Carajo
Carajo era el nombre con el que se designo al puesto de observación ubicado en la parte más alta de los mástiles de los antiguos navíos españolas. El marino que era enviado a permanecer como vigía, luego de apenas un par de horas, bajaba totalmente mareado; lo que era considerado como un duro castigo y servía para dar escarmiento a quienes cometían alguna infracción a bordo. De ahí la frase "andá al carajo!" con el tiempo derivo en una frase despectiva con alguna persona.
EL CAPITAN DIJO TODOS A BABOR Y BABOR QUEDO APLASTADO
EL MISMO CAPITAN DIJO SUBAN LAS VELAS Y ABAJO QUEDARON A OSCURAS
LA ANFITRIONA DIJO BAILEN CON GRACIA Y GRACIA BAILO TODA LA NOCHE
-SEÑOR VENDO HUEVOS... - ¿Y YO PARA QUE LOS QUIERO VENDADOS?