Ingredientes para dos docenas aproximadamente
Para la masa: 195 g de azúcar, 70 g de agua, 150 g de harina de almendra, 35 g de leche condensada, 30 g de mantequilla a temperatura ambiente, 60 g de azúcar glas
Para el relleno de yema: 100 g de huevo, 100 g de azúcar, 45 g de agua, 5 g de Maicena
Cómo hacer glorias de yema
Comenzaremos preparando el relleno. Para ello mezclamos el azúcar con la Maicena y le añadimos el huevo batido haciendo una papilla. En un cazo calentamos ligeramente el agua y le añadimos la papilla anterior, ponemos a cocer hasta que hierva removiendo sin parar para que no se pegue.
Una vez que ha hervido y espesado, lo pasamos a un bol y lo tapamos con un film de cocina bien pegado a la crema. Reservamos en fresco o en la nevera.
Para la masa de las glorias necesitaremos un termómetro de cocina. Ponemos en un bol amplio la harina de almendra con la leche condensada, mezclando todo con una cuchara de madera o en un robot de cocina con accesorio pala. Reservamos.
Después comenzaremos mezclando el agua y el azúcar, lo ponemos en un cacito a fuego fuerte a cocer hasta que el termómetro nos marque 115 grados centígrados.
Entonces echamos este almíbar a chorro fino sobre la mezcla de almendra y leche condensada, removiendo para integrarlo bien a mano o con el robot, hasta que se forme una masa blanda, pero maleable. Añadimos cuando este templada la mantequilla y terminamos de integrarla.
Retiramos del bol, la unimos bien encima de la encimera espolvoreada de azúcar glas y la enfilamamos con film de cocina hasta que termine de templar.
Vamos estirando la masa con un grosor de dos milímetros aproximadamente y cortando círculos con un cortador de galletas de unos ocho centímetros de diámetro. Ponemos la crema de yema en una manga pastelera desechable y hacemos un punto de crema en el centro del círculo de masa. Plegamos como en las fotos y disponemos las glorias en una bandeja.
Cuando hayamos terminado las espolvoreamos con azúcar glas y las requemamos en su superficie con un soplete de cocina.
Tiempo de elaboración | 1 hora
Dificultad | Media
Degustación
Las glorias de yema son una especialidad que suele gustar a casi todo el mundo aunque no sea muy amigo del mazapán, pues tienen un sabor suave y tampoco en exceso dulce, a diferencia de otras preparaciones navideñas. Son ideales para servir como postre o para hacer un regalo a nuestros familiares y amigos en estas fiestas.
