierte en un nudo ideal para sujetar temporalmente cualquier cosa, también se utiliza para formar un aparejo de fortuna. Elaboración: Se forma un bucle con el cabo, con el chicote por encima. Se dobla el cabo bajo el bucle, entre éste y el chicote, y se le introduce por el bucle. Se pasa el chicote por una argolla o punto firme y luego por dentro del bucle. Así queda el nudo listo para su uso. Una vez se haya tensado lo suficiente, se dará un par de cotes con el chicote para inmovilizar el conjunto.
Vuelta de forajido
El nombre de este nudo procede del uso legendario que le daban forajidos y ladrones, que ataban con él sus caballos y podían deshacerlo rápidamente para poder escapar. (Se le llama también “vuelta del tirón”.) Basta con tirar del chicote para que el nudo se deshaga, pero el firme puede estar sometido a tensión. Es útil para sujetar animales, manejar cargas y como amarre temporal.
Vuelta de gancho.
El “vuelta de gancho” es un nudo muy sencillo, que, como su nombre indica, se utiliza cuando se desea amarrar un cabo a un gancho, como pueden ser los de las grúas de los Clubes Náuticos y Marinas. Para efectuarlo se rodea el gancho con el cabo y se mete luego el chicote por debajo del firme para que lo muerda y quede así inmovilizado el cabo. Se puede tomar una o dos vueltas sobre el gancho antes de morder el chicote, y también rodear todo el gancho o solamente uno de los brazos. Elaboración: Más que la realización de este nudo, conviene analizar las variantes que puede ofrecer. La más sencilla es la formada sobre uno de los brazos de un gancho y con una sola vuelta. La tensión del firme se ejerce, como en los dibujos siguientes, en el sentido de la flecha. En otro caso, la vuelta abraza a todo el gancho, es decir, a los dos brazos del gancho. Otra variante es, en la que se forman dos vueltas sobre uno de los brazos del gancho antes de que el firme muerda al chicote por efecto de la tensión sobre el cabo. Esta variante es la más segura.
Vuelta de killick.
La “vuelta killick” es una variante de la “vuelta de braza”, utilizada de forma específica para arrastre y remolque. Elaboración: se realiza ejecutando primero una “vuelta de braza” y después, a alguna distancia, se hace un medio cote.
Vuelta de maniobra.
Se le conoce también como “vuelta de cornamusa”, ya que es el medio más adecuado de afirmar un cabo a una cornamusa. Es uno de los nudos más frecuentemente empleados a bordo. La “vuelta de maniobra” es fácil de hacer y deshacer y debe ser conocida por toda la tripulación. Para asegurarla se suele acabar de modo que la última vuelta se aguante sobre sí misma y en la misma dirección con que se había empezado, para que así quede de forma simétrica. Elaboración: Se da una vuelta con el cabo alrededor de la cornamusa y se cruza el chicote por encima de ella. Se pasa el chicote por debajo del brazo libre y se cruza para que vuelva a entrar en el primer brazo por el lado contrario al que salió. Se cruza el chicote por encima de la cornamusa, pero al sacarlo se pasa por debajo de sí mismo para formar una vuelta mordida. No es necesario dar muchas vueltas para que la “vuelta de maniobra” sea un nudo absolutamente fiable, y si se hace bien, resulte bastante estético.
Vuelta de poste.
La “vuelta de poste” es una vuelta limpia y práctica para asegurar objetos a un poste -la más adecuada para amarrar temporalmente un bote-. La gran ventaja de esta vuelta es que resulta muy rápida de hacer.
Vuelta de rezón o rizón.
Es un nudo específico para la unión de un cabo con una argolla o con una verga. Presenta la estimable característica de que es muy fácil de deshacer, incluso cuando el cabo está mojado y ha sido azocado, lo que suele ser el caso de los cabos que han servido para amarrar un ancla o rezón que haya estado trabajando. Elaboración: Se dan dos vueltas con el chicote sobre la argolla y se pasa el extremo del chicote por detrás del firme. Se introduce el extremo del chicote por dentro de la primera vuelta y por delante del firme. Se azoca y se da una segunda vuelta alrededor del firme, azocándolo a su vez. Una vez acabado el nudo, se puede asegurar mediante una ligada
Vuelta italiana
La “vuelta italiana” es un nudo de escalada nuevo, utilizado para amarres, que fue introducido en el léxico de los alpinistas en el año 1974. Su ventaja principal es que permite absorber la energía de una caída. El mayor inconveniente de este nudo, conocido también como “vuelta deslizante de anilla”, o “vuelta de
fricción munter”, es que resulta fácil confundirse al realizarlo. Elaboración: Se pasa la cuerda alrededor y a través del mosquetón y el escalador puede comprobar que ésta está cerrada. La cuerda de escalada puede aflojarse o apretarse para dar o quitar tensión cuando se requiera. Es la forma admitida oficialmente de sujeción (esto es, fijar una cuerda de rescate alrededor de una roca o una argolla) por la Unión Internacional de Asociaciones de Alpinismo.
Vuelta redonda y dos medios cotes.
Este nudo es fuerte, fiable y nunca se aprieta. Esto lo hace muy versátil; puede utilizarse para asegurar una línea a una anilla, anzuelo, poste, palo, mango, barra o viga. Sirve para amarrar botes con seguridad y soporta fuertes cargas. Tiene otras ventajas, una vez que un chicote ha sido asegurado con una “vuelta redonda y dos medios cotes”, sobre el otro puede hacerse un segundo nudo. Esto resulta especialmente útil cuando se aseguran cargas voluminosas y pesadas sobre el portaequipajes del coche.
Vuelta rodante.
Este nudo, también conocido como “vuelta magnus o de caja del ancla”, es básicamente un ballestrinque en que se repite la primera vuelta. Se utiliza tanto en el mar como en escalada y es la mejor forma de asegurar una cuerda pequeña a otra más gruesa que está bajo carga. Cuando la cuerda ligera es perpendicular a la más fuerte, el nudo puede deslizarse fácilmente a lo largo de la misma, pero permanecerá en su lugar tan pronto como se efectúe un esfuerzo lateral sobre la cuerda más fina. Si coloca la mano sobre el nudo y lo desliza sobre la línea gruesa, al llegar al final se deshace, quedando una longitud de cuerda recta. Es más seguro que el ballestrinque para amarres provisionales y puede utilizarse para elevar tubos y otros objetos.
Cote al palo.
Es una mezcla ente el “ballestrinque” y el “boca de saco”. Aprieta más que el “ballestrinque” cuando hay más peso a un lado que al otro, y es más fácil de deshacer que el de “boca de saco”. Elaboración: Se da una vuelta alrededor del palo con el chicote cruzando sobre el firme antes de rodearlo de nuevo. Después se cruza sobre sí mismo y se pasa bajo el firme. Todo lo que queda es azocarlo.
Cote de guardamarinas
Es otra de las variantes de los “cotes”. Como su nombre dice es utilizado por los Guardiamarinas. Elaboración: Se da primero un medio cote sobre el firme y luego dos vueltas redondas de arriba para abajo, terminando por pasar el chicote por dentro del seno así formado.
Cote escurridizo.
Es una variante del cote que tiene la particularidad de poderse largar con facilidad incluso bajo tensión simplemente tirando del chicote. A este nudo se le denomina a veces “nudo de remolque”, pues se utiliza frecuentemente con este fin. Bien elaborado es resistente, pero su gran facilidad de largado le hace inadecuado para amarres permanentes, pues si no está en tensión, podría deshacerse accidentalmente. Elaboración: Se rodea el objeto, por ejemplo, un palo, al que se va a amarrar. Se pasa el chicote por encima del firme, que se introducirá en la gaza que queda junto al palo. Se azocará cuidadosamente el nudo, de tal forma que el bucle del seno quede aprisionado a modo de presilla. El “cote escurridizo” debe apretarse bien y permanecer bajo tensión. Si la tensión desaparece, puede deshacerse fácilmente con algunos movimientos del cabo.
Cote pescador con burel.
Es otra amarradura, fácil y rápida, se realiza pasando el seno por una argolla, y después se pasa un burel o palo del grueso conveniente, terminando con el cote al firme; tiene la ventaja de que para deshacerlo sólo hay que sacar el burel.
Cote pescador.
Es un cote que se utiliza para afirmar guindalezas de bastante mena. Elaboración: Se pasa el chicote desde fuera hacia dentro por la argolla y continúa con dos vueltas redondas, seguidamente se da medio cote comprendiendo las dos vueltas redondas, para terminar con otro cote y una ligada.
Cotes o Medias ligadas. (varias)
Hay gran variedad de “cotes”, tales como “medio cote, dos medios cotes, medio cote deslizante”, se usan para asegurar y fortalecer otros nudos -tales como "la vuelta redonda" y "los dos medios cotes”- que pueden emplearse para atar, elevar o enganchar cualquier objeto. Al igual que el nudo simple, un “cote” por sí solo no sirve para amarrar; por ello siempre se acaba con una ligada o bien haciendo otro cote a continuación. Es un nudo sencillo, que se aprende en seguida y que constituye la base para otros muchos nudos. Así, por ejemplo, para afirmar un cabo a un objeto y luego hacer un par de “cotes”. Elaboración: Se pasa el chicote sobre el firme, con lo que se formará un seno. Se introduce el chicote en el seno por debajo del firme. Se acaba haciendo una ligada u otro cote sobre el firme, ya que de no ser así se desharía.
Lazo de sangre con bucle o nudo de ojal.
Este nudo lo utilizan los pescadores de mosca cuando quieren añadir más moscas a su línea. El “lazo de sangre con bucle”, “nudo de ojal” o “bucle colgante” forma un ángulo recto con la línea y supone un excelente medio para añadir más moscas (llamadas colgantes) a la línea. Sirve también para realizar aparejos en “paternóster” (una línea con el peso en un extremo y una serie de anzuelos a intervalos a lo largo de la misma). Tiene dos grandes ventajas: no se desliza y no afecta en absoluto a la resistencia del sedal. Una vez finalizado, el sedal queda perfectamente alineado y no parece estar interrumpido en absoluto por el lazo. Elaboración: Empiece por formar un lazo algo más grande que el que desea obtener y después retuerza el sedal en torno al lazo. Esto crea una serie de falsas vueltas que se desharían al soltar el sedal. Forme un seno en la parte inferior del lazo e insértelo a través de la vuelta central. Apriete el nudo sujetando los dos extremos del sedal y tirando del lazo.
Nudo de sangre o tonel.
El “nudo de sangre” recibe también el nombre de “nudo de tonel”, por el aspecto que presenta una vez terminado. Las vueltas que lo forman le permiten absolver esfuerzos repentinos y le comunican una gran resistencia de rotura. Se utiliza para unir monofilamentos muy finos de igual o similar diámetro; los pescadores reconocen su utilidad en diversas situaciones. Durante años los fabricantes de aparejos guardaron celosamente el secreto de su confección para sí mismos. Fue Jack Purvis, un ingeniero naval, quien desmontó el nudo sección por sección y lo examinó bajo el microscopio; de esta forma fue descubierta la estructura del nudo, y pasó al mundo de la pesca cuando se publicó en una revista en 1910. Elaboración: Ponga los dos chicotes paralelos. Coja un chicote y dé dos vueltas en torno al otro. Pliegue ahora el chicote hacia atrás e insértelo entre las dos cuerdas en el punto inicial de cruzamiento. Repita este proceso con el otro chicote. El nudo está ya completo, pero sin tensar. Antes de apretarlo, asegúrese de que sea perfectamente simétrico. Para apretarlo, tire de los chicotes primero y después de los firmes de las dos cuerdas.
Medio nudo de sangre.
Este nudo lo utilizan los pescadores para sujetar una anilla, emerillón, señuelo o un anzuelo con anilla a la línea. Es un nudo fácil de aprender y puede hacerse rápidamente, pero no es aconsejable cuando se utilizan líneas gruesas. Para mayor eficacia, debe utilizarse solamente con líneas finas. Con frecuencia recibe el nombre de “nudo clinch”.
Nudo de turle.
Debe su nombre al Mayor Turle, de Newton Stancey, Devon, Inglaterra. Este nudo se utiliza por los pescadores de todo el mundo para sujetar las moscas con anilla, tanto hacia abajo como hacia arriba, al bajo de línea. Elaboración: Se pasa la línea a través de la anilla del anzuelo, se realiza el nudo, y luego se introduce el anzuelo a través del bucle así formado. Debe cuidar especialmente de que el nudo no aprisione los “hackles” de la mosca, debiendo procurar que el nudo quede en la parte superior de la anilla.
Nudo de agua.
Este nudo, verdaderamente robusto, fue el primero que apareció en letra impresa en el año 1496, y debió ser conocido por Izaak Walton (1593-1683). Sus excelentes propiedades han hecho que siga usándose actualmente. Puede utilizarse para unir líneas de diferente diámetro, y es de gran valor para conectar un bajo de línea. El “nudo de agua”, también conocido como “nudo cove”, puede aumentar su resistencia simplemente volviendo los chicotes tres o cuatro veces para hacer un cuádruple medio nudo sobre los extremos de ambas líneas. Éstos pueden hacerse de igual forma que cualquier otro múltiple medio nudo.
Nudo doble UNI.
Utilizado para unir dos secciones de Línea
Nudo de aguja.
Este nudo se utiliza para realizar una unión uniforme entre la línea de mosca y la parte superior del bajo de línea (la parte más gruesa). Es una forma eficaz de asegurar el monofilamento a la línea de mosca, es muy robusto y, al ocupar poco espacio, no acumula restos que se muevan a través del agua.
Nudo de doble lazo.
El “nudo de doble lazo”, o “bucle de cirujano”, es un nudo que no se desliza y que puede hacerse con rapidez; se ejecuta con una línea sencilla; de otra forma se efectuaría igual que el “nudo de cirujano”.
Botones decorativos.
Para mejorar la apariencia decorativa de los “Nudos de Botón”, pueden complementarse con accesorios utilizando los nudos planos conocidos con el nombre de “frogs” -uno crea el lazo donde se asegura el botón, y el otro asegura el propio nudo de botón-. La “Cabeza de Tuco-tres cordones, cinco vueltas” en su forma plana constituye un nudo “frog” muy adecuado, pero aumentándolo a siete vueltas, tal como se indica en los pasos 1, 2 y 3, proporciona una apariencia circular más atractiva. El conjunto final de dos “frogs” y un “Nudo Chino de Botón Doble” se muestra en el paso 5.
Macetero.
Esto es un ejemplo de cómo, mediante una serie de nudos, se puede construir un objeto -en este caso, un simple pero efectivo macetero-. Antes de comenzar el proceso es preciso establecer un plan previo; el macetero debe realizarse alrededor de la maceta y es necesario determinar las longitudes de cuerda que se requieren, así como pensar si la maceta va a mantenerse siempre en su lugar o es preciso sacarla del macetero para un mantenimiento regular, lo que es necesario definir antes de su construcción. Las juntas principales en este ejemplo están formadas por “Nudos Llanos”, tal como se indica en los pasos 1 y 2, pero puede utilizarse cualquier otro nudo -por ejemplo la “Vuelta Carrick”. Deben preverse dos gazas en la parte superior e inferior, pasos 2 y 4, para finalizar el macetero tal como se muestra en el paso 5.
Libélula china.
Desde la mitad del siglo XIX ha sido fascinante, especialmente para los joyeros, la creación de modelos de insectos y mariposas mediante la utilización de diferentes combinaciones de nudos decorativos. Esta “Libélula China” ha demostrado ser un ejemplo de lo más popular; su construcción se realiza a partir de un “Nudo de Botón” y dos “Nudos de Enamorados”.
Escala de cuerda.
Esto constituye un buen ejemplo de nudo decorativo y útil para equipamiento. Construir una escala de un tamaño adecuado requiere una buena cantidad de cuerda, de forma que debe preveerla antes de comenzar. Elaboración: Para comenzar tome la longitud y, en el centro, efectúe un lazo. En el ejemplo mostrado abajo se ha ejecutado una “gaza en ocho”. Disponga el extremo izquierdo tal como se indica en el paso 1, y llévelo hasta la derecha haciendo una serie de vueltas. Determine el ancho del peldaño de la escala y efectúe las vueltas necesarias. Termine el peldaño como se muestra en el paso 2 (manteniendo las vueltas tirantes) y asegúrese que el peldaño esté firme en ambos extremos. Continúe el proceso hasta terminar el número de peldaños que desee realizar.
Nudo doble traílla para navaja.
El aspecto de muchos nudos decorativos puede mejorarse simplemente “doblando” -literalmente, seguir el camino inicial de un cordón una segunda vez-. El ejemplo ilustrado aquí es una versión “doble” del “Nudo de traílla de cuchillo”, explicado más abajo, pero en lugar de llevar fuera los extremos del nudo (paso 3), doble ambos extremos llevándolos por la parte interior y a lo largo del cordón inicial, tal como se indica en el paso 1, abajo. Realice el paso 2 y lleve los extremos fuera, tal como se muestra. Apriete el nudo y trabájelo hasta conseguir su forma final, paso 3, teniendo cuidado de que los cordones dobles queden juntos de forma limpia y ordenada.
Nudo chino de botón.
Se trata exactamente del mismo “Nudo de Botón Chino” mostrado en la parte superior, pero realizado mediante un procedimiento que algunos encuentran más rápido y más fácil, especialmente cuando hay que hacer una gran cantidad de botones. El método se basa en la ejecución de un “nudo de traila para cuchillo” alrededor de la mano.
Nudo chino de botón doble.
Realizado con frecuencia con cordón de seda, resulta ser uno de los nudos de botón más corrientemente usados y más decorativos. Siga las instrucciones básicas del “Nudo de Botón Chino”, explicado en esta página, pero continúe llevando el cordón por una segunda vez a lo largo del primero, tal como se indica en los pasos 1 y 2, para formar un nudo de dos cordones o “doble”. Cuando trabaje el nudo para conseguir su forma final, tenga especial cuidado en mantener los dos cordones juntos.
Puño de mono - Método marinero.
Se forman tres vueltas con el cabo. Se toma el chicote y se dirige en sentido perpendicular, cruzando a las tres vueltas con el cabo. Se toma el chicote y se dirige en sentido perpendicular, cruzando a las tres vueltas sobre las primeras, rodeando éstas. Una vez terminadas, se pasa el chicote por el interior de las vueltas dadas y se toman otras tres vueltas sobre las segundas, pero por dentro de las iniciales. Se pasa el chicote por dentro de una vuelta para inmovilizarlo y se van azocando poco a poco, con paciencia, las vueltas.
Puño de mono - Método 2.
Esta variante está formada por tres pliegues y con ambos finales llevados fuera del nudo. Al igual que el primer método, el nudo puede realizarse alrededor de un peso o cualquier otro objeto
