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Los niños que pasan mucho tiempo mirando la televisión pueden sentirse inclinados a tratar de imitar las peligrosas proezas que ven en ella.
Según un estudio realizado por el doctor e investigador español José Umberos Fernández, las probabilidades de lesionarse aumentaban con cada hora que el niño pasaba frente al televisor.
Fernández opina que esto se debe a que la televisión presenta la realidad de una forma distorsionada.
¿Qué pueden hacer los padres para contrarrestar tal efecto? El periódico griego To Vima dice que los padres deberían escoger los programas que ven sus hijos y ayudarles a tener un “ojo crítico y exigente”, en lugar de aceptar como realidad todo lo que ven.
Los padres pueden ayudar a sus hijos a tener experiencias positivas con la televisión. Los padres deben de:
-Mirar los programas con los hijos.
-Escoger programas apropiados para el nivel de desarrollo del niño.
-Poner límites a la cantidad de tiempo que pasan ante la televisión (a diario y por semana).
-Apagar la televisión durante la horas de las comidas y del tiempo de estudio.
-Apagar los programas que no les parezcan apropiados para su niño.
Además, los padres pueden hacer lo siguiente: no permitir a los niños mirar televisión por horas de corrido; al contrario, deben de seleccionar programas específicos para los niños. Seleccionen programas que sean adecuados para el nivel de desarrollo de su niño. Los programas de niños en la televisión pública son apropiados, pero las novelas, las comedias para adultos y los programas de conversación de adultos no lo son.
Establezcan ciertos períodos cuando el televisor esté apagado. Las horas de estudio deben dedicarse al aprendizaje, no son para sentarse frente a la televisión mientras tratan de hacer la tarea. Las horas de las comidas son tiempo para conversar con otros miembros de la familia y no para mirar la televisión.
Estimule discusiones con sus hijos sobre lo que están viendo cuando están mirando un programa juntos. Señaleles el comportamiento positivo como la cooperación, la amistad y el interés por otros.
Mientras están mirando, hágale conexiones con la historia, libros, lugares de interés y eventos personales. Hableles de sus valores personales y familiares y cómo se relacionan con lo que están viendo en el programa. Pidale a los niños que comparen lo que están viendo con eventos reales.
Dejeles saber las verdaderas consecuencias de la violencia. Discuta con ellos el papel de la publicidad y su influencia en lo que se compra. Estimule a su niño para que se envuelva en pasatiempos, deportes y con amigos de su misma edad. Con la orientación apropiada, su hijo puede aprender a usar la televisión de una manera saludable y positiva.
Los niños que pasan mucho tiempo mirando la televisión pueden sentirse inclinados a tratar de imitar las peligrosas proezas que ven en ella.
Según un estudio realizado por el doctor e investigador español José Umberos Fernández, las probabilidades de lesionarse aumentaban con cada hora que el niño pasaba frente al televisor.
Fernández opina que esto se debe a que la televisión presenta la realidad de una forma distorsionada.
¿Qué pueden hacer los padres para contrarrestar tal efecto? El periódico griego To Vima dice que los padres deberían escoger los programas que ven sus hijos y ayudarles a tener un “ojo crítico y exigente”, en lugar de aceptar como realidad todo lo que ven.
Los padres pueden ayudar a sus hijos a tener experiencias positivas con la televisión. Los padres deben de:
-Mirar los programas con los hijos.
-Escoger programas apropiados para el nivel de desarrollo del niño.
-Poner límites a la cantidad de tiempo que pasan ante la televisión (a diario y por semana).
-Apagar la televisión durante la horas de las comidas y del tiempo de estudio.
-Apagar los programas que no les parezcan apropiados para su niño.
Además, los padres pueden hacer lo siguiente: no permitir a los niños mirar televisión por horas de corrido; al contrario, deben de seleccionar programas específicos para los niños. Seleccionen programas que sean adecuados para el nivel de desarrollo de su niño. Los programas de niños en la televisión pública son apropiados, pero las novelas, las comedias para adultos y los programas de conversación de adultos no lo son.
Establezcan ciertos períodos cuando el televisor esté apagado. Las horas de estudio deben dedicarse al aprendizaje, no son para sentarse frente a la televisión mientras tratan de hacer la tarea. Las horas de las comidas son tiempo para conversar con otros miembros de la familia y no para mirar la televisión.
Estimule discusiones con sus hijos sobre lo que están viendo cuando están mirando un programa juntos. Señaleles el comportamiento positivo como la cooperación, la amistad y el interés por otros.
Mientras están mirando, hágale conexiones con la historia, libros, lugares de interés y eventos personales. Hableles de sus valores personales y familiares y cómo se relacionan con lo que están viendo en el programa. Pidale a los niños que comparen lo que están viendo con eventos reales.
Dejeles saber las verdaderas consecuencias de la violencia. Discuta con ellos el papel de la publicidad y su influencia en lo que se compra. Estimule a su niño para que se envuelva en pasatiempos, deportes y con amigos de su misma edad. Con la orientación apropiada, su hijo puede aprender a usar la televisión de una manera saludable y positiva.