Nos encontramos con Richard Morales "el Chengue" a las puertas de la ciudad de Las Piedras del Departamento de Canelones, ubicado al sur del Uruguay. Aguardaba nuestra llegada entre dos caminos empedrados regados parcialmente de balasto y cruzados por una vía ferroviaria agonizante flanqueada por yerbas altas. Su rostro jovial es inconfundible, sentado sobre el capó de un Ford mustang 71 sonríe su bienvenida mientras calibra nuestros pasos visitantes con su mirada soñadora. Finalmente, tras bajar de nuestro vehículo camina hacia nosotros y me estrecha a su pecho con un fuerte abrazo y siento que unos enormes labios húmedos rosan mi barbilla, me sorprendo porque era la primera vez que veía al ídolo oriental en toda mi vida y me recibía como a un familiar querido o como a su antigua amante.
Desencanta el instante reconociendo:
- Suarez siempre fue racista.
Sentí cierta calidez en mi espíritu que alivió mi interior y una prodigiosa sensación de frescura en mi rostro como si me lo hubiese empapado con el agua helada y cristalina de una corriente que serpentea entre tierras vírgenes.
El sólo había roto el hielo y desterrado mis preocupaciones sobre cómo abordar tan delicado tema.
No contesté nada, esperé a llegar a su casa.
Al punto de atravesar la avenida principal de la ciudad de Las Piedras, en el tránsito trifurcado de una rotonda siento un chirrido agudo de llantas que frenan intentando amortiguar el envión de un Ford mustang modelo 71, era el "Chengue", se había llevado puesto un pibe que era un prodigio de ser humano, uno de esos "mimos acróbatas" que hinchan las pelotas en los semáforos, el chengue en lugar de bajarse a ver como estaba vociferó indignado mirando hacia el accidentado
- Vagos de mierda, consíganse un laburo digno, atorrantes!
Mientras el chico intentaba reincorporarse, pero la cintura como si estuviese recubierta su composición ósea de plomo, se lo impedía
Chengue: - Encima, si matas un loco de estos lo tenes que pagar como bueno
Finalmente llegamos a su finca, el dueño de casa esquivó la puerta principal para conducirnos por un pasillo adyacente bastante angosto en el que nos recibió un inquieto mastín ingles con aspecto degradante.
Llegamos al patio donde nos arropó un dulce y empíreo aroma a jazmines complementado con la acidez atmosférica de una emanación que parecía brotar de carne en descomposición... todo cobró sentido cuando descubrí tripas de carnero rodeadas de moscas colgadas sobre un clavo que uno podía suponer que había oficiado como sostén de una maseta en el pasado.
-- Sientensen
Nos arrimamos a dos sillas antiguas de estilo rural y asientos confeccionados en mimbre. Me propuse llevar el control de la entrevista desde un principio, había quedado algo agradecido, es cierto, pero perturbado por la forma en que se me anticipo como si fuera un defensor dormido, en la entrada de la ciudad. Al principio me sentí agradecido, pero en el camino lo maldije y me maldije a mi mismo por ser tan pelotudo. Debía reparar esa falta poniéndolo en su lugar, que sintiera quién era el entrevistador y quien el entrevistado descargando sobre el con todo su peso mi distinguida experiencia profesional
-- Escuchame "Chengue", que es eso de que Suarez siempre fue racista? Alguna vez te dijo negro de mierda o que onda? pregunté con rencor, tono autoritario (casi prepotente) y el ceño fruncido.
-- No porque de haber sido así, lo hubiese puesto a marcar las áreas de las canchas de Basket del gimnasio del Parque Central con las paletas, pero al enano de O.J lo verdugueaba si
-- Qué le decía?
-- Mirá, se que hay cosas que deberían quedar entre los jugadores que integramos aquel plantel, es una cuestión de códigos viste? los que yo siempre respeté, pero éste es un caso especial, ha tomado una gran repercusión pública y yo en cierta forma también me veo obligado a respaldar a "my brother" Evra (en ese instante me pareció tener a Snoop Dog frente a mi) debemos defendernos entre "hermanos" you know?
--Te entiendo Chengue, te puedo decir Chengue?
--Prefiero que me llamen Roberto Perfumo, pero podes llamarme como quieras
-- Contame que sucedía con OJ Morales.
Chengue: -- Todos sabíamos que Luisito amaba el té (por eso ante copiosas ofertas de España, eligió Inglaterra, incluso enfrentándose a las recomendaciones de su representante), en todo sitio, era lo que aceptaba, salvo ante una rara excepción, en casa de OJ siempre pedía café. Ésto tenía una explicación, el tronco genealógico de OJ se encuentra en Costa de Marfil, donde existen los más grandes cultivos de café africano y donde los trabajadores laburan y viven en condiciones infrahumanas.
El bueno de OJ siempre preguntaba -- A qué sabe el café?
-- A esclavitud... (sonrisita maliciosa mientras lo sorbía y degustaba...)
Respondía cada vez el dientudo hijo de puta.
Cuando se chupaba proponía cambiar el nombre de su equipo de aquel entonces a Nazionada y por supuesto "dar por culo" a todos los morochos de la institución. "Un pibe difícil", comenta el ex Osasuna moviendo la cabeza y mirando al vacío mientras descascara un pistacho.
-- Qué opinas de la situación en Siria?
-- Compleja, intereses encontrados, por un lado las reservas petrolíferas internacionales en control de EEUU que se agotan y la necesidad de apoderarse de nuevas fuentes de consumo apremia en el país del norte, y por otro, Rusia no querrá que desmonten sus únicas bases militares en el mediterraneo, lo que además por supuesto representaría una amenaza a su soberanía y al libre flujo de transporte por sus rutas comerciales, esto Medvedev lo sabe.
-- Crees que éste conflicto pueda ser el detonante de una tercera guerra mundial?
-- No, probablemente el caso Suarez
Hacemos un intervalo en la entrevista porque le traen a Richard un plato de churros con un sachets de mostaza. Derrama su contenido sobre el lomo grasoso que luego espolvorea con picadillos de ajo.
--"Se quejaba permanentemente de las capuchas de las camperas de nuestros equipos deportivos - agrega el ex artillero - , pero sólo de las que eran blancas, un día se puso a juntar firmas para presionar a Umbro, las quería más puntiagudas..."
"Aún asi, yo no entendía, se poco de Historia, no me culpes por eso, si me preguntas cuantos baldes de arena y cemento son necesarios para proporcionar la mezcla del revoque de una pared, en eso soy erudito, fui peón de albañil hasta los veintiseis, pero para describir la indumentaria de grupos racistas, no soy tu hombre."
El mastin ingles imprevistamente nos interrumpe incrustando su hocico en la entrepierna del Chengue con la velocidad y exterioridad implacable de un torpedo o un tiburón que surca las profundidades del océano, el Chengue pese a ser de color oscuro se sonroja y le asesta un certero golpe en el hocico haciendo vibrar sus mofletes.
Pese a la incómoda situación, quizá por nervios, quizá por ansiedad, espeté desubicadamente
-- Epa Chengue... no sabía que el "Mastin Ingles" era como las chanchas...
-- No se a que se refiere, replico en un tono lúgubre que parecía haber prorrumpido atravesando cual palillo de una brocheta las capas trasgeneracionales del sufrimiento negro, desde su primer ascendente hasta el último, finalmente transmitiendo la carga sombría de su mensaje a través del canal modulador de una laringe intransigente...
Su mirada jovial y soñadora comunmente contrastante con sus pómulos hundidos de aspecto cadavérico, ésta vez llameaba a través de unos ojos inyectados en sangre...
Creí que me cagaba encima
-- Siiiii hombre, el mito de la chancha que se empoma el campesino y ésta lo manda al frente poniéndole el culo en el tobul cuando está con visitas
Dijo el pelotudo a querosene de mi camarógrafo.
Creí que era el final, que nos ahorcaría con las tripas de ternero que colgaban sobre el clavo, que tendríamos el mismo trágico destino que ese pobre animalito que probablemente había liquidado y desmembrado con sus propias manos. Se incorporó y caminó hacia nosotros, creí tener al mismísimo gigante de Rodas frente a mis ojos pero con aspecto mas severo, y por supuesto, más oscuro..., alzó su brazo derecho, el resplandor de sus anillos de oro que en ese instante se me hicieron más grandes que las proporciones de mi inminente ataúd, me obligaron a cerrar con violencia uno de mis párpados (ya no recuerdo cual) en su rauda caída transversal en inevitable dirección hacia mi rostro, pensé en Excalibur y su inclemencia, no creí que el brazo del Chengue fuese menos potente y filoso. Mi ojo parcialmente cerrado se mantuvo en esa forma, y su compañero se cerró para ir acostumbrándose al descanso eterno, pero un frío contacto sobre mi barbilla que parecía estar invadida por incomprensibles y fugaces normas lúdicas conjuró mi estado de petrificación.... eran los dedos del Chengue, su sonrisa era macabra y sus glándulas lagrimales expulsaban el líquido más concupiscente que yo antes haya visto.
-- Mi esposa, trabaja cada temporada en Punta del Este de doméstica, no la veo desde hace un mes y hasta Marzo no aparece, esa es la explicación del comportamiento del mastin ingles, esa es la explicación de que los haya citado a hablar de un tipo que nunca fue mi compañero JAJAJAJAJA
Me despierto sobresaltado, estoy todo transpirado, me pregunto: que onda? no puede ser que sude tanto, como si me hubiese garchado un negro!!!
Está hecho con todo respeto, con la única intención de hacer reir o en el más pretencioso de los deseos, reflexionar. Desde ya que condeno todo tipo de actos o discursos racistas.