Encaremos la realidad. El tamaño sí que importa, pero no lo es todo. Puede que no seas más grande que tu oponente, pero podrías ser más rápido, más listo o más diestro que él. Toma ventaja siempre que puedas. La mente es mucho más importante que la fuerza bruta. No es lo mismo enfrentarse a un adversario de igual tamaño a luchar contra una persona más grande que tiene sus ventajas, como el tamaño. ¡Si sigues estos pasos saldrás victorioso (o por lo menos de una pieza)!
Pasos
1
Incrementa tus oportunidades. Procura no meterte en problemas con gente más grande. Hazlo sólo si ya no te quedan más opciones. Evita el enfrentamiento, si es posible, porque teniendo en cuenta el tamaño, estás claramente en desventaja.
2
Elige la opción más sabia. Hay dos opciones entre las que puedes elegir cuando te enfrentas con un adversario más grande y potencialmente más fuerte (incluso podrías escapar de la pelea o huir). Retirarse no es un signo de cobardía sino una decisión para sobrevivir y mantenerte de una pieza. Es estúpido pelear cuando tienes un exceso de confianza o cuando sabes que no puedes ganar.
3
Usa el factor sorpresa. Si estás arrinconado y la situación no te deja elección, prepárate mentalmente y físicamente sin que parezca demasiado obvio. Disimula no estar preparado y entonces sorpréndele pegándole un puñetazo en el plexo solar (el tejido más blando entre el pecho y los abdominales). Esto probablemente le dejará sin respiración.
4
Prepara un plan B. Si no tienes éxito al intentar dejarle sin respiración con tu ataque sorpresa, ponte en una postura de lucha y sigue las reglas de más abajo.
Siempre protege tu cabeza con los antebrazos, alguien más grande fácilmente podrá pegarte en la cabeza.
Respeta a tu oponente debido a su tamaño. Mantén una distancia segura. Para poder pegarle controla el tiempo (para bloquear y esquivar el golpe enemigo) o desviar el golpe y luego acercarte para encontrar un hueco y proyectar el puño hacía él. Esquiva su golpe para que falle y se desequilibre. Esta es una maniobra bastante arriesgada, pero efectiva si se realiza apropiadamente.
Para neutralizar el alcance de tu oponente más alto: Cuando pega un puñetazo recto (el movimiento de la cabeza al agacharse es esencial) tienes que darle en el antebrazo y seguir con una combinación de golpes a su cuerpo o a su cabeza mientras te vas acercando. El objetivo principal es inhabilitar su antebrazo para desanimar su ataque.
Es más eficiente desviar (un simple toquecito en el brazo es suficiente para desviar un poderoso golpe) que bloquear un ataque. Si desvías el ataque tienes más oportunidad de contraatacar, mientras que si bloqueas puedes agotarte y hacerte daño. Pero si no te sincronizas bien, hace que desviar los golpes de manera efectiva sea prácticamente imposible.
Nunca luches justamente si estás en desventaja por culpa del tamaño. La idea principal es usar el sentido común y ser práctico para protegerte de todas las maneras posibles. Esto no es una competición, tampoco para demostrar nada. Esto va sobre defenderse de verdad. En una pelea callejera no hay reglas. Si tienes algo en la mano, como un bolígrafo, una botella o roca, conviértela en un arma. Tírale arena a la cara o córtale en las piernas con un cúter. Cegarle con salsa picante o con polvo de chili es una manera inteligente de incapacitar a tu rival, y te dará la oportunidad para realizar una combinación de golpes o escapar. Cuando sea posible no te metas en un pelea callejera sin ningún "arma". Diferente a los deportes de combate nada es justo en una lucha real. Además, si te ve sujetando algo que podría ser una amenaza para él puede que le haga retroceder y titubear en atacarte. Eso sería algo bueno.
El conocimiento en el manejo de armas, por ejemplo palos de kali, nunchaku, espada shinai, es esencial. Nunca cuentes con que alguien de 60 kg y 1,70 m podrá vencer a un oponente de 100 kg y 2 m, solamente con los puños. Pero es posible si el individuo pequeño tiene una velocidad y habilidad superiores, aunque eso sea muy raro. El modo más real de que el "pequeño" gane al "grande" a menudo depende de la habilidad del "pequeño" en el manejo de un arma, y/o la disposición para retirarse después de un ataque cegador. Un arma es una gran forma de igualar la situación.
Para los más luchadores pequeños son aconsejables los combates de corta distancia. La sincronización es la clave. Los luchadores más altos prefieren luchar fuera del alcance del rival; esto tiene sentido debido a su gran alcance.
Juega sucio. Golpea su ingle, métele los dedos en los ojos, pégale en el cuello, muérdele la oreja (como Iron Mike contra el gran Holyfield, lo cual no estuvo nada bien en el ring, pero te puede salvar en una pelea real). Estirarle el pelo es muy efectivo y práctico, de esta manera haces que pierda movilidad. Si le estiras del pelo hacía abajo obtienes la oportunidad de asestarle un golpe al mentón o un rodillazo en la cara. Las tácticas que son clasificadas como faltas en los deportes de combate, son normales y recomendables en una pelea callejera.
Hay cuatro maneras de romper la presa de un hombre más grande y escapar. Pégale con la nuca en la cara, muérdele (el músculo masetero, el músculo para morder, unido y situado en la zona de la mandíbula, es el músculo más fuerte del cuerpo humano. Aun así, ten cuidado que si muerdes su piel puede tener consecuencias para ti porque la sangre de tu adversario puede estar infectada por enfermedades contagiosas como el sida. También si le pisas los dedos de los pies puedes liberarte de su abrazo de oso.
Usa una mochila pesada en tu entrenamiento diario para ayudarte a desarrollarte aún más. Fuerza, velocidad, resistencia y habilidad son atributos alcanzables. El trabajo duro y el entrenamiento son las mejores maneras de conseguirlos.
Pega y muévete, golpea y corre. Como Alí dijo, "Flota como una mariposa, pica como una abeja. Muévete adelante, muévete hacía atrás, hacía los lados, en movimientos circulares. El entrenamiento de los pies es un factor muy importante combinado con la habilidad de pegar de manera sincronizada. Nunca adoptes una postura con los pies planos respecto al suelo; un oponente más grande puede derrotarte fácilmente si dejas que te pille.
Deslizarse, balancearse y realizar movimientos circulares antes de asestar un golpe rápido es una habilidad esencial y efectiva para desarrollar. Siendo el "pequeño", serás más rápido que él. Toma la ventaja de tu ligereza y aprende los fundamentos de la lucha evasiva. Bruce Lee (Nombre chino: Li Xiao´long-"Li, el pequeño dragón"
dijo que la lucha evasiva consiste en pegar sin ser pegado. "Tú, como un pequeño adversario contra un enemigo más grande debes identificarte con la evasión y la rapidez de un torero contra el enfurecimiento y rabia del toro.
Desplazarse a los lados y buscar los lados más incómodos del contrario es una buena manera de interceptar y esquivar ataques. Evita estar en frente de tu adversario para tener la oportunidad de encontrar un punto descubierto y para ser más impredecible. Requiere mucho tiempo y entrenamiento el adquirir esta maestría.
Luchar cara a cara contra un adversario más grande es demasiado arriesgado. La evasión es uno de los más importantes atributos. Corre si tienes oportunidad.
Saca provecho de tu velocidad, ligereza y rapidez. La rapidez de los golpes (factor acumulativo) favorece a los luchadores pequeños. Entrenando con una mochila es una excelente herramienta para desarrollar tu velocidad y rapidez en la sucesión de los golpes.
El diminuto Manny Pacquiao Pacman, después de vencer a un más alto y más grande "Golden Boy", Oscar de la Hoya dijo: "La velocidad es la clave para ganarle".
La velocidad no se refiere solamente a la rapidez del golpe sino también al movimiento de pies. Poseyendo la habilidad de entrar y salir del alcance del contrario en la lucha con facilidad.
Estudia el arte del contraataque. Ataca antes de que tu adversario lo haga, en vez parar y atacar después de él como tiendes a hacer.
Practica combinaciones de golpes para confundir a tu oponente. No hagas el mismo ataque más de un par de veces.
Haz amagos/tretas/fintas. Pega un falso golpe seguido por uno real. Lanza un puñetazo zurdo a la cabeza y luego golpéale con el puño derecho en el plexo solar. Experimenta con varias combinaciones de golpes. El propósito de engañar con los golpes es para distraer la atención del oponente., engañar y desviar su coordinación, su concentración y su sincronización. Bruce Lee dijo: "Cuando dos luchadores con habilidades iguales se enfrentan, aquel que realice más fintas gana."
Cuando estás fuera de su alcance, nunca le intentes pegar en la cara a menos que estés seguro de que le darás. Puedes ser fácilmente contrarrestado por su mayor alcance. Le hará enfadar aún más si intentas pegarle y no lo consigues. Por la desventaja que tienes, al tener menor alcance, no es recomendable intentarlo. Así que en vez de eso pega en el lugar más cercano que es la rodilla y la ingle. Sólo pégale en la cara si está lisiado y aturdido. Los golpes a la cabeza deben ser ejecutados si estás lo suficientemente cerca.
No golpees los tejidos más duro del cuerpo, sólo las partes más vulnerables como rodillas, ingle, ojos, nariz, riñones, corazón, cuello y plexo solar. Estas son las zonas de dolor del cuerpo.
No importa cuan grande sea la persona. Un golpe duro en la entrepierna le infligirá un dolor paralizante. Incluso los más musculosos boxeadores gritarán de dolor si accidentamente o deliberadamente si son golpeados en la ingle con suficiente fuerza. Puede parecerte rastrero, pero es rápido y efectivo. Un sólido gancho (rastrero) a la ingle es una de las mejores armas que alguien pequeño puede realizar contra un oponente más grande. Practica haciéndolo mientras llevas una mochila pesada para desarrollar un golpe más poderoso.
Sincronízate para cuando te acerques. Cuando estés dentro del alcance usa técnicas diseñadas para alcance corto, un golpe en la cara, un gancho a la mandíbula, los rodillazos en la ingle y los codazos en el plexo solar son muy efectivos.
¿Cuántas veces has visto a un boxeador propinar un golpe a la cara a su oponente en un combate? Un golpe en la cara fácilmente puede hacer sangrar al adversario. Úsalo cuando tengas la oportunidad al estar cerca.
Cógele del pelo y estíralo hacía el suelo, luego propínale un golpe de karate en la nuca. Este movimiento puede ser extremadamente peligroso, puede causar la muerte instantánea o una parálisis permanente debido al daño causado a las espinas dorsales. Nunca jamás ejecutes este movimiento a menos que dependa tu vida de ello.
Golpearle la sien con tus nudillos puede aturdir y distraer la coordinación del enemigo. Pegándole ahí con un arma puede matarle, así que ten mucho cuidado y ataca solamente si tu vida está en un aprieto.
Golpear los oídos de tu oponente puede desequilibrarlo y dejarlo inconsciente. En el oído se encuentra un líquido que nos permite mantener el equilibrio. Si se desestabiliza, nos desequilibramos.
Aprende el arte de la lucha en el suelo. En el suelo, la supervivencia depende de la habilidad de uno de fijar y dominar un oponente y de cómo dañar las articulaciones. Romperle dedos, darle en los ojos y golpearle el cuello e ingle son algunas técnicas que uno puede usar en una lucha de suelo para sobrevivir. Muchos subrayan el uso de técnicas de Jujitsu. Mientras que el uso de los brazos y las piernas es efectivo, no te olvides de que un dedo torcido puede liberarte del agarre del oponente. En el suelo lo que más importa es el refinamiento en las habilidades y técnicas de forcejeo en vez del tamaño de uno.
La estrategia de golpes de gancho (como Ricky the "Hitman" Hatton) está diseñada para luchadores más pequeños. Al no dejarle espacio para cerrar la brecha (al engancharle) hará que el oponente más grande no pueda lanzar su gran brazo, mientras que tú aprovechas para pegar golpes cortos y fuertes.

5 Recuerda "tus" ventajas. Tú tienes algunas:
La gente más pequeña tiende a ser menos pesada y más esbelta. La mayoría tiene una gran velocidad de pies. La agilidad es también un factor que puede tener una persona pequeña.
La gente más pequeña es más rápida lo que podría complementarse con la rápida sucesión de golpes. Aunque la gente más pequeña tenga menos fuerza, esto puede ser compensado al pegar más rápido y con mayor frecuencia.
Los más pequeños suelen tener más resistencia que sus enemigos más grandes.
También están en una excelente posición para lanzar buenos golpes al mentón, riñones, plexo solar y mandíbula.
En la lucha de suelo es más difícil tumbarles o hacerles placajes, comparados con sus enemigos más altos, por estar más cercanos a su centro gravitatorio.
Aunque el alcance de un brazo más corto suponga una desventaja para cuando vayas a golpear de lejos supone lo contrario en el ataque cercano. Un brazo más corto tiene un mayor poder e influencia (especialmente lanzando ganchos y golpes al mentón cortos) lo que un brazo más largo, no podría hacer a esta distancia.
Psicológicamente los luchadores más pequeños tienden a tener más motivación y estar "hambrientos" de gloria al enfrentarse a un oponente más grande. Mientras tanto, los grandes tienden a subestimar a sus oponentes más pequeños, lo que los lleva a estar excesivamente confiados y dando por suficiente su entrenamiento.
Pasos
1
Incrementa tus oportunidades. Procura no meterte en problemas con gente más grande. Hazlo sólo si ya no te quedan más opciones. Evita el enfrentamiento, si es posible, porque teniendo en cuenta el tamaño, estás claramente en desventaja.
2
Elige la opción más sabia. Hay dos opciones entre las que puedes elegir cuando te enfrentas con un adversario más grande y potencialmente más fuerte (incluso podrías escapar de la pelea o huir). Retirarse no es un signo de cobardía sino una decisión para sobrevivir y mantenerte de una pieza. Es estúpido pelear cuando tienes un exceso de confianza o cuando sabes que no puedes ganar.
3
Usa el factor sorpresa. Si estás arrinconado y la situación no te deja elección, prepárate mentalmente y físicamente sin que parezca demasiado obvio. Disimula no estar preparado y entonces sorpréndele pegándole un puñetazo en el plexo solar (el tejido más blando entre el pecho y los abdominales). Esto probablemente le dejará sin respiración.
4
Prepara un plan B. Si no tienes éxito al intentar dejarle sin respiración con tu ataque sorpresa, ponte en una postura de lucha y sigue las reglas de más abajo.
Siempre protege tu cabeza con los antebrazos, alguien más grande fácilmente podrá pegarte en la cabeza.
Respeta a tu oponente debido a su tamaño. Mantén una distancia segura. Para poder pegarle controla el tiempo (para bloquear y esquivar el golpe enemigo) o desviar el golpe y luego acercarte para encontrar un hueco y proyectar el puño hacía él. Esquiva su golpe para que falle y se desequilibre. Esta es una maniobra bastante arriesgada, pero efectiva si se realiza apropiadamente.
Para neutralizar el alcance de tu oponente más alto: Cuando pega un puñetazo recto (el movimiento de la cabeza al agacharse es esencial) tienes que darle en el antebrazo y seguir con una combinación de golpes a su cuerpo o a su cabeza mientras te vas acercando. El objetivo principal es inhabilitar su antebrazo para desanimar su ataque.
Es más eficiente desviar (un simple toquecito en el brazo es suficiente para desviar un poderoso golpe) que bloquear un ataque. Si desvías el ataque tienes más oportunidad de contraatacar, mientras que si bloqueas puedes agotarte y hacerte daño. Pero si no te sincronizas bien, hace que desviar los golpes de manera efectiva sea prácticamente imposible.
Nunca luches justamente si estás en desventaja por culpa del tamaño. La idea principal es usar el sentido común y ser práctico para protegerte de todas las maneras posibles. Esto no es una competición, tampoco para demostrar nada. Esto va sobre defenderse de verdad. En una pelea callejera no hay reglas. Si tienes algo en la mano, como un bolígrafo, una botella o roca, conviértela en un arma. Tírale arena a la cara o córtale en las piernas con un cúter. Cegarle con salsa picante o con polvo de chili es una manera inteligente de incapacitar a tu rival, y te dará la oportunidad para realizar una combinación de golpes o escapar. Cuando sea posible no te metas en un pelea callejera sin ningún "arma". Diferente a los deportes de combate nada es justo en una lucha real. Además, si te ve sujetando algo que podría ser una amenaza para él puede que le haga retroceder y titubear en atacarte. Eso sería algo bueno.
El conocimiento en el manejo de armas, por ejemplo palos de kali, nunchaku, espada shinai, es esencial. Nunca cuentes con que alguien de 60 kg y 1,70 m podrá vencer a un oponente de 100 kg y 2 m, solamente con los puños. Pero es posible si el individuo pequeño tiene una velocidad y habilidad superiores, aunque eso sea muy raro. El modo más real de que el "pequeño" gane al "grande" a menudo depende de la habilidad del "pequeño" en el manejo de un arma, y/o la disposición para retirarse después de un ataque cegador. Un arma es una gran forma de igualar la situación.
Para los más luchadores pequeños son aconsejables los combates de corta distancia. La sincronización es la clave. Los luchadores más altos prefieren luchar fuera del alcance del rival; esto tiene sentido debido a su gran alcance.
Juega sucio. Golpea su ingle, métele los dedos en los ojos, pégale en el cuello, muérdele la oreja (como Iron Mike contra el gran Holyfield, lo cual no estuvo nada bien en el ring, pero te puede salvar en una pelea real). Estirarle el pelo es muy efectivo y práctico, de esta manera haces que pierda movilidad. Si le estiras del pelo hacía abajo obtienes la oportunidad de asestarle un golpe al mentón o un rodillazo en la cara. Las tácticas que son clasificadas como faltas en los deportes de combate, son normales y recomendables en una pelea callejera.
Hay cuatro maneras de romper la presa de un hombre más grande y escapar. Pégale con la nuca en la cara, muérdele (el músculo masetero, el músculo para morder, unido y situado en la zona de la mandíbula, es el músculo más fuerte del cuerpo humano. Aun así, ten cuidado que si muerdes su piel puede tener consecuencias para ti porque la sangre de tu adversario puede estar infectada por enfermedades contagiosas como el sida. También si le pisas los dedos de los pies puedes liberarte de su abrazo de oso.
Usa una mochila pesada en tu entrenamiento diario para ayudarte a desarrollarte aún más. Fuerza, velocidad, resistencia y habilidad son atributos alcanzables. El trabajo duro y el entrenamiento son las mejores maneras de conseguirlos.
Pega y muévete, golpea y corre. Como Alí dijo, "Flota como una mariposa, pica como una abeja. Muévete adelante, muévete hacía atrás, hacía los lados, en movimientos circulares. El entrenamiento de los pies es un factor muy importante combinado con la habilidad de pegar de manera sincronizada. Nunca adoptes una postura con los pies planos respecto al suelo; un oponente más grande puede derrotarte fácilmente si dejas que te pille.
Deslizarse, balancearse y realizar movimientos circulares antes de asestar un golpe rápido es una habilidad esencial y efectiva para desarrollar. Siendo el "pequeño", serás más rápido que él. Toma la ventaja de tu ligereza y aprende los fundamentos de la lucha evasiva. Bruce Lee (Nombre chino: Li Xiao´long-"Li, el pequeño dragón"

dijo que la lucha evasiva consiste en pegar sin ser pegado. "Tú, como un pequeño adversario contra un enemigo más grande debes identificarte con la evasión y la rapidez de un torero contra el enfurecimiento y rabia del toro.
Desplazarse a los lados y buscar los lados más incómodos del contrario es una buena manera de interceptar y esquivar ataques. Evita estar en frente de tu adversario para tener la oportunidad de encontrar un punto descubierto y para ser más impredecible. Requiere mucho tiempo y entrenamiento el adquirir esta maestría.
Luchar cara a cara contra un adversario más grande es demasiado arriesgado. La evasión es uno de los más importantes atributos. Corre si tienes oportunidad.
Saca provecho de tu velocidad, ligereza y rapidez. La rapidez de los golpes (factor acumulativo) favorece a los luchadores pequeños. Entrenando con una mochila es una excelente herramienta para desarrollar tu velocidad y rapidez en la sucesión de los golpes.
El diminuto Manny Pacquiao Pacman, después de vencer a un más alto y más grande "Golden Boy", Oscar de la Hoya dijo: "La velocidad es la clave para ganarle".
La velocidad no se refiere solamente a la rapidez del golpe sino también al movimiento de pies. Poseyendo la habilidad de entrar y salir del alcance del contrario en la lucha con facilidad.
Estudia el arte del contraataque. Ataca antes de que tu adversario lo haga, en vez parar y atacar después de él como tiendes a hacer.
Practica combinaciones de golpes para confundir a tu oponente. No hagas el mismo ataque más de un par de veces.
Haz amagos/tretas/fintas. Pega un falso golpe seguido por uno real. Lanza un puñetazo zurdo a la cabeza y luego golpéale con el puño derecho en el plexo solar. Experimenta con varias combinaciones de golpes. El propósito de engañar con los golpes es para distraer la atención del oponente., engañar y desviar su coordinación, su concentración y su sincronización. Bruce Lee dijo: "Cuando dos luchadores con habilidades iguales se enfrentan, aquel que realice más fintas gana."
Cuando estás fuera de su alcance, nunca le intentes pegar en la cara a menos que estés seguro de que le darás. Puedes ser fácilmente contrarrestado por su mayor alcance. Le hará enfadar aún más si intentas pegarle y no lo consigues. Por la desventaja que tienes, al tener menor alcance, no es recomendable intentarlo. Así que en vez de eso pega en el lugar más cercano que es la rodilla y la ingle. Sólo pégale en la cara si está lisiado y aturdido. Los golpes a la cabeza deben ser ejecutados si estás lo suficientemente cerca.
No golpees los tejidos más duro del cuerpo, sólo las partes más vulnerables como rodillas, ingle, ojos, nariz, riñones, corazón, cuello y plexo solar. Estas son las zonas de dolor del cuerpo.
No importa cuan grande sea la persona. Un golpe duro en la entrepierna le infligirá un dolor paralizante. Incluso los más musculosos boxeadores gritarán de dolor si accidentamente o deliberadamente si son golpeados en la ingle con suficiente fuerza. Puede parecerte rastrero, pero es rápido y efectivo. Un sólido gancho (rastrero) a la ingle es una de las mejores armas que alguien pequeño puede realizar contra un oponente más grande. Practica haciéndolo mientras llevas una mochila pesada para desarrollar un golpe más poderoso.
Sincronízate para cuando te acerques. Cuando estés dentro del alcance usa técnicas diseñadas para alcance corto, un golpe en la cara, un gancho a la mandíbula, los rodillazos en la ingle y los codazos en el plexo solar son muy efectivos.
¿Cuántas veces has visto a un boxeador propinar un golpe a la cara a su oponente en un combate? Un golpe en la cara fácilmente puede hacer sangrar al adversario. Úsalo cuando tengas la oportunidad al estar cerca.
Cógele del pelo y estíralo hacía el suelo, luego propínale un golpe de karate en la nuca. Este movimiento puede ser extremadamente peligroso, puede causar la muerte instantánea o una parálisis permanente debido al daño causado a las espinas dorsales. Nunca jamás ejecutes este movimiento a menos que dependa tu vida de ello.
Golpearle la sien con tus nudillos puede aturdir y distraer la coordinación del enemigo. Pegándole ahí con un arma puede matarle, así que ten mucho cuidado y ataca solamente si tu vida está en un aprieto.
Golpear los oídos de tu oponente puede desequilibrarlo y dejarlo inconsciente. En el oído se encuentra un líquido que nos permite mantener el equilibrio. Si se desestabiliza, nos desequilibramos.
Aprende el arte de la lucha en el suelo. En el suelo, la supervivencia depende de la habilidad de uno de fijar y dominar un oponente y de cómo dañar las articulaciones. Romperle dedos, darle en los ojos y golpearle el cuello e ingle son algunas técnicas que uno puede usar en una lucha de suelo para sobrevivir. Muchos subrayan el uso de técnicas de Jujitsu. Mientras que el uso de los brazos y las piernas es efectivo, no te olvides de que un dedo torcido puede liberarte del agarre del oponente. En el suelo lo que más importa es el refinamiento en las habilidades y técnicas de forcejeo en vez del tamaño de uno.
La estrategia de golpes de gancho (como Ricky the "Hitman" Hatton) está diseñada para luchadores más pequeños. Al no dejarle espacio para cerrar la brecha (al engancharle) hará que el oponente más grande no pueda lanzar su gran brazo, mientras que tú aprovechas para pegar golpes cortos y fuertes.

5 Recuerda "tus" ventajas. Tú tienes algunas:
La gente más pequeña tiende a ser menos pesada y más esbelta. La mayoría tiene una gran velocidad de pies. La agilidad es también un factor que puede tener una persona pequeña.
La gente más pequeña es más rápida lo que podría complementarse con la rápida sucesión de golpes. Aunque la gente más pequeña tenga menos fuerza, esto puede ser compensado al pegar más rápido y con mayor frecuencia.
Los más pequeños suelen tener más resistencia que sus enemigos más grandes.
También están en una excelente posición para lanzar buenos golpes al mentón, riñones, plexo solar y mandíbula.
En la lucha de suelo es más difícil tumbarles o hacerles placajes, comparados con sus enemigos más altos, por estar más cercanos a su centro gravitatorio.
Aunque el alcance de un brazo más corto suponga una desventaja para cuando vayas a golpear de lejos supone lo contrario en el ataque cercano. Un brazo más corto tiene un mayor poder e influencia (especialmente lanzando ganchos y golpes al mentón cortos) lo que un brazo más largo, no podría hacer a esta distancia.
Psicológicamente los luchadores más pequeños tienden a tener más motivación y estar "hambrientos" de gloria al enfrentarse a un oponente más grande. Mientras tanto, los grandes tienden a subestimar a sus oponentes más pequeños, lo que los lleva a estar excesivamente confiados y dando por suficiente su entrenamiento.